El futuro del binomio educación-tecnología (II)

23 Octubre, 2007, por Julià Minguillón Alfonso

Firma invitada: Julià Minguillón Alfonso
Profesor de los Estudios de Informática, Multimedia y Telecomunicación
Director Adjunto del Internet Interdisciplinary Institute
Universitat Oberta de Catalunya

Julià es profesor propio de la UOC desde el 2001 y profesor asociado de la Universitat Autònoma de Barcelona. Ha impartido docencia en las áreas de programación, estadística y minería de datos, informática gráfica y tecnología educativa. Sus intereses de investigación incluyen el análisis de comportamiento de los usuarios en entornos virtuales de aprendizaje, el desarrollo de herramientas para el soporte del proceso de aprendizaje, la personalización de dicho proceso y los aspectos de usabilidad y accesibilidad relacionados.

Actualmente lidera el proyecto PERSONAL(ONTO) sobre personalización del proceso de aprendizaje en entornos virtuales mediante itinerarios formativos adaptativos basados en objetos de aprendizaje reutilizables y ontologías. También participa en el proyecto OLCOS sobre contenidos educativos en abierto.

—–

N.d.E: Viene de El futuro del binomio educación-tecnología (I)

Flickr es un ejemplo paradigmático: mientras algunos usuarios se limitan a subir sus fotos y a compartirlas, otros se agrupan alrededor de un foco temático para aprender a manipular capas o mejorar el proceso de revelado en blanco y negro, por ejemplo. La comunidad de práctica de Flickr es un paradigma de creación y transmisión de conocimiento en este sentido.

El conocimiento (sobre fotografía, en este caso) ha escapado de los espacios tradicionales (escuelas), y está fuera de control, o mejor dicho, es controlado por los propios usuarios que desean adquirirlo.

En este sentido, el modelo pedagógico ha cambiado (o debe hacerlo si aún no lo ha hecho): de un modelo centrado en el profesor, quien genera, filtra, presenta y transmite el conocimento como mejor le parece, hacia un modelo donde es el estudiante quien busca, mezcla, crea y comparte. Pero esto no implica la desaparición del profesor, al contrario, la figura de una persona capaz de validar y certificar el proceso seguido por cada estudiante se convierte en esencial para asegurar la calidad del proceso de aprendizaje.

El problema es doble: por una parte el conocimiento crece y crece como una esfera de radio R, la investigación es la superficie de dicha esfera, y crece proporcionalmente al cuadrado de R, pero la cultura, que es todo el espacio de conocimiento que va creciendo, crece proporcionalmente al cubo de R, lo cual puede resultar insostenible.

Por ejemplo, ¿es lo mismo estudiar informática hoy día que hace tan solo 10 años? En absoluto, el conocimiento al respecto ha crecido considerablemente y aunque algunos temas ya se den por obsoletos, son necesarios para poder presentar el estado del arte actual; es esta acumulación de contenidos la que nos obliga a resumir, sintetizar y conceptualizar dicho conocimiento de forma que pueda ser localizado y adquirido, y desarrollado, por supuesto.

Y aquí aparece el segundo problema, y una posible solución: ¿cómo organizar y describir todo este conocimiento? Pues mediante el uso de tecnologías semánticas, pero adaptadas a las necesidades de los usuarios. La web semántica actual se plantea como una herramienta para que las máquinas “entiendan” según que conceptos, pero este planteamiento es insuficiente.

poner todos los contenidos en su contexto particular mediante el uso de conceptos que son cercanos a los usuarios. La única manera de aprender a partir de una base de conocimiento ingente y en continuo crecimiento es mediante el uso de tecnologías que permitan la localización de contenidos (en el sentido amplio: recursos, actividades, etc.) a partir de conceptos que se desea desarrollar, optando por un aprendizaje continuo basado en la adquisición y desarrollo de competencias.

La tecnología semántica puede ser una solución, pero aún falta mucho para llegar a lo que se pretende cuando se proponen proyectos y publicaciones bajo el nombre “technology enhanced learning“.

No obstante, el nombre me parece muy bien escogido (más que e-learning, por ejemplo), ya que describe perfectamente la posición de la tecnología: nunca central, sino siempre de soporte con un objetivo claro, el de mejorar.

Para poder afrontar el problema anterior es necesario redefinir el rol del profesor, que debe cambiar completamente y, de hecho, multiplicarse y especializarse en diferentes facetas: el diseñador de mapas competenciales, el compositor de itinerarios formativos, el evaluador de competencias, etc. Cada rol permite al estudiante progresar en este proceso de aprendizaje al largo de la vida (lifelong learning) y ser parte de una comunidad que crea y mantiene el conocimiento de una área en concreto, aunque cada vez más se impone la multidisciplinariedad como mecanismo necesario para la correcta formación de profesionales y, sobre todo, de ciudadanos responsables.

