8 February, 2010, por Luz María Velázquez
Se necesita solidaridad para que se dé el desarrollo, los más pobres no tienen poder de negociación ni tienen capacidad requerida para desarrollarse por sí solos. El mercado en el capitalismo ha hecho creer que cada quien tiene la responsabilidad de su propio bienestar, sin embargo no es así, se precisa solidaridad.
El valor del mercado no consiste en contribuir al crecimiento económico, como se dice muchas veces, ya que éste es un valor instrumental y el valor más profundo del mercado consiste en servir de vehículo y mediación de la libertad. Y la libertad para intercambiar no necesita una justificación basada en sus efectos, sino que tiene un valor de por sí (Conill, 2004: pp 222).
¿Cómo se presenta la injusticia en el mercado de bienes y servicios? ¿En el mercado de trabajo se puede percibir más? Las negociaciones se dan buscando un beneficio para ambas partes, sin embargo, cuando se negocian temas que tienen que ver con las ganancias, productividad, costos, jornadas laborales y salarios entre otros, los trabajadores y trabajadoras generalmente no tienen poder de negociación para actuar con libertad y proveerse de bienestar y justicia social.
El empleo se ha convertido en un elemento discriminador, perdiendo en muchas ocasiones su función social y solidaria, dado que el trabajo se concibe dentro del contexto de mercantilización de la economía global en el mismo sentido los trabajos que están relacionados con sectores de alta productividad y con tecnología de punta son considerados como aquellos que son más seguros y estables, y con mayor futuro.
¿Usted qué opina al respecto?
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3 February, 2010, por Arantza Echaniz Barrondo
En estas líneas voy a compartir las ideas que me llevé de la magnifica conferencia impartida por Rafael Echeverría titulada "La crisis del actual modelo de gestión y los factores que determinan el desempeño de los equipos", celebrada en Bilbao, en la sala Multibox de Eitb, el 2 de febrero de 2010 y patrocinada por BAI. Me centraré en la primera parte de la conferencia y lo desarrollaré en dos posts diferentes.
Rafael Echeverría es fundador de la consultora americana Newfield Consulting, que está especializada en la construcción de equipos y organizaciones de alto desempeño. Es también uno de los creadores del concepto "Ontología del Lenguaje", que da paso al coaching ontológico.
El punto de partida de su planteamiento es que la humanidad se enfrenta a una profunda crisis sobre el sentido de la vida y crisis en las relaciones (de pareja, en las comunidades, las organizaciones, etc…). A veces ni siquiera somos conscientes de que es posible una vida mejor, una vida distinta. Y ante esto cabe hacerse una pregunta: ¿es la vida la que no tiene sentido o somos nosotros los que hemos perdido la capacidad de atribuírselo? Ante esta pregunta hay dos posibles respuestas: 1) No tiene sentido, y entonces no se hace nada, se da paso a la resignación; 2) Sí lo tiene, y entonces tenemos que enfrentar el desafío de dónde buscarlo. Nos remitiremos a uno de los grandes filósofos de los que somos herederos, Sócrates. Cuando trató de dar respuesta a dicho desafío vio que había dos caminos. Uno que ya había sido insinuado por Parménides, y muy criticado por sus sucesores, al hablar de un ser fijo inmutable, eterno y único, lo que implica que el cambio es una ilusión. El segundo camino, que será el que él siga, era el planteado por Heráclito al señalar que todo es transformación, todo sigue un proceso de constante devenir, el ser no es sino una ilusión, y donde adquiere gran importancia el logos, la palabra, el lenguaje.
Para salir de la crisis de sentido tenemos que recorrer de nuevo el camino y revisar nuestras respuestas. Nuestro sentido común es profundamente metafísico ya que en los momentos de crisis apela a ese ser fijo e inmutable que propuso Parménides. Si la transformación es tan importante debemos reconocer que el elemento clave que está detrás es la acción. La acción es la clave diferente de la metafísica de la que somos esclavos.
