5 May, 2010, por Yovanni Castro Nieto
Los cambios tecnológicos en los que el hombre está inmerso hoy en día son de mayor envergadura que lo que podemos imaginar al comparar cualquier época anterior vivida por la humanidad, entre otras cosas, porque la persona en estos momentos esta relacionada prioritariamente con la naturaleza del hombre, con las transformaciones del mundo físico en el que habitamos y con sus diferentes capacidades con las que busca cambiar e innovar permanentemente.
Las TIC, en la actualidad y en los próximos años, condicionan y condicionarán más la gestión en general y las técnicas diversas en ella empleadas. Las amenazas sobre el medio ambiente en el que la humanidad convive, sobrevive y los riesgos reales de nuestros sistemas socioeconómicos, están creando preocupación entre las personas, lo cual afecta a las organizaciones y a la manera de gestionarlas.
Al parecer las personas con profundos valores, están abriendo camino actualmente para tratar de buscar soluciones a un mundo que requiere una economía de mercado globalizada pero con responsabilidades sociales diversas.
De manera que, los cambios en la gestión son enormes en los últimos años y se fundamentan en avances del conocimiento y de la Sociedad de la Información (SI), en áreas tan variadas como la psicología, las ciencias cognitivas e incluso en las neurociencias.
Estamos convencidos que las economías y las organizaciones del futuro serán muy diferentes a las actuales, es decir a la forma tradicional que estamos acostumbrados a gestionarlas y hasta cíclicamente a ver su crecimiento. Desde que la ciencia de la administración surgió en el mundo, definida por algunos autores como "el caballo de los siglos XIX y XX" hoy en día no es más que un episodio de una batalla tecnológica a la cual ya estamos acostumbrados a vivir.
Gran cantidad de autores conocidos del mundo de la gestión empresarial llevan años ocupándose del tema específico de la dirección y la gestión del futuro (conceptos que queda obsoleto con el paso del tiempo por la celeridad con que se mueven los entornos). Sin embargo, podemos citar a Gary Hamel: The Future of Management, en el cual se contempla esta definición de manera clara actualizada y sencilla.
Sólo a modo de ejemplo de lo que muchos otros autores conocidos han reflexionado y están reflexionando sobre este tema, señalamos a Alfonso Castillo quien afirma que a grandes rasgos se podrían establecer cinco amplias áreas de cambio en la gestión del futuro:
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Avances en la dirección de empresas propiamente dichas. Nuevas aportaciones en los temas básicos de, dirección, organización, toma de decisiones, comportamiento directivo, aprendizaje organizacional, habilidades directivas, etc…
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Gestión de la Tecnología. Gestión en la Sociedad de la Información. Importancia de las TIC.
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Ética, Responsabilidad Social Corporativa.
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Sostenibilidad, cambio climático y ecología en general.
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Por otra parte existen las llamadas nuevas economías, nuevas organizaciones y nuevos conocimientos de gestión, marcadas por otras tendencias de cambio y las circunstancias reales del entorno general para la empresa del futuro. Por ello no se puede dejar de lado el tratamiento de problemas y conflictos como: inmigración, desarrollo socioeconómico, tercer mundo, mundo multipolar y soberanía tecnológica, siendo apenas unos de los principales factores que van a producir enfrentamiento entre las personas que suelen expresar sus opiniones, normalmente contrarios entre sí, a la hora de ejercer la gestión en las organizaciones.
Los antecedentes que hemos estudiado de la persona, indican que los valores en cada ser humano cultivados en su desarrollo, influyen en la perspectiva personal para afrontar el conflicto debido a la diversidad de puntos de vista.
Actualmente tenemos motivos para pensar que los valores individuales, las creencias, la formación, la cultura pueden desencadenar conflictos que tienen implicaciones sociales las cuales afectan los niveles de competitividad de las organizaciones e incluso ponen en riesgo la calidad de vida de las personas involucradas.
Reflexionar sobre la nueva gestión que requieren las organizaciones y sobre el conflicto por la diversidad, es fundamental para buscar el futuro del mundo, de la economía de mercado y de la empresa del futuro.
¿Usted qué opina al respecto?
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3 May, 2010, por Rogelio Fernández Ortea
La relación que mantengo con el ámbito organizacional me hace temer que el management esté volviendo a los "cuarteles de invierno", "a las trincheras".