La pregunta clave es ¿por qué? Si no es posible hacerse esta pregunta o obtener una respuesta a la misma nos encontramos ante un problema que quizás no deba ser planteado o deba ser reformulado. ¿Por qué necesitamos el álgebra? La respuesta no puede ser ¡Porque si!, los estudiantes ya no aceptarán ese tipo de respuestas.

El futuro pasa por la cesión del control del proceso de aprendizaje a los propios estudiantes, y convencerlos de que los nuevos roles del profesor son los adecuados para su preparación. El profesor ya no es un enemigo y los compañeros de estudio ya no son competidores.

El uso de herramientas web 2.0 comportará la aparición de entornos personales de aprendizaje que formarán las comunidades de aprendizaje tal y como las entendemos ahora, pero esto no será posible si no existen tecnologías sencillas que los usuarios puedan usar y adaptar a sus necesidades, o crearemos nuevas barreras y brechas digitales.

El uso de estándares sencillos será clave en este proceso, y desde el punto de vista metodológico será necesario desarrollar nuevas competencias que ahora quedan relegadas (trabajo en grupo, autoorganización, etc.) y que son importantes para este cambio de paradigma. Si hoy día el modelo de negocio de la industria musical está en crisis, en un futuro cercano también lo estarán el de las empresas que generan y editan contenidos>, o el de las que proveen servicios educativos.

Si han llegado hasta aquí podemos darnos más que por satisfechos. Si el texto les ha resuelto alguna duda, perfecto, pero si les ha planteado alguna pregunta, mucho mejor.

Es en espacios de debate como el que planteó el IV Seminario Internacional de la Cátedra UNESCO de la UOC donde realmente se tienen visiones de un futuro mejor, y todo se resume a empezar por hacerse una pregunta colectiva y tratar de responderla: ¿cual es el futuro del binomio educación-tecnología?

Tags: , , , , , , , , ,

El futuro del binomio educación-tecnología (I)

22 Octubre, 2007, por Julià Minguillón Alfonso

Firma invitada: Julià Minguillón Alfonso
Profesor de los Estudios de Informática, Multimedia y Telecomunicación
Director Adjunto del Internet Interdisciplinary Institute
Universitat Oberta de Catalunya

Julià es profesor propio de la UOC desde el 2001 y profesor asociado de la Universitat Autònoma de Barcelona. Ha impartido docencia en las áreas de programación, estadística y minería de datos, informática gráfica y tecnología educativa. Sus intereses de investigación incluyen el análisis de comportamiento de los usuarios en entornos virtuales de aprendizaje, el desarrollo de herramientas para el soporte del proceso de aprendizaje, la personalización de dicho proceso y los aspectos de usabilidad y accesibilidad relacionados.

Actualmente lidera el proyecto PERSONAL(ONTO) sobre personalización del proceso de aprendizaje en entornos virtuales mediante itinerarios formativos adaptativos basados en objetos de aprendizaje reutilizables y ontologías. También participa en el proyecto OLCOS sobre contenidos educativos en abierto.

—–

Sirva esta (larga, perdón por ello) entrada para resumir el IV Seminario Internacional de la Cátedra UNESCO de la UOC, que versó sobre web 2.0 y educacion. Contó con la presencia de nueve ponentes de primer nivel organizados en cinco conferencias alrededor del tema de debate, un caso de estudio (Second Life) y una mesa redonda sobre el rol de la administración en dicho proceso.

Tal y como lo plantean los organizadores, el objetivo del seminario no es caer en un excesivo nivel de detalle tecnológico, metodológico o organizativo, sino presentar iniciativas y experiencias en marcha alrededor de un concepto o idea que resultan de interés y que son de actualidad. Si el año pasado se discutieron aspectos relativos al uso de contenidos educativos en abierto, este año el seminario se ha centrado en el futuro que plantea el uso de tecnologías web 2.0 en el campo educativo.

El texto a continuación es una aportación común de todos los participantes del seminario, incluyendo al público que con sus preguntas a los ponentes también participó activamente, y visto a través de la óptica de quien firma esta entrada, un profesor de informática consciente de las posibilidades que ofrece la tecnología y seguro del “qué” pero con muchas dudas en el “cómo”.

La web está (y nos está) cambiando. De centros de información, o portales, hacía presencias en espacios personales, mediante el uso de nuevos dispositivos que nos hacen más “web”, que nos permiten navegar continuamente en cualquier entorno.

