12 Mayo, 2008, por Neida Albornoz Arias
En un artículo reciente: "Madrid: influencia del tiempo al invertir en Bolsa, 1994-2005", María Teresa Corzo y Schmitz Benedickt (madrid-influencia-del-tiempo.pdf), presentaron un estudio que relacionan directamente con la teoría de las finanzas conductuales que se conoce como Behavioral Finance.Los autores antes mencionados, plasman el análisis de la rentabilidad diaria del Índice General de la Bolsa de Madrid y su relación con las observaciones meteorológicas clasificadas en tres grupos: el primero corresponde a días con buen tiempo; el grupo dos a días con tiempo nuboso y cielo cubierto pero no completamente; y el grupo tres a días de mal tiempo en los que el cielo está casi o completamente cubierto. El objetivo del razonado era comprobar si existe diferente comportamiento en las rentabilidades dependiendo de la nubosidad o no que existiese.
Una vez que aplicaron los respectivos análisis obtuvieron indicadores estadísticamente relevantes del comportamiento no racional de los inversores o una influencia del tiempo en su estado de ánimo, porque cuanto más soleados han estado los días mejores han sido las rentabilidades. Por ejemplo en verano, los días intermedios han arrojado las peores rentabilidades. Igualmente observaron que en la estación primavera-otoño, donde el clima es suave y soleado, son los preferidos por los compradores ya que muestra las mejores rentabilidades.
Claramente vemos que esta conclusión es contraria a la teoría de la hipótesis de la eficiencia de los mercados, porque al existir esta relación entre el tiempo y las rentabilidades en ciertas épocas del año, esto podría ocasionar rarezas en el mercado, que podrían ser aprovechadas por cualquier inversor activo. Es decir, éste podría invertir en invierno comprando los títulos a un precio menor y luego vender en primavera a un precio mayor y así obtener una ganancia. Sin embargo, quedaría pendiente por analizar los costes de transacción que esto implica, y que éste inversor debe tomar en consideración a fin de determinar si la estrategia realmente es eficiente. Es decir, si la rentabilidad adicional que obtuvo compensa los referidos costes de transacción presentes en la negociación.
Personalmente, he calculado rentabilidades promedios mensuales del S&P500 que representa el mercado estadounidense, del índice general de la Bolsa de Madrid, del índice de precios y cotizaciones de la Bolsa Mexicana de Valores y del índice bursátil de la Bolsa de Caracas de Venezuela, durante el período 2001-2007. Sin realizar aún un análisis estadístico profundo, he observado que en los mercados: estadounidense, español y mexicano se presentan mayores rentabilidades durante los meses enero, mayo, agosto y octubre, lo cual podría concordar con los resultados de Corzo y Schmitz.
Sin embargo, para el caso del mercado venezolano el comportamiento de las rentabilidades es distinto, ya que las mejores rentabilidades se obtuvieron en febrero y diciembre. En este caso, debemos tomar en consideración que el mercado venezolano es emergente, es el más pequeño de los cuatro y el menos "internacionalizado". Además, es un país con clima tropical ubicado sobre el "Ecuador".
Si la hipótesis de la eficiencia de los mercados supone que la eficiencia y racionalidad de los movimientos en los precios de las acciones vienen determinados por noticias fundamentales referentes a la empresa, el clima local no debería afectar a la evolución de la bolsa. Aquí me surge la siguiente pregunta: ¿Realmente la teoría de las finanzas conductuales constituye una "anomalía" del mercado, que invalida la hipótesis de los mercados eficientes?
¿Cómo podría explicarse este "sesgo psicológico" en los mercados bursátiles donde únicamente existen dos estados del tiempo, uno de sequía y otro lluvioso, por ejemplo países con climas tropicales?
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9 Mayo, 2008, por ROGELIO FERNÁNDEZ ORTEA
En los últimos meses, he estado leyendo y trabajando un par de libros referidos al mundo emocional. El primero de ellos fue el libro de Seligman, "La auténtica felicidad", y el segundo "En busca de Spinoza" de Antonio Damasio, ambos, tengo que decir, imprescindibles para entendernos un poco más y de paso entender un poco mejor la Inteligencia Emocional (IE).
Los dos escritos, siendo de diferentes ramas de la ciencia como pueden ser la Psicología y la Neurobiología, acaban con una glosa a la parte espiritual de los seres humamos, espiritualidad que es lo que nos hace indiscutiblemente humanos. Uno de ellos, el libro de Seligman, lo hace desde el punto de vista filosófico, atendiendo a los postulados de Aristóteles sobre la buena vida y adentrándose incluso en el terreno de la Teología para presentar su punto de vista sobre la idea de Dios y cómo ésta se imbrica en la felicidad del ser humano.
