La Cultura del Slow Down en una Economía Globalizada

A medida que el fenómeno de la globalización se ha extendido, la velocidad de los cambios en la vida del ser humano se ha incrementado de una manera asombrosa. Cada día disponemos de más cantidad de información y de menos tiempo para procesarla. Observando este situación podemos afirmar que todos los aspectos de nuestra vida cotidiana, familiar y el desarrollo organizacional dentro de la empresa se han visto afectados.
Cada día que pasa, tenemos que realizar nuestras actividades con mayor rapidez y facilidad, la cultura de los entornos nos refleja aparentemente que "tomar decisiones más rápido es mejor". Esta "aceleración", ha causado problemas, tanto personales como la salud, las relaciones familiares, entre otras; y empresariales que ven reflejados en la rapidez con que se debe agilizar la gestión del conocimiento, así como por ejemplo: la transformación de la cultura organizacional, el liderazgo y la estrategia de competitividad.
También se puede percibir como la empresa reciente el peso de la velocidad con que se están produciendo estos cambios. Nos hemos convertido en personas que creemos ser extremadamente competitivas, que no descansamos adecuadamente por el exceso de trabajo al que estamos sometidas, no tenemos tiempo para comprendernos y de esta manera, las competencias laborales disminuyen la condición de productividad.
Sin embargo, desde hace años se vienen analizando los cambios culturales que se están produciendo en algunos países como Suecia, Alemania, Austria, Japón, España, Italia, Francia, Noruega, Inglaterra, Estados Unidos, Canadá, Brasil, México, Líbano, Colombia. En ellos se está desarrollando una nueva cultura denominada slow down.
Esta nuevo estilo de vida propone desacelerar las actividades diarias de las personas, disfrutar cada minuto que viven, trabajar para vivir y no vivir para trabajar, creando un empleo socialmente inteligente, apoyado en las nuevas tecnologías, la biodiversidad, la reivindicación de las culturas locales y la identidad entre otros.
El slow down esta orientado a la maduración de las ideas, a la reflexión obligadas en grupo, a converger en la capacidad de gestión participativa, a practicar de manera normal la movilidad, logrando subir sus estándares de productividad y competitividad. Esto no significa lentitud, al contrario, significa disponer del tiempo necesario para ejecutar una accion con tranquilidad. También significa el respeto entre los demás y por los demás.
El slow down se está poniendo en práctica en muchos entornos económicos globalizados y en casi todos los aspectos personales de la vida diaria, observándose resultados positivos en la salud, las relaciones afectivas, la alimentación, la educación, la religión, la recreación y también en el aspecto laboral.
En la empresa, este desacelerar en la vida laboral no significa menor productividad, por el contrario, significa mayor calidad y perfección en los niveles de productividad, más atención a los detalles de gestión en la toma de decisiones y compartir realmente un ambiente de trabajo más flexible y estimulante.
Podemos ver algunos ejemplos, como Suecia donde la jornada laboral no supera las 32 horas semanales y en Francia es de 35 horas semanales, en Alemania en la mayoría de las empresas no supera las 28,8 horas semanales. Sin embargo, la calidad del trabajo realizado y la productividad es mayor, ya que han comprendido que la cantidad no hace la calidad. Es decir, que con la jornada laboral de menor tiempo, el trabajador obtiene mayor concentración y creatividad para desarrollar sus funciones, siendo más eficaz y eficiente
Ante la velocidad que amerita la competencia empresarial, creo que debemos estar bien preparados para afrontar los desafios que nos impone la sapiencia del slow down, asumiendo con tranquilidad las estrategias necesarias cuando la situación lo amerite.
Después de reflexionar un poco sobre este tema, es interesante plantearnos las siguientes preguntas:
¿Sería factible introducir el slow down en todas nuestras actividades diarias?
¿Podemos realmente equilibrara la economía globalizada con el slow down para obtener resultados competitivos?
Tags: Calidad, competencia, competencias, competitividad, conocimiento, decisiones, desarrollo, economía, empresa, empresas, estrategia, Gestión del Conocimiento, globalización, identidad, IE, liderazgo, persona, productividad, relaciones, slow down, tecnología, tecnologías, TIC










Sindicación

2007-10-24 a las 1.13 am
Es muy importante conocer el manejo que hacen en Europa del Slow down, es segunda vez que tengo conocimiento y quiero saber de ello
2008-03-24 a las 10.42 pm
hola.. buen dia.
Es de gran imprtancia tomar muy en cuenta lo que nos plantea este articulo ya que habeces por quedar bien o creerque hacemos bien las cosas, no nos damos el tiemposuficiente para pensar mejor las cosas y llevar a cabo una buena toma de decisiones la cual sea de calidad.
Muchas veces ni siquiera sabemos si nos sentimos bien con lo que hacemos.
Es por eso que pienso que sera muy bueno que la cultura slow down la aplicaramos en nuestra vida diaria y asi con esto poder conocernos mejor y lograr tener una mejor calidad humana.
Ya sea tanto como persona fisica o como persona moral ya que dentro de toda empresa seria una gran estrategia de exito.. no solo fuera de esta sino tambien con el personal q labora dentro de ella.
Efectivamente la cultura slow down es la mejor herramienta para el exito personal y profesional.
** posdata: me encantaria que me pudirean enviar a mi correo mas informacion acerca de este tema ya que me parecio muy importante… desde que lo escuche mencionar en una estcion de radio, por lo cual me di a la tarea de investigar mas a fondo.
2008-03-24 a las 10.58 pm
Gracias por tu comentario. Definitivamente, es un tema muy interesante.
Actualmente se está poniendo en práctica en algunas ciudades de los países mencionados en el artículo, pero lo ideal sería que se extendiera por todo el mundo. Tanto en el campo de la empresa como en nuestra vida personal y familiar. Ya que los resultados obtenidos con su práctica han sido excelentes.
También en otras áreas como en la alimentación ha tenido mucho éxito la cultura del slow down, generándose la cultura del slow food.
2009-04-16 a las 9.46 pm
Los invitamos a conocer d•spacito - el primer espacio de Recreación Slow, pensado y creado especialmente para los chicos.
Chicos que a partir del juego, la creatividad y la imaginación desplegada en los talleres, revierten su actitud respecto al mundo acelerado en el que se encuentran, logrando relajarse y disfrutar de sus actividades.
Desacelerando recuperan sus propios ritmos, son niños jugando como niños y no niños jugando a ser adultos.
Nuestra propuesta es respetar sus tiempos y sus deseos a partir de situaciones placenteras, como principio para disminuir el stress y lograr una mejor calidad de vida.
La Recreación Slow que proponemos, acompaña a otras corrientes ya más avanzadas como el Slow Food o el Slow Work, manteniendo principios de la filosofía Slow general .
En palabras de Carl Honoré: Hacer las cosas en el ritmo correcto, reivindicando la calidad por sobre la cantidad. Descubriendo por sobre todas las cosas, que ser lento te permite disfrutar de la vida con placer .
“Sin necesidad de llegar primeros, sino transitando placenteramente el camino elegido”