¿Revolución Copernicana?

Las empresas no son entes abstractos con vida propia e independiente de aquellos que toman las decisiones. Al contrario, si bien es cierto que una empresa tiene una personalidad, una cultura, unos valores… propios que trascienden la suma de valores de cada uno de sus miembros, no es menos cierto que la configuración de los mismos es fruto de las decisiones, las relaciones, las interacciones… de las personas que trabajan en ella.
Por tanto, un aspecto importante y un valor esencial de la RSC es el de poner a la persona en el centro de decisión de las organización. Aún hoy se intenta justificar la importancia de la RSC por criterios puramente económicos. Parece que a pesar de la experiencia acumulada con el tiempo y de existir estudios que demuestran que la motivación económica no es la más importante de las motivaciones profesionales, no nos lo terminamos de creer. La motivación más importante para la aplicación tanto de la RSC como de otras iniciativas a favor de las personas de la organización tendría que ser una: ser felices. El desarrollo de las personas debería ser criterio básico para un comportamiento responsable. Las personas deben ser tenidas como fines en si mismas y no como meros recursos al servicio de la producción, los beneficios y los accionistas.
¿Qué opináis al respecto?
Tags: Ética Empresarial, desarrollo humano., Empresa responsable, empresas










Sindicación

2007-06-25 a las 12.01 pm
¡No puedo estar más de acuerdo! Cuantas veces escuchamos decir: ‘la empresa ha decidido que…’, ‘ la universidad ha decidido que…’, como si fueran entes con vida propia y al margen de las personas que las componen y toman las decisiones en el dia a día. Si las decisiones más relevantes se tomaran más cerca de las personas a las que afecta la decisión, otro gallo nos cantaría… Somos personas y no estamos al servicio de una empresa sino que las empresas son los vehículos para las personas, son los medios, no el fin.. o por lo menos así lo veo yo.