Preparar una clase
El New York Times del otro día publicaba en su sección de educación un artículo que me llamó poderosamente la atención: At 71, Physics Professor Is a Web Star. Cuenta la historia de Walter H. G. Lewin, un profesor de física en el MIT. Parece ser que hace muchos años que Lewin es un profesor muy querido en la institución de la costa este americana, conocido por su inmensa dedicación a la docencia. Desde que hace unos años el MIT lanzara su ya celebérrima iniciativa OpenCourseWare para publicar en la red, y sin ningún tipo de barrera de acceso, algunos de sus materiales didácticos, la fama de Lewin se ha ido extendiendo primero más allá de los muros del instituto, y ahora lo bastante como para que el diario estadounidense le dedique un artículo. Encontrarán algunas de las clases que le han llevado a la fama buscando en el repositorio.
Hacia la mitad del artículo leo que el profesor dedica hasta 25 horas a la preparación de cada una de sus clases. Si no se le ha cortado al lector la respiración ahí es que no conoce el sistema universitario. Un sistema universitario en que la mayoría de docentes debe impartir al menos tres horas de clase a la semana (bastantes más, si no es muy, pero que muy afortunado). Esto es, 75 horas de preparación, más tres horas de darlas y unas cuantas horas de despacho para atender dudas de los estudiantes, salen dos semanas laborables cada siete días. Si tenemos en cuenta que a ese profesor se le recompensa habitualmente por su labor investigadora, y no por la calidad de su docencia…
Se me ocurren, a bote pronto, un par de reflexiones:
- La primera, sobre esas 25 horas. Es obvio que solo personajes excepcionales tienen el talento y las horas necesarias como para tamaño derroche de tiempo y facultades. Más si deben prepararse unas cuarenta sesiones por semestre académico. Sin embargo, en un mundo de recursos educativos abiertos, yo podré dedicar esas 25 horas a una sesión… porque para otras podré aprovechar el esfuerzo ajeno. Ahora mismo una utopía. Pero soñar es barato.
- La segunda, sobre el sistema universitario español (que es en el que vivo y el que conozco un poco), que, como decía, considera al profesor primero investigador y luego docente (docente a la fuerza, además). Estamos hablando de ese mismo sistema universitario que no sabe cómo atraer suficientes estudiantes para financiarse. ¿No se le habrá ocurrido a nadie que los grandes docentes, aunque no sean investigadores punteros, son un patrimonio esencial? De la misma forma, es posible que obligar a dar clase a muchos grandes investigadores que ni nacieron para la docencia ni están formados para ello sea “ligeramente” contraproducente, tanto para esos investigadores que podrían (y deberían) dedicar su tiempo a otros menesteres como para los pobres estudiantes que les sufren cada semana del curso académico.
Me consta que muchos elementos del sistema han reflexionado, y mucho, sobre ambos aspectos. Tanto el de la importancia de los grandes docentes en la universidad como la importancia —mucho más allá del esfuerzo altruista— de los recursos educativos en abierto. Ahora sólo falta que esas reflexiones lleguen a las cabezas “mandantes” y se desencadenen cambios que, en mi opinión, son tan inevitables como necesarios. No perdamos la esperanza.










Sindicación

2007-12-29 a las 5.50 pm
yo quero “como preparar para un clase”y dar los ejemblos
2008-02-17 a las 9.13 pm
cuales son los pasos a seguir para preparar una clase
2008-02-19 a las 9.33 pm
A un servidor le gusta preparar clases, tener materiales curriculares propios, publicar documentos en internet para que los alumnos tengan acceso constante… me doy cuenta del tiempo que se pierde en este santo país en burocracia, papeleo y trabajo que en nada tiene que ver con la labor educativa.
