La innovación y su relación con las fuentes de conocimiento

4 Septiembre, 2007, por Yovanni Castro Nieto
http://castorexmachina.files.wordpress.com/2007/04/conocimiento.jpg

La innovación es una manifestación compleja, cuya sistematización y medición presenta dificultades en los procesos de gestión de las empresas, causadas por la intangibilidad, la variabilidad acelerada de los procesos y de los resultados como objetivo final. Existen estudios que han comprobado que la complejidad de la innovación es uno de los elementos que valora la gestión de empresa como buena o mala, dependiendo del avance que se pueda generar en los diferentes procesos que componen la organización.

Esta reflexión me ha servido para pensar que no existen indicadores de calidad y  valoración de la innovación dentro de las fuentes del conocimiento, como mejora continua que muestre sus diferentes aportaciones.

Es posible que algunos sectores como el financiero este más avanzado, existiendo una relación cuantificable entre la innovación y las fuentes del conocimiento, debido al cambio constante que sufren los productos financieros. Lo importante es tener claro que aunque exista algún tipo de actuación de cara a medir y controlar la actividad, es necesario crear claves para su valoración.

Hoy en día la relación de la empresa con las fuentes de conocimiento (Universidades, centros tecnológicos, organismos públicos de investigación entre otros),  es muy débil como estrategia o alianza de colaboración, porque la empresa siempre busca resultados inmediatos que le puedan ayudar a resolver el complejo mundo de su propia innovación.

Generar oportunidades competitivas de innovación en la empresa puede ser interesante, si se consigue que las fuentes de conocimiento oferten servicios específicos que ayuden a gestionar las unidades de I+D+i en las empresas. Se requiere por ejemplo, de una vía en la que tanto las organizaciones que agrupan las fuentes de conocimiento como las empresas que desarrollen una verdadera relación Universidad-empresa, generen oportunidades muy interesantes de crecimiento competitivo.

Hace algunos días analizaba  en el blog de Estrategia 2.0,  un post:  Corea: el encaje sociológico de la banda ancha y observaba con mucho interés como la banda ancha se inserta en la sociedad que valora las fuentes de conocimiento. Es posible que en Corea esté surgiendo un acuerdo estratégico que puede estar incrementado procesos menos complejos de innovación ¿No le parece?

Tags: , , , , , , , , , , , , ,

Las empresas: ¿aprovechan “lo 2.0″ o se aprovechan de ello?

18 Enero, 2007, por José Gregorio del Sol Cobos

Las “cosas 2.0″ fueron la auténtica moda durante el 2006, y por lo menos hasta que se pueda tener el iPhone en la mano, parece que seguirán siéndolo en este nuevo año. Ocurre con ellas como con todas las novedades, que dejan pronto de serlo, uno profundiza según sus intereses en ellas y o dejan de ser interesantes, o se convierten en fuentes de más que interesantes negocios.

Algo así parece estar ocurriendo con una de las vertientes de esta nueva “sociedad de la conversación” que se está gestando en Internet. Se trata de las “multitudes”, término que en ingles parece ser “crowd”, y que en la forma de funcionar de aquel idioma aparece como prefijo o cercano a palabras clave, como “wisdom” (sabiduría), o “sourcing”, que para lo que quiero tratar, sería algo así como “sacar de la fuente”.

Yo mismo en artículos anteriores meditaba sobre la relación entre las empresas y estos nuevos paradigmas, preguntándome si sería posible integrar ambos mundos. Las empresas, o algunas de ellas, parece que han caminado a paso vivo y ya están aprovechando parte del potencial de las multitudes.

Realmente no es algo nuevo. Que me perdone Lorena si me equivoco o miento un poco, pero algo similar ocurrió ya con el llamado “software libre”, cuando los proyectos más grandes del mismo, como determinadas distribuciones de Linux, o el lenguaje PHP (en su versión 5, creo recordar), desarrollados con la aportación voluntaria de miles de personas de todo el mundo empezaron a coquetear con lo financiero, obteniendo grandes beneficios, bien es cierto que sin traicionar a fondo las licencias que guiaban todo aquel trabajo. La esencia es que una empresa aprovechó el trabajo de la multitud que había ido creando el producto.