En este contexto, el aprendizaje ya no se limita a una transmisión de información del docente hacia el estudiante en un entorno controlado (el aula, la universidad), sino que el aprendizaje se produce en cualquier lugar y en cualquier momento, mientras se viaja, mientras se hace deporte, o mientras se trabaja.

Los entornos de aprendizaje, ya sean físicos o virtuales deben cambiar y adaptarse a las nuevas necesidades de los estudiantes. Pero las instituciones están muy por detrás de los estudiantes, aunque éstos no sean aún del todo conscientes del cambio que se está (y que están) produciendo.

El concepto de web 2.0, que pretende romper la ya archimencionada barrera entre productores y consumidores, es mucho más que la adopción de cualquier tecnología punta. El 2.0 es, ante todo, un cambio cultural, “I can do it”, adaptando mensajes publicitarios bien conocidos. Y no solamente los estudiantes, sino también los profesores y la propia institucion. Todo el mundo, de hecho, es el concepto de crowdsourcing, compartir para crear colaborativamente de forma masiva y paralela.

El 2.0 no es hacer las mismas cosas con nuevas tecnologías, sino hacer nuevas cosas con nuevas tecnologías. ¿Enseñar física en una clase con pizarra y un laboratorio? Mejor construir un espacio en Second Life y experimentar en persona los conceptos de gravedad, aceleración, etc.

La tecnología está cambiando continuamente y nos reta a descubrir los usos nuevos e inesperados que hacen los usuarios de la misma. ¿Alguien se imaginaba lo útiles que podrían ser las llamadas perdidas? Una apropiación de la tecnología que los usuarios generaron a partir de una necesidad.

Es lo mismo para el caso del software social, todo este conjunto de herramientas que permiten la interacción en espacios virtuales: blogs, wikis, perfiles (myspace, facebook), mundos virtuales (second life) y muchas otras.

La educación se produce en el espacio de esas interacciones, los usuarios entre si pero entre los usuarios y los sistemas. Los estudiantes reclaman tomar control sobre el proceso de aprendizaje y sobre el propio entorno virtual de aprendizaje, cambiando la manera como los entendemos ahora.

Los estudiantes crean y comparten conocimiento a través de sus espacios personales de aprendizaje, un concepto que, contrapuesto al de entorno virtual de aprendizaje, les permite organizarse en función de sus necesidades y particularidades. Se construyen comunidades de práctica alrededor de cualquier tema o idea, y se aprende de ellas, aunque no todas las comunidades de práctica se deban considerar comunidades de aprendizaje.

N.d.E: Continuará.

Tags: , , , , , , , , ,

Universidad 2.0 (II)

11 Octubre, 2007, por Julià Minguillón Alfonso

Firma invitada: Julià Minguillón Alfonso
Profesor de los Estudios de Informática, Multimedia y Telecomunicación
Director Adjunto del Internet Interdisciplinary Institute
Universitat Oberta de Catalunya

Julià es profesor propio de la UOC desde el 2001 y profesor asociado de la Universitat Autònoma de Barcelona. Ha impartido docencia en las áreas de programación, estadística y minería de datos, informática gráfica y tecnología educativa. Sus intereses de investigación incluyen el análisis de comportamiento de los usuarios en entornos virtuales de aprendizaje, el desarrollo de herramientas para el soporte del proceso de aprendizaje, la personalización de dicho proceso y los aspectos de usabilidad y accesibilidad relacionados.

Actualmente lidera el proyecto PERSONAL(ONTO) sobre personalización del proceso de aprendizaje en entornos virtuales mediante itinerarios formativos adaptativos basados en objetos de aprendizaje reutilizables y ontologías. También participa en el proyecto OLCOS sobre contenidos educativos en abierto.

—–
(N.d.E): Viene de Universidad 2.0 (I)
—–

¿Y los retos organizativos?

Es aquí donde todavía hay mucho espacio para innovar y poder romper las clásicas estructuras jerárquicas impuestas en la universidad y saltarse las barreras productor-consumidor que impone el método tradicional de enseñanza basado en la clase magistral y la transmisión de conocimiento (¿o quizás debería decir información?) del profesor hacia los estudiantes.

El concepto de recursos educativos en abierto (ver http://olcos.org), las plataformas abiertas basadas en una arquitectura de servicios (ver http://www.lafarga.org/campus/esp/index.html) y, porqué no, la desaparición del profesor como tal y su integración en un espacio de inteligencia (¿ o conocimiento?) colectivo donde todos los actores son partícipes del proceso de construcción de aprendizaje, son iniciativas en este sentido.