En la segunda mitad del siglo XX emerge en las universidades de Cambridge y Oxford la Filosofía del Lenguaje que empieza a ganar terreno a la epistemología. Esta nueva Filosofía surge del reconocimiento de que teníamos concepciones restrictivas del lenguaje, que lo limitaban a medio o instrumento para expresar lo que se pensaba, percibía o sentía. Esta es concepción ‘contable' (de contar) del lenguaje. La Filosofía del Lenguaje dice que lo más importante que hace el lenguaje no es lo que acabamos de mencionar sino que es una actividad transformadora. Cuando digo algo hago que ciertas cosas cambien, transformo la realidad. El lenguaje genera nuevas realidades, construye identidades, relaciones, compromisos, empresas, emprendimientos, promesas mutuas, etc. Nietzsche decía que a la hora de pensar en el matrimonio la pregunta a hacerse es… cómo vamos a conversar cuando seamos viejitos… El lenguaje genera nuestro futuro. Las conversaciones de hoy determinan el mañana. Nuestro mundo es un mundo impregnado por el poder transformador de la palabra. Si queremos entender cómo somos debemos entender cómo conversamos. Martin Buber distingue tres ejes conversacionales: 1) con los demás; 2) con uno mismo; 3) con el misterio de la vida, al que algunos llaman Dios.
A partir de todo lo anterior Rafael Echevarria desarrolla su modelo O.S.A.R. (observador, sistema, acción, resultados), que se puede visualizar en la imagen del comienzo, y que quiere reforzar la idea de que hay que vivir con osadía. Este modelo se nutre del pragmatismo filosófico, está apegado a la práctica.
El punto de partida son los resultados, hay que evaluar en función de los resultados. Las preguntas clave son ¿qué aporta? ¿de qué sirve? Que sean tus obras las que hablen… ¿Y qué produce los resultados? La acción ¿Cuáles son los condicionantes de la acción? ¿Por qué actúo como actúo? Existen unos condicionantes de reconocimiento inmediato: 1) ciertas predisposiciones biológicas; 2) la capacidad de adquirir competencias; 3) la tecnología, las herramientas que utilizo; 4) la motivación, los factores emocionales que acompañan; y 5) la forma particular que cada uno tenemos de hacer las mismas cosas… o como nos recuerda la canción de Sinatra "…I did it my way". Sin embargo, existe un punto en el que queremos hacer o conseguir ciertas cosas y no podemos ¿Qué nos decimos entonces? Invocamos a la metafísica, llamamos a ese ser fijo e inmutable. "Yo soy así". Pero esa voz no es nuestra, es el eco de Parménides y lo que hace es negar la capacidad de transformación. Y ese es el objetivo del modelo O.S.A.R., disolver el núcleo metafísico que tanto mal nos hace ¿Cómo hacerlo? Tomando conciencia de que existen además dos condicionantes ocultos, de reconocimiento no inmediato: 1) El observador, tomamos las decisiones en función de cómo interpretamos y formulamos los problemas lo que supone abrir unas puertas y cerrar otras. Mientras los resultados nos gusten y estén dentro de un marco ético aceptable no supone ningún problema, pero ¿y si los resultados no nos gustan? Caben tres opciones: a) "soy así", resignación; b) preguntarse por qué obtengo esos resultados los que lleva al umbral de la reflexión, pero que se puede quedar en mera explicación que me tranquiliza y me lleva al mismo lugar, la resignación; 3) veo el resultado que no me gusta y digo "lo voy a cambiar", lo que abre la puerta del aprendizaje. Los aprendizajes pueden ser de primer orden (qué debo hacer o dejar de hacer) o de segundo orden (cambiar el observador que soy antes de cambiar la acción; y esto se puede hacer con distintos niveles de profundidad) 2) El segundo condicionante oculto sería el sistema. Recordemos O.S.A.R. (observador, sistema, acción, resultados).
Es posible vivir distinto, vivir mejor y eso supone un desafío en dos direcciones: 1) Aprender, transformándose uno mismo, asumiendo que dejar de aprender es estancar nuestra vida; 2) Emprender, que supone asumir el desafío de dejar obras, de cambiar el mundo, de comprometerse con él. Y aquí se nos abre la vía para hablar de empresas y gestión que seguiremos en otro post.
¿Cómo son tus conversaciones?¿Qué te dices a ti mismo ante unos resultados que no te agradan?
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1 February, 2010, por Gonzalo Vicario Sobremonte
Frutas Dioni S.L. es una PYME que se dedica a la venta y especialmente a la distribución de fruta. Su éxito reside en la imagen de innovación, la eficacia y la calidad obtenida en los servicios que realizan además de la personalidad de su dueño y gerente Dionisio Hornillo. Desde que empezó trabajando en el sector de la fruta se ha caracterizado por ser una persona ambiciosa y emprendedora.