En la actualidad, estando todos más rodados, hay un fenómeno similar, el (¿la?) “crowdsourcing”, que con un poco de imaginación podríamos traducir por “extracción [de conocimiento] de las multitudes”, aunque el parecido sospechoso con “outsourcing” (subcontratación, para hablar llanamente, y perdón por el taco), lleva al proceloso mar de dudas de si no querrá decir “subcontratación de las multitudes“… gratis o casi gratis:

Crowdsourcing” is a neologism for a business model that depends on work being done outside the traditional company walls: while outsourcing is typically performed by lower paid professionals, crowdsourcing relies on a combination of volunteers and low-paid amateurs who use their spare time to create content, solve problems, or even do corporate R&D. The term was coined by Wired magazine writer Jeff Howe and editor Mark Robinson in June 2006.

Tal y como señalan en elpais.es, en este artículo, no es algo exclusivo de las empresas, y su variante más benigna, la “sabiduría de las multitudes” es el combustible, por ejemplo, de la Wikipedia (de donde he sacado la cita anterior) [y de la que si no se me adelanta nadie comentaré algo en el futuro, dicho por un tal Lanier], pero también de determinados proyectos del MIT. Precisamente recomendaba hoy yo un sitio que practica parte de todo esto en el blog donde Lorena nos enseña CSS: se trata de un blog con algo de wiki (o wiki con algo de blog) donde Adobe invita a todo el que se anime a dar recetas, soluciones y también dudas y problemas sobre el arcano mundo de las hojas de estilo en cascada. Adobe es una gran empresa (no necesita que la enlace, verdad?), el sitio está en “beta”, y la gente participa por el placer de compartir conocimiento (supongo), pero qué ocurriría si de repente la base de datos creada con tanto conocimiento sobre las CSS se hace accesible sólo por suscripción, por ejemplo?

Ejemplos mucho más flagrantes son los que nos cuentan en el artículo de elpais.com, que os recomiendo como complemento a esta ya demasiado larga perorata, y de ahí el título de esta nota. ¿Qué opinais? ¿Hay relación de igualdad entre el voluntario o colaborador pagado y la empresa que usa los servicios de “crowdsourcing” que le ofrece otra? ¿Es una práctica más de explotación laboral? ¿Es fiable para las empresas el conocimiento nuevo creado por la sabiduría de las multitudes? ¿Creamos el Futuro es un ejemplo de “wisdom of crowds” o de “crowdsourcing” - benigno?

Ah, y perdonad tanto taco tecnológico ;-)

Tags: , , , , , , , ,

RSC y capitalismo

6 Diciembre, 2006, por José Gregorio del Sol Cobos

Advertencia: voy a escribir sobre algo de lo que no tengo constancia de saber demasiado, por lo que si de cada cuatro cosas que diga, cinco son incorrectas, pido perdón de antemano. Además, esto es un artículo de opinión, abierto e incitador, espero, al debate.
Vamos a suponer cosas:

  1. Las empresas, en general, han adoptado las líneas maestras de la RSC y las han adaptado cada una a sí misma.
  2. Esa adopción es sincera y no disfraza aviesas intenciones respecto de las comunidades entre las que se asientan las empresas, como la explotación salvaje de la comunidad y del medio ambiente donde se asienta y la posterior deslocalización.
  3. Las empresas siguen ganando dinero y la economía se estabiliza y enriquece, como hace el suelo cuando encima hay un bosque.

