Histórico de August, 2007
Friday, August 31st, 2007, por Alfonso Ernesto Benito Fraile
El prof. Carroll, A. B. en un artículo titulado "Corporate Social Responsability: evolution of a definitional construct.", expone la evolución del concepto y la investigación acerca de la RSE. El periodo que abarca en su revisión es la segunda mitad del siglo XX, desde la década de los 50, como inicio del uso del concepto de RSE, hasta los 90. Esta delimitación en el tiempo no quiere decir que las preocupaciones sociales dentro del mundo empresarial hayan surgido en este siglo. Lo que si parece cierto es que la aplicación del término RSE aplicada a esas preocupaciones sociales, así como el posterior desarrollo de que es lo que implica y su debate se inician en la década de los 50.
La primera definición que recoge Carroll en su artículo es la de Bowen, el cual afirma que la RSE "se refiere a la obligación del gestor para proponer esas políticas, realizar esas acciones o seguir esas líneas de acción que son deseables en términos de objetivos y valores de nuestra sociedad" (Carroll, 1999, pág. 270) . A juicio de Carroll ésta es la primera definición y la 'fundante' del concepto de RSE. De esta definición son destacables tres aspectos:
1) La obligatoriedad. No se refiere a una obligación legal, sino más bien a una obligación asociada a la función de gestión. Es importante observar que no es una opción más del gestor, y también que en cuanto obligación puede ser exigida.
2) El Gestor. En esta definición la responsabilidad y la obligación no recaen sobre la organización como tal. Esto no es algo sin importancia, ya que el reconocimiento o no de la 'personalidad' moral de las organizaciones, supone para algunos, la justificación o no de que podamos hablar tanto de una ética empresarial como de una RSE.
3) Los objetivos y valores de nuestra sociedad. La RSE no es un simple altruismo que se olvida de la necesidad de toda empresa de alcanzar unos objetivos. Lo que intenta y propone es unir los objetivos empresariales con los valores de su sociedad. El uso que se hace en la definición del posesivo 'nuestra' indica que el gestor es también miembro de esa sociedad, no es algo ajeno a él.
En los 60 el debate se generalizó y se da un número mayor de propuestas acerca de que es la RSE. Aunque siguen hablando de la responsabilidad del gestor, empiezan también algunos a usar a la organización como sujeto de la RSE. En general todas inciden en el binomio organización-sociedad y en la superación de las obligaciones legales y económicas.
En la década de los 70 se pretende explicitar y precisar más la definición de RSE. Poco a poco se empieza a mostrar la complejidad de la RSE. Comienzan a distinguirse distintos tipos de responsabilidades, y distintos tipos de interlocutores (empleados, proveedores, accionistas, comunidades locales...) En esta década, es especialmente significativa la declaración del 'Comité para el Desarrollo Económico' (CED), de los Estados Unidos. Este comité hace un reconocimiento público de la petición que hace la sociedad a las organizaciones para que asuman una mayor responsabilidad en relación al desarrollo social a todos los niveles, más allá de los meramente económicos.
Para terminar nos centraremos en la definición de Carroll: "La RSE abarca las expectativas económica, legal, ética y discrecional, que la sociedad tiene de las organizaciones en un momento dado" (pág. 283). Posteriormente, en los 90, Carroll sustituye el término discrecional por altruista o filantrópica. Así mismo, el término RSE vendría a ser sustituido por el de Ciudadanía Corporativa. Pero eso considero que es una discusión abierta, en la que de momento no creo oportuno meterme.
En cuanto a las décadas de los 80 y 90 la mayoría de trabajos, según Carroll en su artículo, se centran más en el cómo aplicar la RSE, en cuanto a indicadores, buenas prácticas… y se tratan más bien de investigaciones empíricas. Por otra parte, en los 90 también surgen temas relacionados con la RSE, como la teoría de los stakeholders, el concepto de ciudadanía corporativa, marketing con causa… En un artículo anterior, de 1991, 'The pyramid of Corporate Social Reponsability: Toward the moral management of oraganizational stakeholders', Carroll presenta su propuesta de Responsabilidad Social Empresarial, y define cada una de las responsabilidades en ella incluidas.
