¿Empresas sobre redes sociales?
O bien, ¿la empresa como red social?
Con el término de "red social" me refiero al nuevo fenómeno de la "Web 2.0", que permite una mayor interrelación entre las personas, mediante nuevas formas de compartir información, gustos e intereses comunes, ampliando y / o fortaleciendo las relaciones de una persona, un nodo de la red, con su entorno, no necesariamente inmediato.
Dejando eso claro, ¿qué queremos decir con el término "empresa"?
Está claro que, tal y como están las cosas hoy día, el principal interés que mantiene a una empresa es el económico, el vil metal, vamos. Por dinero trabajamos en una empresa, la creamos, la hacemos crecer… o incluso la abandonamos, o nos hacen abandonarla. Lógico, ¿no? Si me dan más dinero en otro sitio, o si no rindo como la empresa quiere, mi destino está fuera de la misma. Incluso aunque haya otras motivaciones, al final lo que prima es algún tipo de interés, más o menos crematístico.
Pero una empresa también es un grupo (dinámico, como hemos visto) de personas, y allá donde haya dos o más personas hay una red, con sus nodos, sus hilos, sus grafos y todas esas cosas que dicen los expertos que tiene una red, social en este caso. No hay nada nuevo, al fin y al cabo nuestros "contactos" a todo lo largo y ancho de nuestro ámbito de vida son nuestra red.
¿Pero qué ocurre si a todo esto le sumamos el "efecto internet"? Lo primero que nuestro "ámbito de vida" se extiende indefectible y casi indefinidamente mientras participemos de internet. Y la red es el ágora, el mercado donde nuevos comerciantes de nuevos y ricos alimentos (para el alma cultural, en este caso), tienen sus puestos. Es decir: cultivar la propia red en internet y "enredarla" aún más con otras redes se ha mostrado como una actividad bastante lucrativa, al menos para los que han tenido éxito.
Yendo más a lo concreto, aquí en España conozco dos redes sociales, o mejor dicho, utilizo dos redes sociales, al menos de lo que últimamente se conoce con tal nombre, pues el correo electrónico, la mensajería instantánea, o más recientemente los sitios de fotografías y vídeos en la red, también contaban con alguos de los ingredientes esenciales de lo "social" (contactos, formas y contenidos para compartir, etc.). Dichas redes son Facebook y Ning . Por supuesto, para participar y aprovecharlas, has de tener contactos en ellas, si no, estás fuera del juego, aunque en cierto modo eso no deja de ser un reflejo de la propia vida real. Me gustaría decir cómo funcionan ambas redes y después preguntar.
Facebook es una red con un gran éxito en la blogosfera española. Famosos blogueros por todos conocidos pululan por allí y escriben al respecto. Nada más entrar y rellenar con la información que deseas tu perfil, lo primero es encontrar a alguien más, y así sucesivamente. Lo más lógico es que de ese modo reconstruyas las redes o parte de las redes que sin saberlo ni proponértelo se habían ido configurando en torno a ti, por tu propia actividad en la red de redes. Porque si algo es cierto en las redes sociales es que tú eres el centro del Universo conocido, tu propia red sin ir más lejos.
La interacción en Facebook viene facilitada por una pléyade de aplicaciones, de Facebook y de terceros, que te permiten conectar con otros, conocerse todos mejor, y compartir gustos o enlaces, todo en la medida en que cada par de contactos acepte a la vez cada interacción. Si hay una red previa muy identificada, puede sumarse en bloque a Facebook y después formar un grupo dentro de dicho sitio. El usuario tiene control en todo momento de a quién acepta como amigo, es decir, de quién deja entrar en su red. A cambio, Facebook es una red social cerrada, y no sólo por sus draconianas cláusulas respecto a la propiedad y disfrute de los contenidos que se suben, sino también porque para aprovechar cualquiera de sus características has de estar dentro de Facebook. Incluso para ver el perfil de una persona. Facebook es un inmenso y rápidamente creciente universo paralelo, una internet paralela si se quiere, además opaca a los buscadores (con el gran potencial económico que eso supone de cara a una posible compra por todos sabemos ya quiénes).
