Probablemente muchos hayan visto ya el discurso que Steve Jobs, CEO de Apple y Pixar Animation , ofreció en el acto de graduación de la Universidad de Stanford en junio del 2005. Sin embargo, hoy he querido usarlo como ejemplo, pues en su discurso cuenta tres historias de su vida que sirven de aprendizaje para muchos, y que destacan algunos de los elementos cláve que forman parte del espíritu de un emprendedor.
La primera historia consiste en "unir los puntos" (Connecting the dots). Steve Jobs no se caracterizó por ser un estudiante brillante; de hecho, nunca se graduó en la Universidad. Sin embargo, todo lo que ha aprendido en algún momento de su vida le ha servido más adelante para tener éxito. Con el paso del tiempo Steve ha sabido unir los puntos de lo que ha aprendido y lo que ha hecho o decidido. Con ello, ha encontrado el valor y la utilidad de los conocimientos que ha adquirido por interés propio en el pasado (ej. a mediados de los 70s entró voluntariamente a clases en un curso de caligrafía, que 10 años más tarde le sirvió para incluir múltiples fuentes tipográficas en el primera Macintosh)
La habilidad de "unir los puntos" es resultado del nivel de complejidad cognitiva que tenemos las personas. Con la capacidad cognitiva me refiero a la cantidad de conocimientos que manejamos, y cómo esos conocimientos nos permiten adquirir aún más conocimientos. En otras palabras, cuanto más conocimientos adquirimos, mayor será nuestra capacidad de entendimiento y más amplia y adaptable será nuestra visión de las cosas.
Teniendo un mayor nivel de complejidad cognitiva, los emprendedores pueden desarrollar la habilidad necesaria para innovar y generar nuevas ideas con los conocimientos que han adquirido durante su vida. Consecuentemente, el conocimiento y la experiencia para aprovecharlo son algunos de los elementos cláve del espíritu emprendedor. Así pues, debemos confiar en que en el futuro, podremos entender la utilidad y el valor de cada cosa que aprendemos y hacemos hoy.
La segunda historia es sobre "el amor y la pérdida" (Love and loss). Tras haber alcanzado el éxito a mediados de los 80s, Steve Jobs fue despedido de Apple, la empresa que él mismo había creado. No obstante, amaba lo que hacía y ese amor lo llevó a volver a emprender, esta vez con dos nuevas empresas totalmente innovadoras. Fue gracias a una de esas empresas, NeXT, que volvió a Apple.
La oportunidad de hacer las cosas que amamos nos llevan a actuar con motivación y, consecuentemente, nos ayudan a tener éxito. Cuando fracasamos o perdemos, el amor por lo que hacemos también nos ayuda a tener la capacidad de levantarnos y seguir adelante.
Muchas veces, antes de tener éxito con una empresa, el emprendedor puede llegar experimentar varios fracasos. La posibilidad de que alcance el éxito alguna vez, dependerá en gran parte de cuánto ama lo que hace. En otras palabras, saber qué es lo que más deseamos hacer, alimenta el espíritu emprendedor, al mismo tiempo que nos da fuerzas para no huir ante los obstáculos y las situaciones difíciles.
La tercera historia es sobre "la muerte" (Death). Siendo muy jóven, Steve Jobs quedó marcado por una frase que decía: "si vives cada día como si fuera el último, algún día seguramente tendrás razón". Lo cierto es que hace un par de años, Steve pensó que había llegado ese día tras haberle sido diagnosticado un cancer de pancreas que afortuadamente resultó ser benigno.
Aunque ahora se encuentra bien, recordar que morirá pronto ha sido la mejor herramienta que Steve Jobs encontró para tomar decisiones importantes en su vida, pues frente a la muerte todo desaparece, y lo único que queda es aquello que es realmente importante.
Vivir cada día como si fuera el último significa no tener nada que perder, sino, por el contrario, mucho que ganar con cada día que pasa. De ahí que bajo este pensamiento sea menos difícil arriesgar y, por tanto, más fácil emprender. Y es que el riesgo es uno de los elementos más destacables del espíritu emprendedor.
Además de estas tres historias, al final del video hay una frase con la cual Steve Jobs se siente furtemente identificado: "Sigue habriento. Sigue alocado" (Stay Hungry. Stay Foolish). Con estas palabras como consejo, el espíritu emprendedor está presente sobretodo en las personas inquietas, es decir, aquellas que son inconformes y tienen una gran ambición, aquellas que son creativas e innovadoras.
En resumen, el conocimiento y la experiencia, el amor por lo que se hace, la asunción del riesgo y la ambición forman parte del espíritu de Steve Jobs y el de muchos emprendedores. ¿Qué otros aspectos se relacionan con el espíritu del emprendedor?. Si se animan a contestar, les dejo la versión del discurso con sub-titulos en castellano. Espero que la disfruten.