Finalmente, el secreto del éxito no es plantearse los retos en cada uno de los tres ámbitos (tecnológico, metodológico y organizativo) por separado, sino entender que lo más importante son las interdependencias que cualquier decisión en uno de ellos provoca en los otros dos.

La tecnología va por delante pero sin una adecuada integración con los cambios metodológicos y organizativos que plantea su uso es imposible ofrecer un paso sólido en la dirección que plantea, por ejemplo, el propio cambio de la web 2.0 hacia la 3.0: “ya tenemos la ortografía, acabamos de conseguir la sintaxis, vamos por la semántica”.

En otras palabras, “a ver si ahora entendemos lo que estamos haciendo”. Necesitamos poder describir formalmente todo el conocimiento que una institución tan compleja como una universidad procesa y genera en su seno, de manera que ésta sea verdaderamente una garante de la generación y transmisión de dicho conocimiento desde y hacia la sociedad.

Tags: , , , , , ,

Universidad 2.0 (I)

10 Octubre, 2007, por Julià Minguillón Alfonso

Firma invitada: Julià Minguillón Alfonso
Profesor de los Estudios de Informática, Multimedia y Telecomunicación
Director Adjunto del Internet Interdisciplinary Institute
Universitat Oberta de Catalunya

Julià es profesor propio de la UOC desde el 2001 y profesor asociado de la Universitat Autònoma de Barcelona. Ha impartido docencia en las áreas de programación, estadística y minería de datos, informática gráfica y tecnología educativa. Sus intereses de investigación incluyen el análisis de comportamiento de los usuarios en entornos virtuales de aprendizaje, el desarrollo de herramientas para el soporte del proceso de aprendizaje, la personalización de dicho proceso y los aspectos de usabilidad y accesibilidad relacionados.

Actualmente lidera el proyecto PERSONAL(ONTO) sobre personalización del proceso de aprendizaje en entornos virtuales mediante itinerarios formativos adaptativos basados en objetos de aprendizaje reutilizables y ontologías. También participa en el proyecto OLCOS sobre contenidos educativos en abierto.

—–
Quizás haya llegado el momento de plantearse la distancia real con los avances tecnológicos, que por lo que parece aún van por la versión 2.0 aunque algunos avezados ya hablan de la web 3.0, la cual promete el tan perseguido objectivo de ser semántica (”ya veremos” me atrevo a decir).

La estructura de la universidad, una institución que data del S. XII y que tenía como objetivo servir de gremio y espacio de colaboración para el desarrollo del intelecto, parece que no ha avanzado mucho desde entonces, aunque claramente se está progresando adecuadamente.

Puede parecer que la introducción de Tecnologías de la Información y de las Comunicaciones en la educación superior supone plantearse retos tecnológicos, metodológicos y organizativos. Los primeros quizás sean los más sencillos de afrontar: es una cuestión de dinero y de hacer apuestas sólidas por tecnologías escalables y con futuro.

Lamentablemente la tecnología de hoy es obsoleta mañana, y es necesario un proceso continuo de actualización para no verse atrapado en un entorno virtual de aprendizaje soportado por aplicaciones que ya no responden a las nuevas necesidades de sus usuarios.

La tecnología (ya nos dijo A. Clarke que es magia para aquellos que no la entienden) siempre va por delante en la carrera de innovar constantemente y ya se sabe que antes de poder comprehender una tecnología, ya tendremos otra más rápida, más barata y ¿más sencilla? disponible.

Los retos metodológicos pasan por dejar de ver el ordenador como un “martillo con botones”, es decir, como una herramienta muy versátil que permite hacer muchas cosas diferentes pero que no aporta nada nuevo a un conjunto de herramientas previas del cual ya se disponía. Y es cierto, pasar unos apuntes en papel a una página HTML y colgarla en un servidor web está lejos de poderse llamar innovación, si de este hecho no pueden extraerse nuevos usos y funcionalidades.

La tecnología aquí también ha forzado la forma en la que se hacen las cosas y el uso de herramientas para el trabajo colaborativo, la auto-organización del tiempo, etc. es ahora una realidad común en muchas instituciones, aunque todavía se pueden encontrar docentes que siguen anclados en su propia filosofía de “qué me vas a explicar, si llevo 40 años con los mismos apuntes”.

(continúa)

Tags: , , , , , ,

Web 2.0 y el papel de la Universidad (II)

9 Octubre, 2007, por Ismael Peña-López

Firma invitada: Ismael Peña-López
Profesor de Políticas Públicas para el Desarrollo e ICT4D
Universitat Oberta de Catalunya

Ismael investiga el impacto de las Tecnologías de la Información y la Comunicación en la sociedad, especialmente en aquellos colectivos más desfavorecidos, dando lugar a lo que se ha venido a llamar la brecha digital. Uno de los temas que le interesan es cómo la disponibilidad de contenidos y servicios digitales pueden actuar en contra o a favor del progreso de dichos colectivos.

