La Inteligencia Emocional, los Trabajadores y la Empresa

Nos encontramos en un momento en el que el estudio de la persona que trabaja en las organizaciones empresariales se está convirtiendo en algo clave para el desarrollo empresarial y social en la llamada Sociedad del Conocimiento. Tras años en los que las teorías sobre la gestión han pasado de estar centradas en la organización de tareas (Administración científica), y después de que la Psicología se adentrara en el estudio de la persona dentro de la organización, nos encontramos en un momento en el que se hace necesario el reconocimiento de la emoción como parte intrínseca al ser humano y a la toma de decisiones racional. En definitiva, el conciliar razón y emoción y de reconocer la influencia de ésta en los procesos empresariales.
Según Cary Cherniss, en los primeros años del milenio, los desafíos a los que se enfrentan las personas dentro de las organizaciones son, entre otros, la necesidad de afrontar grandes y rápidos cambios; ser creativas a fin de desarrollar la Innovación; manejar cantidades ingentes de información; estar motivadas y comprometidas; ser capaces de trabajar eficaz y eficientemente en equipo, y además conciliar todo esto con su vida personal y familiar. Por otro lado, las organizaciones como tales deben sobrevivir en una economía global donde las estrategias de costes cada vez son más difíciles de mantener, con lo que deben generar valor añadido basándose en la Innovación y sustentándose en capacidades de sus trabajadores como son la creatividad o el manejo y desarrollo de las TIC.
Lo que están buscando las empresas son personas emocionalmente inteligentes que sean capaces de afrontar todos estos retos y contribuir a su supervivencia y crecimiento.
Pero, mis preguntas son… ¿quién forma a esos trabajadores?… ¿las universidades?, ¿las escuelas de formación profesional?, ¿las consultoras? ¿Los egresados universitarios tienen este tipo de competencias? ¿Las empresas no están pidiendo mucho y dando muy poco? ¿Cómo y dónde vamos a formar esta tipología de trabajadores para nuestras organizaciones?
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Sindicación

2007-03-10 a las 7.54 am
La formación de los trabajadores debe ser un proceso serio y responsable en las empresas, esto arrojaría resultados positivos de la calidad de empleo. Sin embargo la formación desde la ID agudiza la falta de responsabilidad social que tiene la empresa hacia el entorno… Y como dicen algunos expertos del tema: “El contacto con esta formación deberá estar integrado en el desarrollo de las personas como tales” ¿Existe algún modelo a seguir de cómo se debería innovar?
2007-05-27 a las 6.47 pm
Los empresarios deberían primero formar a sus trabajadores teniendo presente también la formación en riesgos laborales. Tema que no se tiene en cuenta y la presión del colectivo trabajador sometido a incesantes cambios puede generar riesgos psicosociales graves.