El dueño y gerente de la empresa ha sabido implantar y transmitir a todo su personal, comunicación constante entre todos los miembros de la empresa (participando en toma de decisiones), intento por satisfacer las expectativas laborales del personal para lograr un buen clima laboral y compartir valores y objetivos laborales desde la confianza y la sinceridad en las relaciones personales.
Podemos observar que la personalidad de Dionisio Hornillo ha sido clave en el desarrollo de la responsabilidad social en la empresa, está muy presente en todos los ámbitos y se llevan a cabo muchas actividades.
En el caso de las actividades de tipo externo siendo los destinatarios de ellas personas o colectivos ajenos a la empresa, se realizan por razones éticas que el propietario ha contagiado a los demás, obteniendo muy buena imagen por estas acciones. Estas acciones se han convertido en habituales como el apoyo a actividades deportivas, culturales, ligadas a la salud y al bienestar, educativas o formativas (como las visitas de colegios que son muy conocidas gracias al autobús "Naranjito"), apoyo a grupos desfavorecidos o marginados, participación en actividades públicas y asesoramiento a otras empresas del sector.
Dentro del concepto que tiene en propietarios de empresa, es fundamental resaltar el empeño personal que pone en hacer felices a sus empleados para que trabajen mejor. Para ello lleva a cabo una serie de numerosas acciones para mejorar la calidad laboral siendo coaching la más reseñable y así mejorar los resultados económicos:
- Salud y bienestar del personal. Se hace un completo seguimiento del estado de salud del personal además de actividades formativas para la prevención de riesgos.
- Formación del personal. Hay varios cursos formativos de tipo obligatorio y voluntario de atención al cliente, conocimiento sobre el producto, mejorar la imagen, cestas, cartelería manual, etc, con una buena flexibilidad de horarios. También subvenciona cursos externos y cuenta con un Plan de Formación por escrito de la plantilla.
- Participación del personal. La empresa proporciona información y facilita la comunicación con el personal a través de foros de comunicación, dosieres mensuales, respetando los convenios colectivos a pesar de no contar con representación sindical y realiza encuestas de satisfacción personal.
- Conciliación vida personal, profesional y familiar/ igualdad de oportunidades/ colectivos desfavorecidos. Facilita la elección de los horarios, incorpora mujeres casadas y con hijos, favorece la integración de personas discapacitadas e incorpora prioritariamente a personas de la empresa a puestos superiores.
- Otras prácticas de buen gobierno corporativo. Cuenta con un sistema independiente de auditoría de sus cuentas. Fomenta la actuación responsable de sus proveedores y clientes e incorpora un sistema de calidad interno.
Este tipo de actividades socialmente responsables interno son parte de la estrategia de la empresa y por ello habituales en la vida cotidiana de la organización.
El área menos desarrollada y por ello asignatura pendiente para la empresa es el área medioambiental. Se tiene muy en cuenta el reciclaje y por ello hacen una exhaustiva separación de todos los materiales desechados en el proceso de producción.
El empresario que está al frente de esta PYME es un claro ejemplo de persona ambiciosa en innovadora que disfruta trabajando, siendo éticas sus principales motivaciones para realizar estas actividades, con el convencimiento de que la satisfacción personal llega también a través del trabajo "bien hecho" ya que considera que "es fuente de satisfacción y desarrollo personal".
Gracias a este tipo de acciones responsables ha recibido muchos premios por la gestión al frente de su empresa ya que es una persona inquieta y comprometida con su entorno y la realidad, transportándolo a una transformación personal que le ha llevado a querer "algo más" a pesar de tener el negocio consolidado. Además de querer contagiar a todas sus trabajadores para concienciarlos de que así es mejor hacer las cosas. Fundamentado en la satisfacción personal que conlleva realizarlas, basándose en el principio de no querer cambiar el mundo sino tú mismo y los que están a tu alrededor.
¿Usted qué opina de este ejemplo de buena practica de empresa socialmente responsable?
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29 January, 2010, por Emilio Urbina Mendoza

La reciente crisis financiera ha generado -como era de esperarse- reacciones de toda índole. Unas más ácidas que otras, frenéticamente han buscado inusitados culpables de tan nefasta suerte. Como siempre la progresía internacional, amparada por esa falsa superioridad moral, ha condenado en su afásico sanedrín a todos aquellos que en algún momento desenmascararon la naturaleza parasitaria del colectivismo político. Por otra parte, en vez de proponer soluciones para atacar la raíz de este complejo problema económico, como siempre, lo utiliza para encontrar aliento y lanzarse a la conquista de algunos gobiernos e imponer esa visión burocrática de la sociedad con su gran gobierno. Entre los más sonados en estos días, cuales criminales nazis, sobresalen Milton Friedman y su liberalismo remozado como sistema viable y moderno. Injustamente analistas y toda suerte de personajes públicos le increpan a Friedman ser el Mr. Hyde de estos tiempos, cuando décadas atrás, era elogiado como el Dr. Jekyll y su milagrosa cura para economías destruidas por excesivo estatismo proteccionista (vgr. Caso chileno).