_____________________

(N.d.E.) Viene de ‘Web 2.0 y el papel de la Universidad (I)’

La Universidad

Un repaso a los anteriores puntos nos revela cómo esas “crisis” han afectado o afectan a la Universidad — las hipérboles son totalmente intencionadas:

  • El fin del conocimiento como algo estanco, en poder de unos pocos. ¿El fin del profesor?
  • El fin del conocimiento cerrado en un lugar, en un santuario del saber. ¿El fin de las aulas?
  • El fin del conocimiento como algo estático, inmutable, afectado por paulatinos y progresivos cambios, continuos, sin saltos ni discontinuidades — con permiso de Einstein y otros disruptores. ¿El fin del códice, de la enciclopedia, del manual?
  • El fin de la transmisión del conocimiento de arriba hacia abajo, del experto hacia el aprendiz. ¿El fin de la clase magistral?
  • El fin del texto como soporte por excelencia de la transmisión del conocimiento. ¿El fin del libro de texto?
  • El fin del saber como bien público, como algo exento de mercantilización. ¿El fin de la Educación/Universidad (pública)?

¿Soluciones? Tendencias

Decíamos al principio que es probable que, a estas alturas, no haya todavía soluciones para tal confabulación de crisis. Es probable, también, que dichas crisis estén solamente en la mente de quien escribe estas líneas. Lo que es cierto es que la realidad nos lleva cierta ventaja a los que intentamos descubrir qué está pasando para profetizar lo que se nos viene encima y, en el mejor de los casos, paliar sus efectos negativos a la vez que cogemos la ola para navegar sobre ella sin sucumbir a su vórtice.

Aunque no ha habido una sola y única respuesta a la constelación de cambios que apuntábamos anteriormente, sí es cierto que ha habido ya determinadas estrategias para atacar las cuestiones una a una. Veamos algunas de ellas.

La primero que nos viene en mente es atacar la brecha digital de los estudiantes. Ya sea en el que llamamos mundo desarrollado o en el que llamamos en vías de desarrollo, es primordial que aquel al que vamos educar disfrute con todas las garantías de esa Sociedad del Conocimiento en la que ya está viviendo y en la que, muy probablemente, va a vivir el resto de su vida. Hablamos sobretodo de infrastructuras, pero también de educación, de ayudarle a crear y gestionar su e-portafolio, su identidad digital.

Y no solamente el estudiante, claro está, sino también el profesor, que necesita una alfabetización digital y unos recursos tecnológicos para poder entrar en la conversación de igual a igual con sus estudiantes… y colegas, con los que tejerá su propia red, su identidad digital.

Bien, las personas tienen una capacidad de adaptación bastante elevada pero, ¿qué sucede con las instituciones? Si no puedes con ellos, únete a ellos: la industria discográfica, después de diversos tropezones, ha demostrado ya que hay nuevos modelos de negocio basados en las tecnologías digitales sin necesariamente tener que combatirlas. Las editoriales también. ¿Qué sucede con el santuario del saber, el guardián de las llaves cuando el conocimiento es ubicuo, se transmite horizontalmente y entre pares — y muchas veces a precio cero? Tanto das, tanto vales, tanto recibes: los conocimientos son sin lugar a dudas el principal activo de la universidad; en la medida que la universidad sea capaz de abrir los contenidos formará parte de la conversación. Y sus profesores serán los interlocutores, los portavoces. Además de la contribuir a la red, la necesidad de filtrar su exponencialmente creciente cantidad de información será, previsiblemente, el papel fundamental de la Universidad 2.0: poner criterio — siempre quedará la baza del monopolio de la emisión de titulaciones oficiales pero, ¿hasta cuando oficial y válido serán sinónimos?

¿Conclusiones?

Los comentarios están abiertos. Hemos abierto también un evento en Facebook donde poder ir calentando motores. Y, por descontado, os esperamos en el IV Seminario Internacional de la Cátedra UNESCO de Elearning de la UOC donde, en la sesión del viernes 19 de octubre de 2007, a las 9:30, tendrá lugar una mesa redonda y coloquio con el título Web 2.0 y el papel de la Administración Pública. La palabra es vuestra.