El discurso institucional y académico de los últimos años apuntaba, y espero por nuestro bien que lo siga haciendo, a la innovación, a las organizaciones que aprenden, a la sociedad del conocimiento… y todo ello con un lema por bandera: el valor es la persona . Esta apuesta decidida que se ha plasmado en dotación económica para nuevas experiencias organizativas en muchas empresas, creación de organismos e instituciones varias que apoyan la innovación en cualquiera de sus variantes, en la generación de empresas y emprendedores, en nuevos modelos de gestión, en nuevas culturas organizativas, en nuevos estilos de liderazgo, en acciones de responsabilidad social corporativa, en cursos de formación y procesos de transformación empresarial esta apuesta, como decía, parece que se ha quedado ralentizada, parada, suspendida…. por la crisis.
"Bendita" crisis que para algunos ha sido la confirmación de que una forma de gestión basada en las personas es no es más que una utopía humanística que carece de fundamento. Que como hay que dirigir una organización es con mano dura, centrados en el control del gasto y de la productividad. Organizaciones que deben ser entendidas desde el supuesto que las personas, los trabajadores, tendemos a ser vagos y que es mucho más rentable "apretarles las tuercas" en el trabajo, volviendo casi al control de tiempos, sea cual sea el sector de actividad, que contar con ellos con su fuerza, con su mente y con su corazón para poder salir de la crisis.
Hemos vuelto de una forma rápida, contundente, y estoy convencido que para muchos jubilosa, al ordeno y mando, a la frase "y si no te gusta ya sabes donde tienes la puerta", "y me puedes dar las gracias por tener un trabajo", "porque yo sé cómo hay que dirigir esto y tú solo tienes que hacer lo que yo te digo" y todo aludiendo a la frase tan temida por mí… ES RAZÓN DE EMPRESA.
Razón de empresa y no emoción de empresa, procesos y no personas, jerarquía y no participación, burocracia y no adaptabilidad y flexibilidad, autocracia y no liderazgo compartido, órdenes y no gestión del conocimiento, departamentos de recursos humanos en lugar de desarrollo de personas… y todo porque estamos en crisis, porque "tenemos que sobrevivir".
¡Claro que tenemos que supervivir!, pero si hemos postulado en los últimos años por la necesidad de cambio , por modelos de transformación organizacional basados en personas, por la gestión del capital humano, social e intelectual, por la participación y el trabajo en equipo, por la creatividad y por la innovación, por la igualdad y por la tolerancia, por un liderazgo compartido y por la responsabilidad social corporativa, por la Inteligencia Emocional, y si hemos apostado por ello ¡por qué no lo hacemos ahora de forma más decidida si cabe!
Este es el momento. Vivimos con el anhelo de "estar como antes" en nuestra economía cuando precisamente ese modelo económico ha sido el que ha provocado la situación actual. Queremos volver al pasado cuando éste ha sido el que nos ha conducido al presente y volverá a la actualidad en el futuro y sin duda lo vamos a conseguir si seguimos haciendo lo mismo. Cambiar es lo único que nos queda y seguir el camino por el que habíamos apostado para poder seguir siendo competitivos, para poder hacer de nuestro mundo un lugar más humano, para vivir y convivir, para avanzar sosteniblemente.
Este es el momento para poner en práctica la participación, el liderazgo, los modelos de transformación basados en personas, para desarrollar y aplicar la inteligencia emocional en nuestros entornos sociales y utilizarla inteligentemente. Es la hora de poner en práctica todo lo que se ha estudiado y difundido y todo para poder supervivir. Son tiempos de utilizar las técnicas clásicas de gestión empresarial, ¡sí… todo el control y análisis que sean necesarios!, para que junto con las nuevas formas de gestión y procesos empresariales podamos salir de la crisis con más fuerza que antes y preparando un futuro diferente al que se nos avecina si seguimos haciendo más de lo mismo.
Taylor, Fayol, Ford, Weber tuvieron su tiempo… los nuestros son otros. Este es nuestro momento de cambio y de apostar por él. No nos quitemos la ilusión de futuro. Apostemos por las personas, por su razón y su emoción para ser más éticos y competitivos… porque este es el momento de hacerlo… no nos echemos atrás. Me quedo con la esperanza que proveen las empresas de nuestro entorno que, pese a la crisis, siguen confiando en sus trabajadores.
¿Su opinión?