Asociar a Friedman a la suerte del oscuro personaje de la novela de Robert Louis Stevenson, como artificialmente increpa algunas corrientes políticas, es contribuir con los verdaderos responsables de la catástrofe económica. El crash actual tiene sus orígenes en patologías que escapan del sistema económico liberal, es decir, no forman parte ni de su filosofía ni mucho menos con el postulado teórico de Friedman.
La desregulación, para la filosofía liberal contemporánea, no es la omisión progresiva del Estado, sino, su presencia racional como un árbitro necesario que hace cumplir las reglas económicas. El Estado para el liberalismo -y para todo ciudadano sensato- no puede ser un actor económico ni siquiera un personaje de reparto. Es el árbitro con su potestad para sancionar a quienes sí deben jugar. En el caso que nos ocupa, el Gobierno norteamericano interpretó mal ese concepto de arbitraje, haciéndose invisible cuando otros jugadores gritaban "falta".
Es totalmente cierto que el mercado sólo es el único competente para corregir sus desviaciones siempre que, esos factores de perturbación sean ocasionados por el mismísimo mercado en su funcionamiento normal. En el caso que nos ocupa, las turbulencias provienen de actores económicos que irresponsablemente intentaron manipular anómalamente al mercado, ocasionando una reacción en cadena de rastrera especulación y nerviosismo. Jugaron a "la ruleta rusa" cuando el capitalismo juzga severamente todo lo que sea aleatoriedad y desenfreno. Y en ese fervor el árbitro se escondió, cometiéndose fraudes para que luego, cuando ya el daño carcomía a todos, el árbitro se pusiera la camiseta de jugador estrella y asumir un papel inmoral de intervencionismo. ¿Y los responsables verdaderos? Mientras, Milton Friedman y el capitalismo le tocan ser el Mr. Hyde de estos tiempos turbulentos.
¿Usted qué opina?
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27 January, 2010, por Eduardo Jubete Díez

A pesar de que en anteriores posts ya haya hablado sobre la enorme influencia del contagio emocional, permitidme que sucumba a la tentación de hacer hincapié en este tema, esta vez tomando de referencia la aplicación del liderazgo y la gestión de equipos en el mundo organizacional actual. Cuando a menudo se menciona que en todo entramado organizativo, el contagio emocional tiene una mayor repercusión en su vertiente descendente (de arriba hacia abajo) se quiere hacer referencia al papel crucial que juega todo directivo para sacar lo mejor de las personas que se encuentran a su cargo a través de la comunicación del estado de ánimo y las emociones de unos a otros . Pero, ¿es realmente cierta esta afirmación? ¿Se contagian las emociones más rápidamente de forma descendente? Lo cierto es que el estado emocional de la persona que se encuentra al frente de un equipo es el que tenderá a modificar con mayor rapidez el clima del grupo, tanto en lo positivo como en lo negativo, contagiando a sus colaboradores.
El funcionamiento de un equipo puede alcanzar límites insospechados cuando se utilizan estilos de liderazgo que alientan la resonancia y las emociones positivas (estilos visionario, coaching, afiliativo y democrático), aunque también puede suceder todo lo contrario si no se emplean adecuadamente los estilos que pueden causar la tan temida disonancia (estilos timonel y autoritario).
Todos sabemos que no hay una única receta que podamos utilizar a modo de comodín para cada momento o para cada situación. No hay un único estilo de liderazgo que sea más importante que los demás, sino que más bien es la combinación de los diferentes estilos lo que caracteriza a un buen líder.
Fue David McClelland quien constató en uno de sus estudios que la resonancia de los distintos tipos de líderes "estrella" dependía de diferentes conjuntos de competencias de liderazgo, al igual que pudo cerciorarse de que los líderes que poseen en su repertorio seis competencias o más de la Inteligencia Emocional son más eficaces que los que carecen de ellas.
Por lo tanto, a continuación me gustaría plantearles un ejercicio que les brindará la posibilidad de descubrir cuáles son las competencias de la inteligencia emocional que les caracterizan y que puede ser aplicado tanto a su vida personal como profesional.