Por su lado, Damasio hace lo mismo. En su libro aborda la explicación de las emociones y de los sentimientos humanos acompañándose en todo momento por uno de los principales filósofos de la historia: Spinoza. Este autor, que en otros libros ha buscado la "complicidad" de otros grandes pensadores, como en su trabajo más conocido El error de Descartes, también hace una acotación del pensamiento trascendente y espiritual al final su tratado de neurobiología.
A estos dos ejemplos, le quiero unir una frase que oí en las última semanas y que me dio que pensar. Esta frase, que tengo que confesar no me acuerdo ni dónde ni de quién la escuché, se refería a que en la actualidad, las consultas de los psicólogos están más llenas de personas que tienen problemas de "sentido" en la vida, que problemas que se consideren una patología, en otras palabras, que tienen problemas filosóficos en lugar de psicológicos.
Con todo esto, mi reflexión es que dentro del mundo de la empresa, que no deja de ser un ámbito humano, creado por y para las personas, debemos tener en cuenta aquellos parámetros que dan sentido a nuestras vidas para que, de esa forma, consigamos que los seres humanos que trabajan en ellas puedan encontrar el sentido en el trabajo que realizan. Un sentido que tendrá que estar orientado a ayudarle a entender cuál es su papel dentro de la organización, y dentro de la cadena de valor de dicha organización, pero también orientado a que las personas entiendan y den sentido al trabajo, o a dicho trabajo, en su ámbito vital… algo que parece muy sencillo pero que, como comentaban mis amigos, su ausencia llena las consultas de los especialistas en la psique humana, reduce la productividad de nuestras empresas y, en definitiva, contribuye la insatisfacción personal y social.
Sin embargo, me surgen algunas dudas… ¿Creen ustedes que la empresa es un ámbito social adecuado para desarrollar el sentido de la vida? y ¿Consideran que la Filosofía tiene cabida en las organizaciones empresariales?…
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28 Abril, 2008, por Ainara Atutxa Zalduegi
A tan solo dos meses de haber adoptado una decisión importante para mi en el ámbito profesional y empresarial, me encuentro en la sorpresa de un descubrimiento que he realizado recientemente.Tras 9 años dedicada por cuenta ajena a la consultoría de gestión de personas, hace tan solo unos meses decidí iniciar una nueva andadura, esta vez por cuenta propia y en un ámbito técnico diferente: el del marketing, la publicidad y la organización de eventos.
Como cualquier otra oveja que en un momento dado se haya separado de su rebaño me encontré también con preguntas como: "¿cómo así?", aseveraciones de personas que frente a su bola mágica afirman "te estás equivocando"… y hasta los que quizás pensándolo así o no me "espetaban" un "¡qué animada!" o "yo no me atrevería"…
La cuestión es que tratándose de una decisión personal, nadie mejor que uno sabe lo que ha de hacer, pero ciertamente he de reconocer que hasta yo misma y en lo que al ámbito técnico se refiere, me preguntaba en ocasiones cómo del mundo de los Recursos Humanos había ido a parar al del Marketing, la Publicidad y la Organización de eventos.
En un primer momento consideraba que si bien en lo técnico ambos mundos pudieran no asemejarse mucho, las labores de gestión que había venido desarrollando, si podían resultar aplicables a la experiencia a la que me encaminaba en esta nueva andadura.
No obstante… recientemente he encontrado más respuestas, que me llevan a hallar más semejanzas… incluso en el ámbito técnico de ambos mundos, en un principio diferenciados y es que… :
- ¿cuál es el objetivo de una buena campaña de marketing? ¿qué se pretende mediante la publicidad? ¿qué pretende una empresa cuando celebra un evento de presentación de un producto, cuando inaugura algo,…?
- Y me respondía a mí misma: IMPACTAR, ya sea en los clientes, en los potenciales, o en la sociedad… "vendiéndose" como portadora de unas características (en sus productos o en sus valores) que le hagan merecedora de las simpatías del público final.
- Y ¿cómo puede una empresa impactar en aquel cuya simpatía pretende ganarse? ¿cómo nos impacta alguien, algo? ¿Qué es impactar sino emocionar?
En definitiva, una buena campaña de marketing, una buena publicidad (incluso en sus orígenes, cuando la publicidad únicamente se centraba en los beneficios del producto y más aún a día de hoy, centrada más en las sensaciones y los valores o la necesidad que el público busca cubrir en el producto o de la propia empresa) es aquella que logra un impacto emocional positivo en su público objetivo.
