La pobreza en el mundo. Un concepto controversial.

El concepto de pobreza resulta ser subjetivo, relativo o cambiante. Puede ser definido de manera distinta en un país desarrollado que en un país subdesarrollado. No obstante, se ha definido tradicionalmente como carencia material, medida mediante el ingreso o consumo del individuo o familia. Nos damos cuenta que este concepto tiene un fundamento económico, sin embargo, la pobreza también tiene consecuencias psicosociales en la población.Según las estimaciones del Banco Mundial, actualmente 1400 millones de personas en el mundo, viven en pobreza y subsisten por debajo de 1,25 dólares por día. Esta cifra ha aumentado en un 43,13% desde el 2004, ya que la estimación a esa fecha fue de 985 millones de personas.
Existen muchas diferencias regionales: por ejemplo, África, ha sido la región que ha tenido menos éxito el combate de la pobreza, además es la región que al 2006, posee el mayor rango de población sufriendo de hambre o dicho de otra forma, más del 35% de la población está desnutrida; los pobres viven en pobreza extrema y subsisten con 0,70 dólares por día en promedio, y la tasa de pobreza se ha mantenido constante en el 50%, desde 1980. Desde este punto de vista, estos países que viven en estado de precariedad absoluta y marginalidad, están siendo denominados, países del cuarto mundo: Zambia, Costa de Marfil, Haití, Guinea, Sudán, Etiopía. Por otra parte, China es el país que ha logrado reducir la pobreza de 835 millones de personas en 1981, a 207 millones en 2005, donde porcentualmente la pobreza cayó de 85% a 15,9%, gracias a su estrategia de inversión occidental y crecimiento económico. Mientras que América Latina, es una zona potencialmente rica en recursos naturales, pero con mayores desigualdades en: ingresos, educación, salud. Según Bernardo Kliksberg, economista y sociólogo argentino: "La distancia entre el 10% más rico y el 10% más pobre es de 50 veces. En España es 10 veces y en Noruega es 6, para tener una idea comparativa". Según Kliksberg a esta desigualdad se le puede buscar solución en la educación de los ciudadanos y con el granito de arena que pueda aportar el sector privado a través de programas de Responsabilidad Social Empresarial (RSE), que junto con el Estado brinden distintas oportunidades a los más necesitados, comenzando por la educación.
Al respecto, dentro de las metas del Banco Mundial, están la reducción de la pobreza a la mitad del 2025. Sin embargo, Oxfam y la ONU señalan que actualmente, la cifra de personas en pobreza podría aumentar debido al incremento de los precios de los alimentos y del petróleo, lo cual podría interferir en la batalla en contra de la pobreza de los últimos años y del futuro. Aunado a ello, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo PNUD, señalan que unas 26 millones de personas vivirán con menos de 1 dólar al día en Latinoamérica en el 2015, si los gobiernos no ejecutan proyectos y medidas concretas para luchar contra la pobreza. A continuación, podemos observar en la gráfica el porcentaje de hogares pobres en América Latina, al año 1997.

Considero que el tema de la pobreza en el mundo, se puede abordar y analizar de distintos puntos de vista, es un problema complejo, pero se deben unir esfuerzos de: el Estado, sector privado nacional - internacional y organismos internacionales, en pro de la generación, mantenimiento y profundización de las diversas manifestaciones de la pobreza, así como los instrumentos y políticas capaces de reducirlas en cada uno de los países.
¿Usted qué opina?
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Sindicación