1. Lea con detenimiento el siguiente listado de competencias:
- Conciencia emocional de uno mismo.
- Valoración adecuada de uno mismo.
- Confianza en uno mismo.
- Autocontrol.
- Transparencia.
- Adaptabilidad.
- Logro.
- Iniciativa.
- Optimismo.
- Empatía.
- Conciencia organizativa.
- Servicio.
- Inspiración.
- Influencia.
- Desarrollo personal de los demás.
- Catalizar el cambio.
- Gestión de los conflictos.
- Trabajo en equipo y colaboración
2. Identifique aquellas competencias que más se ajusten a su forma de ser, que formen parte de sus fortalezas. Además de realizar por sí mismo este análisis, puede pedir su opinión a aquellas personas que le rodean para obtener más información.
3. Una vez identificadas , intente sacar el máximo partido a esas competencias a la hora de fijar sus objetivos. A menudo dedicamos demasiado tiempo a intentar reducir aquellos aspectos en los cuales tenemos que mejorar (denominados vulgarmente como debilidades), en lugar de potenciar nuestras fortalezas, siendo estos nuestros aspectos diferenciadores.
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25 January, 2010, por Carmen Cecilia Ochoa Arellano
Cuando pensamos en líderes viene a nuestra mente personas que tienen una gran cantidad de seguidores, es decir, "que atraen masas".A lo largo de la historia se han formulado un gran número de definiciones de liderazgo, entre las que podemos citar:
Liderazgo es el proceso de influencia de líderes y seguidores para alcanzar los objetivos de la organización mediante el cambio. Lussier y Achua.
Liderazgo es el proceso de influencia (por medio de la motivación) en las personas para lograr las metas deseadas.
El liderazgo es el proceso de influir en otros y apoyarlos para que trabajen con entusiasmo en el logro de objetivos comunes. Se entiende como la capacidad de tomar la iniciativa, gestionar, convocar, promover, incentivar, motivar y evaluar a un grupo o equipo. Es el ejercicio de la actividad ejecutiva en un proyecto, de forma eficaz y eficiente, sea éste personal, dirigencial o institucional.
Como podemos observar, en las diversas definiciones de liderazgo están presentes algunos elementos clave, como lo son:
- Líderes y seguidores: Un líder es una persona que puede influir en los demás. En este aspecto generalmente existe duda entre lo que es un administrador y un líder. Un administrador posee un título y autoridad formal, pero no necesariamente es un líder. Un seguidor es una persona que recibe la influencia de un líder. Un líder eficaz escucha a los demás y lleva a la práctica lo que sus seguidores le sugieran. Mientras que un seguidor eficaz aporta e influye en el líder.
- Influencia: es el proceso de comunicar ideas por parte de un líder, obtener su aceptación y motivar a sus seguidores para apoyar y llevar a la práctica las ideas mediante el cambio (Lussier y Achua).Un líder eficaz sabe cuándo debe ejercer influencia en los demás y cuándo dejarse influir por sus seguidores.
- Objetivos de la organización: los líderes ejercen influencia en sus seguidores para trabajar en el alcance de los objetivos de la organización por encima de sus propios intereses.
- Cambio: la influencia se relaciona con ejercer acciones inherentes al cambio, para que la organización se pueda adaptar a los rápidos cambios producidos por un entorno globalizado.
- Gente: liderar es conducir individuos, entonces para que exista una buena relación entre los trabajadores líderes y seguidores deben fomentar el disfrute de compartir actividades de trabajo y a la vez ayudar a que se tenga éxito en sus labores.
Como podemos comprender de los elementos del liderazgo, un buen líder o líder eficaz debe motivar a sus seguidores a desarrollar sus competencias y conducirlos o ayudarlos al logro del desarrollo de las mismas, enseña habilidades de liderazgo a su personal.
Es en este momento que surge el concepto de Antilíder. Por lo tanto un líder debe ayudar a que sus seguidores desarrollen y "adquieran" los aspectos positivos que les permitan ser mejores. Lo contrario sucede con el antilíder, el cuál persigue el beneficio propio, no le interesa el bien de los demás.
Un líder toma en cuenta la opinión de sus seguidores y toma lo más importante para ponerlo en práctica. Por el contrario, el antilíder no toma en cuenta la opinión de sus seguidores y pone sus intereses por encima de los intereses de la organización.