2008-05-08 a las 2.30 am
Hola César
Buen Post, sobre tu primera reflexión, lo cierto es que ya se están utilizando bastantes contenidos en abierto (los recursos ajenos) y se están integrando en las asignaturas; yo concretamente tengo una asignatura en Opencourseware que se basa en la íntegración de recursos propios y ajenos y ha ido muy bien (recientemente ha obtenido el I premio MEC-UNIVERSIA)
Sobre tu segunda reflexión me ha encantado eso ‘… primero investigador y segundo docente…’; creo que este es uno de los problemas por los que no se progresa en la innovación educativa.
Salu2
2008-05-28 a las 7.12 pm
Yo además de dar clase en la UOC, doy clases de bachillerato, y doy 24 horas a la semana. No quiero imaginar lo que tardaría yo en prepararme todas las clases así.
2008-06-14 a las 6.41 am
Pues creo yo, que un docente necesariamente tiene que cumplir la labor de investigador, pues para un profesor meramente teórico me basto con e-books, cursos online, libros impresos y cuanta bibliogrfia pueda encontrar por ahi.
Es necesario que el docente transmita sus experiencias profesionales a los alumnos, para lo cual, debe dejar las aulas de vez en cuando .
2008-10-23 a las 4.25 pm
Lo que aquí asumimos es que el profesorado universitario es profesional, es decir, que tiene una formación sujeta a licencia; que implica un constante esfuerzo de mejora y actualización. La actividad del profesor universitario es dar clase, y su existencia es posible porque hay alumnos a los debe enseñar y, lo que es más importante, que éstos deben aprender.
Algunos docentes carecen de un perfil humano que le permita establecer una interacción apropiada con sus alumnos y, lo que es más grave, es incapaz hoy de tener ningún poder socializador positivo importante. El profesor dicta, el alumno copia y memoriza. Esta posición vacía las aulas. Asistir a clase no produce ningún valor añadido, es preferible conseguir unos buenos apuntes y dedicar ese tiempo a labores más útiles o lúdicas.
Por ello se prefiere un docente que sea buen comunicador, es decir, un profesor que presenta el material de enseñanza de manera clara y bien organizada, que sea ameno, simpático y trate de dar clases de manera agradable considerando las necesidades e intereses de sus estudiantes,en contraposición a un transmisor del conocimiento, quien principalmente busca cubrir todos los temas del curso, dejando atrás otras consideraciones como son las características, necesidades y ritmos de aprendizaje de los alumnos.
2008-10-23 a las 6.15 pm
En primer lugar, decir que me parece una locura, lo de utilizar tanto tiempo para preparar una sola clase. Eso en mi facultad, y creo que en toda España es impensable. A mi parecer no es necesario tanto tiempo ni mucho menos para preparar una clase. Además yo supongo a los profesores de facultad como gente muy inteligente y con amplios conocimientos sobre las materias que imparten, por lo que considero que requieren poco tiempo para preparar sus clases.
Otro aspecto que me gustaría tratar es el de la docencia e investigación. No me parece correcto obligar a nadie a dar clase, si esa no es su voluntad. Lo único que se consigue así es fastidiar tanto al profesor como a los alumnos. No es lo mismo hacer algo que te gusta, que algo que te es indiferente o que incluso detestas. Y eso lo he sufrido yo mismo, con profesores que no poden ningún interés en explicar y que lo único que hacen es ir a clase porque estan obligados.
2008-10-24 a las 9.03 pm
Dejando a parte la barbaridad de las 25 horas para preparar para clase por lo que ya se ha comentado de que mínimo un profesor tendrá que dar 3 horas semanales y por lo tanto solo pueden ocurrir dos cosas o bien ese profesor acabará cansándose de tanta preparación para un tiempo tan escaso de exposición o bien le resultará imposible aplicar todo el material preparado reduciéndolo a una mínima parte por la falta obvia de tiempo que se produce en la gran mayoría de asignaturas cursadas en las que siempre queda temario sin explicar o se explica de manera muy escasa.