A. Responsabilidad económica: una empresa no puede exisitir sin más, es necesaria la generación de beneficios económicos que hagan viable un negocio. Por tanto, una de las responsabilidades de las empresas es generar los beneficios suficientes para poder subsistir y seguir ofreciendo sus bienes y servicios. Esta responsabilidad es no sólo exigible, sobretodo por los accionistas, si no necesaria, no es algo opcional.
B. Responsabilidad legal: si la responsabilidad económica es esencial para que la empresa exista, la responsabilidad legar nos recuerda que no una empresa no puede existir de cualquier modo. Debe cumplir unos mínimos legales, que son lo que la sociedad considera que es mínimamente exigible y a lo que se le puede obligar a toda empresa. Son las primeras reglas de juego de una empresa.
C. Responsabilidad ética: sin embargo, muchas veces sabemos que no todo lo que es legal tiene porque ser ético; o que lo que aquí es ilegal, en otros países puede ser legal. Por tanto, la ética es la búsqueda por parte de las empresas de lo que es correcto, justo… y aquello que da legitimidad a la empresa de cara a la sociedad. Evidentemente, no siempre hay una ley que obligue a cumplir con aquello que humanamente podemos considerar éticamente correcto, pero por ello, no creo que tenga que ser menos exigible que lo que es legalmente obligatorio.
D. Altruismo-Filantropía: igual que las personas, las organizaciones puede quedarse satisfechas, con cumplir con sus obligaciones, incluyendo las éticas o morales.
Sin embargo, también pueden dar un paso más de compromiso con la sociedad en la que viven. Apostar por la transformación y mejora de esa sociedad que también es la suya. Sin embargo, así como las anteriores responsabilidades las entiendo como exigibles, está es deseable, pero no exigible. Lo mismo que no podemos pedir a todo el mundo que se comprometa con sus asociaciones de vecinos, o que practique el voluntariado… y eso queda en el plano personal del compromiso de cada uno, en este caso, creo que pasa lo mismo. Es deseable el compromiso de las empresas en la comunidad, por la influencia que tienen, y creo que así como no deben ser penalizadas aquellas que no se comprometan, si que deben ser premiadas aquellas que lo hagan.
Comparte o imprime el artículo:Estos Áconos enlazan con webs de marcadores sociales que permiten a los lectores compartir y descubrir nuevas webs.
Editado en Transformación social, Responsabilidad Social | 1 Comentario »
Tags: ética, ética empresarial, ciudadanía, comunidad, conocimiento, desarrollo, empresa, empresas, gestión, influencia, management, organizaciones, persona, política, preocupaciones, proveedores, Responsabilidad Social, RS, RSE, sociedad, stakeholders, TIC, valores
Wednesday, August 29th, 2007, por Carmen Cecilia Ochoa Arellano
A medida que el fenómeno de la globalización se ha extendido, la velocidad de los cambios en la vida del ser humano se ha incrementado de una manera asombrosa. Cada día disponemos de más cantidad de información y de menos tiempo para procesarla. Observando este situación podemos afirmar que todos los aspectos de nuestra vida cotidiana, familiar y el desarrollo organizacional dentro de la empresa se han visto afectados.
Cada día que pasa, tenemos que realizar nuestras actividades con mayor rapidez y facilidad, la cultura de los entornos nos refleja aparentemente que "tomar decisiones más rápido es mejor". Esta "aceleración", ha causado problemas, tanto personales como la salud, las relaciones familiares, entre otras; y empresariales que ven reflejados en la rapidez con que se debe agilizar la gestión del conocimiento, así como por ejemplo: la transformación de la cultura organizacional, el liderazgo y la estrategia de competitividad.
También se puede percibir como la empresa reciente el peso de la velocidad con que se están produciendo estos cambios. Nos hemos convertido en personas que creemos ser extremadamente competitivas, que no descansamos adecuadamente por el exceso de trabajo al que estamos sometidas, no tenemos tiempo para comprendernos y de esta manera, las competencias laborales disminuyen la condición de productividad.