Cuando el líder se relaciona con la gente de su organización aplica la influencia de seducción que le da el poder, la política y la negociación. Mientras que el antilíder aplica la técnica de la seducción a través de la manipulación y el engaño.
Un líder debe tener vocación de servicio, que es uno de los aspectos más importantes en el liderazgo. Un líder se debe a sus seguidores y a su organización, a tal punto que pone el interés de la organización por encima de sus propios intereses. En contraposición, el antilíder trata a sus seguidores como sus subordinados y los usa en beneficio propio.
Puedo concluir que la línea que separa al líder del anti líder es muy delgada, por lo tanto quiero dejarles las siguientes interrogantes para su reflexión:
¿Puede un antilíder convertirse en líder o viceversa? ¿Usted qué opina?
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21 January, 2010, por Yovanni Castro Nieto
En este momento de cambio que está asumiendo la economía mundial, debemos tener en cuenta que las empresas necesitan reconsiderar sus estrategias de dirección y gestión, lo que les permitirá oxigenarse y seguir siendo competitivas.
Dentro de estas estrategias, hay que considerar que las empresas deben abrirse a nuevos sectores, realizando mejoras productivas y organizativas para satisfacer las nuevas demandas de la economía. El mejor ejemplo lo tenemos con las energías renovables y el crecimiento sostenible.
Estas estrategias, deben estar orientadas entre otras cosas hacia la innovación, la responsabilidad social y las TIC. Como lo afirma Marisol Esteban, la innovación es sobre todo, un proceso permanente de aprendizaje y creatividad que tiene lugar en el interior de las organizaciones y que se alimenta, entre otras fuentes, de las redes de conocimiento desarrolladas en el entorno en el que operan.
Por otro lado, como lo afirma Michael Porter , "las empresas a través de la responsabilidad social empresarial, comienzan a desarrollar estrategias de competitividad a partir de entrelazar las necesidades de su entorno con las necesidades propias de una sociedad y comienzan a aportar desde el punto de vista social a una responsabilidad que no es solamente del Estado, sino que es de cada uno de los seres humanos".
Al hilo de la anterior afirmación, Van der Horst Álvarez, confirma que estos conceptos se abordan dentro de un nuevo pensamiento estratégico, a través de la Responsabilidad Social Empresarial desarrollando ventajas competitivas para sostener las formas de mercado. El espíritu emprendedor frente al análisis del momento que vive la empresa y las previsibles a futuro, nos lleva a comprender la importancia de generar una oportunidad de negocio en el capital humano que forma la organización y por el que merece la pena apostar.
Por último, las estrategias también deben estar orientadas hacia la eficiencia y aplicabilidad de TIC, consideradas como oportunidad emprendedora en este momento que tienen un importante impacto en la vida de las empresas y en el conjunto de la sociedad.
El mercado cambia y las empresas deben adelantarse a esos cambios con el fin de ir más allá de los planteamientos iniciales. La I+D+i debe confirmarse realmente como una actividad más de toda la empresa. No es solo, algo que nace de la inspiración o del talento innato de algunos miembros del capital humano "adelantado". Por ello, es muy importante concentrar los esfuerzos en objetivos rentables donde I+D+i debe considerase como permanente y sostenible en el tiempo y en el espacio. Desde este punto de vista es fundamental que las empresas no pierdan las perspectivas de "necesidad creativa" para mantener la competitividad.
Por todo ello, la empresa no se debe conformar con hacer cosas nuevas y diferentes, que sean por sí, consideradas como buenas. Es necesario hacer cosas nuevas y diferentes que permitan ser más competitivos. De lo contrario no logrará sobrevivir.
Toda crisis genera cambios que vienen acompañados igualmente, de nuevas oportunidades. Lo importante es, que la empresa cuente con estrategias de dirección y gestión bien definidas para poder aprovecharlas.
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18 January, 2010, por Rogelio Fernández Ortea
Después de llevar tiempo dedicado a profundizar en la Inteligencia Emocional y estando interviniendo en un curso de formación en Liderazgo para directivos en una importante empresa vasca, me perseguía una pregunta: ¿Cómo podemos desarrollar las competencias emocionales relacionadas con el liderazgo? Los asistentes al curso tenían ya el conocimiento suficiente sobre las diferentes teorías del Liderazgo, estaban convencidos de la necesidad de implantarlo en su organización, en toda la empresa, pero necesitaban algo más, necesitaban desarrollar las competencias emocionales del liderazgo, pero eso… ¿cómo se hace?