 

Otros artículos de Ismael Peña-López en Educación y Cultura

Tags: , , , , , ,

Web 2.0 y el papel de la Universidad (I)

7 Octubre, 2007, por Ismael Peña-López

Firma invitada: Ismael Peña-López
Profesor de Políticas Públicas para el Desarrollo e ICT4D
Universitat Oberta de Catalunya

Ismael investiga el impacto de las Tecnologías de la Información y la Comunicación en la sociedad, especialmente en aquellos colectivos más desfavorecidos, dando lugar a lo que se ha venido a llamar la brecha digital. Uno de los temas que le interesan es cómo la disponibilidad de contenidos y servicios digitales pueden actuar en contra o a favor del progreso de dichos colectivos.

_____________________

(N.d.E.) Post 1/2

El título de este artículo se responde con el lugar que le ha sido asignado en el programa del IV Seminario Internacional de la Cátedra UNESCO de Elearning de la UOC. Sin embargo, es equívoco por no ser presuntuoso: sea acertado el epíteto de “2.0″ para la Web, o más que acertado, sea compartido como tal, lo que es innegable es que vivimos unos tiempos de fuerte convulsión, ya no de la web en concreto, sino de la sociedad en general. Ante este panorama, arrogarse la potestad de definir el papel de una institución ante tal marejada supone comprender perfectamente de dónde venimos, quiénes somos, dónde queremos ir y, para contestar a la pregunta, cómo.

Sí es seguramente posible, no obstante, ver cuáles han sido los paradigmas, esquemas que han ido entrando en crisis en los últimos años — o meses — y, a partir de ahí, si no dibujar una hoja de ruta, sí ser capaces de destilar algunos aprendizajes.

Crisis

La primera cuestión que querríamos apuntar es el hecho de que el aprendizaje se ha convertido en un bien, en una mercancía. En una Sociedad del Conocimiento, donde este conocimiento es materia prima, capital y producto a la vez, aprender ya no es un lujo, o una inversión, sino la gasolina que nos mantiene afinados a lo largo de la vida.

El aprendizaje, con el conocimiento como moneda de cambio, por su volatilidad y por la rapidez con qué se suceden los cambios en el exterior, en la sociedad, empieza a ser necesariamente ubicuo y tiene lugar allí donde se encuentra quien quiere aprender. No nos referimos a poder estudiar a distancia, sino que en una sociedad totalmente empapada de conocimiento, el aprendizaje tiene lugar allí donde se genera el conocimiento, en la fuente, que puede ser la universidad… pero también la empresa, los media, la red social…

Y no solamente es ésta una Sociedad del Conocimiento, sino una Sociedad Red: se nos ha hablado que para vivir en la red hay que conversar, o mejor dicho, estar en la conversación.

El potencial de cualquier punto de convertirse en generador de conocimiento, y a través de la conversación devenir un nodo en la Red, tiene sin duda mucho que ver con lo que Jonathan Zittrain llama la Internet Generativa, es decir, la capacidad generativa de que audiencias acreditadas o sin acreditar, no relacionadas entre ellas, puedan crear y distribuir código y contenidos a través de Internet, facilitada por la arquitectura originaria de Internet y llevada al máximo exponente con la llamada Web 2.0.

Una Internet Generativa basada en la economía del regalo, cuya divisa es la reputación, ya no más en un sistema de mercado con precios fijados por la oferta y la demanda. El soporte (digital) es cuasi gratuito: es la relevancia del conocimiento lo que le da valor.

Y un conocimiento que, gracias una vez más a muchísimas herramientas Web 2.0 — y otras con más tradición también — no solamente tiene un coste casi cero sino que, además, ha dejado de ser textual para ser multimedia: texto, pero también hipertexto, sonido, imagen, código para los ordenadores de la red — gracias a la familia de lenguajes basados en XML —, etc.

Unos formatos que tienen un nivel de penetración y de aceptación bastante menor que el deseado. Colectivos y generaciones enteros han vivido el doloroso y esforzado proceso de integrar nuevas herramientas, dinámicas y modos de pensar que conllevaba el conocimiento y dominio de estos nuevos formatos. Conocimiento que, por otra parte, ha sido tan natural como aprender la lengua materna para las generaciones — llamémosles nativos digitales — que han nacido o crecido con ellos en su vida cotidiana.

Estas nuevas generaciones — y los exploradores vanguardistas de las viejas — interactúan intensivamente en la red. No solamente a través de contenidos multimedia, sino utilizando la red misma como una extensión de su identidad, tejiendo redes sociales alrededor de su identidad digital.