Sin embargo, desde hace años se vienen analizando los cambios culturales que se están produciendo en algunos países como Suecia, Alemania, Austria, Japón, España, Italia, Francia, Noruega, Inglaterra, Estados Unidos, Canadá, Brasil, México, Líbano, Colombia. En ellos se está desarrollando una nueva cultura denominada slow down.
Esta nuevo estilo de vida propone desacelerar las actividades diarias de las personas, disfrutar cada minuto que viven, trabajar para vivir y no vivir para trabajar, creando un empleo socialmente inteligente, apoyado en las nuevas tecnologías, la biodiversidad, la reivindicación de las culturas locales y la identidad entre otros.
El slow down esta orientado a la maduración de las ideas, a la reflexión obligadas en grupo, a converger en la capacidad de gestión participativa, a practicar de manera normal la movilidad, logrando subir sus estándares de productividad y competitividad. Esto no significa lentitud, al contrario, significa disponer del tiempo necesario para ejecutar una accion con tranquilidad. También significa el respeto entre los demás y por los demás.
El slow down se está poniendo en práctica en muchos entornos económicos globalizados y en casi todos los aspectos personales de la vida diaria, observándose resultados positivos en la salud, las relaciones afectivas, la alimentación, la educación, la religión, la recreación y también en el aspecto laboral.
En la empresa, este desacelerar en la vida laboral no significa menor productividad, por el contrario, significa mayor calidad y perfección en los niveles de productividad, más atención a los detalles de gestión en la toma de decisiones y compartir realmente un ambiente de trabajo más flexible y estimulante.
Podemos ver algunos ejemplos, como Suecia donde la jornada laboral no supera las 32 horas semanales y en Francia es de 35 horas semanales, en Alemania en la mayoría de las empresas no supera las 28,8 horas semanales. Sin embargo, la calidad del trabajo realizado y la productividad es mayor, ya que han comprendido que la cantidad no hace la calidad. Es decir, que con la jornada laboral de menor tiempo, el trabajador obtiene mayor concentración y creatividad para desarrollar sus funciones, siendo más eficaz y eficiente
Ante la velocidad que amerita la competencia empresarial, creo que debemos estar bien preparados para afrontar los desafios que nos impone la sapiencia del slow down, asumiendo con tranquilidad las estrategias necesarias cuando la situación lo amerite.
Después de reflexionar un poco sobre este tema, es interesante plantearnos las siguientes preguntas:
¿Sería factible introducir el slow down en todas nuestras actividades diarias?
¿Podemos realmente equilibrara la economía globalizada con el slow down para obtener resultados competitivos?
Comparte o imprime el artículo:Estos Áconos enlazan con webs de marcadores sociales que permiten a los lectores compartir y descubrir nuevas webs.
Editado en Transformación social, Competitividad, Inteligencia emocional | 5 Comentarios »
Tags: Calidad, competencia, competencias, competitividad, conocimiento, decisiones, desarrollo, economía, empresa, empresas, estrategia, Gestión del Conocimiento, globalización, identidad, IE, liderazgo, persona, productividad, relaciones, slow down, tecnología, tecnologías, TIC
Thursday, August 23rd, 2007, por José Luis Gonzáles Pernía
Detrás de los espacios para exponer ideas de negocio que comentábamos hace un par de semanas, se encuentra el concepto de redes, cuyo desarrollo se ha convertido en un elemento clave de las regiones tecnológicamente más avanzadas, como por ejemplo, Silicon Valley en EEUU, Cambridge en Reino Unido o Uusimaa (Helsinki) en Finlandia. Cada una de estas regiones se caracteriza por una filosofía emprendedora, apoyada en la existencia de personas con talento y personas con recursos financieros, el desarrollo de múltiples tecnologías, y el vínculo que existe entre las empresas y las universidades.