Por otro lado nos encontramos el hecho de que muchos profesores no lo son por vocación sino por obligación como se ha comentado lo único que se consigue con ello es un profesor cansado de su trabajo y unos alumnos totalmente desmotivados y que no logran aprender nada. Coto todo universitario me he encontrado con profesores de todo tipo y no creo ser la única de la opinión ed que está muy claro cuando un profesor disfruta de lo que hace y desea que realmente aprendas y cuando no lo que te lleva a dormirte en las clases, odiar la asignatura o prepararla por cuenta propia con las muchas carencias que como alumnos aún tenemos.
Sería conveniente que las facultades se planteasen buscar profesores de verdad y no de pega para que tanto profesores como alumnos pudieran disfrutar de lo que hacen y deseen realmente seguir haciéndolo durante muchos años y disfrutando de ello.
2008-10-24 a las 11.47 pm
Me parece exagerado la cantidad de 25 horas para preparar una clase de 1 hora de duración, ya que, como dice el artículo, si ese profesor tiene 3 horas semanales, corresponde a 75 horas a la semana. Si a esas 75 horas semanales le sumamos las horas que debe dedicar a investigación, deducimos que ese profesor sólo vive para su trabajo.
Obsesión aparte, he de elogiar la dedicación docente del profesor. Por experiencia, en mis tres años de carrera, he tenido multitud de clases de profesores. Los hay que llegan sólo con una tiza, sin ningún guión ni material para seguir la clase, y son capaces de estar escribiendo teoremas y explicaciones durante 2 horas seguidas. Los hay que llegan con todo tipo de material para guiar sus clases y que sólo se dedican a leerlo. Los hay que muestran dedicación en su trabajo y los hay que sólo están en las aulas por obligación. Son muy pocos los que he tenido que aúnan su conocimiento con su enseñanza. Enseñar no es cosa fácil, y el sistema no debería dejar que esos profesionales impartan asignaturas que, por su manera de dirigirlas, no aportan nada adicional para el alumno más que ir a una biblioteca y leer un libro indescifrable.
Moraleja: el sistema educativo español debería implicarse más en la labor humana y didáctica del profesorado para obtener mejores resultados del alumnado, lo que se puede traducir en mejores profesionales más competentes nacional e internacionalmente.
2008-10-26 a las 9.51 pm
Sin lugar a dudas, creo que el artículo hace un sarcasmo con respecto a la planeación de clase pues como el mismo lo dice es imposible dedicar 75 horas a la semana para preparar 3 horas de clase. Sin embrago, lo valioso del texto es que habla de una realidad muy común también en el sistema universitario de México, específicamente en la UNAM, y es que muchos investigadores deben dar clase, por que se les exige como parte de su ‘plaza de investigadores’, por lo que muchos carecen de formación y gusto por la docencia lo que afecta directamente el aprendizaje en el aula, en este sentido, creo que si sería de mucha utilidad para nuestros estudiantes que el profesor que esta frente a ellos acompañandolos en su proceso, además de ser investigador, tuviera experiencia y gusto por esta noble e importante labor.
2008-10-28 a las 7.10 pm
Primera Vez que visito éste Blog, de hecho apenas estoy empezando a conocer este mundo, pues casi siempre que navegaba, procuraba omitir los blogs y los foros… creo que fue un error de novato.
Interesante el dato, pues pretendo apenas ingresar al maravilloso mundo de la docencia (al menos de tiempo completo), he notado que una clase sin planear, por mucho que se domine el tema, tiene una gran posibilidad de salir mal. Citando a Abraham Lincoln: ’si tuviera cuatro horas para tirar un árbol, pasaría tres afilando el hacha’.
En una clase siempre procuro incluir:
-Un gancho que llame la atención de los estudiantes (un dato de un artista o tecnología que se relaciona con lo que voy a exponer, osimplemente algo gracioso)
-Una forma de exponerlo que sea clara, basado en un mapa mental o cuadro sinóptico, planteo mis Objetivos de aprendizaje (lo que quiero que aprendan) usando conceptos o categorías clave.
-Una actividad que me permita evaluar lo que se aprende.
Saludos
2008-10-28 a las 9.14 pm
¿Hola que tal?
¡Un saludo!