Ya sea este el cliente, la sociedad e incluso sus propios empleados, profesionales, accionistas… ya que también ante ellos la empresa se publicita y se forja una imagen determinada….
De la misma manera que cualquier política de RRHH no pretende otra cosa sino impactar emocionalmente en los profesionales de una empresa para que mediante ello, estos pongan en juego al máximo sus actitudes+aptitudes+habilidades; en beneficio de su cometido en la empresa.
Y en esas disquisiciones… llego a la conclusión…
… de que aquello que en su momento motivó mi preferencia por la consultoría de personas, fueron LAS PERSONAS…
… de que en ese camino cada vez quise acercarme más a lo más innato de las personas: SUS EMOCIONES,
… y de que en esta nueva andadura… sigo en contacto muy estrechamente con las EMOCIONES…
… desde el punto de vista en esta ocasión, no de cómo afectan estas a nuestro trabajo y de cómo gestionarlas desde un departamento de RRHH, sino desde el punto de vista de cómo afectan a los clientes, los usuarios, los profesionales y el público en general, para construirse una idea de la imagen de una empresa y tomar o no tomar en función de ello una decisión positiva hacia la empresa: ya sea una decisión de compra, una alianza, etc…
Las emociones… siempre conmigo… siempre con todos-as…
…Y usted, ¿qué opina al respecto?
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25 Abril, 2008, por José Antonio González Suárez

La Inteligencia Emocional es la nueva ciencia del comportamiento humano, la nueva forma de entender la Inteligencia en el siglo XXI. Está emergiendo con muchísima fuerza e igual que ha ocurrido siempre, hay profesionales que se han preparado y se están preparando de manera adecuada para transmitir sus conocimientos y ayudar a desarrollar en las personas sus habilidades emocionales. Pero siempre hay "oportunistas" sin escrúpulos que con muy poca formación y por el hecho de haber leído un libro y por estar de moda se dedican a dar formación y consiguen, en poco tiempo, desprestigiar toda una teoría que merece el respeto y la atención de la comunidad científica.Hace algunos meses la periodista Isabel Gemio realizó una entrevista al escritor y profesor universitario José Luís Sampedro. La periodista, entre otras cosas le preguntó haber si sabría decirle, después de tantos años de haber dejado de dar clases en la Universidad, cuales son las claves del éxito de un buen profesor. José Luís San Pedro como reflejo de una vida pletórica de sabiduría le contestó: "Lo tengo cada día más claro aunque ya no imparto clases, las claves son dos: la primera, amar a los alumnos, y la segunda, provocar a las alumnos".
La periodista le insistió: "¿Es que un profesor se tiene que enamorar de sus alumnos?" y José Luís, desde la serenidad que da la experiencia bien integrada le contestó: "No, no necesita enamorarse, pero si quererlos, porque el profesor que ama a sus alumnos está dispuesto a darles lo mejor de sí mismos y eso se nota desde el primer día y además de aprender conocimientos, sienten la clase, la viven, la disfrutan, la saborean".
¿Y que tienen que hacer los profesores para provocar a los alumnos? José Luís con absoluta certeza dice: "Yo, cuando tenía poca experiencia, mi objetivo era exigir que mis alumnos supieran y aprendieran exclusivamente lo que yo les transmitía, y de acuerdo a estos criterios les juzgaba, les examinaba. Después aprendí que lo importante no era eso, que lo fundamental era provocarles, hacerles pensar, reflexionar, lograr que tuvieran criterios propios, que dieran lo mejor de sí mismos y que hasta cuestionaran los conocimientos que yo les transmitía. Todo esto tiene mucho que ver con la Formación en Inteligencia Emocional".
Estamos en un momento histórico donde la Inteligencia Emocional ya no es una mera teoría lejana que se limita a la lectura de un libro, sino que actualmente se conocen estrategias y herramientas útiles y prácticas de aplicación tanto a nivel personal como empresarial. Una organización puede sacar gran provecho de estas herramientas, pero para ello es importante que cuidemos el método y la forma de desarrollarla.
Por tanto es importante a la hora de impartir programas de Inteligencia Emocional tener en cuenta los siguientes criterios:
- PRIMERO: No es suficiente que la persona que imparte esté bien formada, sino que a su vez debe se una persona emocionalmente inteligente, es decir, que transmita emociones, que provoque situaciones e invite a las personas a la acción, a la aplicación inmediata.
- SEGUNDO: El aprendizaje tiene que ser multi-sensorial, activo, dinámico, comprometido, que desafíe a la rutina, generando vivencias y compromisos personales.