En el caso de Silicon Valley, su nacimiento se debe a la iniciativa que tuvo la Universidad de Stanford a principios de los años 50, aprovechando sus terrenos para crear un parque tecnológico, destinado a la creación de nuevas empresas por parte de sus alumnos. Durante las siguientes décadas, tanto Stanford como el resto de universidades de la región, (ej. Universidad de Berkeley), contribuyeron con el desarrollo de la misma, proporcionando un gran número de ingenieros. Pero esta región no habría llegado a convertirse en lo que es hoy en día, sin la existencia de personas como Kleiner, Perkins, Caufield & Byers, quienes dieron origen a un nuevo tipo de inversor que, además de proporcionar recursos financieros, tiene experiencia en el sector y presta su red de contactos a las empresas donde invierte: los venture capitalists. En Silicon Valley el espíritu de riesgo forma parte de la filosofía de trabajo, y antes de llegar a tener éxito con una empresa, el emprendedor puede llegar a tener varios fracasos. En realidad, dicha cultura está bastante extendida en EEUU, pues como Mark Lehrer cita en uno de sus artículos, si un emprendedor con una idea nueva pierde dinero de otros en EEUU, sus acreedores le preguntan si tiene otra idea nueva para invertir.
Por su parte, el modelo de cambridge se basa en aspectos como, la disponibilidad de recursos financieros, provenientes tanto de fuentes formales como informales; el papel de la Universidad de Cambridge en la generación de conocimiento y la transferencia tecnológica; la existencia de grandes empresas tecnológicas que colaboran con la Universidad; y quizás uno de los aspectos más importantes, al igual que en Silicon Valley, la cultura emprendedora y de aceptación del fracaso como experiencia valiosa.
Finalmente, en Helsinki la colaboración es considerada como la única alternativa para crear valor añadido. Es por ello que, por un lado, las empresas cooperan tecnológicamente unas con otras y, por otro, las universidades de la región (ej. Universidad Helsinki de Tecnología) están fuertemente vinculadas en la investigación y generación de conocimiento, en colaboración con empresas del sector de las tecnologías de la información y la comunicación, TICs, (ej. Nokia y Ericsson). Además, iniciativas como la Helsinki School of Creative Entrepreneurship, creada en 2005, buscan desarrollar una plataforma de innovación en la región, con el fin de mejorar el potencial creativo y emprendedor de los estudiantes provenientes de cualquiera de las otras universidades (con formación más técnica). Asimismo, la mayoría de los actores tecnológicos fineses se encuentran en Helsinki, y ello ha influido a que, desde la educación y la investigación básica, exista una clara apuesta por la creación y apoyo al crecimiento de spin-offs tecnológicas, con capacidad de internacionalización y potencial de llegar a convertirse en líderes mundiales. Para ello, desde principios de los 80s el mercado venture capital se ha desarrollado rápidamente, y las incubadoras de empresas, además de estar especializadas en un área de negocio concreta, han trabajado de manera cercana con la Universidad. Por último, no podemos olvidar los esfuerzos de la Administración por conformar un sistema regional de innovación que respalda la actividad emprendedora.
Red emprendedora
De una manera global, y en base a los elementos que caracterizan a las regiones más avanzadas que hemos comentado, podemos vincular en una red a todos los elementos del entorno que favorecen el espíritu emprendedor y la innovación: (1) el emprendedor (capital humano local y extranjero), (2) los venture capitalists y business angels (financiación para el inicio de proyectos emprendedores), (3) las empresas consolidadas capaces de emprender (intrapreneurship o actividad emprendedora de empresas), (4) la Universidad y los centros de investigación (generadores del conocimiento empresarial y tecnológico), (5) la Sociedad (como generadora de una cultura de riesgo y de aceptación del fracaso empresarial), y (6) la Administración (encargada de acondicionar el entorno con infraestructuras, leyes, sistema educativo, etc)
Muchas otras regiones están intentando replicar los modelos de Silicon Valley, Cambridge y Helsinki. En otras palabras, están tratando de crear puentes de unión entre el emprendedor y el inversor, entre la Universidad y la empresa, entre la empresa y la Sociedad y entre cada uno de los emprendedores (bien sea como clientes, proveedores o colaboradores del proyecto empresarial)
Todos sabemos que la creación de redes es necesaria para conseguir una Sociedad emprendedora, pero ésta no es una tarea exclusiva de la Administración; tanto las empresas, como la Universidad y la Sociedad deben formar parte de esta actuación por iniciativa propia. En este sentido, pienso que los espacios para exponer ideas de negocio que existen actualmente, pueden ser la semilla que nos inspire, para que comencemos a formar las redes emprendedoras que necesitamos, ¿no creen?
