La inflación en América Latina.
En el post anterior, les comenté que la Inflación es la "elevación notable del nivel de precios con efectos desfavorables para la economía de un país".Según estadísticas del Fondo Monetario Internacional, Venezuela es el País que registra los índices de Inflación más altos, de un grupo de dieciocho países de América Latina durante los últimos diez años, seguido por Argentina, Chile, Brasil, Perú y Ecuador.
Sin embargo, existe otro factor que junto a la Inflación, deben atender seriamente las autoridades de estos países. Ese factor es el conocido crecimiento económico. La dura tarea es cómo equilibrar las políticas monetarias para no sofocar las presiones inflacionarias, y que estas medidas no afecten el crecimiento económico del país.

Ciertamente las economías de los países latinoamericanos poseen una alta deuda social, son países que tienen problemas de credibilidad política y macroeconómica.
Pareciera ser que existen dos situaciones en cuanto a las cifras inflacionarias en los países latinoamericanos; una situación es la que muestran las cifras oficiales, y la otra es la realidad que viven los ciudadanos en estos países.
Considero que esto ocurre, por una parte por razones financieras, debido a que algunos países emiten bonos o letras del tesoro para reducir la deuda y estos están relacionados a los índices de precios del consumidor IPC, siendo inconveniente sincerar las cifras del mencionado IPC. Por otra parte, por razones de popularidad política, dado que en momentos electorales, un gobierno determinado podría intentar convencer a la población que la inflación no es un gran problema.
Sin embargo, algunos analistas señalan que las principales causas del incremento de la Inflación, en los últimos diez años, y que tiene alcance global son:
- El aumento sostenido del precio de los alimentos.
- El aumento sostenido del precio del petróleo. Aunque, esta no es la razón en el caso de Venezuela, pues como señalé anteriormente, es el país que registra la inflación más alta de América Latina; donde la gasolina tiene un precio por litro, equivalente a 0,05 dólares ó 0,03 euros; pero, los alimentos, los servicios y productos en las tiendas son muy costosos comparados con cualquiera de los países de América Latina. Al respecto, algunos analistas coinciden que el problema venezolano radica en la producción de bienes y servicios, los cuales son insuficientes para satisfacer el consumo; ciertamente es lamentable, pero Venezuela es un País donde se produce poco, es decir, la mayoría de productos se importan, incluyendo parte de los alimentos. Aunado a esto, muchos empresarios no expanden su capacidad de producción por temor a futuras decisiones del gobierno, en relación a las propiedades. En conclusión, no existe motivación para la inversión privada lo cual se traduce en desconfianza del sector privado para invertir en ese País.
Dentro del grupo de medidas que vienen tomado los gobiernos para frenar la inflación tenemos:
- La medida clásica que es el aumento de las tasas de interés. Sin embargo, cuando la inflación se origina por la oferta de bienes y servicios y no por la demanda, esta medida puede resultar errada y dañina para la economía de un país, dado que afecta negativamente la producción de bienes y servicios.
- Otra medida alternativa utilizada para frenar la inflación, es control en los precios y subsidios, como lo ha hecho el gobierno de Venezuela, México y Brasil. Esta podría ser una buena alternativa siempre y cuando un país la implante a corto plazo, porque representa un alto coste para la economía del país.
Por su parte, Colombia está viviendo paralelamente dos fenómenos como son inflación y reevaluación, cuyo tratamiento es contradictorio, según analistas. Por una parte el gobierno de este país, intenta combatir la inflación, pero por otra parte la reevaluación afecta directamente a los exportadores: cafeteros, floricultores, confeccionistas.
Mientras que actualmente en Perú, las proyecciones inflacionarias están entre las más bajas de América Latina: 3,5%, donde ha influido de manera importante la estabilidad de los precios y además ha sido un país que registra una inflación entre 1% y 3% que ha sido el índice inflacionario de los últimos siete años.
¿El fenómeno inflacionario que ha vivido América Latina durante años, será más terrorífico que la crisis inmobiliaria de los Estados Unidos y su efecto contagio?
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Sindicación

2008-07-22 a las 4.15 pm
Estimada Neida:
Me gustó mucho tu artículo y te felicito por haber podido excplicar un tema tan complejpo en tan pocas palabras y de una forma tan accesible al público que no es experto en temas de economía.