Está claro que hay que emplear un sistema diferente al que ha utilizado hasta ahora. La Inteligencia Emocional se asienta en circuitos neuronales que están entre los centros ejecutivos del cerebro, los lóbulos prefrontales, y el sistema límbico donde se encuentran la motivación, los impulsos y las emociones con lo que tendremos que desarrollar un sistema de formación que se dirija al sistema límbico y no al neocórtex.
La formación dirigida al neocórtex, que es la habitual, por ejemplo, en los programas de posgrado de las escuelas de negocio, es mucho más rápida para el aprendizaje ya que es asociativa, es decir, establece relaciones para incrementar su comprensión, pero se olvida de forma muy rápida a no ser que se ponga en práctica inmediatamente después de ser aprendida. Pero el desarrollo de competencias emocionales no sólo va dirigido al neocórtex, sino que está centrado en el sistema límbico. Este sistema neuronal tiene una forma de aprendizaje diferente, mucho más lento, ya que para que una competencia se dé por aprendida deben crearse nuevas conexiones neuronales.
El cerebro humano es muy plástico lo que significa que puede crear nuevo tejido y nuevas conexiones neuronales durante toda su vida. No obstante, esta idea también nos adelanta que su desarrollo será mucho más lento en personas adultas que en jóvenes debido a que en los adultos se presenta un doble trabajo: desaprender para luego volver a aprender, o lo que es lo mismo a nivel neuronal, crear una nueva conexión límbica que reemplace a la que queremos sustituir.
Con todo esto parece que el mejor periodo para desarrollar competencias de liderazgo es entre la adolescencia y los 20 años, ya que el cerebro no se ha desarrollado completamente y se asientan mejor los hábitos emocionales sobre todo el autocontrol, la motivación de logro, la colaboración y la persuasión. El aprendizaje adulto requiere mayor esfuerzo y energía: desaprender, aprender y desarrollar nuevas competencias. Sin embargo, y debido a la ya citada plasticidad cerebral, las personas adultas pueden mejorar sustancialmente sus competencias emocionales hasta el final de sus días.
Así mismo, sabemos que las personas aprenden lo que quieren aprender y cuando se obliga a alguien a modificar su conducta, esa modificación dura lo mismo que dura esa obligación, con lo que será muy importante la motivación que tienen las personas para iniciar un proceso de cambio personal y también el clima emocional existente durante el proceso de aprendizaje de los nuevos comportamientos. Por lo tanto, necesitaremos la motivación de los asistentes, la práctica de nuevos comportamientos y la retroalimentación constante de los avances que se están dando para conseguir desarrollar las competencias emocionales del liderazgo… lo que implica tiempo, mucho más tiempo que en los modelos de formación más cognitivos.
Como síntesis podríamos decir que el desarrollo del liderazgo debe ser lento, AUTODIRIGIDO y que lleve a la consolidación de lo que somos, de lo que podemos ser o de ambas cosas a la vez, lo que sería lo más adecuado: centrarnos en nuestras fortalezas para después poder centrarnos en lo que queremos modificar y desarrollar, y todo ello, con tiempo de dedicación… con mucho tiempo y en compañía ya que aunque sea autodirigido es imposible hacerlo en soledad.
Estas ideas que he plasmado aquí para poder avanzar en la enseñanza del liderazgo no son mías, ¡qué más quisiera yo!, sino que son de Goleman, Boyaztiz y McKee. Estos autores proponen, después de años de investigación, las siguientes fases por las que tiene que pasara este tipo de aprendizaje autodirigido: descubrir quién quiero ser (yo ideal) descubrir quién soy realmente (fortalezas y debilidades); diseñar mi propia agenda de aprendizaje; experimentar y practicar nuevas conductas, pensamientos y sentimientos hasta dominarlos, y crear relaciones de apoyo y confianza que faciliten todo este proceso de cambio.
Este es un sistema para desarrollar las competencias del liderazgo… pero cuál es su opinión sobre el mismo… ¿conocen un sistema mejor?
Bibliografía
GOLEMAN, Daniel; BOYATZIS, Richard y McKEE, Annie (2004). El líder resonante crea más. El poder de la inteligencia emocional. Barcelona: Plaza & Janés, pp. 127-152.