La otra red que uso es Ning. Allí intento crear mi propia red de lectores de mis blogs, y además participo en otra centrada en los mundos ya no tan paralelos de los blogs y los libros. También es necesario hacerse miembro de Ning, pero cada red que se forma allí es autónoma y totalmente configurable (uno de los fallos aparentes de Facebook es su uniformidad y rigidez). Si hubiera que hacer una comparación, una red personal en Ning sería como un grupo de Facebook pero con todas las características que en Facebook sólo disfrutan los usuarios individuales. Aparte de eso, lo que se puede hacer es básicamente compartir, dialogar y compartir aún más, exactamente como en Facebook, aunque ésta tiene una importantísima comunidad de desarrolladores detrás que hacen que crezca muy rápidamente.
Bueno, pues mi duda existencial, la pregunta que quiero que penseis y si es posible respondais, viene a ser si sería posible pensar en una estructura empresarial, o interempresarial, basada en esto de las redes sociales. Supongo que si hubiera o llegase a haber algo así, tendría que ser una empresa mucho menos rígida que la actual, más formada por "autónomos" que por empleados y jefes (¿podría no haber jefes en un Universo como el real, donde cada nodo es su centro?). Si así fuese, ¿la empresa sería una empresa-Facebook o una empresa-Ning? ¿Podría la empresa forjarse como una red social de puertas para adentro y como una actual de puertas para afuera? ¿Cómo conecta todo esto con el Open Business? ¿Lo que escribo es ciencia-ficción o ya hay ejemplos de empresas que trabajen así?
Tags: comunidad, empresa, información, Internet, Open Business, redes sociales, relaciones, web 2.0










Sindicación

2007-10-05 a las 6.36 am
Quizá determinados modelos de negocio lo pueden aceptar bien como la consultoría y una gran cantidad de empresas de servicios. Es más complicado en la empresa industrial, pero seguramente que podremos encontrar ejemplos más pronto que tarde.
2007-10-05 a las 5.57 pm
Creo que, como primer paso, tendríamos que distinguir entre un “objetivo empresa” y un objetivo “modelo de negocio”. No hay una correspondencia biunívoca entre ambos.
A vuelapluma, y sólo como sugerencia, tres reflexiones:
a) El movimiento Linux (o Apache, o Firefox). Tiene un cierto componente de “redes sociales” (aunque de una comunidad especial). No persigue el lucro directo, porque su producto es gratuito. Pero ha generado muchos millones de dólares de inversiones por parte de otros agentes de la industria. Y hay en Bolsa empresas especializadas en Linux.
b) El caso Google. Su “producto” más visible es gratuito. Pero es la base de un negocio de publicidad.
c) El Caso eBay. Aparte del dinero que gana eBay, muchos emprendedores han montado su negocio bajo el paraguas de eBay.
Hay más, pero creo que la idea común a todos ellos debería estar clara. De lo contrario, es que no me explicado bien y tendré que volver a intentarlo.
2007-10-31 a las 1.38 pm
Las ‘empresas’ que se puedan basar en esas redes sociales no tendrían practicamente ninguna relación estructural con las clásicas.Pensemos, por ejemplo, en las redes alrededor de proyectos-wiki. En éstas, los fundadores tienen cierta relevancia (administradores y cceadores), pero esa relevancia no se suele usar como poder fáctico (salvo en casos extremos de abusos de usuarios). En una red ‘espontánea’ esa relevancia es psicológicamente más débil.
Incluso podría ocurrir que, si llega a ser importante, las funciones de tipo reputación/confianza jerarquizaran de alguna forma a sus miembros (teniendo en cuenta que la dinámica de esa reputación es muy inestable).
Con esto, lo que quiero decir es que es posible que de ciertas redes con temáticas muy bien definidas se obtenga algo así como ‘empresa emergente’, pero su estructura y funcionamiento no se pueden preveer a priori, aunque parece que su dinámica se ajustaría a patrones completamente diferentes a los negocios tradicionales.