Al comentario que destaca nuestro amigo César Córcoles acerca del físico Walter H. G. Lewin, es un claro ejemplo de lo que podríamos llamar “MAESTRO”, ya que su dedicación, empeño y creatividad puestos al servicio de los demás es digno de admirarse y reconocerse. Porque obedece a una actitud genuina “la vocación de enseñar”.
Mi profesión es la docencia, y si, efectivamente: los profesores, docentes, maestros y doctores; que estamos frente a grupo, pasmos muchas horas planeando, en casa u oficina, lo que se va dar a conocer en solo 50 minutos (caso México, nivel básico). Desafortunadamente las autoridades, los alumnos y la comunidad en general solo juzgan o ven lo que se desarrolla en un lapso muy pequeño de tiempo, sin antes fijarse los que acontece tras bambalinas, es ahí donde verdaderamente se libran batallas estratégicas en pro de la educación.
2008-10-29 a las 3.46 am
ES CIETO Y NECESARIO LA PREPARACION DE LAS CLASES SE TIENE que tener en cuentas varios aspectos como el desarrollar el encuadre en las primeras sesiones de clases posteriormente, se tienen que presentar los participantes(grupo en general), dar a conocer los analisis de las expectativas, presentar el tema y varios aspectos más, por consiguiente el docente debe de estar lo mejor preparado para presentar una clase.
2008-10-29 a las 6.50 am
Sin duda alguna, como ya lo mencionaron anteriormente es un sarcasmo y casi irreal que un maestro dedique tanto tiempo para preparar sus clases de tres horas a la semana y más si en otros casos también se tienen que cumplir con otros roles de esposo, hijo, hermano, novio, etcétera. Sí bien es cierto que es necesaria la actualizacón constante, preparación y conocimiento del uso de las nuevas tecnologías, también es necesario tener el tiempo libre para poder analizar nuestro desempeño laboral, adquirir nuevas paradigmas y bueno el cuerpo y mente también necesita descanzo, así que bueno se nota que el profesor esta comprometido con su trabajo y labor docente pero también suena algo raro que necesite tantas horas al día para preparar una clase, siendo alguien tan preparado y responsable. En horabuena por el mérito pero creo que si le hace falta un poco distribuir su tiempo e igual podría ahorrar muchas horas de trabajo y poderlas dedicar a su familia o a él mismo.
2008-10-30 a las 2.46 am
Hola.
Considero que el impartir una clase no es cosa facíl, más si se tiene la idea que no todos los alumnos comprenden de la misma forma y al mismo tiempo, por lo que es necesario como catedrático, preparar de una manera adecuada la clase que se va a impartir.
Otro elemneto importante es el conocimiento y dominio profundo del tema, ya que esto te da una seguridad sobre lo que vaz a impartir. Pienso que si bien no le tienes que dar tanto tiempo a la preparación de un tema, por que es básico en la docencia, la experiencia, es util para nosotros y los alumos saber y medir lo expuesto en las horas de clase.
Saludos.
Ana Lilia López Zárate.
2008-10-30 a las 4.58 am
Sabemos que la verdadera función de un docente es ser facilitador de conocimientos y el de ser investigador, pero vemos que en la actualidad hay docentes que solo imparten sus clases sin planear, sin observar que necesidades de aprendizaje existen en sus aulas. Aunado a esto, muchos docentes no tienen el hábito de leer y de actualizarse con los contenidos o con las nuevas tecnologías. Esto hace que no realicen una planeación y puede ser que hasta improvisen alguna vez.
La tarea del docente es bien importante, porque tenemos que ayudar a los alumnos a que desarrollen su propio pensamiento, pero si no tomamos el rol de investigador, no tendremos las diferentes técnicas de enseñanza que nos permitirán compartir nuevos conocimientos a los estudiantes.
Es necesario planear adecuadamente en tiempo y forma, con resultados positivos, activos y razonados, que nos lleven al crecimiento profesional.
