Loyola y el liderazgo emocional en las cúspides de las empresas: el qué

"El conocimiento de sí mismo, el primero de los cuatro pilares del liderazgo jesuita, es el fundamento de loso otros tres. El ingenio, innovación confiada y optimista, gira alrededor de la indiferencia, o sea la libertad para interpretar y responder a un mundo cambiante. El amor, que consiste en tratar al prójimo con una actitud positiva y alentadora, proviene de la visión global establecida en la contemplación para alcanzar el amor. Y el heroísmo nace del espíritu de magis, respuesta reflexiva que lo mantienen a uno motivado por metas personales ambiciosas" (1).
Los próximos 1 y 2 de julio de 2008 se va a dictar en la Universidad de Deusto, en su campus de San Sebastián, un seminario con el título Autogobierno personal y liderazgo social: Ejercicios para el desarrollo del arte de gobernar, según Ignacio de Loyola.
Parece extraño relacionarlo con la Inteligencia Emocional, pero resulta que los principios de este tipo de inteligencia y los principios ignacianos para el desarrollo de liderazgo de los miembros de la Compañía son muy parejos.
Los jesuitas no sólo acertaron en el qué -definición de los principios emocionales del liderazgo y que coinciden sobre manera con los de Goleman sino que definieron el cómo. Y ese cómo no sólo quedó reservado para los dirigentes de la compañía sino que realizaron un programa para generar la IE en todos los novicios quedando, de esta manera, extendido su concepto de liderazgo a toda la organización y multiplicando su potencial de acción.
Esta metodología se fundamenta en cuatro pilares básicos:
- Conocimiento de uno mismo: Autoconocimiento es una actividad que dura toda la vida, nunca se termina. El liderazgo comienza por saber liderarse a uno mismo. Es la base del resto de principios, la base del liderazgo y la base de la IE. La persona entiende lo que valora y lo que quiere, se basa en determinados principios y afronta el mundo con una visión coherente. Es el camino de la automotivación (IE). También hace que nuestras creencias básicas no sean negociables. El liderazgo más inspirado y motivado tiene que ser autoiniciado y automotivado .
- Ingenio: Entendido como indiferencia (desapego), optimismo, de esa forma poder ser adaptables, creativos, "audaces", entre otras cosas, para ponerse a las ordenes del proyecto, para poder liderar con optimismo y para abrazar el cambio. Una forma de aceptar nuevas formas y la excelencia.
- Amor: Estar comprometido con el potencial humano, querer que lo desarrollen en toda su potencialidad. Crea lazos entre los miembros del equipo, mantiene la unión del equipo y la orientación a las metas. Facilita la comprensión entre los colegas. Es una forma de ver el mundo (teorías X e Y de McGregor). Comienza con la visión del mundo y pasa luego a la acción. Amor expresado en hechos y no en palabras.
- Heroísmo: Automotivación + magis. Bajo el magis, que transforma las metas de la compañía en metas personales. Magis como forma de pensar en grande y ponerse metas muy retantes, de automotivarse. El magis crea un liderazgo de abajo a arriba, lo que no significa que sea un liderazgo democrático, sino un liderazgo automotivado. Hace abrazar el riesgo con optimismo, siendo el conservadurismo malo para el líder.
Formaron a todos como líderes que:
Entendían sus fortalezas, debilidades, sus valores y tenían una visión amorosa del mundo. Innovaban confiadamente y se adaptaban a un mundo cambiante.
Trataban al prójimo con amor y una actitud positiva. Se fortalecían a sí mismos y a los demás con aspiraciones heroicas. Todo esto significa actuar de una forma emocionalmente inteligente a nivel intrapersonal e interpersonal, lo que implica que formaron a todo sus miembros bajo principios que hoy se engloban bajo el constructo Inteligencia Emocional.
El conocimiento de uno mismo, el autoconocimiento (metas, valores, fortalezas debilidades), es la piedra angular de este sistema y en el que se fundamentan el resto de principios. El desarrollo de este conocimiento se apoya fundamentalmente en los Ejercicios Espirituales por eso es parte del cómo hacerlo y esa forma de realizarlo será el tema del próximo post.
No quiero llegar el final de esta reflexión sin señalar un libro donde, además del citado seminario, van a poder profundizar sobre estos temas y donde yo mismo me he basado para escribir estas conclusiones. Este libro es El liderazgo al estilo de los jesuitas: las mejores prácticas de una compañía de 450 años que cambio el mundo, escrito por Chris Lowney .
Y como siempre, el final de este post es también el comienzo del suyo…
¿Qué opinión le merece esta relación entre el liderazgo al estilo de los jesuitas y la Inteligencia emocional?
Tags: Chris Lowney, conocimiento, desarrollo, empresa, empresas, global, Gobierno, industria, Innovación, inteligencia, inteligencia emocional, interpersonal, intrapersonal, jesuitas, liderazgo, liderazgo social, motivación, persona, RSE, sistema, Universidad de Deusto, valores










Sindicación

2009-05-06 a las 10.22 am
[…] Con la crisis actual, la empresa debe buscar que la gestión de procesos demuestre confianza en todas las partes que intervienen (trabajadores, proveedores y clientes). El valor, la importancia y confiabilidad que tiene la comunicación de información por parte los gerentes, es imprescindible a la hora de resolver los problemas y para ello, se debe ejercitar el autogobierno y el desarrollo personal, porque todos los que forman la organización, ya que las personas son necesarios e importantes a la hora de tomar decisiones. […]
2009-05-12 a las 4.50 pm
[…] Como les indicaba en un post anterior y a raíz de un seminario que sobre autogobierno personal y liderazgo social se va a celebrar en la Universidad de Deusto en su campus donostiarra, existe una gran correlación entre el estilo de liderazgo inganciano y las competencias de la inteligencia emocional. Pero lo más sugerente del mismo no son sus correlaciones, sino el cómo, el sistema descrito por Ignacio de Loyola par desarrollar esas competencias. Ese sistema son los Ejercicios Espirituales. […]
2009-05-29 a las 11.04 am
[…] Los presidentes y gerentes de empresas, vienen reconociendo que el café para todos a una hora determinada hace tiempo que dejó de funcionar y se pone de moda un modelo de liderazgo más flexible, con entornos laborables comunes donde cada generación pueda trabajar de forma eficiente con objetivos, metas y misiones definidos, reconocidos y compartidos como un todo. Surge una segunda interrogante: ¿Este tipo de gestión está dando mejores resultados? Comparte o imprime el artículo:Estos Áconos enlazan con webs de marcadores sociales que permiten a los lectores compartir y descubrir nuevas webs. […]