- TERCERO: Su aplicación debe de ser inmediata, con resultados tangibles y que ello provoque un auténtico proceso de "automotivación". La Inteligencia Emocional tiene tal fuerza en las personas, que si somos capaces de manejarla produce el fenómeno del auto-desarrollo y/o la auto-transformación continua. Se produce un cambio irreversible e ilusionante en las personas y en su entorno.
- CUARTO: La formación en Inteligencia Emocional, no puede ser intensiva sino intermitente, ya que trabajamos desarrollo de habilidades, aprendizaje de estrategias destinadas a que las personas las apliquen, las conviertan en resultados en una acción eficaz. Para ello hay que acompañar a los alumnos en su proceso de cambio y de transformación.
En este momento cabe preguntarnos lo que un experto en Inteligencia Emocional desea y se propone conseguir. En primer lugar, ayudar a las personas a producir en su interior cambios de actitudes, de paradigmas, de su forma de sentir y comportarse. En segundo lugar, se genera una nueva cultura, un nuevo lenguaje en la comunicación y las relaciones interpersonales. Se afrontan los conflictos de otras perspectivas.
Una organización Emocionalmente Inteligente, necesariamente es una organización responsable, próspera y con un futuro lleno de esperanza.
…Y a usted, ¿qué le parece?
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16 Abril, 2008, por Arantza Echaniz Barrondo
Las personas somos ¿héroes o villanos? o somos ¿buenas o malas por naturaleza? Estas son preguntas que acompañan a la humanidad desde sus inicios.Hace unos días vi un capítulo de C.S.I Las Vegas cuya trama consistía en que un grupo de jóvenes se dedicaba a agredir mortalmente a aquellas personas con las que se encontraban accidentalmente después de haber quedado vía sms con tal objetivo. Al final resulta que estos jóvenes, algunos de ellos menores de edad y de familias "normales", lo hacían por aburrimiento y como forma de diversión. Casos similares los vivimos también en nuestro entorno: palizas a inmigrantes, a compañeros o compañeras de clase; personas "sin techo" quemadas mientras duermen; palizas grabadas con el móvil y colgadas en internet, etc. ¿Cómo es posible? ¿Qué está pasando para que "chicos buenos" (y chicas también) se comporten así?
Después leí un artículo con el inquietante título de "EL EFECTO LUCIFER. Su vecino podría ser un torturador…".
El Efecto Lucifer es el título de un libro escrito por Philip Zimbardo, Profesor Emérito de la Universidad de Stanford. Es conocido su Experimento de la Prisión de Stanford. Reproduzco sus palabras sobre en qué consistió dicho experimento recogidas por Kindsein:
"Fue mi intento para determinar qué ocurre cuando pones a gente buena en un lugar malvado: ¿Triunfa la humanidad, o la fuerza de la situación puede acabar dominando hasta al más bueno de nosotros? Mis estudiantes de Stanford, Craig Haney y Curt Banks, y yo creamos un ambiente carcelario muy realista, una ‘mala cesta' en la que colocamos a 24 individuos voluntarios seleccionados entre estudiantes universitarios para un experimento de dos semanas. Les elegimos de entre 75 voluntarios que pasaron una batería de tests psicológicos. Tirando una moneda al aire, se decidía quién iba a hacer el papel de preso y quién el de guarda. Naturalmente, los prisioneros vivían allí día y noche, y los guardas hacían un turno de 8 horas. Al principio, no pasó nada, pero la segunda mañana los prisioneros se rebelaron, los guardas frenaron la rebelión y después crearon medidas contra los "prisioneros peligrosos". Desde ese momento, el abuso, la agresión, e incluso el placer sádico en humillar a los prisioneros se convirtió en una norma. A las 36 horas, un prisionero tuvo un colapso emocional y tuvo que ser liberado, y volvió a ocurrir a otros prisioneros en los siguientes cuatro días. Chicos buenos y normales se habían corrompido por el poder de su papel y por el soporte institucional para desempeñarlo que les diferenciaba de sus humildes prisioneros. Se probó que la "mala cesta" tenía un efecto tóxico en nuestras "manzanas sanas". Nuestro estudio de dos semanas tuvo que parar antes de tiempo después de sólo seis días porque cada vez estaba más fuera de control".
Resulta estremecedor pensar que cualquiera de nosotros podría actuar de manera similar con el soporte del entorno o del grupo ¿Qué se puede hacer para evitar este tipo de conductas? Zimbardo señala que, dado que "cada uno de nosotros tiene la triple posibilidad de: ser pasivo y no hacer nada, volverse malos, o llegar a ser héroes", la solución puede estar en inspirar la "imaginación heroica".