Por último, y para cerrar el círculo, las redes sociales inciden de nuevo en cómo se gestiona el conocimiento, cómo se crea y difunde el conocimiento y, sobretodo, cómo se transmite, dando lugar a lo que George Siemens teoriza como Conectivismo: un tipo de aprendizaje en red, caótico, residente en humanos y no humanos, necesitado de estar conectado para facilitar el aprendizaje contínuo, centrado en el cómo más que en el qué.

(continúa)

Tags: , , , , , ,

Censores sin fronteras

6 Julio, 2007, por César Córcoles

Internet es libertad. O no. Podría pensar uno que una entidad transnacional debería mermar la capacidad del censor. Y, a la larga, es cierto, pero eso no evita que la red haya multiplicado las ganas y las oportunidades para que el aspirante a censor ponga en práctica sus artes…

La censura, no nos engañemos, es un mecanismo necesario, al menos en la parte en que a lo largo del día no decimos todo lo que pensamos e intentamos ser políticamente correctos y no ofender la sensibilidad ajena, pero también hacer uso de nuestra sacrosanta libertad de expresión. Juegos malabares. Más complicado es, si cabe, si uno no es el que se expresa sino que ¿simplemente? pone los medios para que los demás lo hagan.

El penúltimo ejemplo es el del inevitable Second Life. Un mundo fantástico que muchos usan para aquellas de sus fantasías que no tienen cabida en su ‘primera vida’. Sí, hablamos de sexo y de prácticas cuando menos poco habituales y, en algunos casos, execrables en grado sumo. Resultado: Linden Labs comunicaba, hace ya más de un mes, en su blog que queda penado con expulsión del mundo todo aquello que implique actos sexuales u obscenos implicando o aparentando implicar a menores, y que lo mismo vale para cualquier representación de violencia sexual (la violencia no sexual, curiosamente, no aparece por ningún lado). Permítanme que me salte la parte de la violencia sexual, tanto la “real” como la “fingida”. Es un tema esencial, ciertamente, pero en este caso, insisto, me preocupa la censura.

Hoy mismo (Reuters) una ciudad china planeaba censurar los intercambios en línea en salas de chats y prohibir las anotaciones anónimas después de que los residentes usaran la Internet para organizar una protesta masiva contra una planta química. Censura y pérdida del anonimato, esta vez. Cuenta la noticia que el gobierno chino emplea a decenas de miles de monitores humanos para controlar los hábitos de los 140 millones de ciudadanos chinos con acceso a la red.

Ya ni siquiera es noticia que YouTube tenga que retirar vídeos: cuando no son los turcos los que censuras las injurias contra sus personajes históricos, son los tailandeses los que no pueden acceder al sitio desde hace meses (véase).

censura.gif

En Flickr, si uno reside en Singapur, Alemania, Hong Kong o Corea, sólo puede acceder a las imágenes que hayan sido etiquedas como “seguras”…

Cada vez más la web se parece más a una coleción de biiiips, imágenes censuradas en mosaico y zonas a las que, directamente, no se puede acceder. Y, ¿saben qué? Si me hacen elegir entre mucha censura y ninguna en absoluto… me quedo con el cero.

Tags: , ,

San Fermín TV

18 Junio, 2007, por

Este año podemos seguir a pies juntillas la letra de la canción y marchar a Pamplona para el 7 de Julio, con nuestra bota, o bien podemos quedarnos en casa y disfrutar de las populares fiestas a través de Internet. La famosa marca de productos textiles y souvenirs que surgió en torno a las fiestas de San Fermín, Kukuxumusu, acaba de anunciar la creación de un canal de televisión a través de la Red que comenzará a funcionar el día 1 de Julio y se encargará de retransmitir contenidos relacionados con la celebración.

sanfermintv.gif

Conviene explicar también que esa televisión podrá consumirse bajo tres modalidades distintas. On demand, esto es, ofreciendo al usuario exactamente los vídeos que desee. On Air, es decir, siguiendo la parrilla programada oficialmente. Y finalmente Playlist, la modalidad en la que el usuario podrá configurar su propia parrilla televisiva sanferminera.

Resulta curioso que la innovación en materia de retransmisiones televisivas y fiestas populares venga de la mano de una entidad privada como Kukuxumusu, y que se lleve a cabo sin ningún tipo de apoyo institucional.

Tags: , ,

¿El sueño de la razón produce 2.0?

