Reflexión social y empresarial sobre las energías renovables para el desarrollo sostenible

Ha llegado el momento de analizar más el fondo que la forma y más en clave de futuro que del hoy, las posibilidades de las energías renovables en general y del biodiesel en particular. Mi deseo y el hilo conductor es desencadenar la reflexión.
Como cualquier reflexión una deliberación sobre la bioenergía (biomasa, biofuel, biodiesel, etc.) debe realizarse en clave de sector. Podemos y debemos pensar en el largo plazo con astucia de oportunidad. Para poder materializar todas sus ventajas y evitar/ minimizar sus aspectos no tan positivos es necesaria una estrategia nacional y también local, que sea convergente con los hábitos sociales, la movilidad, la agricultura, el medio ambiente, el déficit económico, el desarrollo empresarial y las nuevas tecnologías.
Las ideas que apunto entiendo que son necesarias de aplicar e incorporar a la vida diaria, para afrontar con éxito el futuro, tanto a escala local como nacional o internacional:
- Tenemos una obligación con nuestra sociedad, de hacer las cosas diferentes, de lo contrario el futuro no va a cambiar positivamente. El cambio negativo en forma cada vez más evidente de cambio climático ya lo estamos sufriendo.
- No debemos detenernos ante la evidencia de la falta de uniformidad en una política Europea sobre energía.
- El campo de juego, debemos tenerlo en cuenta y más nuestros legisladores, se establece a escala mundial por ejemplo; se exporta orujillo de Andalucía a Inglaterra y Holanda, así como pelets de madera de Canadá a Suecia.
- De entre las medidas que más favorecen la penetración de las energías renovables se ha comprobado su éxito para la fiscalidad ecológica, beneficiando a las energías procedentes de fuentes renovables.
- No es necesaria la interiorización de los costes de las fuentes convencionales, que nos a de llevar a pensar que la competencia se establece aun hoy en día de modo desigual respecto a las energías renovables con relación a las energía verde.
- Las políticas públicas por su capacidad de compra han de servir de motor del cambio. Pueden los entes públicos y a las empresas a nivel local hacer mucho más para que nuestro día a día sea diferente.
- EL sector de la energía es un sector de gestión de demanda, por ello es ahí donde se ha de actuar. La demanda desde las cavernas está guiada por el aumento del confort, por lo que solo trabajando sobre la concienciación y sobre ésta se puede reducir el consumo.
- El objetivo del nuevo modelo energético renovable, en fase de desarrollo, ha de conseguir el nivel de confort al mínimo coste energético. No vamos a "malgastar" la energía por que sea energía verde.
- Las materias primar utilizadas en cualquier parte del mundo para la bio-energía (biomasa, aceite, etc.) deben asegurar su origen y no es de "recibo" transferir los problemas medioambientales a países terceros menos desarrollados y exigentes. Aquí un sistema de certificación similar al de las madera puede ser la solución.
- Todos los costes deben ser repercutidos al consumidor final. Ha quedado demostrado que la primera estrategia de desincentivación del consumo energético es el alto precio.
Y en definitiva, nuestro deseo de compartir estas ideas para llegar a la conclusión de que el cambio del modelo energético basado en el crudo está agotado. El hecho de que existan reservas para 100 o 500 años es anecdótico. Los riesgos geopolíticos a que nos vemos abocados solo sirven para reafirmar más nuestras ideas. El cambio es urgente y necesario.
¿Están ustedes de acuerdo con esta reflexión?
Tags: Calidad, Cambio Climático, competencia, empresa, energía, Energía verde, estrategia, gestión, medio ambiente, política, sociedad










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