Comparte o imprime el artículo:Estos Áconos enlazan con webs de marcadores sociales que permiten a los lectores compartir y descubrir nuevas webs.
Editado en Emprendedurismo, Alianzas y Acuerdos de Colaboración | 2 Comentarios »
Tags: cambridge, capital humano, conocimiento, innovación, regiones, sillicon valley, tecnología, uusimaa, venture capital
Tuesday, August 21st, 2007, por Yovanni Castro Nieto
Según un estudio reciente realizado por la firma Cátenon Worldwide Executive Search, muestra que la fórmula de conciliación de la vida laboral y familiar existente actualmente en España, es insuficiente para los trabajadores.
La investigación, que analiza la satisfacción laboral y la calidad de vida alcanzada por los trabajadores en el 2007, rebela que sólo el 5% de las empresas españolas ofrecen algún tipo de facilidad a sus trabajadores en esta materia.
Los países nórticos como Finlandia, Suecia y Dinamarca marcan el camino a seguir, ya que son los que más medidas ofrecen a sus trabajadores para flexibilizar el horario, por ejemplo: en las horas de entrada y salida diarias, en las acumulaciones de tiempo trabajado que se pueden canjear por tiempo de vacaciones, o la opción de decidir de manera variable sus horas de trabajo a lo largo del año.
Este estudio también refleja que el fracaso de la conciliación laboral en las empresas se produce por falta de flexibilización horaria de la jornada laboral, ya que sólo entre un 10% y un 15% de las organizaciones tienen medidas en este sentido. Tomando en cuenta que tres de cada cuatro de los trabajadores demandan más flexibilidad y uno de cada dos solicitan distribución libre de horas a lo largo del año.
Pero debemos destacar que no todo es negativo en el estudio para España, hay un dato contundente en el informe: mientras que en España se trabajan una media de 1798 horas al año, la media europea es 1644 horas.
La asimilación por parte de los españoles en esta materia todavía es incipiente tanto para los trabajadores como para los empresarios, lo que se puede observar por ejemplo al analizar los permisos de paternidad. Esta medida recientemente aprobada, aún no potencia suficientemente la igualdad de responsabilidad entre padres y madres en el cuidado de los niños.
¿Ustedes qué opinan al respecto?
Comparte o imprime el artículo:Estos Áconos enlazan con webs de marcadores sociales que permiten a los lectores compartir y descubrir nuevas webs.
Editado en Transformación social, Competitividad, Responsabilidad Social | Sin comentarios »
Tags: Calidad, conciliación laboral, empresa, empresarios, empresas, España, familia, organizaciones, vida laboral
Thursday, August 16th, 2007, por Alfonso Ernesto Benito Fraile
Dicen que el concepto de RSC es un concepto que evoluciona y se redefine con el tiempo. Considero que esa afirmación sobre la responsabilidad, afirmando que es algo relativo que depende del momento… es jugar a un cierto relativismo moral.El concepto de responsabilidad, considero que está claro y en otras áreas no tenemos dudas acerca de lo que supone ser responsable. Tal como afirma el diccionario de la Real Academia Española, responsable es "Obligado a responder de algo o por alguien." O "Dicho de una persona: Que pone cuidado y atención en lo que hace o decide."
¿Por qué si sabemos reconocer cuando una persona es responsable o no, no sabemos o no queremos hacerlo cuando una empresa actúa responsablemente? ¿Por qué si el concepto de responsabilidad aplicado a las personas, es claro y no afirmamos que evoluciona y que cambia, sí lo hacemos con el de RSC?
Creo que lo que evoluciona no es tanto el concepto en sí, como la lucha entre las empresas y los consumidores, empleados… Una lucha en la que las empresas, buscan guardarse las espaldas y que la RSC sea lo más voluntaria posible, y otros pelean por que la responsabilidad sea lo que es, una mayor preocupación por las consecuencias de las acciones y decisiones de las organizaciones.