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15 March, 2010, por Amaiur Sistiaga
Hace años que se empezó a investigar la responsabilidad social como parte de la organización, con lo que existen diversas definiciones. A pesar de coincidir, en su gran mayoría, de que se ocupa del impacto que tienen las organizaciones en el ámbito social y medioambiental, no se ha llegado a concluir si forma parte de las obligaciones o si es una acción voluntaria.
Las organizaciones actuales diría que todavía son demasiado egoísta para plantearse la responsabilidad social como algo esencial para el desarrollo de sus objetivos, ya que conlleva a demostrar confianza y defensa de valores que pueden económicamente hablado ser muy costosos, ha sabiendas que el principal objetivo de la empresa es ganar dinero. Sin embargo, está claro que en estos momentos las organizaciones sí quieren hacer frente a la crisis, deben aportar responsablemente al desarrollo de la sociedad, de no hacerlo la pregunta sería: ¿quién lo hará?
Aunque pareciera difícil de creer, hoy en día todavía existen empresarios que desconocen o no quieren entender que la responsabilidad social corporativa (RSC), puede llevar a reducir los costes operativos, además de reforzar la competitividad, la imagen y reputación de la empresa, también puede fortalecer los valores éticos y la lealtad de sus trabajadores. Por lo tanto, además de favorecer sus propios intereses como organización, ayuda notoriamente a que la sociedad progrese y mejore, fomentando la creación de nuevos servicios y en consecuencia, a la creación de nuevos puestos de trabajo y mayor actividad empresarial. Podríamos decir que siempre tendrán que ir la sociedad y la organización de la mano.
Cabe subrayar que cada vez son más las organizaciones que optan por acciones socialmente responsables, sin embargo, debemos de tener muy presente que la RSC no sólo se basa en realizar campañas carísimas y subvencionar acciones multimillonarias que sólo puedan permitirse las grandes multinacionales, sino que es una tarea del y para el desarrollo e mejoramiento de nuestros entornos sociales.
Tener a los trabajadores contentos, cuidar de los proveedores, de los clientes o incluso de la competencia empresarial pareciera que son la base de la RSC, acciones que conlleven a mejorar la convivencia en los entornos.
¿Usted qué opina?
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22 February, 2010, por Yoly Castro Rosales
Hace unos días leía dos interesantes post, publicados en este blog, que me inspiraron a escribir y profundizar un poco más sobre el tema en cuestión. Sin lugar a dudas la gestión de la innovación es la puerta a una nueva dimensión y es la puerta al cambio, es optimizar "el poder" de nuevas ideas que pasan de ser una imagen visual , un referente mental a una realidad tangible ha de crear valor tanto en la vida personal y a nivel global de las organizaciones.
Todas aquellas empresas que fortalecieron su estrategia competitiva en el uso de la innovación, así como de la creatividad se adelantaron a la crisis, generaron cambios en su naturaleza, marcando la diferencia en sus productos y servicios frente a su competencia como frente a su entorno en general. Han demostrado que son doblemente más rentables.
Es necesario recordar que para innovar, debe haber confianza, motivación, constante aprendizaje, desarrollo personal y profesional, liderazgo transformador y sobretodo facultamiento con responsabilidad social. Su impacto se verá reflejado en lo económico, en lo social, en lo medioambiental, en lo estratégico y en lo personal.
Los procesos de innovación no son procesos dispersos, podríamos decir que excepcionalmente son como un momento de luz repentino, ellos obedecen a una disciplina, a una estructura, conocer el entorno y las necesidades que presentan, requieren trabajo en equipo. Son equipos disciplinados de trabajos que conforman toda un área de gestión de innovación que obedecen a pasos estructurados perfectamente organizados y delimitados.. Como lo señala la escuela de David Francis de la Universidad de Brighton: son cinco fases compuestas a su vez, cada una de estas en cuatro pasos. A continuación las refiero someramente:
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Fase de Búsqueda, "representada por el teh seeker". "Es el solicitante de …".su perspectiva está orientada hacia: a. Delimitar la búsqueda (aéreas en que se deben enfocar las energías de innovación), b. Generar, facilitar la creatividad (como incentivar la búsqueda creativa), c. Definir e identificar oportunidades ( oportunidades que calzan en la estrategia que se requiere llevar a cabo, verificar competencias, necesidades de los clientes así como de los potenciales clientes, visualizar como lucirá el éxito) y d. Recolectar, buscar y recoger ideas.
