¿Realmente la Inteligencia Emocional permite explicar la eficacia profesional…?

 eficiencia-profesional.gif

La respuesta desde mi punto de vista es afirmativa, en los años 70 el profesor McClelland empezó a realizar investigaciones con el objetivo de identificar las variables que permitieran explicar la eficacia en el desempeño laboral. Estudios posteriores evidencian que las emociones y habilidades sociales juegan un papel muy importante en el desarrollo de las personas. Numerosos escritos indican que la inteligencia emocional se manifiesta en las competencias de los trabajadores de más alto rendimiento. Dicho lo cual, no compartimos la utopía de actuar siempre de forma “emocionalmente inteligente”. Sin embargo, la exigencia de flexibilidad impuesta en nuestra sociedad del conocimiento hace que nuestras trayectorias profesionales sean veloces y superficiales, sin dejarnos tiempo a la introspección interior. Trabajemos y encontremos nuestras emociones, pero dedicando tiempo y no dejándonos llevar por el entorno que envuelve a la mal llamada moda de la inteligencia emocional.

Comparte o imprime el artículo:Estos Áconos enlazan con webs de marcadores sociales que permiten a los lectores compartir y descubrir nuevas webs.
  • Blog Memes
  • del.icio.us
  • digg
  • fresqui
  • meneame
  • neodiario
  • YahooMyWeb
  • Enviar esta entrada por E-Mail
  • Imprimir esta entrada

Tags: Ninguno

3 Comentarios a “¿Realmente la Inteligencia Emocional permite explicar la eficacia profesional…?”

  1. Antoine dice:

    Depende de cómo quieras definir la “eficacia profesional”. En cualquier caso, es sólo un enfoque; otro posible es el del capital social… Lo que sí ha quedado claro, tras muchas investigaciones, es que los trabajadores delconocimiento, ésos de los que hablaba Drucker, necesitan desarrollar su inteligencial emocional (y por tanto su inteligencia social). Y también estoy convencido de que se puede aprender y, por lo tanto, enseñar.

    Ahora bien ¿De verdad piensas que estamos en una sociedad del conocimiento? Yo diría que estamos empezando a construir una verdadera sociedad de la información, en minúsculas, lejos del discurso institucional y pegados a la vida de las personas. No, no estamos en una sociedad del conocimiento; quizás, en las partes del globo más ¿avanzadas? estemos en una etapa intermedia, una especie de “sociedad de la conversación” como la que proponía Verdú, en el camino hacia la “Transmodernidad” de la que hablan algunos filósofos. Pero aun estamos lejos de la organización sostenible que caracterizaría una sociedad del conocimiento. De lo que no cabe duda es de que vivimos la era de la información desde hace ya muchos años y todavía estamos aprendiendo …

  2. Lorena Fernandez Alvarez dice:

    Estoy de acuerdo con Antonio en que aún estamos muy lejos de esa “Sociedad del Conocimiento”. Actualmente la información nos desborda. La recibimos en cantidades tan grandes gracias a las nuevas tecnologías que no sabemos qué hacer con ella.

    En el momento en que tengamos las herramientas oportunas para gestionar esa información y, por tanto, generar conocimiento de ella, sí podremos decir que estamos en la Sociedad del Conocimiento.

    Recordemos el eslogan de “la información es poder”. Esto, siempre y cuando se pueda tratar y transformar a nuestra medida.

  3. ROGELIO FERNÁNDEZ ORTEA dice:

    Hola Mila. Comparto contigo tu opinión sobre la eficacia profesional y la Inteligencia Emocional. Creo que uno de los primeros asuntos que tendríamos que tener todos claros es que la IE es una metahabilidad que nos permitirá desarrollar mejor y más eficazmente el resto de habilidades que poseemos. No sólo son necesarias las competencias emocionales. Goleman identifica las competencias emocionales como competencias estrella después de asumir dos competencias umbral: las competencias técnicas (CI, formación, etc.) y las competencias derivadas de la experiencia (inteligencia práctica, pericia). Además, la IE tiene la gran suerte de ser aplicable no sólo al ámbito laboral, sino que también lo es en los ámbitos privados y sociales, aunque para ello, su educación difiere de la necesaria para conseguir las tan valoradas competencias emocionales laborales que Góleman identifia en su libro La práctica de la Inteligencia Emocional. Un saludo y seguro que seguimos charlando. Agur

Comentar

This is a captcha-picture. It is used to prevent mass-access by robots. (see: www.captcha.net)

Debes leer y teclear los 5 caracteres entre 0..9 y A..F, y enviar la respuesta.

  

No puedo leer esto. Por favor, generar un