15 Junio, 2007, por Enric Senabre Hidalgo

Firma invitada: Enric Senabre Hidalgo
Doctorando de la Universitat Oberta de Catalunya
Master en Sociedad de la Información y el Conocimiento por la UOC

Enric Senabre Hidalgo estudia la creación colaborativa de conocimiento en entornos wiki, los orígenes de la herramienta y sus aplicaciones en la educación, la empresa y los movimientos sociales. Actualmente prepara un proyecto de investigación sobre la influencia que ejerce el modo de organizarse y de relacionarse entre desarrolladores de software libre en el contexto de Wikipedia, desde la perspectiva de los sistemas emergentes y de dinámicas descentralizadas de gestión de la información.
_____________________

Resulta curioso, o cuanto menos significativo, que sea la enciclopedia Británica quien haya auspiciado una alineación de críticos destacados de la web 2.0, precisamente, en su blog. Y es curioso o significativo por partida doble: además de servir la polémica mediante esa herramienta (que podría considerarse la más representativa de esta segunda ola de Internet), a pocos se les escapa que justamente fuera esa distinguida institución foco de atención mediática bloguera, hace cosa de año y medio, a causa de un estudio de la revista Nature en que se equiparaba el rigor de algunos de sus artículos enciclopédicos a los de Wikipedia.

¿La antigua, clásica, prestigiosa escuela tomando venganza contra la moderna, progre y utópica manera de hacer enciclopedias? Eso puede parecer a primera vista, pero si el evento recibe las suficientes cuotas de atención y comentarios podría acabar constituyendo un buen y necesario ejercicio práctico de crítica constructiva en torno a (aunque desde) lo 2.0.

407px-goya_-_caprichos_43.jpg
Uno de los caprichos de Goya, publicado en Wikimedia Commons bajo dominio público.

El encargado de abrir fuego ha sido Michael Gorman, quien evocando El sueño de la razón de Goya pone en tela de juicio conceptos hoy tan en boga como la mente global o la sabiduría de las masas, recuperando la crítica al “Maoísmo digital” que ya hace un tiempo estableció Jaron Lanier para dudar de lo que consideraba una renovada fe tecnológica en los frutos del esfuerzo colectivo.

Después ha irrumpido Andrew Keen, autor de The Cult of the Amateur, para hablar de la urgencia de una coalición educativa, política, empresarial, mediática y artística para luchar contra la “crisis de autoridad” que está poniendo en peligro la vida intelectual de nuestra sociedad.

El tercero en discordia es Nicholas Carr, quien hace énfasis en el tipo de adaptación que puede estar experimentando nuestro intelecto (siguiendo un proceso evolutivo no necesariamente hacia una mayor inteligencia) al pasar las fuentes de conocimiento del papel a la pantalla. Algo a relacionar con lo que se ha comentado en este mismo blog sobre nativos digitales, pero en este caso con bajas cotas de optimismo en cuanto a la evolución cultural de nuestra especie.

Como era de esperar, los comentarios que contraargumentan cada uno de esos posts van en aumento, pero en la acumulación de esas intervenciones están dándose también diversas pinceladas de una incipiente crítica a esta acelerada economía de la atención (“¡Gorman tiene el coraje de decir que el emperador está desnudo!”, afirma alguien) que bien merecería copiar todo el blog, comentarios incluidos, y pegarlo en un wiki abierto para escarnio público. ¿O eso sería demasiado 2.0…?

Otros artículos de Enric Senabre en Educación y Cultura

Tags: , , , ,

Fivelab: acelerador de proyectos de Internet

7 Junio, 2007, por

logo.gif

Resulta curiosa, y digna de debate, la iniciativa de los chicos de Fivelab. Se trata de una empresa que se autodenomina “acelerador de proyectos de Internet” y su negocio consiste, básicamente, en ofrecer asesoramiento para proyectos de Internet que aun están buscando su viabilidad. Formada por cinco jóvenes con sus respectivas visiones frescas sobre la red, su modelo empresarial es totalmente descentralizado: cada integrante de la empresa vive en una ciudad distinta.

Los servicios que esta empresa ofrece van desde la elaboración de un plan de negocio hasta la consecución de inversores, pasando por todo tipo de orientaciones y asesoramiento. En definitiva, todo lo necesario para dar solidez a tu proyecto.

Entrando un poco más en el terreno de la subjetividad, creo que lo interesante de Fivelab no es la efectividad (o ausencia de la misma) que puedan aportar sus servicios, al fin y al cabo es una empresa que acaba de nacer y su prestigio está por formar, sino el modelo de empresa que supone.

Joven y emprenddora, Fivelab es una empresa creada por y para la web, y su propia idiosincrasia está en sintonía con la del medio en el que se desenvuelve: descentralizada, un poco ambigua, difícil de cuantificar, dinámica, joven, cambiante. Etc.

Merece, por tanto, mantener un ojo en el desarrollo de Fivelab para comprobar la viabilidad de su propio modelo de negocio, ¿no creen?.

Tags: , ,