A mí me parece, además de compartir la propuesta de Zimbardo, que hay que trabajar desde todos los ámbitos en dos vías: 1) la capacidad de empatía y 2) la sensibilidad ética. Si perdemos o no tenemos suficientemente desarrollada la capacidad de empatía no podemos descubrir el rostro del otro, no vamos a ser capaces de ver en el otro una persona merecedora de respeto y acreedora de dignidad. Si yo descubro el rostro del otro difícilmente me voy a poder abstraer de su dolor y sufrimiento. Yo no puedo maltratar al otro si le veo como una persona que sufre y siente como yo. Y en cuanto a la sensibilidad ética, creo que es fundamental trabajar este aspecto para que a la hora de tomar decisiones y actuar nos preguntemos por la bondad o maldad de nuestras acciones, por cuál es la acción correcta. Muchas veces ni siquiera caemos en la cuenta de que algo está mal porque ni siquiera nos lo hemos planteado.
Para acabar una frase del mencionado capitulo de C.S.I. "Una brújula moral te señala el camino pero no te obliga a seguirlo" (Grissom, cabeza visible del equipo de investigación forense). Es fundamental tener bien asentados los principios pero incluso en ese caso no estamos exentos de optar por el mal.
¿Qué opinas? ¿Héroes o villanos? ¿Y tú en la empresa qué?
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10 Abril, 2008, por ROGELIO FERNÁNDEZ ORTEA
Hoy quiero comentar sobre una nueva web que ha puesto en marcha Consorcio de Inteligencia Emocional (CiE) a través del Clúster del Conocimiento / Innovasque.
La web, centrada en la Inteligencia Emocional en la organizaciones, está diseñada para permitir la interacción con los visitantes y tiene partes bien diferenciadas. En la parte central se destacan las principales asociaciones colaboradoras del Consorcio así como las organizaciones que pertenecen a él, compuestas principalmente por consultoras de la Comunidad Autónoma País Vasco, y que desarrollan la Inteligencia Emocional en las organizaciones. En esta misma parte central, destacan los apartados explicativos de lo que es el Consorcio, en los que se incluyen su misión, visión y valores y la forma de adhesión al organismo y a sus plataformas de colaboración; los participantes del Consorcio; las diferentes líneas de trabajo que realiza, como pueden ser la sensibilización, la internacionalización, la transferencia e intercambio de conocimiento y la metodología y herramientas de medición, y, por último, la parte dedicada a los proyectos que se están realizando.
En la parte derecha de la página nos encontramos con un apartado orientado a la transferencia de conocimiento, en el que podemos encontrar diferentes opiniones y reflexiones; un apartado destinado a documentos y presentaciones en el que podemos encontrar PowerPoint de Abel Cortese, de David Caruso y Annie Mckee entre otros muchos autores importantes autores; otro apartado destinado a lecturas compartidas; estudios e investigaciones, y publicaciones del Consorcio así como el acceso al bolg de inteligencia emocional.
El lado derecho de la web se destina a la Inteligencia Emocional en las organizaciones. En él quiero destacar el apartado orientado a informar sobre la oferta formativa que realiza el CiE; la oferta de las diferentes consultoras miembros el Consorcio; las diferentes herramientas y metodologías con las que cuenta, y dos apartado muy interesantes: uno de ellos destinado a la posibilidad de realizar consultas en red y el otro dedicado a la posibilidad de solicitar una demanda de servicio a los miembros del CiE.
En la parte inferior, podemos obtener diferentes definiciones del constructo Inteligencia Emocional, bibliografía, links de interés y un apartado destinado a expertos en materia emocional.
Para ir concluyendo esta presentación, quiero destacar la posibilidad de poder tener acceso a un newsletter que edita el CiE y que aporta las novedades que se van produciendo en el entorno de la Inteligencia Emocional en las organizaciones.
Como ven, una web muy interesante e innovadora ya que se orienta a la empresa centrándose en algo muy humano: las emociones. Pero para poner punto y final a este post me gustaría realizar dos consideraciones. Una de ellas es hablar del esfuerzo que está realizando el CiE y el Clúster del Conocimiento para poner en la red una herramienta de estas características pionera en el territorio. La otra consideración se refiere a usted…
¿Cuál es su opinión sobre esta página web?
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2 Abril, 2008, por Yovanni Castro Nieto
Las próximas décadas que viviremos los seres humanos, van a estar muy marcadas por el desarrollo tecnológico, lo que indica que cada día las acciones que deberán afrontar las empresas serán más difíciles.