2008-10-30 a las 4.30 pm
Yo desde que entre a la docencia ya había tomado varios cursos y talleres que me facilitaron elaborar mi plan de clase, y ya una vez elaborado, sólo lo he tenido que ir ajustándolo dependiendo de: los ajustes que vayan sufriendo los contenidos, el grupo que te toque -hay muchas diferencias entre unos y otros grupos. Por lo que una vez que se tiene el primero, el elaborar otros o ajustarlos es más fácil.
Es cierto que si lo reviso a la luz de lo señalado, se que dejaría mucho que desear, pero seguramente es aún así, más de lo que hacen muchos profesores, como lo han señalado en las anteriores participaciones, que ni se actualizan, ni preparan clases, y hace mucho han dejado de leer.
2008-10-30 a las 9.31 pm
En una perspectiva muy personal, considero que hablar de preparar una clase implica mediación y regularización de los tiempos.
Todo puede depender de la carga académica del docente, del contenido de la materia que se imparte, el tipo de contenido de la misma y en múltiples ocasiones, de los compromisos personales que asume el docente. La práctica del estudio independiente nos ofrece una amplia gama de opciones para estudiar y administrar nuestros tiempos, obteniendo conocimientos que van mas allá de lo que un tema que muestra el profesor nos puede ofrecer. En la actualidad debemos guiarnos a la investigación y a la obtención propia del conocimiento sin conformarnos con la clase del profesor. No difiero con la carga de horas para preparar clase de este famoso profesor; sin embargo, considero que la responsabilidad recae en nosotros, los estudiantes. Los invito a visitar mi blog en el que realicé un pequeño texto del estudio independiente:
http://educabrera.blogspot.com/2008_08_01_archive.html
2008-10-30 a las 10.26 pm
Quiza las horas que dedica este personaje son muy exajeradas para preparar una clase. Pero esto debe ser motivo de reflexión, el de pensar que como docente que tan preparada esta mi clase, ¿Propiciará las condiciones para lograr aprendizajes significativos?. Es importante, que nuestra clase se de en un ambiente planificado con las caracteristicas esenciales de una planeacion adecuada (propositos, materiales, evaluacion, contextualizacion, adecuacion al nivel, entre otras), aspecto que no logramos cumplir satisfactoriamente gran parte de los docentes de educacion básica, segun las observaciones que he realizado en mi ambito laboral
Que tenga buen día.
2008-10-31 a las 5.49 am
Quizás para resulta descabellada la forma en que este profesor planea sus actividades escolares.
De antemanos sabemos los que nos encontramos inmerso en el ámbito educativo, asumir la función de maestro no es tarea fácil, requiere de una gran preparación académica, así como de la disposición para asumir su tarea con responsabilidad.
En primer lugar el maestro debe de saber de antemano que está formando seres pensantes y que cada alumno es diferente con características propias, además la forma en que se aprenden difiere no sólo de alumno a alumno sino de un nivel educativo a otro , además debe conocer las característica deacuierdo a la etapa en que se encuentra sus alumno, para así planear y diseñar actividades que permitar acceder al alumno al conocimiento , además destinar el tiempo necesario para investigar e involucrar aquellos contenidos que tienen relación con los temas que esté tratando de tal forma que facilite y guie al alumno al conocimiento, además se requiere seleccionar y dosificar los contenidos de acuerdo a los objetivos que se pretende lograr.
Si la planeación serealiza de manera conciente quizás no se requiera de 75 hrs , pero si implica tomarse un tiempo para planear leer, organizar y crear sus propias actividades de acuerdo a las caracteristicas de sus alumnos del grupo y del contexto .
2008-11-22 a las 3.44 pm
Preparar una clase requiere un trabajo consciente y dedicación muchas veces el profesor tiene todas las capacidades el lo sabe y esta seguro que puede hacer lo mejor, pero las multiples tareas y compromisos pueden interferir aunque el sabe que tiene capacidades, la alternativa en este caso es que el docente dedique mas tiempo en las horas de la noche o en la madrugada. Lo que deseo expresar es que puede encontrarse docentes con gran capacidad investigativa, tambien con mucha calidad humana, y que algunas veces pueden fallar solamente es por las múltiples actividades. La prueba de ello es que al ser evaluados en un transverso de tiempo muchas veces salen demasiado bien en sus clases y otras regular, esto implica que el docente como todo humano está sometido a variacion de emotividad, dinámica de trabajo. Lo importante es ir encontrando el equilibrio y aprender de lo que le ocurre, reflexionar sobre otras maneras para conseguir buenos resultados.
