Ciertamente, es difícil, complejo, comprometedor y delicado, el ser colaborador de este blog. Además, penetrar e intentar entender la psicología y filosofía de las masas, en un escenario tan alterado, disímil y congestionado, como es el que constituye el ya, de nuestro ahora y en diferentes longitudes y latitudes del planeta.
Ante el sinnúmero de factores que de manera coincidente e insistente vienen apareciendo y provenientes de diferentes partes y sectores de esta bola espacial y voladora que llamamos El Mundo o La Tierra, quienes hemos dedicado parte de nuestro tiempo a estudiar y opinar sobre lo que captamos y esta aconteciendo, muchas veces nos vemos arrinconados y como ante una gran encrucijada porque no podemos ocultar que los hechos, sucesos y acontecimientos, sumados a los indicadores, registros y pronósticos que organismos y asociaciones especializadas vienen divulgando, advierten, que este planeta - sí, este en el que vivimos y compartimos todos - se aproxima a momentos de muy serias implicaciones y a cambios dramáticos, por lo abruptos e irreversibles.
Además, esos recuentos investigativos y cuantitativos, vienen siendo coincidentes al especificar que los indicadores de tiempo son muy cortos para intentar hacer algo, en lo que puede ser remediable, dado que otros, son peligrosamente críticos, como los que se refieren al calentamiento solar y terráqueo, los movimientos volcánicos y telúricos, los cambios atmosféricos., las pandemias, el hambre y las enormes situaciones que se deben afrontar ante las exigencias de ; agua, alimentos, salud, vivienda, educación y auxilios emergentes.
Pasar desapercibido esto que esta aconteciendo ó tratar de ocultar las barbaridades que a diario se presentan en las zonas y lugares más poblados y con mayor noción de civilización y cultura, hacia los más abandonados y marginales de nuestra sociedad humana, sería tanto, como ocultar y negar, que urge y con clara e imperativa necesidad, un nuevo concepto de civilidad y civilización.
¿Por qué? Porque los desvíos de comportamiento y hasta las hambrunas en muchos países de África y de millones de seres en la periferia de grandes e importantes conglomerados, así como en pequeños reductos de palpitación social, no pueden continuar.
La ostentación del pretendido buen obrar, con : los desmanes de grupos terroristas y de asociaciones violentas ,mediante el asesinato, el secuestro y el aprovechamiento indebido e ilícito de recursos ; el abusivo ejercicio del poder de mandatarios o de infecundas representaciones políticas o partidaristas mediante grupos y subgrupos que pretenden el dominio, para subyugar y hacer más esclavo al hombre o a la mujer ; la paga - por un solo jugador de fútbol- de sumas astronómicas en los más renombrados equipos ; la carencia de salud, educación , vivienda e ilustraciones básicas a inmensas multitudes ; la fortuna y ahorros de no pocos países, que se dilapidan, en armas convencionales y para provocantes perspectivas ó los mismos productos agrícolas, que tanto se requieren y ahora se priorizan hacia otros destinos, así como los que teniendo sobrantes en capitalización monetaria, utilizan estas prerrogativas para observar el transitar de esta masa planetaria, desde los portentosos aparatos voladores que el hombre ha producido o circulando por la espalda del mar, en jolgorios sin fin, bajo la indiferencia, pasividad y desidia de lo que pueda ocurrirles a más de 6.000 millones de hombres y mujeres que habitan el planeta, sin hacer nada de manera asociativa, porque prima la insolidaridad y el egoísmo- en una actitud y conducta, atentatoria, desarticulante y despiadada, que requiere correctivos.
Sí, para muchos-especialmente políticos, empresarios, universitarios entre otros o personas con cargos y posiciones de privilegio -, lo que esta sucediendo y repercutiendo en todos, pareciera no importarles, como si lo que le acontece al planeta, no los involucrara o afectara, por la indolencia predominante.
Los análisis y estudios que se concentran en lo que se denomina El Protocolo de Kyoto -sobre el cambio o variación climática, cuyos incrementos pueden llegar hasta 5,2 grados hacia el 2010,según recientes valoraciones y mediciones -,más todo cuanto ocurre en los mares, ríos, lagos, bosques, montañas, llanuras y desiertos; los agites en el convulsionado Medio Oriente, Irán, Irak, Corea del Norte, junto a las circunstancias que gravitan y seriamente en lo financiero, crediticio, productivo y de interrelación entre las naciones más poderosas y las debilidades y temores de las más pobres o de escasos recursos, obligan ha deducir y presumir, que nos hallamos en una secuencia y etapa de enormes y comprometedoras indicaciones concretas.
De ahí, que creer, suponer o simplemente "dejar hacer o dejar pasar ",sin examinar, calificar y cuestionar nuestro propio comportamiento, continuando bajo el prurito facilísta y egoísta, que se sintetiza en el "primero soy yo y que lo demás espere" , es : apresurar el colapso, por una actitud y conducta deplorable, incivilizada, despiadada y nefasta, otorgándole más piso, primacía e impulso a lo que se desenvuelve rápidamente, con graves riesgos y a velocidades de alta progresión.
El momento de ahora, debiera aprovecharse, para promover e impulsar transformaciones y grandes cambios en la conducción y manejo de las gigantes organizaciones y pilares internacionales como la ONU, la OMC, el Banco Mundial, la OPEP, etc, y en definir y concretar: planes, programas y proyectos en los incuestionables entes ó sociedades integracionistas que han surgido en Europa, Asia y América, especialmente.
¿Para qué? Para acelerar y canalizar las expectativas sobre los manejos y comportamientos de: Estados Unidos, la Unión Europea, China, Rusia, Francia, Alemania, Canadá, Israel, Inglaterra, India, Japón, Brasil, etc., con el resto de países. Y, de estos, con unas vivencias humanas e internacionales, más comprometidas. E, igualmente, para que el mundo católico ó cristiano, árabe ó musulmán, hebreo o sionista, brahmánico ó hinduista, confusionista ó taoísta y demás sociedades espiritualistas o religiosas, penetren, debatan y lleguen más por entre los laberintos y recodos de lo esencial, planetario y universal, para que haya un más amplio y reconfortante encuentro con los principios tutelares de la verdad, y así : reine el amor, la paz, y la buena voluntad y concordia entre las naciones y todos los seres humanos.
Ojalá haya tiempo y comprensión, para que se aglutinen propósitos y acciones que conduzcan a evaluar y comprender la importancia del momento y el obligante compromiso personal -sin exclusiones, ni posturas aisladas ó divisionistas - para que esta inmensa masa que circunda el espacio - que nos transporta a todos, por entre sistemas, dimensiones, frecuencias y regulaciones en gran medida y alcance desconocidas- pueda cumplir el cometido, de nuestro Creador.
Valga igualmente recordar - y no olvidar - que : La Biblia, el Corán, La Torah, El Ramayana, El Mahabarata, el Zend Avesta, Los Mayas, El Libro de los Muertos, de los egipcios, El IChing, y muchos documentos antiquísimos e intérpretes y voceros de múltiples culturas, más los dedicados al estudio e investigación científica y de tradiciones y costumbres - incluido nuestro tiempo en realidades y perspectivas- - son claros y precisos, en alertar y preavisar, sobre lo que viene ó puede suceder.
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