Esta reflexión viene al hilo, por un artículo que leí hace algunos días sobre el avance de la inteligencia artificial, en busca de igualar el desarrollo de los seres humanos, mediante la implantación de nanobot en el celebro de los humanos que al parecer los hará mucho mas listos para tener la capacidad de tomar decisiones racionales y emocionalmente equilibradas.Está claro que la tecnología es una herramienta muy importante para el desarrollo y crecimiento de la empresa. Hoy en día, es utilizada para dispersar la operatividad diaria en una organización y seguramente está desplazando "imprudentemente" al ser humano en las actividades laborales, generando nuevos tipo de expansión.
Al respecto, afirma Ray Kurzweil que las máquinas y los humanos eventualmente se volverán uno, a través de implantes de minúsculos robots en el celebro destinados a mejorar la inteligencia y la salud. "Esto es realmente parte de nuestra civilización, Pero no habrá una invasión de máquinas inteligentes" Asegura Ray, que "para el año 2029 habrá hardware como software para nivelar la inteligencia artificial a la inteligencia humana, con todo lo que implica la inteligencia humana -es decir, inteligencia emocional incluida-". Pero según la Academia Nacional de Ingeniería estadounidense este es sólo uno de los catorce retos tecnológicos que enfrentará la humanidad en el siglo XXI, por lo que la idea se centra en relacionar los grandes retos tecnológicos con la realidad de la empresa en el futuro.
La importancia que tiene la inteligencia artificial para reproducir la compresión de la inteligencia humana al servicio de la empresa es una realidad. A modo de ejemplo se tienen las PartyStrands: que se refieren a un servicio que permite a la gente que está en bares, cafeterías y discotecas elegir música a través de su teléfono móvil. En este momento ya es utilizado en unos 70 locales de España. La inteligencia artificial actualmente y a futuro seguirá siendo necesaria para generar nuevas empresas en el manejo de la información, también vemos como las ciencias duras se unen en función de idear negocio.
Gabriel Aldamiz Echevarría, respecto a la inteligencia artificial y al manejo de información, comenta las acciones que producen las transacciones de música digital generadas por las recomendaciones online de amigos y conocidos, resaltando que la inteligencia artificial nos permite entender el gusto de las personas y aprovechar el conocimiento de unas para ser transmitido a otras.
Todo esto nos hace pensar que las empresas cada día se transforman en un motor de recomendación social, capaz de ofrecer en tiempo real sugerencias personalizadas de productos y servicios a través del ordenador, teléfono móvil y otros dispositivos conectados a Internet.
¿Usted qué opina?
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26 Marzo, 2008, por Arantza Echaniz Barrondo
"Pero yo pienso que es más práctico saber que sentimos diferente y comprender que lo que ellos hacen o dejan de hacer se debe, sencillamente, a que, como dice la canción, Men are different… Y nosotras también" Carmen Posadas.
Desde que leí El cerebro femenino de Louann Brizendine (Barcelona: RBA, 2007) estoy dándole vueltas a lo que ahí se decía. Siempre he pensado que hombres y mujeres, como reza la cita anterior, son muy diferentes por naturaleza. En estas líneas señalaré algunas de las ideas que más me han impactado. Debo empezar señalando que su lectura es muy agradable y recomendable tanto para mujeres como para hombres ya que ayuda a entender la biología innata de las primeras (y las implicaciones que dicha biología conlleva) y los cambios que se van sucediendo a lo largo de la vida de la mujer.
Laura Brizendine es una reconocida doctora norteamericana con más de 20 años de experiencia como neuropsiquiatra y fundadora de The Women's Mood & Hormone Clinic, centro que se dedica a la investigación y tratamiento de los cambios de humor, la ansiedad y las disfunciones sexuales asociadas a los niveles hormonales.
Históricamente a las mujeres se les ha atribuido menor inteligencia debido al menor tamaño de su cerebro. La anatomía cerebral ha demostrado que hombres y mujeres tienen el mismo promedio de inteligencia. Tienen un número similar de conexiones cerebrales, lo que ocurre es que en la mujer se concentran en un cerebro más pequeño y están repartidas de diferente forma. El cerebro femenino es más apto para la empatía y la captación de matices emocionales mientras que el masculino tiene más espacio dedicado al impulso sexual y centros más desarrollados para la acción y la agresividad. Dicho en palabras de la autora: "Mientras éstas tienen una autovía de ocho carriles y los hombres una carretera secundaria para procesar la emoción, los hombres cuentan con un aeropuerto como el O'Hare de Chicago para procesar ideas sexuales, mientras las mujeres sólo tienen el aeródromo de al lado donde aterrizan aviones pequeños y particulares" (p.113).