Comparte o imprime el artículo:Estos Áconos enlazan con webs de marcadores sociales que permiten a los lectores compartir y descubrir nuevas webs.
Editado en Transformación social, Responsabilidad Social | Sin comentarios »
Tags: decisiones, empresa, empresas, organizaciones, persona, RS, RSC, RSE
Tuesday, August 14th, 2007, por Luis Martínez Cerna
Mucho se ha hablado de competitividad, incluso en este blog. Sin embargo, este concepto sigue siendo un término bastante díscolo para el mundo empresarial y también para el académico. Digo díscolo, porque una definición única y comúnmente aceptada no es posible encontrar, a excepción de aquellas que "guían" la reflexión en algunas escuelas universitarias.Ahora, más importante que tener una única definición, es identificar cuáles son los principales factores que inciden e impactan sobre la competitividad, principalmente a nivel de empresas, es decir, a un nivel más micro. En esto, tampoco no hay consensos, porque las variables de análisis dependerán del sector que se esté analizando.
Ahora, una mirada al documento "Definición y Evaluación de la Competitividad: Consenso sobre su definición y Medición de Impacto" elaborado para el Banco Interamericano del Desarrollo (BID) nos da algunas pautas de cómo evoluciona este concepto… bastante díscolo.
"La capacidad de un país de alcanzar en forma sostenida altos índices de crecimiento de su PIB per cápita".
- Fuente: Foro Económico Mundial, Informe de Competitividad Mundial, 1996, pág. 19
"La competitividad de las naciones es un campo del conocimiento económico que analiza los hechos y políticas que determinan la capacidad de una nación para crear y mantener un entorno que sustente la generación de mayor valor para sus empresas y más prosperidad para su pueblo".
"La competitividad de las naciones se relaciona con la forma en que ellas crean y mantienen un entorno que sustente la competitividad de sus empresas."
- Fuente: Anuario de Competitividad Mundial, IMD 2003.
"La productividad nacional es el único concepto válido de competitividad a nivel nacional".
- Fuente: Michael Porter, The Competitiveness Advantage of Nations, Capítulo 1, Free Press, junio de 1998.
"La competitividad implica elementos de productividad, eficiencia y rentabilidad, pero no constituye un fin ni un objetivo en sí misma. Es un medio poderoso para alcanzar mejores niveles de vida y un mayor bienestar social -una herramienta para el logro de objetivos. Al aumentar la productividad y la eficiencia en el contexto de la especialización internacional, la competitividad brinda a nivel mundial la base para incrementar los ingresos de las personas sin generar inflación. Debe considerarse la competitividad como un medio básico de mejorar el nivel de vida, crear empleos para los desempleados y erradicar la pobreza".
- Grupo Consultivo sobre la Competitividad (grupo Ciampi), "La mejora de la competitividad europea", Primer informe al Presidente de la Comisión Europea, los Primeros Ministros y los Jefes de Estado, junio de 1995.
Una empresa es competitiva cuando puede producir productos y servicios de calidad superior y a costos inferiores que sus competidores nacionales e internacionales. La competitividad es sinónimo del desempeño de rentabilidad de una empresa en el largo plazo y de su capacidad para remunerar a sus empleados y generar un mayor rendimiento para sus propietarios.
- Informe de la Comisión Especial de la Cámara de los Lores sobre Comercio Internacional, 1985
La capacidad de producir bienes y servicios que superen la prueba de los mercados internacionales mientras los ciudadanos gozan de un nivel de vida creciente y sostenible a largo plazo.
- Primer informe al Presidente y al Congreso, 1992. Consejo de Política de Competitividad de los Estados Unidos.
La competitividad refleja la medida en que una nación, en un sistema de libre comercio y condiciones equitativas de mercado, puede producir bienes y servicios que superen la prueba de los mercados internacionales, al tiempo que mantiene e incrementa el ingreso real de su pueblo a largo plazo.
- OCDE, 1996, "Benchmarking Business Environments in the Global Economy
¿Ustedes qué opinan?
