¿No saben las empresas que las TIC existen?
La semana pasada salió en varios medios la noticia de un informe del Instituto Nacional de Estadística acerca del uso de la red por parte de las empresas españolas de más de diez empleados. En sus líneas más básicas cabe destacar que nueve de cada diez dispone de conexión a internet, y de éstas la mitad tiene página web. Tal y como señala Julen Iturbe-Ormaetxe en su artículo, es una base bien pobre para predicar las bondades de la Web 2.0. Por mi parte, creo que a estas alturas el indicador sobre si se dispone o no de conexión a inernet es poco menos que irrelevante. Es algo que viene “de serie”, si se quiere, con la vida de hoy, y visto como imprescindible ya por la mayoría de los empresarios.
Ahora bien, presuponiendo la práctica universalidad de esa posesión de conexión a internet y de la infraestructura necesaria para ello, lo que sí importa del informe es el uso que dan las empresas a esa infraestructura:
- Una de cada dos dispone de sitio web, una razón que se dispara hasta las ocho de cada diez entre las empresas con más de 250 empleados. ¿Quiere esto decir que sólo las mayores empresas ven posible beneficio en la posesión de un sitio corporativo?
- Dos terceras partes de las empresas interactuarían electrónicamente con las Administraciones Públicas, mientras que la práctica totalidad (casi nueve de cada diez) lo viene haciendo así con los bancos. ¿Por qué la diferencia?¿Por desconocimiento de la evolución hacia la administración electrónica o por la relativa escasez de posibilidades que puedan dar las AA.PP.?
- Sólo dieciseis empresas de cada mil no tienen ordenador, pero del resto que sí tienen, no llegan a tres de cada cuatro las que tienen una red local (una LAN, para entendernos). ¿Tantas empresas se bastan con un solo ordenador? ¿Acaso se puede gestionar bien una empresa con múltiples ordenadores sin tenerlos conectados entre sí?
- Quizás algo de respuesta a lo anterior esté en esta item de la lista. No llegan a una de cada cinco las empresas que han usado el comercio electrónico, y de hecho la cifra (~ 17 %) es la de aquellas que compraron vía internet. Las que consiguieron vender algo por medio de la red fueron aproximadamente la mitad… Eso sí, el balance les saldría positivo, pues vendieron por ~ 97000 millones de euros y compraron por valor de ~ 85000. Obviando que ese balance puede significar que el noventa por cien o así del comercio electrónico es B2B, ¿por qué no se dan cuenta nuestras empresas de la excelente rentabilidad que les puede suponer internet como vía de negocio?
Como complemento a todo esto, me gustaría citar otro artículo aparecido la semana pasada, esta vez en El Diario Vasco. Se refiere a un programa de subvenciones de la Cámara de Comercio de Guipúzcoa y la Diputación Foral para “educar” e “introducir” en las nuevas tecnologías a las empresas guipuzcoanas de menos de diez empleados (no entran dentro, por tanto, del informe comentado más arriba). La subvención cubrirá un puesto de un consultor que se dedicará a instruir a la empresa en el uso de las nuevas tecnologías, de cara a subir su competitividad por medio de la mejora de su gestión. ¿Os parece acertada la intervención de las administraciones públicas para aumentar el uso de lo que las mismas empresas deberían darse cuenta de que necesitan?
Finalmente, un toque triste y local. Si los datos aportados al final de ese segundo artículo se refieren a todas las empresas guipuzcoanas, nuestra provincia está ciertamente mucho más retrasada en el uso de las nuevas tecnologías, pues se deduciría que sólo una de cada cinco empresas tiene página web y (no sé realmente si creérmelo) poco más de la mitad de ese porcentaje ¡usa el correo electrónico!
¿Qué opináis?
Tags: empresas, estadísticas, tecnología, TIC










Sindicación

2006-11-16 a las 10.05 pm
Quizá sea que las tecnologías han saltado por encima de sus usuarios y han caído en las garras de quienes administran los sistemas. Es decir, en vez de poblar el territorio empresa, se han quedado a vivir en el departamento de sistemas. Allí viven con salud pero a costa del usuario.
Creo que todavía no se han asentado, en buena parte, porque siguen siendo ásperas para el usuario de a pie (y cuando hablamos de directivos, no hay que desestimar su desconocimiento y falta de habilidades básicas).