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Fase de Exploración, "representada por el alquimista". Quien tiene el poder de visualizar ¿qué podemos transformar?, su perspectiva es vital para orientarse al descubrimiento, escéptica y a la lógica. Se requiere de habilidades para: a. Investigar ideas (una lluvia de ideas, hasta las más locas son aceptadas), b. Debatir (confrontar con respeto y fluidez, determinar de manera justa con cuáles de las tantas ideas y oportunidades surgidas se pueden seguir, seleccionar ideas), c. Puesta de pruebas (probar que las ideas funcionan) y d. Validación (descubrir las ideas y oportunidades que los potenciales clientes consideran que son más validas), validar y corroborar que lo que estamos haciendo y creando e innovando se ajusta a las necesidades y satisfacción del cliente y de la sociedad.
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Fase de Compromiso, "representada por el Juez". Su perspectiva está orientada hacia: la sabiduría, la prudencia, decisiones y audacia. Se requiere habilidades para: a. Proponer (resumir las conclusiones, especificar las dudas y compartir una visión de éxito realista …preparar un caso de negocio), b. Influir en los grupos de interés (obtener aportes y apoyo de aquellos que necesitan estar comprometidos), c. Decidir (toma de decisiones basada entre otras en el aporte de juicios bien fundados sobre qué hacer y no hacer) y d. Aprovisionar (destinación de recursos, identificar y adquirir recursos requeridos).
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Fase de realización, "representada por el Director". Su perspectiva está orientada hacia: el trabajo en equipo y orientada en los resultados de excelencia, disciplina, ética, compromiso. Se requiere habilidades para: a. Integrar (sostener un equipo de alto desempeño, saber qué tipo de equipo es…, como conseguir un buen comienzo), b. Coordinar (manejar procesos), c. Proteger (saber manejar temas políticos, mantenerse enfocado y no distraerse con los obstáculos) y d. Entrega (Conducción de resultados, ajustarse al tiempo y presupuesto, aportar).
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Fase de optimización, "representada por el Mago". Su perspectiva está orientada hacia, la optimización, creatividad, emprendimiento, generosidad y solidaridad. En esta fase se requiere: a. Evaluación (evaluación del valor creado y añadido), b. Amplificación y obtención de lo máximo de esa innovación, c. Aprendizaje (mejora de procesos obtenido y busca aquellas mejoras que se puede implementar) y d. Honra (celebración de logros, celebrar, agradecer, honrar y motivar a cada persona que contribuyo en el proceso).
Como verán amigos lectores y comentaristas, es todo un proceso y una estructura, que requiere de un equipo de alto rendimiento y de lideres flexibles que respeten la idea de cada uno de los miembros que forman los grupos. Que se motive, que se premie y que se valore, recordando siempre que la empresa está enfocada al servicio de calidad, al desarrollo social, al compromiso, a la confianza a sus miembros y a la confiabilidad de su entorno.
He hecho un pequeño resumen de las fases, pero es necesario dejar muy claro que, cada fase requiere de un estudio previo, una profundización en el desarrollo organizacional y desarrollar habilidades por quienes ejecuten el proceso.
¿Usted qué opina al respecto?
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18 February, 2010, por Alfonso Ernesto Benito Fraile
Según la Organización Mundial de la Salud, la salud se define como el estado de completo bienestar físico, mental y social; y no solamente la ausencia de enfermedad. Las emociones forman parte de ese bienestar mental y social, en cuanto que alteran el organismo, influyen en el humor, influyen en las relaciones sociales… Si las empresas se preocupan por aspectos ergonómicos, también deben tener en cuenta los aspectos emocionales.El desarrollo de las competencia emocionales, junto con otras competencias, entraría dentro de la Responsabilidad Social Interna de las Empresas(RSEI), ya que debería ser parte de la capacitación.
La inteligencia emocional aplicada a la empresa es definida por González y Fernández (2007, p. 16) el logro de "una gestión inteligente de las emociones que se generan en ella, cultivando las emociones positivas y ‘rentables' y reciclando continuamente las emociones negativas o ‘no rentables'".