Comparte o imprime el artículo:Estos Áconos enlazan con webs de marcadores sociales que permiten a los lectores compartir y descubrir nuevas webs.
Editado en Transformación social, Competitividad | 3 Comentarios »
Tags: BID, bienestar social, Calidad, competitividad, conocimiento, desarrollo, empresa, empresas, global, OCDE, persona, política, productividad, productos, RS, RSE, sistema, TIC
Thursday, August 9th, 2007, por José Luis Gonzáles Pernía
Si pensamos bajo viejos paradigmas nos preguntaríamos: ¿para qué quiere alguien dar a conocer sus ideas si se las pueden copiar?. Al contrario de arriesgar de lo que llevamos tiempo pensando, compartir las ideas de negocio puede llevarnos a conocer personas que buscan proyectos donde invertir y, por lo tanto, conseguir financiación. Asimismo, para que la innovación fluya es necesario que nuestros proyectos sean abiertos, ya que nuestras ideas se pueden retroalimentar con las ideas de otras personas, ayudándonos a innovar el proyecto. Además de conseguir colaboradores que ayuden a financiar e innovar nuestro proyecto, exponer nuestras ideas de negocio nos ayuda en la búsqueda de socios que se conviertan en parte del equipo emprendedor.
Ahora que Internet se ha convertido en un herramienta casi imprescindible (o tal vez, completamente imprescindible) en nuestras vidas, podemos encontrar sitios Web donde las personas con proyectos de negocio emprendedores en mente pueden exponer sus ideas, y donde otras personas, también con iniciativa emprendedora, pueden explorar las ideas de otros para contribuir con ellas de alguna forma (innovando y perfeccionando la idea, convirtiéndose en socios emprendedores, aportando capital y financiando el proyecto, etc). Así por ejemplo, Cambrian House es una comunidad en la que sus miembros participan en el perfeccionamiento de ideas y la creación de negocios; si la idea se comercializa en el mercado, todos los que han contribuido con ella participan también en sus beneficios a través de un sistema de royalties. En español no tenemos sistemas tan complejos, pero existen algunas páginas Web que ofrecen la oportunidad de dar a conocer ideas de negocio. Algunos ejemplos son el portal esnegocio.es, la sección bolsa de ideas de la revista if del portal infonomía.com, o la sección de idea de negocio del portal loogic.com.
Obviamente, no todas las ideas que se exponen en estos espacios se van a convertir en un producto o servicio comercializable, pero, sin duda alguna, van a tener mayor potencial que si se desarrollasen de manera individual. ¿alguién conoce más espacios para exponer ideas de negocio?
Comparte o imprime el artículo:Estos Áconos enlazan con webs de marcadores sociales que permiten a los lectores compartir y descubrir nuevas webs.
Editado en Emprendedurismo, Web 2.0 y Empresa | 2 Comentarios »
Tags: emprendedor, ideas de negocio, Innovación, redes
Tuesday, August 7th, 2007, por Yovanni Castro Nieto
Hace algunos días la firma consultora Arthur D. Little presentó un estudio sobre el valor de la sostenibilidad, una fórmula muy interesante de analizar y tomar en cuenta por todas aquellas empresas que hablan de RSC, si de verdad la fórmula de valor se ajusta a las variables concebidas, como son la integridad y la innovación sería de suponer que hemos dado un paso firme hacia delante con mucho futuro por recorrer.El construir comunidades, economías centradas en servicios, organizaciones virtuales, sociedades más justas y seres humanos más libres a través de la interacción e intercambio social continuo de información y conocimiento es una realidad que hoy cuesta entenderla para muchas empresas.
Peter Drucker afirmaba que el administrador moderno debe ser un ejecutivo con "activismo político", que en tiempos turbulentos necesita convertirse obligatoriamente en el líder integrador de una sociedad cada día más pluralista.
La fórmula de valor de la sostenibilidad prestada por la firma consultora Arthur D. Little, en el trabajo "The sutainability value formula", platea cómo la sumatoria de la integridad y la innovación sustentan el éxito empresarial. Esto se debe a que las empresas con innovadores exitosos siempre obtendrán un márgen de ganancia superior hasta seis veces más que las empresas que no lo son.