Es muy llamativa la gran influencia de las hormonas en las mujeres. Éstas crean una realidad femenina. En la mujer se dan más cambios a lo largo de la vida. Y en la etapa fértil los cambios están en función del ciclo menstrual. Este hecho me hace replantearme una afirmación masculina que siempre me ha molestado: "Déjala, estará con la regla". Está demostrado que las mujeres estamos más a merced de las hormonas.
Una sugerente idea es que no hay cerebro unisex. Tanto la educación de género como la biología nos hacen lo que somos. Aunque hay que tener presente que la experiencia y las interacciones pueden cambiar el cableado cerebral. La autora también cuenta una ilustrativa anécdota: "Una de mis pacientes regaló a su hija de tres años y medio muchos juguetes unisex, entre ellos un vistoso coche rojo de bomberos en vez de una muñeca. La madre irrumpió en la habitación de la hija una tarde y la encontró acunando al vehículo en una manta de niño, meciéndolo y diciendo: 'No te preocupes, camioncito, todo irá bien'. Esto no es producto de la socialización. Aquella niña pequeña no acunaba a su 'camioncito' porque su entorno hubiera moldeado así su cerebro unisex. No existe un cerebro unisex. La niña nació con un cerebro femenino, que llegó completo con sus propios impulsos" (pp. 33-34).
Las niñas se interpretan en función de las interacciones con los demás. Desde muy pequeñas aprenden a leer las caras. Tienen mayor comunicación emocional. Las mujeres están programadas para mantener la armonía social. En tiempos esto fue una cuestión de supervivencia. "Muchas mujeres encuentran alivio biológico en compañía de otra; el lenguaje es el pegamento que conecta a las mujeres entre sí" (p. 58). No es así en los hombres y de ahí que muchas mujeres sufran por el diferente patrón de comunicación de sus parejas. También es diferente la reacción ante el conflicto y el estrés de las relaciones. Mientras que los hombres pueden incluso disfrutar con el conflicto, en las mujeres se desencadenan reacciones hormonales negativas.
Las mujeres han evolucionado hasta llorar con muchas más facilidad. Los hombres no se dan cuenta de que algo va mal hasta que ven llorar a una mujer. Esto se debe a que no saben leer de igual manera los rasgos emocionales.
Son muy interesantes los capítulos dedicados al amor y el sexo pero no los voy a comentar en este momento. En el libro va recorriendo por capítulos las diferentes etapas hormonales y cerebrales de la mujer. Aquí únicamente he destacado algunas ideas de dicho recorrido.
Para terminar diré que lo leído, confirma mi experiencia vital y de relación con los hombres y también con las mujeres. Ha hecho que me preocupe por la ‘determinación' que suponen las hormonas en las diferentes etapas de la vida. Y, sobre todo, me anima al conocimiento personal y del otro como vía para descubrir y potenciar las diferencias. Hombres y mujeres son diferentes… ¡y qué bien que lo sean!
Para profundizar más en le tema, les dejo una interesante entrevista realizada por Eduard Punset a Louann Brizendine
¿Usted qué opina?
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17 Marzo, 2008, por Olatz Elizondo Cuñado
"Existe creatividad en todos los individuos, y solo espera las condiciones para liberarse y expresarse"
Carl Rogers
En uno de los intentos de especificación, la inteligencia emocional se define como la capacidad de sentir, entender y aplicar eficazmente el poder y las agudezas de las emociones como fuente de energía humana, información, conexión e influencia.
La inteligencia emocional se debe reflejar tanto en la toma de decisiones como en el liderazgo, las discusiones técnicas, los asuntos de personal, etc.
Desde mi punto de vista, la inteligencia emocional, emociones positivas, creatividad e innovación son conceptos inter-relacionados.
La inteligencia emocional puede tener grandes efectos sobre los factores críticos de éxito en una carrera profesional, como lo son:
- La toma de decisiones.
- El liderazgo.
- La comunicación.
- Las relaciones de trabajo en equipo.
- La lealtad de los clientes.
- La creatividad y la innovación.
Daniel Goleman y Richard Boyatzis plantean que algunas de las variables o competencias destacadas son las de innovación, flexibilidad y capacidad de cambio. Para desarrollar dichas competencias es necesario fomentar en las personas una actitud pro-activa y creativa ante la vida.
El consenso que existe sobre el concepto de creatividad, es que es una capacidad propia del ser humano y que consiste en relacionar elementos diferentes entre sí para generar algo nuevo o novedoso. Hay un ingrediente fundamental de la creatividad que es la capacidad para pensar más allá de los convencionalismos, de pensar en forma atrevida.