2009-05-19 a las 1.09 am
Creo que preparar una clase lleva esas 25 horas y más, si tomamos en cuenta que debe aprovecharse todo el equipaje no sólo de conocimientos, sino el de metodología.
De ahí que el equilibrio entre investigador y docente sea absolutamente necesario.
Pero si hubiese que elegir entre uno u otro me quedo con el docente, ya que un buen docnente guía al estudiante para apropiarse de conocimientos, no se los trnasmite o regala, un buen docente puede formar escelentes investigadores y convertirse él mismo en un buen investigador.
2009-05-19 a las 3.20 am
El tiempo de preparación que menciona (25 hrs) se me hace una exageración, no me viene a la mente alguna materia de las que cursé en la Facultad que requiera tanto tiempo de preparación.
Además, considero que para ser un buen docente se deben dominar dos aspectos:
1) Conocer a fondo el tema que se desea impartir
2) Tener la habilidad para saber transmitir el conocimiento, adaptandose al nivel académico en el cual se esta impartiendo la clase.
Y claro, como mencionan en otros comentarios, es muy importante planear las sesiones para alcanzar el exito deseado.
2009-05-19 a las 6.17 pm
Si bien es verdad lo que comenta el autor, no todos los grandes investigadores nacieron para ser docentes ni están formados para ello. Sin embargo, es importante que los investigadores de alguna u otra manera, repliquen sus conocimientos a las nuevas generaciones fomentando la cultura de la investigación, descubrimiento y aportación.
Del mismo modo, es revelante la necesidad de que los docentes tengan la competencia de investigadores, con el propósito de que mejoren su práctica educativa y contribuyan a la problemática social que se manifiesta actualmente.
2009-05-19 a las 8.29 pm
Verdaderamente impresionante tal dedicación a la actividad docente. Lo cierto, muy a pesar nuestro y de nuestros estudiantes (bachillerato y Universidad en México), es que los sueldos del docente no permiten que podamos preparar una clase a ese nivel. los profesores impartimos hasta 35 horas semanales en una institución y debemos contar con un segundo empleo para poder vivir de manera decorosa… Ojalá que se revalore el papel del docente y se le den los elementos necesarios para poder impartir una cátedra en donde la calidad esté por encima de la cantidad.
2009-05-19 a las 11.17 pm
Ciertamente el trabajo pedagógico es una labor que requiere de la vocación de servicio del profesor, del conocimiento de teorías, el uso de estrategias y la inversión de tiempo, todos estos elementos se ven involucrados en la planeación la cual requiere de atención y dedicación para su realización, sin embargo este esfuerzo se hace menor cuando el docente conoce a sus aprendices de manera grupal e individual, lo que le permite organizar las clases de manera que se propicie un ambiente ameno para el aprendizaje; el docente a través de las secuencias planeadas puede motivar el interés de los alumnos por conocer y aprender, de lo contrario si la planeación no es adecuada se ha dado el primer paso al fracaso.
2009-05-20 a las 1.46 am
La docencia es de una profesión que requiere diversos elementos desde el manejo de contenidos, concimientos teóricos, pedagógicos y un buen pedazo de corazón. Sin emabrgo en la mayoría de los sistemas educactivos la prioridad es el manejo de contenidos del curso a impartir, quizá por eso hay que ser primero investigador y después docente.
En este sentido considero que hay dos grandes fallas en todo sitema educativo. Primero, que el docente, antes que docente, debe tener una gran formación académica con grados e investigaciones, lo cual no garantiza que tenga elemento pedagógicos o didácticos para imparir un curso. Segundo, las instituciones educativas, la mayoría, contratan investigadores o especialistas en diversas áreas de conocimiento, que deben impartir clase. Sin embargo el modelo educativo no contempla, dentro de su contrato, tiempo para preparar clase. Es decir, se le contrata por horas o con tiempo completo donde el tiempo, sin considerar el tiempo de preparación de clase.