Habrá quien diga que, hoy por hoy, esas tres suposiciones son muchas, y que un escenario así es un poco “de ciencia - ficción”, pero a modo de “gedankenexperiment” einsteiniano (experimento mental de los que gustaba Eisntein), mantengámonos en ese sistema de referencia. Cada cual verá el asunto desde su punto de vista, pero yo, como cojeo de un pie y no de otro, me hago las siguientes preguntas:

  • La RSC, incluso asumida, ¿no parece un parche anexado al sistema capitalista, un tal vez vano intento de humanizarlo?
  • Al ser la RSC un conjunto de acciones eminentemente locales, ¿no caemos en el peligro de sobrevalorar los esfuerzos en esa dirección de grandes empresas que “viven” en un ecosistema global, donde ahí “eco” proviene de “economía” y no de “ecología”?
  • “Aceptemos” el sistema capitalista un poco más llevado al liberalismo que ahora (es lo que parecen indicar las tendencias, ¿no?). Las empresas viven en un microclima benigno y cálido que apenas las obliga. ¿No serían al final inútiles todas las acciones de RSC de esas empresas si no hay coordinación ni guía por parte de la comunidad, que siempre será quien mejor sepa qué necesita y le conviene?
  • Recordemos que estamos en un escenario ficticio, y que soy muy imaginativo, y que se me ve la cojera. Las empresas han asumido al cien por cien los principios de la RSC, y la aplican, y además son empresas 2.0, formando una red. ¿No habría peligro de que la red de empresas decidiese que la mejor forma de sobrevivir fuese modelar el resto de redes de la comunidad para su mejor explotación y rendimiento, precisamente a través de los tenues hilos de la RSC?
  • Finalmente, los procesos productivos de las empresas son los que son, aunque quizás la adopción de la RSC haya venido porque alguien tuvo valor en el pasado de empezar a penalizar judicialmente los comportamientos irresponsables, de modo que, en realidad, muchas de las acciones mediadas por la RSC son en realidad parches superpuestos a los problemas (pero no soluciones), que salen más baratos que las multas.

Se podrá decir que, como poco, la situación está llevada al extremo, pero creo que así ilustra mejor la idea que quiero exponer hoy.

La adopción plena de los postulados de la RSC por parte de las empresas es ya algo bastante extremo (e improbable en el planteamiento de las tres primeras hipótesis de trabajo), pero la sociedad no va a mejorar efectivamente ni siquiera en ese caso, porque hay un problema de fondo, que casi pareciera que se quisiera vadear, y es que los excluidos, los residuos, los problemas que se quieren ir solucionando mediante la RSC, son creados, voluntaria o involuntariamente por las propias empresas, a través de un sistema como el capitalista actual, que si se deja solo a su libre albedrío, actúa como un huracán, absorbiendo medios, recursos, esfuerzos y dinero, y metiéndolo todo en un remolino que acaba en caos, dejando por el camino perdedores de los que no tiene tiempo de ocuparse.

Mi incitación al debate es lo siguiente: si queremos una RSC de veras eficiente, empecemos convenciéndonos a nosotros mismos y a las empresas de que hay que cambiar el sistema económico (obsérvese que no hablo de destruirlo), y que al igual que hay acciones de responsabilidad social local, existe una responsabilidad social de ámbito global, que debería comenzar por el replanteamiento del capitalismo liberal. Dicho de otra forma, la comunidad no puede ser objeto pasivo de la RSC de las empresas, sino que tiene que haber una realimentación continua, donde la comunidad sea la que “mande”.

Tags: , , , , , ,

Blogs y empresas, ¿necesariamente reñidos?

23 Noviembre, 2006, por José Gregorio del Sol Cobos

Este artículo se puede abordar en dos sentidos: los blogs y la empresa, por un lado, y la empresa y los blogs, por otro.

Por completitud, hablemos algo en ambos sentidos. La conclusión, al final.

Blogs y empresa

Los blogs se asocian instintivamente con opinión. Son los nuevos lugares donde la gente gusta de expresarse, con una libertad que en el más optimista de los casos sólo coartan los propios principios, miedos e intenciones comunicativas. La opinión es personal, pero aquí lo de “intransferible” ya no cuadra. Cuando escribes, sea con tu opinión sobre un tema, sea con el relato de lo que te sucede, estás dando algo de ti mismo, y lo estás dando desinteresadamente, pues no sabes (recordemos que hablo de los blogs) quién puede leerte. Quizás por eso, porque ninguno venderíamos una porción de nuestra alma, parece estar tan mal visto en la blogosfera que el autor de un blog se identifique con una empresa.