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15 January, 2010, por Iñaki Beti sáez
Aunque ya llevo leídos unos cuantos libros sobre Inteligencia Emocional redactados por expertos, lo poco o mucho que pueda saber sobre el tema o, lo que es más importante, lo poco o mucho que haya experimentado o podido experimentar emocionalmente, deviene principalmente de mis relaciones con los demás: hijos, pareja, amigos, compañeros, conocidos y desconocidos, … Son las relaciones con los otros las que han ido construyendo a lo largo del tiempo, y lo siguen haciendo, mi complejo emocional. Es en "relación con", en "compañía de" - no podía ser de otra manera - que he podido sentir amor, alegría, compasión, vergüenza o admiración. Así como no se puede aprender a andar en bicicleta leyendo tratados sobre el tema, tampoco podemos adquirir conocimiento y control emocionales leyendo toda esa caterva de textos que en los últimos años se han publicado, salvando, como siempre, ciertas excepciones.
Y además de las relaciones sociales como fuente de vivencia y auto-conocimiento emocional, han sido, por otra parte, los escritores y los filósofos reconocidos los que con sus escritos y pensamientos más me han abierto a la reflexión e incluso a la experimentación de las emociones; quizás porque pocos como ellos han sabido adentrarse en los recovecos del alma humana.
En torno a la felicidad, por ejemplo, sobre la que tanto se ha escrito precisamente en este blog (posibilidad o imposibilidad de alcanzarla, formas de llegar a conseguirla, etc.), me han hecho reflexionar unos minutos las siguientes palabras del escritor francés André Maurois: "El secreto de mi felicidad es tratar las catástrofes como molestias y no las molestias como catástrofes"
En efecto, gran parte de los sentimientos de ansiedad y malestar que nos acucian y que muchas veces terminan por cronificarse en nuestro interior se generan debido a la sobreestimación de las molestias que nos acontecen en la vida cotidiana. En una época de narcisismo e individualismo exacerbados, cualquier contratiempo, cualquier deseo que no sea satisfecho de inmediato, cualquier objetivo perseguido y no conseguido, tiende a desencadenarnos una frustración que hace que nos sintamos infelices, desgraciados o depresivos. Y la felicidad no reside en la ausencia de problemas o contratiempos. La ausencia de problemas sólo se encuentra en el vacío, en la no vida. Además, creo que la persecución de la felicidad como algo que se puede alcanzar en función de la posesión de un bien, una característica o el cumplimiento de un deseo es simplemente una falacia. Porque quizás, como dijo Confucio: "Solo puede ser feliz siempre el que sepa ser feliz con todo."
¿Usted qué opina al respecto?
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13 January, 2010, por Felipe Rebollo Gómez
Cuando los ecos de la reciente crisis están todavía sobre la mesa y nos planteamos como será el nuevo orden mundial, quizás ha llegado el momento de plantearnos como consumimos la energía. Y quizás lo mejor es empezar por analizar cuando y porque el petróleo que estableció como referente energético mundial y asociado a él el actual sistema energético mundial: petróleo barato, ilimitadamente y disponible en cualquier parte. Hoy, y a los ritmos que crece su consumo, sabemos que su duración es limitada (sin entrar en unos pocos o unos cientos de años) y es una fuente de riesgos geopolíticos.
Ante este panorama, y la relación del mismo con el cambio climático (asumiendo que todas las teorías del cambio climático son ciertas, claro está), esto nos plantea como podemos seguir disfrutando del nivel de bienestar y confort sin cargarnos el planeta para hacer posible un planeta sostenible o lo que es lo mismo heredable por alguien en igualdad de condiciones que lo hicimos nosotros.
Un modelo energético distribuido, por oposición a uno centralizado, localiza la producción cerca o en el mismo emplazamiento que el consumo, creando un sistema más robusto y adaptado a las condiciones del lugar ( consumo, producción, etc.) medioambientalmente más adecuado, al generar múltiples focos diseminados frente a unos pocos, creando empleo y riqueza en el medio ( normalmente medio rural) y aprovechando los recursos renovables (principalmente) localmente disponibles.
Lógicamente hemos de ser cautos a la hora de conseguir la transición al nuevo modelo o no. Ante este panorama será quizás el momento de empezar a pensar en prescindir de algo ó quizás el planeta acabe antes con nosotros.
Al hilo de la reflexión planteada, la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Deusto en colaboración con Asociación Interdisciplinar de Profesionales del Medio Ambiente APROMA organizan para el 19 de enero de 2010 una jornada Deusto Ingeniería "Biomasa forestal: un mundo de posibilidades" jornada-biomasa-forestal.pdf
Estáis cordialmente invitados.
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