Yo entiendo que la creatividad en las empresas es fundamental porque es una herramienta que favorece la innovación, y esta está vinculada a una vivencia profunda desde las emociones positivas.
Asimismo las claves de la innovación son: motivar a los empleados, crear un ambiente sincero, diseñar estructuras empresariales poco jerárquicas y realizar las cosas de manera diferente.
Abraham H. Maslow en su libro El hombre autorrealizado, distinguía entre la "creatividad debida a un talento especial" y la "creatividad de las personas que se auto-realizan". Y decía que esta última se manifestaba ampliamente en los acontecimientos ordinarios de la vida.
Mauro Rodríguez Estrada (1995) dice que la creatividad es la capacidad para producir cosas nuevas y valiosas.
La creatividad permite innovar, resolver problemas de forma hábil, rigurosa y original y favorece el cambio.
Las personas creativas suelen tener un alto potencial intelectual, buena autoestima y motivación interna. Los aspectos que influyen en la creatividad son: la capacidad artística, la inteligencia emocional, habilidades sociales y la atención dividida.
La creatividad permite flexibilidad para adaptarse y modificar situaciones, comportamientos y objetos con el fin de mejorar. Asimismo fluidez, originalidad de ideas y elaboración de proyectos, es decir, dinamismo para hacer constantemente cosas nuevas.
¿Se potencia la creatividad en tu entorno laboral?
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13 Marzo, 2008, por Yovanni Castro Nieto
Los conceptos de intangibles y la gestión empresarial son una verdad que puede ser absoluta dentro de la empresa que empiezan a aplicarse con notables resultados en la gestión directiva de algunas organizaciones. Sin embargo, la realidad actual de las empresas ha demostrado que estos conceptos no son una simple tendencia o moda. Su utilidad para el desarrollo de las personas y las organizaciones ha venido marcando pauta en las labores, servicios y obligaciones dentro de la empresa.
Uno de los procedimientos más usados y menos incuestionable son los grupos humanos para el desarrollo de los trabajos en equipo disciplinados, considerados, en muchas ocasiones, como una ventaja competitiva de las empresas para liderar el mercado. Igualmente se valoran, las expectativas flexibles que generan la nueva sociedad, permitiendo a los trabajadores congeniar las actitudes familiares con las actividades laborales y profesionales.
Hay una preferencia con tendencia creciente hacia el futuro, por aspectos tales como trabajar y sobrevivir, muchas veces sin importar la distancia, el idioma o el salto cultural. El capital humano cada día elige entornos laborales que le pueda dar valor agregado a su personalidad y que los pueda ayudar a desenvolverse de manera globalizada, ya que en las empresas tanto en el pasado, presente y futuro generalmente lo importante sigue siendo la experiencia frente a la profesión o el título.
Por otro lado, valores como la lealtad y la pasión de las personas que forman una organización según Vijay Govindarajan, profesor de Tuck School of Business at Dartmouth, el cual ha analizado los líderes más destacados del mundo basando su estudio en la lista Fortune 500 titulado como: "The Emotionally Bonded Organization: Why Emocional Infraestructura Matters and How Leaders Can Build It", que se hará público próximamente. Para él, existen ocho factores que ayudan a crear una infraestructura emocional, que genera la lealtad y la pasión, pero advierte que no es fácil. A cambio, esta "infraestructura" es más duradera que la física o la intelectual, y es más difícil de imitar por la competencia agrega Raúl Morales.
También debemos observar como la movilidad se convierte de alguna manera en un fundamento estratégico de la gestión empresarial actualmente, basada en la gestión de la información, lo que lleva a replantear y a desarrollar tendencias visionarias de dirección estratégica en la empresa. Esto, se debe al crecimiento acelerado en la base de conocimientos, que respresenta una imagen de cambio, que requiere gran estabilidad económica, social y cultural de los entornos donde se desarrolla la empresa. De lo contrario, la sociedad en general se vería sometida a movimientos difíciles de soportar, sin dejar de tomar en cuenta la presencia del caos tecnológico que todo esto puede ocasionar.
Afirma M Doyle que "no habrá cambio exitoso si no hay formación para el cambio". Yo agregaría "formación para la gestión de información en la toma de decisiones", generar un proceso claro de cambio entre la gestión tradicional, la calidad de capital humano leal y el compromiso de todos los que forman la organización con los objetivos de la empresa; hoy en día seguirá siendo una situación dinámica que debe contemplar: "dónde queremos ir, cómo queremos llegar allí y cómo estaremos cuando lleguemos".
…Usted ¿Qué opina al respecto?
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