El uso de las TIC en las empresas españolas, según Telefónica
Recientemente Telefónica presentó su informe anual para el 2006 sobre la situación de las tecnologías de la información y la comunicación en España, en el cual desglosa los resultados de su estudio por sectores (ciudadanía, empresa y administración) y después por comunidades autónomas. El voluminoso y exhaustivo estudio está disponible aquí.
En esta nota me gustaría resumir las conclusiones que saca el informe sobre la situación de as TIC en el ámbito empresarial. La fuente es el propio informe, por lo que ruego me disculpéis el estilo a modo de esbozo.
- Según su situación en Internet, las pequeñas y medianas empresas pueden clasificarse en un ranking desde "desconectadas" a "integradas", siendo estas últimas las que realizan un uso más completo de la red de redes. En España las primeras no llegan a la décima parte del total, pero hay importantes diferencias por sectores. La hostelería es el sector productivo con mayor número de éstas con diferencia, con un 19 %. Destaca el sector educativo con más de una de cada tres empresas "activas" (página web y actualización frecuente de la misma), así como el sector inmobiliario y comercial como el que cuenta con más empresas "integradas" (uso frecuente del comercio electrónico).
- Si atendemos al grado de implantación de la banda ancha, las PYME tienen un nivel entre el 71 y e 91 %, sin grandes diferencias sectoriales, por tanto, mientras que en la llamadas "microempresas" sí que existen esas diferencias, aunque en todos los sectores de observa una subida de la banda ancha de 2005 á 2006.
- Teniendo en cuenta la fuerte representación de la microempresa en nuestro tejido productivo, vemos una posible explicación parcial a por qué tenemos un nivel de acceso empresarial a la red inferior a la media europea, aunque mayor que el de otros países mediterráneos.
- En cuanto a "para qué usan internet" las empresas, se llevan la palma la búsqueda de información y a cierta distancia las transacciones bancarias y la comunicación con otros agentes, apreciándose un gran aumento del uso de internet para la formación y búsqueda del personal, si bien sus niveles en 2005 eran a lo sumo la tercera parte del de la búsqueda de información.
- ¿Y por qué no se usa? La falta de beneficios añadidos observables al usar internet es la principal causa, aunque cada vez con menos ejemplos.
- Por tecnologías, el correo electrónico presenta también una gran dependencia de a) el tamaño de la empresa (desde la mitad de los trabajadores para microempresas hasta tres cuartas partes de los trabajadores de empresas con 250 o más empleados) y b) del sector productivo, con la casi totalidad de los trabajadores en empresas financieras, de seguros y de informática e investigación y desarrollo, a la mitad de trabajadores (o menos) en el sector de la construcción. Resultados bastante lógicos, diría yo.
- El alto número de microempresas de nuestro país, y que sólo una tercera parte de las mismas parezca tener página web corporativa, hace que estemos en ese capítulo mucho más por debajo de la media europea que en los apartados anteriores. No hay además visos de mejora.
- Peores aún pintan para la publicidad en internet, pues el porcentaje de empresas que contrataron algún banner publicitario de cualquier tipo bajó un punto de 2004 á 2005.
- La publicidad de las empresas que se animan a publicitarse en internet se inserta muy mayoritariamente en portales de su mismo sector o actividad.- El porcentaje de empresas españolas (de diez o más empleados) que compran y / o venden por internet es menos de la tercera parte del líder, Irlanda, tanto en compras como en ventas y algo más de la mitad de a media europea. Unos niveles realmente paupérrimos, que, sin embargo, demuestran una clara mejoría para las compras, con pronunciados incrementos desde 2002, y un estancamiento perpetuo de las ventas. Tampoco se puede hablar de una gran eficiencia en el comercio electrónico, puesto que también en la parte de la facturación de las empresas debida a ese capítulo estamos muy por debajo de la media europea.. ¿Pesan tanto las microempresas o hay algún otro motivo, si tenemos en cuenta las grandes empresas españolas en el mundo? Según el estudio, ese motivo sería la percepción de inseguridad en el comercio electrónico, aunque también cabe señalar la falta de preparación tanto de las empresas como de sus productos (recordemos que se trata de un estudio basado en encuestas a las empresas).
- En uno de los capítulos más punteros, la factura electrónica, se puede decir perfectamente que sólo se practica entre las empresas más grandes.
- España es el cuarto país de Europa por la cola en porcentaje de teleempleados.
- Una quinta parte de las empresas españolas forma a sus empleados por medios telemáticos ("e-learning").
- La mayor amenaza de seguridad electrónica en las empresas españolas son los virus (como en el resto de Europa), pese a que prácticamente la totalidad de las empresas cuenta con antivirus. Pese también a que los accesos no autorizados son mínimos, una vez conseguido uno hay una alta probabilidad de éxito del atacante, dado que sólo las grandes empresas cuentan mayoritariamente con cortafuegos, sistemas de contraseñas, servidores seguros, identificación biométrica y encriptación de la información que viaja por sus sistemas informáticos.
- El PC es ubicuo, pero poco más de la tercera parte de los empleados españoles lo usa para conectarse a internet, muy en la media europea.
- Cabe destacar que ya haya un 6 % de empresas que cuenten con sistemas de identificación por radiofrecuencia (RFID), aunque después del PC es sin duda el portátil la tecnología más presente en la infraestructura informática de nuestras empresas.
- España es el tercer país de Europa, y muy por encima de su media, en el grado de acceso a internet por medio de la banda ancha entre sus empresas de diez o más trabajadores.
- Más de una tercera parte de las empresas cuenta con una red inalámbrica (WiFi o WiMax, supongo).
Mis propias conclusiones, ante estos datos, se pueden resumir en que aún hay mucho camino por andar (y mucho nuevo mercado posible para las empresas de telecomunicaciones), pero que es difícil soslayar el hecho de que muchísimas microempresas y trabajadores autónomos realmente no necesitan internet o siquiera un PC para su empresa, sobre todo entre estos últimos, en que el propio hogar se convierte en la oficina. Otro punto débil es la extraordinaria fuerza de la hostelería y la construcción en nuestro tejido productivo, y la escasa utilidad que puedan verle, por ejemplo los bares (¿las obras de pisos?), a esto de internet.
Sin embargo, una vez dejado aparte eso, habría que ver por qué no despega el comercio electrónico entre nuestras empresas, que apenas se mueve cuando en Europa sigue creciendo su uso. Cuando lo averigüemos y resolvamos habremos andado un buen trecho en el camino de mejorar la eficiencia y competitividad de nuestras empresas.
Tags: competitividad, empresa, empresas, Innovación, sociedad, tecnología, Telefónica, TIC










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