RSC y capitalismo
Advertencia: voy a escribir sobre algo de lo que no tengo constancia de saber demasiado, por lo que si de cada cuatro cosas que diga, cinco son incorrectas, pido perdón de antemano. Además, esto es un artículo de opinión, abierto e incitador, espero, al debate.
Vamos a suponer cosas:
- Las empresas, en general, han adoptado las líneas maestras de la RSC y las han adaptado cada una a sí misma.
- Esa adopción es sincera y no disfraza aviesas intenciones respecto de las comunidades entre las que se asientan las empresas, como la explotación salvaje de la comunidad y del medio ambiente donde se asienta y la posterior deslocalización.
- Las empresas siguen ganando dinero y la economía se estabiliza y enriquece, como hace el suelo cuando encima hay un bosque.
Habrá quien diga que, hoy por hoy, esas tres suposiciones son muchas, y que un escenario así es un poco “de ciencia - ficción”, pero a modo de “gedankenexperiment” einsteiniano (experimento mental de los que gustaba Eisntein), mantengámonos en ese sistema de referencia. Cada cual verá el asunto desde su punto de vista, pero yo, como cojeo de un pie y no de otro, me hago las siguientes preguntas:
- La RSC, incluso asumida, ¿no parece un parche anexado al sistema capitalista, un tal vez vano intento de humanizarlo?
- Al ser la RSC un conjunto de acciones eminentemente locales, ¿no caemos en el peligro de sobrevalorar los esfuerzos en esa dirección de grandes empresas que “viven” en un ecosistema global, donde ahí “eco” proviene de “economía” y no de “ecología”?
- “Aceptemos” el sistema capitalista un poco más llevado al liberalismo que ahora (es lo que parecen indicar las tendencias, ¿no?). Las empresas viven en un microclima benigno y cálido que apenas las obliga. ¿No serían al final inútiles todas las acciones de RSC de esas empresas si no hay coordinación ni guía por parte de la comunidad, que siempre será quien mejor sepa qué necesita y le conviene?
- Recordemos que estamos en un escenario ficticio, y que soy muy imaginativo, y que se me ve la cojera. Las empresas han asumido al cien por cien los principios de la RSC, y la aplican, y además son empresas 2.0, formando una red. ¿No habría peligro de que la red de empresas decidiese que la mejor forma de sobrevivir fuese modelar el resto de redes de la comunidad para su mejor explotación y rendimiento, precisamente a través de los tenues hilos de la RSC?
- Finalmente, los procesos productivos de las empresas son los que son, aunque quizás la adopción de la RSC haya venido porque alguien tuvo valor en el pasado de empezar a penalizar judicialmente los comportamientos irresponsables, de modo que, en realidad, muchas de las acciones mediadas por la RSC son en realidad parches superpuestos a los problemas (pero no soluciones), que salen más baratos que las multas.
Se podrá decir que, como poco, la situación está llevada al extremo, pero creo que así ilustra mejor la idea que quiero exponer hoy.
La adopción plena de los postulados de la RSC por parte de las empresas es ya algo bastante extremo (e improbable en el planteamiento de las tres primeras hipótesis de trabajo), pero la sociedad no va a mejorar efectivamente ni siquiera en ese caso, porque hay un problema de fondo, que casi pareciera que se quisiera vadear, y es que los excluidos, los residuos, los problemas que se quieren ir solucionando mediante la RSC, son creados, voluntaria o involuntariamente por las propias empresas, a través de un sistema como el capitalista actual, que si se deja solo a su libre albedrío, actúa como un huracán, absorbiendo medios, recursos, esfuerzos y dinero, y metiéndolo todo en un remolino que acaba en caos, dejando por el camino perdedores de los que no tiene tiempo de ocuparse.
Mi incitación al debate es lo siguiente: si queremos una RSC de veras eficiente, empecemos convenciéndonos a nosotros mismos y a las empresas de que hay que cambiar el sistema económico (obsérvese que no hablo de destruirlo), y que al igual que hay acciones de responsabilidad social local, existe una responsabilidad social de ámbito global, que debería comenzar por el replanteamiento del capitalismo liberal. Dicho de otra forma, la comunidad no puede ser objeto pasivo de la RSC de las empresas, sino que tiene que haber una realimentación continua, donde la comunidad sea la que “mande”.