Finalmente si hay vocación y compromiso por la docencia se van adquiriendo herramientas, asimismo, el cotidiano, en el día a día tambien se va preparando clase, a veces no sólo son 75 horas, sino una vida.
2009-05-20 a las 2.23 am
Me parece demasiado tiempo para preparar una clase, porque probablemente el exito al impartir una clase no tendrá que ver con el tiempo de preparación sino con las habilidades que se tengan para hacerlo…una sesión dde una hora puede resultar exitosa sin tanto tiempo de preparación, lo que no quiere decir que se agradece el tiempo que a preparar la clase se dedica, sino que no siempre tantas horas de trabajo se ven reflejadas en el resultado de esta. Precisamente quienes deben dedicarse a la docencia son aquellos que son buenos docentes ( lo que implica habilidad para preparar la clase) sin importar si tienes grandes habilidades para la investigación o no.
2009-05-20 a las 4.04 am
Saludos!!!!!!!!!!!
Siempre he tenido la idea de que para abordar una clase debes generar tus propios recursos. Estos recursos deben estar sujetos a un programa de estudios y de ahí partir. El verdadero problema se presenta cuando encuentras grupos desfasados en conocimientos, unos están más adelantados que otros, la planeación que realizaste hace unos meses tiene que ser reformulada, o bien, hacerles notar a los alumnos que es una buena oportunidad para reforzar sus conocimientos.
Lo anterior lo he observado mucho en las materias de Informática donde hay alumnos que se acerca por primera vez a una computadora, o por el contario, alumnos que saben utilizar de manera adecuada una hoja de calculo.
2009-05-20 a las 5.32 am
Realmente, pienso que el preparar una clase lleva un tiempo, pero en mi caso influye el factor nerviosismo o panico escenico, y la unica manera de convatirlo es llevar un tema bien estudiado y saber a la perfección de lo que voy a hablar.
De cualquier maner siempre se queda la preocupacion de el “Que les voy a dar mañana de clase”, y nada como preparar bien el tema.
2009-05-20 a las 6.48 am
Me parece interesante que por una parte sea importante que verdaderamente se considere como una vocación la docencia, lo que involucre por un lado la capacitación y la investigación continua en la que se utilice de forma creativa todos los recursos disponibles, y ablando de recursos también me parece interesante que se invierta realmente 25 horas para la preparación de una clase si consideramos que para lograr un trabajo original se deben tener en cuenta todos los factores (antecedentes, objetivos, estrategias, elementos sobres que hagan del proceso de aprendizaje una experiencia única, desarrollo de actividades, elaboración de instrumentos de evaluación) haciendo la suma de todos las etapas no se me hace tan descabellado.
Por otra parte se me hace interesante el que se cuente con cierto grado de apertura para dar difusión a el conocimiento, en una plataforma abierta sin restricción y con la intención de compartir de forma desinteresada y altruista con la finalidad de crear una comunidad abierta donde todos participemos y de alguna u otra manera también compartamos lo que generamos, pero como lo comentas queda en el aire que si lo intentamos hacer en un ambiente latino en español (en un mercado consumista), no se generen los suficientes materiales y mucho menos se comparta material de contenido de calidad y no material elaborado de forma express que no responda a las necesidades del grado y comunidad.
Pero lo más importante es preguntarse que hacer durante una clase que involucre a los estudiantes a que reflexiones sobre el tema que se quiere abordar, entonces ¿Cuál es el papel que debe jugar un estudiante?, ¿Cómo lograr involucrar con los diferentes tipos de intereses de estudiantes a un tema determinado ?, creo que si es importante la preparación de la clases y lo que va decir el profesor, pero también se debe complementar con el papel que debe desempañar el estudiante, antes, durante y después de la clase.