2008-09-15 a las 3.37 pm
La corrupción es una maldición más grave de lo que la gente cree y tiene más efectos perversos que los que se perciben usualmente. La pobreza de nuestros países y regiones, los cinturones de miseria, la baja calidad en la educación y la salud, el deterioro de los servicios públicos, la delincuencia y la inseguridad, tienen, en gran medida su explicación en este morbo cuyas dimensiones, consecuencias y múltiples derivaciones son gigantescas.
El promedio de ingresos por persona en un país desarrollado está entre 30.000 y 40.000 dólares americanos al año, en el mundo es de aproximadamente 12.000 dólares y en Venezuela es de unos 6.000. Es decir que la distancia en el ingreso promedio entre un país rico y el mundo en general es un poco más de tres veces, y con Venezuela es de más de seis veces y medio. Esa enorme diferencia no se explica ni por diferencias en dotación de recursos, de clima, de raza, religión, nivel de inteligencia, ni por ninguna otra razón que no sea una serie de circunstancias que tienen que ver más con la cultura que con la economía.
Una sociedad que premia la honestidad, donde las reglas están claras y se cumplen, donde se castiga ejemplarmente al que las infringe, que goza de instituciones serias que respetan sus funciones, con organizaciones integradas por personas que ingresan por méritos, de tramitaciones burocráticas sencillas, de administración transparente y honesta, conduce necesariamente al éxito de todos sus ciudadanos.
En cambio una que premia al “vivo”, donde hay muchas normas complicadas y sometidas al criterio del funcionario de turno, donde predomina la impunidad, donde las instituciones son débiles, con organizaciones donde sus funcionarios para entrar requieren de palancas, postulaciones y amiguismo, donde la permisología es abundante y las tramitaciones difíciles, donde no existe transparencia, todo conduce a que unos pocos se enriquecen a costa de la pobreza de la mayoría.
Esas obras que uno ve que nunca se terminan, o aquellas edificaciones faraónicas que nunca se utilizan, o esas calles que se deterioran apenas inauguradas, esos ambientes sucios y desordenados llenos de funcionarios conversando, los escritorios llenos de carpetas y documentos sin orden de ninguna naturaleza, son testimonios evidentes de esta cultura de la corrupción, que pagamos entre todos, pero enriquecen a unos “vivos”.
Si usted se dispone establecer un negocio y se tropieza con mil trámites burocráticos que desaniman al más perseverante, o los monta finalmente a costos muy elevados que a la final pagan los consumidores, o se va a la economía informal donde se puede hacer lo que le quiera sin permiso, pero expuesto a mil vicisitudes, a la intemperie y expuesto a otro tipo de corrupción como el pago de peaje para su seguridad o el martilleo de los funcionarios.
Entonces la gente se da cuenta que el trabajo honrado no vale la pena. Que si usted fue un excelente estudiante, pero el cargo se lo dieron al mediocre por que es del partido o pariente del jefe, ¿para que se esfuerza estudiando? Si el funcionario llegó pobre a ese puesto y luego de unos años luce una ostentosa vida de millonario sin que nadie la castigue, e incluso se lo celebren porque fue un “vivo” ¿para que la ética?
Entonces nos podemos explicar porqué un país o una región que tiene recursos naturales, densa historia, atractivos turísticos, gente inteligente y capaz, jóvenes emprendedores, sin embargo es pobre y allí campea la delincuencia.
Mientras tengamos una cultura que no premie el trabajo honrado y tolere e incluso celebre a los corruptos, tendremos esta desgracia de la pobreza y el atraso. Esa es la maldición de la corrupción.
2008-09-17 a las 2.58 pm
Ciertamente el fundamento de cualquier estrategia que se diseñe para conjurar la pobreza debe ser la educación, pero una que esté centrada en el ser humano como un servidor para el prójimo, donde ese servicio esté informado de respeto, consideración, y valores.
Lastimosamente nuestra sociedad se ha pervertido hasta el punto en que los temas importantes y los valores se han desvanecido en el afán de tener, lejos de ser, en la preferencia de las apariencias frente a las convicciones.
La educación en valores no se recibe en el marco de una educación formal necesariamente, sino en la cotidianidad. Y en el caso de Venezuela la cotidianidad lejos de formar, deforma, porque se alaba a quien tiene, sin entrar a reparar los medios que utlizó para la obtención de los recursos. Se le extiende la alfombra roja al soez, al que en su afán de figurar ofende y atropella.
No tengamos duda que sólo la formación en valores será la clave para que nuestra sociedad deprimida y pobre supere los obstáculos que la alejan de un óptimo nivel en la calidad de vida.
2008-09-18 a las 3.15 am
La parte mas pobre de la población mundial, nada menos que el 46 %, solo posee el 1,2 % de la renta global. Su poder adquisitivo por persona y día es insignificante. Y muchos de ellos ni siquiera tienen suficiente comida para sobrevivir. Un tercio de todas las muertes humanas son ocasionadas por causas relacionadas con la pobreza: dieciocho millones al ano, entre las que se incluyen las de doce millones de niños menores de cinco anos. En el otro extremo, el 15 % de la humanidad perteneciente a las clases mas altas posee el 80 % de la renta global. Dedicar un uno o un dos por ciento de nuestra porción a la erradicación de la pobreza parece una obligación moral. Aun así, la prosperidad de los mas favorecidos esta provocando un crecimiento de la desigualdad global, aunque la mayoría de los ricos cree que no tiene responsabilidad alguna al respecto.
Los factores de la pobreza como problema social son varios, tales como: ignorancia, enfermedad, apatía, corrupción y dependencia, y deben verse simplemente como condicionantes. No son buenos ni malos, simplemente son. Si es decisión de un grupo de gente, en una comunidad o sociedad, suprimir o reducir la pobreza, tendrán que observar e identificar estos factores y emprender las acciones para eliminarlos como vía para erradicar la pobreza.
2008-10-06 a las 8.19 am
¿Eres pobre? Es porqué quieres… prosperidadeconomica.blogspot.com