Tags: 2.0, capitalismo, empresas, Responsabilidad Social, RSC, sistema, sociedad










Sindicación

2006-12-07 a las 6.22 am
Muchas cosas en poco sitio, M@k. Con bastantes de ellas no estoy de acuerdo, pero ya lo iremos desgranando por aquí y por allá. Si haces estadística de la aplicación de RSC verás que no es una práctica tan extendida… en la pequeña y mediana empresa. Normalmente, es lo que dicen que hacen las empresas grandes.
Al margen de eso, comento una idea interesante que el otro día le escuchaba a una compañera en la facultad es la de los ecosistemas industriales, que pueden ser aplicados localmente. Por ejemplo: un polígono industrial en donde, analizando los productos/servicios que allí se generan, puedes construir ciclos completos. Lo que alguien produce (sea intencional o residuo) pudiera ser la materia prima de otra fábrica, que podría conectar con otra y luego con otra hasta volver a la primera. Vamos, recursividad de Telémaco, ¿no?
Un saludo,
Julen
2006-12-07 a las 11.44 am
Hola Julen.
Efectivamente el artículo no es __cierto__, en el sentido de que no describe la realidad actual de la RSC; se trata de un compendio de hipótesis, exageradas si se quiere, que busca llevar al lector a comprender la conclusión final.
De hecho, los ecosistemas industriales que comentas (de los que ya tuve noticia), se podrían ver, precisamente, no como una acción de RSC, sino como un ligero cambio de filosofía empresarial. Por otro lado, la palabra __ecosistema__ en el artículo se refiere al ambiente socio-económico-político en que se mueven las empresas (su __biosfera__, entonces, más bien).
Por otro lado, omo bien dices la RSC parece más propia de grandes empresas que de PYMEs, ¿no podría ser algo así lo que le da la mala fama de propaganda a la RSC?
2006-12-08 a las 7.52 pm
“a través de un sistema como el capitalista actual, que si se deja solo a su libre albedrío, actúa como un huracán, absorbiendo medios, recursos, esfuerzos y dinero, y metiéndolo todo en un remolino que acaba en caos, dejando por el camino perdedores de los que no tiene tiempo de ocuparse.”
Bueno, creo que esta frase invalida para mí parte de tu reflexión hipotética. Imagino que debe ser como ver un vaso medio vacío o medio lleno. E imagino también que es difícil dejar de lado las creencias personales (los prejuicios), a la hora de contestar en brevemente a un post.
Y fíjate que no soy un defensor sin reparos del capitalismo actual. Pienso, al revés, que el capitalismo (actual o no actual) se autoregula mucho más de lo que parece desprender tu frase. Y que existen mecanismos internos y externos al sistema económico, que regulan la actividad empresarial, y que podemos ser optimistas (incluso con las trompetas del calentamiento apocalíptico tan afinadas, últimamente).
El mundo ha avanzado mucho, y si tengo algún pero que poner, sería el de los “valores”. Pero una vez más, este pero no se lo reprocharía a las empresas (qué fácil es echar balones fuera). Si no más bien a unas personas que estaban deseando ser felices sin preocuparse por el contenido de su felicidad.
2006-12-10 a las 6.39 pm
Disiento en lo de que el sistema capitalista se autorregula, tal vez suceda a pequeña escala y en determinados lugares, pero a uno le parece que a escala global es precisamente el capitalismo liberal sin regulación el gran vencedor, para desgracia del ámbito local que no alcanzará el poder suficiente como para exigirle al capitalismo autorregularse.
Por otra parte, si quereis se puede reformular parte del contenido del artículo, y resumirlo en cierto modo diciendo que las acciones a que lleve la adopción de la RSC no pueden ser sólo locales, ni sólo tomadas por la empresa, sin diálogo con la comunidad de la que pretenda formar parte.