Las emociones forman parte de las personas de una organización, se pueden ignorar y hacer como si no existieran, pero entonces se está desperdiciando una energía que de una manera u otra va a influir. La persona busca la integración de todas sus dimensiones, incluida la profesional. Cuando esto no se da el resto de áreas personales (familia, amigos…) se ven afectadas. La Inteligencia Emocional puede ayudar a una mejora en la eficacia y eficiencia personal en el trabajo, logra un mayor nivel de energía, de concentración de motivación… Asimismo, influyen en las relaciones laborales a la hora de realizar trabajos en grupo, reuniones, clima laboral…
Goleman (2004), gran difusor del concepto de Inteligencia Emocional y su aplicación a las organizaciones, define la IE como "la capacidad de reconocer nuestros propios sentimientos, los sentimientos de los demás, motivarnos y manejar adecuadamente las relaciones que sostenemos con los demás y con nosotros mismos" (p. 430). La organización es una red de relaciones, las empresas están en contacto con múltiples grupos de interés y cualquier herramienta que ayude a gestionar bien esa relaciones es un elemento de competitividad, más aún hoy en día donde la comunicación y las relaciones que se establecen, pueden llegar a marcar la integración de una persona o de una organización en la sociedad[1].
El desarrollo de las competencias emocionales, contribuye a una mejora del clima laboral, a encontrar alternativas de ganar-ganar en la resolución de conflictos interpersonales, mejora la toma de decisiones, ayuda a la mejora del clima laboral, mejora la relación y comunicación con los distintos grupos de interés, es un estilo de liderazgo centrado en las personas, es más motivado… repercutiendo directa e indirectamente en una mayor eficiencia y competitividad.
¿Usted qué opina al respecto?
[1] No hay más que ver el éxito y proliferación de las redes sociales, como twitter, facebook u otras similares donde lo importante es tener cuantos más ‘amigos' mejor.
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1 February, 2010, por Gonzalo Vicario Sobremonte
Frutas Dioni S.L. es una PYME que se dedica a la venta y especialmente a la distribución de fruta. Su éxito reside en la imagen de innovación, la eficacia y la calidad obtenida en los servicios que realizan además de la personalidad de su dueño y gerente Dionisio Hornillo. Desde que empezó trabajando en el sector de la fruta se ha caracterizado por ser una persona ambiciosa y emprendedora.
El dueño y gerente de la empresa ha sabido implantar y transmitir a todo su personal, comunicación constante entre todos los miembros de la empresa (participando en toma de decisiones), intento por satisfacer las expectativas laborales del personal para lograr un buen clima laboral y compartir valores y objetivos laborales desde la confianza y la sinceridad en las relaciones personales.
Podemos observar que la personalidad de Dionisio Hornillo ha sido clave en el desarrollo de la responsabilidad social en la empresa, está muy presente en todos los ámbitos y se llevan a cabo muchas actividades.
En el caso de las actividades de tipo externo siendo los destinatarios de ellas personas o colectivos ajenos a la empresa, se realizan por razones éticas que el propietario ha contagiado a los demás, obteniendo muy buena imagen por estas acciones. Estas acciones se han convertido en habituales como el apoyo a actividades deportivas, culturales, ligadas a la salud y al bienestar, educativas o formativas (como las visitas de colegios que son muy conocidas gracias al autobús "Naranjito"), apoyo a grupos desfavorecidos o marginados, participación en actividades públicas y asesoramiento a otras empresas del sector.
Dentro del concepto que tiene en propietarios de empresa, es fundamental resaltar el empeño personal que pone en hacer felices a sus empleados para que trabajen mejor. Para ello lleva a cabo una serie de numerosas acciones para mejorar la calidad laboral siendo coaching la más reseñable y así mejorar los resultados económicos:
- Salud y bienestar del personal. Se hace un completo seguimiento del estado de salud del personal además de actividades formativas para la prevención de riesgos.
- Formación del personal. Hay varios cursos formativos de tipo obligatorio y voluntario de atención al cliente, conocimiento sobre el producto, mejorar la imagen, cestas, cartelería manual, etc, con una buena flexibilidad de horarios. También subvenciona cursos externos y cuenta con un Plan de Formación por escrito de la plantilla.
- Participación del personal. La empresa proporciona información y facilita la comunicación con el personal a través de foros de comunicación, dosieres mensuales, respetando los convenios colectivos a pesar de no contar con representación sindical y realiza encuestas de satisfacción personal.
- Conciliación vida personal, profesional y familiar/ igualdad de oportunidades/ colectivos desfavorecidos. Facilita la elección de los horarios, incorpora mujeres casadas y con hijos, favorece la integración de personas discapacitadas e incorpora prioritariamente a personas de la empresa a puestos superiores.