Me gustaría que me des tu opinión sobre algo que me parece que aparentemente son problemas de edición y que podrían llegar cambian el significado de la siguiente frase del artículo:
‘…La dura tarea es cómo equilibrar las políticas monetarias para no sofocar las presiones inflacionarias, y que estas medidas no afecten crecimiento económico del país….’
Me parece que estaría sobrando la palabra NO que antecede a la palabra ’sofocar’. Asimismo, me parece que estaría faltanto el artículo ‘el’ antes de la palabra ‘crecimiento’.
Desde ya muchísimas gracias y felicitaciones nuevamente por el artículo.
Cordialmente.
Amílcar Peláez (Universidad Católica del Uruguay)
2008-07-23 a las 9.24 am
Muy de acuerdo con su publicación, la inflación se debe a que la masa monetaria es mayor a la corriente de bienes y servicios, en el caso de Venezuela, el banco central a través de sus políticas de mercado abierto y apoyado por el gobierno busca disminuir esa masa monetaria emitiendo: bonos cero cupón, títulos de estabilización monetaria, notas estructurales, que son instrumentos como lo dije para disminuir el circulante, lo grave de esta situación es que estos instrumentos que cumplen con las condiciones de ser rentables, seguros y líquidos son ofrecidos en su mayoría a la banca, único sector que en los últimos años ha crecido en más de un 30%, y ello por ende genera que estas entidades no realicen prestamos a los sectores productivos porque es más riesgoso, no es tan rentable y liquido como adquirir los instrumentos que emite el banco central, ahora bien lo ideal para disminuir la inflación seria aumentar la corriente de bienes y servicios y eso se lograría apoyando los sectores productivos de un país, esto que en palabras es sencillo, pareciera que los que tienen la forma de hacerlo no lo entendieran, uno se pregunta: ¿es qué acaso no hay economistas capacitados o especialistas financieros que entiendan esta situación? la respuesta a mi parecer es que si los hay y muy capacitados lo que ocurre es que ellos tendrán otros intereses de por medio para no querer revertir esta situación aumentando como lo mencione la corriente de bienes y servicios.
2008-07-24 a las 6.27 am
Estimado Gerardo:
Totalmente de acuerdo con tu exposición acerca del caso venezolano.
Lamentablemente, en Venezuela los responsables de la política monetaria, al parecer han contribuido con el agravamiento de la presión inflacionaria y que han afectado negativamente el crecimiento económico.
Gerardo, como respondí al comentario anterior, ratifico que en los países Latinoamericanos y en otros países emergentes, los responsables de la política monetaria deben o deberían sincerarse y batallar, por conseguir bajas tasas de inflación, con la firme intención de lograr que la relación existente entre ambas variables sea inexistente o positiva, y de esta manera no se afecte el crecimiento económico.
Un saludo cordial
2008-07-24 a las 7.00 am
Estimado Amilcar:
De antemano agradezco tu visita a creamos el futuro, y por supuesto la lectura de los post que allí se publican.
No existe problema de edición que afecta la frase que citas, solo faltaba el artículo el. Por tanto, procedo a dar mi opinión acerca de mi frase: La dura tarea es cómo equilibrar las políticas monetarias para no sofocar las presiones inflacionarias, y que estas medidas no afecten el crecimiento económico del país.
Te comento que el vínculo existente entre inflación y crecimiento económico, medido en porcentaje de aumento del PIB real y asociado al incremento de factores como: producción de bienes y servicios, ahorro, inversión, favorable balanza comercial, aumento de ingreso per cápita, es decir, reflejado en un buen nivel de vida de las personas; es un tema de permanente investigación y debate en el mundo académico. Al respecto, te recomiendo leer:
1.Fischer, Stanley (1993). “The Role of Macroeconomic Factors in Growth”, Journal of Monetary Economics, Vol. 32, pp. 485-512.
2.Khan, Mohsin S., and Abdelhak Senhadji (2001). “Threshold Effects in the Relationship Between Inflation and Growth”, IMF Working Paper WP/00/110; IMF Staff Papers, Vol. 48, No. 1, pp. 1-21.