Cada día las empresas desarrollan más enfoques de RSC, buscando crear y mantener la integridad, ya que ésta al combinarla con la innovación, genera el verdadero valor de innovación social que la empresa requiere para demostrar su responsabilidad más allá de la organización y sus clientes.
Aunque esta realidad se presenta muy interesante después de demostrar algunos hechos reales en empresas que manejan estos dos valores para alcanzar el éxito, sería interesante desmitificar la complejidad que en forma implícita se le otorga a las TIC para transformarla en un medio realmente y no en un fin en sí mismo, logrando equilibrio entre el cambio, la flexibilidad y la innovación constante como verdaderos valores del éxito permanente en la empresa próspera.
Como dice Stephan Schmidheiny si queremos empresas prósperas en un mundo socialmente responsable tendremos que ir más allá de superar a los competidores, hay que conocer y darle especial importancia a todos los grupos interesados que rodean el entorno mismo, no conformarnos con el mero interés sobre los cliente y los empleados.
Actualmente liderar la competitividad en sectores económicos tan cambiantes requiere prudencia en la gerencia y la consolidación de las marcas. El análisis y aplicación de la innovación es tan compleja como el razonamiento emocional de la integridad, sin embargo ¿Existe realmente una fórmula para el rendimiento exitoso?
Comparte o imprime el artículo:Estos Áconos enlazan con webs de marcadores sociales que permiten a los lectores compartir y descubrir nuevas webs.
Editado en Transformación social, Competitividad, Responsabilidad Social | Sin comentarios »
Tags: clientes, competitividad, comunidad, conocimiento, economía, empresa, empresas, información, Innovación, Innovación Social, organizaciones, prudencia, RSC, RSE, sociedad, sostenibilidad, TIC, valores, virtual
Thursday, August 2nd, 2007, por Alfonso Ernesto Benito Fraile

Hace unos días, saltaba a las páginas de los periódicos la denuncia por parte de una ONG internacional contra una multinacional española extendida por América Latina. Está ONG denunciaba la vulneración de los derechos fundamentales de las comunidades locales e indígenas.
El principal argumento de la empresa en su defensa, y que quede claro que desde aquí no nos estamos posicionando ni a favor ni en contra, entre otras cosas porque no tenemos la suficiente información como para hacerlo. Como decía uno de sus argumentos de peso era que se trata de una empresa socialmente responsable y públicamente reconocida en ese aspecto, muestra de ello eran sus memorias de sostenibilidad .
Vuelvo a repetir que lo que aquí expresamos no se ciñe a este caso concreto, sino que se trata de una reflexión surgida a raíz de esa noticia. Hay un peligro serio, y creo que muchos lo reconocemos, de que la RSE se utilice como mero maquillaje de las empresas. Como hemos elaborado una guía de sostenibilidad quiere decir, que somos buenas empresas, éticas, responsables… en todos los aspectos. Esto evidentemente no es así. Lo importante aquí, como en muchos otros temas, como por ejemplo la salud y seguridad laboral o la calidad, lo importante no es cumplir con la letra, por así decirlo, sino con el espíritu que está detrás de esa letra.
Junto a esto surgían también rumores sobre la próxima aparición de una Norma ISO 26000 de Responsabilidad Social. Es una buena noticia, en el sentido de que quiere decir que cada vez tiene más importancia y más valor el demostrar que se es responsable. Sin embargo, vuelvo a lo anterior, lo importante es que esto no se convierta en mero formulismo más, sino que cale en las culturas organizativas en las personas que lideran proyectos empresariales. ¿Qué opinan ustedes?
Comparte o imprime el artículo:Estos Áconos enlazan con webs de marcadores sociales que permiten a los lectores compartir y descubrir nuevas webs.
Editado en Transformación social, Responsabilidad Social | Sin comentarios »
Tags: América, ética, Calidad, comunidad, empresa, empresas, global, información, persona, Responsabilidad Social, RS, RSE, sostenibilidad
Sindicar (RSS)