Universidad 2.0 (I)
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Quizás haya llegado el momento de plantearse la distancia real con los avances tecnológicos, que por lo que parece aún van por la versión 2.0 aunque algunos avezados ya hablan de la web 3.0, la cual promete el tan perseguido objectivo de ser semántica (”ya veremos” me atrevo a decir).
La estructura de la universidad, una institución que data del S. XII y que tenía como objetivo servir de gremio y espacio de colaboración para el desarrollo del intelecto, parece que no ha avanzado mucho desde entonces, aunque claramente se está progresando adecuadamente.
Puede parecer que la introducción de Tecnologías de la Información y de las Comunicaciones en la educación superior supone plantearse retos tecnológicos, metodológicos y organizativos. Los primeros quizás sean los más sencillos de afrontar: es una cuestión de dinero y de hacer apuestas sólidas por tecnologías escalables y con futuro.
Lamentablemente la tecnología de hoy es obsoleta mañana, y es necesario un proceso continuo de actualización para no verse atrapado en un entorno virtual de aprendizaje soportado por aplicaciones que ya no responden a las nuevas necesidades de sus usuarios.
La tecnología (ya nos dijo A. Clarke que es magia para aquellos que no la entienden) siempre va por delante en la carrera de innovar constantemente y ya se sabe que antes de poder comprehender una tecnología, ya tendremos otra más rápida, más barata y ¿más sencilla? disponible.
Los retos metodológicos pasan por dejar de ver el ordenador como un “martillo con botones”, es decir, como una herramienta muy versátil que permite hacer muchas cosas diferentes pero que no aporta nada nuevo a un conjunto de herramientas previas del cual ya se disponía. Y es cierto, pasar unos apuntes en papel a una página HTML y colgarla en un servidor web está lejos de poderse llamar innovación, si de este hecho no pueden extraerse nuevos usos y funcionalidades.
La tecnología aquí también ha forzado la forma en la que se hacen las cosas y el uso de herramientas para el trabajo colaborativo, la auto-organización del tiempo, etc. es ahora una realidad común en muchas instituciones, aunque todavía se pueden encontrar docentes que siguen anclados en su propia filosofía de “qué me vas a explicar, si llevo 40 años con los mismos apuntes”.
Tags: 2.0, educación, Internet, investigación, TIC, universidad, Universitat Oberta de Catalunya










Sindicación

2007-10-10 a las 7.02 pm
Viene mucho a colación este artículo que lei hace algunos meses y el cual recomiendo mucho: Tendencias de Web 2.0 aplicadas a la educación en línea.
Saludos!
2007-10-11 a las 8.29 am
cierto, un artículo muy interesante de recomendada lectura
saludos
Julià Minguillón