Resulta ser que a nivel de expertos en Economía, existe un consenso acerca de la estabilidad macroeconómica, especialmente sobre la relación entre una baja inflación asociada positivamente al crecimiento económico; o por el contrario, una alta inflación asociada negativamente al crecimiento económico.
Por tanto, existe una hipótesis detrás de esto que indica que a un nivel bajo de inflación, la relación existente entre inflación y crecimiento económico a largo plazo es inexistente, o hasta puede ser positiva. En otras palabras, bajas tasas de inflación no afectan el crecimiento económico, tal como ocurre en las economías desarrolladas (EEUU, Eurozona, Japón, China entre otras).
Pero, a mayores tasas de inflación la relación entre inflación y crecimiento económico se vuelve negativa; o su comportamiento es inverso, es decir a mayor inflación menor crecimiento económico, tal como ocurre en las economías emergentes (Venezuela, Argentina, Bolivia, Ecuador etc).
Por ello, algunas investigaciones han intentado estimar el umbral o punto de inflexión donde el signo de la relación entre inflación y crecimiento económico cambia, es decir, buscan determinar qué tan baja debe ser la inflación para que la relación entre las variables en cuestión, sea inexistente o positiva.
Por ello, en los países Latinoamericanos y en otros países emergentes, los responsables de la política monetaria deben o deberían sincerarse y batallar, por conseguir bajas tasas de inflación, con la firme intención de lograr que la relación existente entre ambas variables sea inexistente o positiva, y de esta manera no se afecte el crecimiento económico.
Cordialmente,
Neida
2008-08-02 a las 2.24 am
Las acostumbradas políticas en Venezuela retrasan la reactivación económica, interrumpen las inversiones, y el empresariado observa tentaciones intervencionistas en el fallido proyecto de Constitución y en el Gobierno. No deben esperarse cambios sustantivos en la política económica actual, salvo una aceleración del ritmo de gasto del gobierno, favorecido por un entorno petrolero altamente favorable y la necesidad de inyectar recursos para intentar capitalizar simpatizantes. Aún en el caso poco probable de que el sector externo muestre una evolución adversa, el nivel de fondos públicos acumulados permitiría evitar ajustes importantes. En cuanto a la inflación debería situarse entre 27 y 30%. Paradójicamente, para combatir la inflación hay que mejorar la producción y para esto hay que permitir que aparezca la inflación represada por el control de precios. Dado que no se esperan modificaciones en la política cambiaria, y que el gobierno centra su atención en los objetivos de controlar inflación y reducir el desabastecimiento, se podría esperar un nuevo crecimiento de las importaciones, ubicándolas por encima de los USD 52 mil millones, sin que se afecte significativamente la balanza de pagos. Con los mismos objetivos en mente, debería esperarse un recrudecimiento de los controles de precios y del cambiario inclusive.El fenómeno inflacionario será mas terrible que la actual crisis inmobiliaria de USA.
2008-08-02 a las 5.12 pm
Totalmente de acuerdo con su artículo. Las políticas en Venezuela retrasan la reactivación económica, interrumpen las inversiones, y el empresariado observa tentaciones intervencionistas en el sector privado por parte del Gobierno. La incapacidad en el manejo adecuado de los ingresos petroleros ha dejado su huella negativa sobre la economía venezolana y la pobreza de su población. Ha inducido bajos niveles de inversión privada y empleo, sin desarrollo de patrones de comercio internacional distintos al petróleo y ha mantenido fuertes estímulos a la corrupción publica y privada bajo precarias instituciones. Sin definir una estrategia de desarrollo que enfrente este y otros problemas educativos e institucionales no hay concepción ideológica, radical o moderada, que le sea útil a Venezuela. La inflación puede acarrear serios problemas para América Latina. En los países que han perdido la disciplina monetaria, la fiesta inflacionaria puede descarriarse fácilmente, especialmente una vez que el alza en los precios es incorporada en las expectactivas de la gente. Peor aún, los gobiernos en la región están castigando a sus consumidores de dos maneras: erosionando tanto el poder de compra doméstico como el valor externo de sus monedas.El fenomeno inflacionario en latinoamerica será mas terrible que la crisis inmobiliaria de USA.