Si salta la noticia, automáticamente parecen saltar también las alarmas, y los blogs más y menos “puristas” parecen convertirse en celosas organizaciones no gubernamentales (donde la identificación con empresas está bastante peor vista incluso). La opinión no se vende, y si se vende, no es opinión genuina.

La opinión se viene vendiendo desde hace milenios. No otra cosa, opinar, es lo que hacen todo tipo de consejeros, pero también otro tipo de precursores de los blogs, los columnistas de prensa. Quizás la adscripción de sus columnas a los medios masivos tan estrechamente relacionados (parece) con los partidos políticos sea lo que temen emular los blogueros, pero más allá de preservar la libertad personal, escribir y hacer empresas son dos actividades humanas que no veo por qué han de ser incompatibles.

Empresa y blogs

Creo que está ya bastante trillado en este blog el tema de la difícil relación entre la empresa y el fenómeno blog, al menos en lo relacionado con el paradigma de lo “2.0″. Pareciera que las empresas mirasen sólo de reojo y casi con animadversión todo lo relacionado con esa “nueva” filosofía, aunque quizás habría que ir por sectores, y ver que, por ejemplo, los consultores parecen haber encontrado un nuevo filón de ideas en este ámbito. Pero cuando hablamos de empresas mayores, resulta cada vez más difícil encontrar cargos “de interés” (con perdón de los trabajadores de primera línea de batalla) que tengan una bitácora (pública). En el País Vasco contamos con algún ejemplo, pero existe la particularidad de que la empresa en cuestión está muy relacionada con la política (de vivienda) vasca. Otro ejemplo es el blog de José del Moral, aunque entonces cabría decir aquello de que si él no escribiese desde su empresa, “apaga y vámonos”.

Punto de encuentro, la red

Red, con mayúscula sólo por ser la primera letra de un párrafo, red como concepto. Malla. Conjunto de nudos y de hilos que unen esos nudos. Casi importa poco que esos nudos sean individuos o empresas. La Red (aquí, sí, la grande, la red de redes) es una realización más (quien sepa teoría de grupos, de ahí saco un poco el concepto, aunque no es esencial saberla) de lo que nos hace Humanidad. Somos individuos, pero la comunicación y las relaciones interpersonales son las que nos hacen Humanidad. Y a poco que nos fijemos, la Web 2.0 y prácticamente todo lo que la rodea no es más que una versión de nosotros mismos, que está buscando ser lo que muchos querríamos que fuese el mundo (real). Un mundo sin jerarquías, con igualdad ab initio, pero también en todos y cada uno de nuestros pasos como agentes (¿stakeholders?), y donde el compartir es la base de todo.

¿Una visión demasiado humana? En absoluto. Precisamente uno de los últimos artículos del creador de Alianzo ha inspirado buena parte de este artículo, que -lo prometo- va llegando a su fin (siento ser un fiel detractor de la teoría de la pirámide invertida). En dicho artículo, Del Moral sostiene que lo que va a haber cada vez más no será “empresas 2.0″, sino “redes de empresas 2.0″, algo que yo, muy libremente, reinterpreto de la siguiente forma: una empresa 2.0 tendrá que formar parte de una red (y además del modo que describe Del Moral), para ser 2.0. Algo similar a aquello de que el individuo se hace persona en sociedad (¿o era al revés?). Y la sociedad es la mayor de nuestras redes.

Los blogs y los wikis son las herramientas perfectas para hacer esa red, colaborando y trabajando en equipo incluso con los equipos que no son de tu empresa, de tu centro, de tu universidad; o incluso al usar tu blog, personal y totalmente libre, para proyectar la atención sobre una empresa en la que crees, estás creando también una nueva red, una nueva mini-sociedad que se traslapará e incrustará quizás en los “huecos” que los hilos y nudos del resto de la madeja que te ata y a la vez mueve, dejen libres. Porque por tener un blog, tú ya eres una “persona 2.0″, y porque si eres una empresa 2.0, el blog, de una forma u otra, formará parte de ti.

Tags: , , , , , ,