- Otras prácticas de buen gobierno corporativo. Cuenta con un sistema independiente de auditoría de sus cuentas. Fomenta la actuación responsable de sus proveedores y clientes e incorpora un sistema de calidad interno.
Este tipo de actividades socialmente responsables interno son parte de la estrategia de la empresa y por ello habituales en la vida cotidiana de la organización.
El área menos desarrollada y por ello asignatura pendiente para la empresa es el área medioambiental. Se tiene muy en cuenta el reciclaje y por ello hacen una exhaustiva separación de todos los materiales desechados en el proceso de producción.
El empresario que está al frente de esta PYME es un claro ejemplo de persona ambiciosa en innovadora que disfruta trabajando, siendo éticas sus principales motivaciones para realizar estas actividades, con el convencimiento de que la satisfacción personal llega también a través del trabajo "bien hecho" ya que considera que "es fuente de satisfacción y desarrollo personal".
Gracias a este tipo de acciones responsables ha recibido muchos premios por la gestión al frente de su empresa ya que es una persona inquieta y comprometida con su entorno y la realidad, transportándolo a una transformación personal que le ha llevado a querer "algo más" a pesar de tener el negocio consolidado. Además de querer contagiar a todas sus trabajadores para concienciarlos de que así es mejor hacer las cosas. Fundamentado en la satisfacción personal que conlleva realizarlas, basándose en el principio de no querer cambiar el mundo sino tú mismo y los que están a tu alrededor.
¿Usted qué opina de este ejemplo de buena practica de empresa socialmente responsable?
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21 January, 2010, por Yovanni Castro Nieto
En este momento de cambio que está asumiendo la economía mundial, debemos tener en cuenta que las empresas necesitan reconsiderar sus estrategias de dirección y gestión, lo que les permitirá oxigenarse y seguir siendo competitivas.
Dentro de estas estrategias, hay que considerar que las empresas deben abrirse a nuevos sectores, realizando mejoras productivas y organizativas para satisfacer las nuevas demandas de la economía. El mejor ejemplo lo tenemos con las energías renovables y el crecimiento sostenible.
Estas estrategias, deben estar orientadas entre otras cosas hacia la innovación, la responsabilidad social y las TIC. Como lo afirma Marisol Esteban, la innovación es sobre todo, un proceso permanente de aprendizaje y creatividad que tiene lugar en el interior de las organizaciones y que se alimenta, entre otras fuentes, de las redes de conocimiento desarrolladas en el entorno en el que operan.
Por otro lado, como lo afirma Michael Porter , "las empresas a través de la responsabilidad social empresarial, comienzan a desarrollar estrategias de competitividad a partir de entrelazar las necesidades de su entorno con las necesidades propias de una sociedad y comienzan a aportar desde el punto de vista social a una responsabilidad que no es solamente del Estado, sino que es de cada uno de los seres humanos".
Al hilo de la anterior afirmación, Van der Horst Álvarez, confirma que estos conceptos se abordan dentro de un nuevo pensamiento estratégico, a través de la Responsabilidad Social Empresarial desarrollando ventajas competitivas para sostener las formas de mercado. El espíritu emprendedor frente al análisis del momento que vive la empresa y las previsibles a futuro, nos lleva a comprender la importancia de generar una oportunidad de negocio en el capital humano que forma la organización y por el que merece la pena apostar.
Por último, las estrategias también deben estar orientadas hacia la eficiencia y aplicabilidad de TIC, consideradas como oportunidad emprendedora en este momento que tienen un importante impacto en la vida de las empresas y en el conjunto de la sociedad.
El mercado cambia y las empresas deben adelantarse a esos cambios con el fin de ir más allá de los planteamientos iniciales. La I+D+i debe confirmarse realmente como una actividad más de toda la empresa. No es solo, algo que nace de la inspiración o del talento innato de algunos miembros del capital humano "adelantado". Por ello, es muy importante concentrar los esfuerzos en objetivos rentables donde I+D+i debe considerase como permanente y sostenible en el tiempo y en el espacio. Desde este punto de vista es fundamental que las empresas no pierdan las perspectivas de "necesidad creativa" para mantener la competitividad.
Por todo ello, la empresa no se debe conformar con hacer cosas nuevas y diferentes, que sean por sí, consideradas como buenas. Es necesario hacer cosas nuevas y diferentes que permitan ser más competitivos. De lo contrario no logrará sobrevivir.
Toda crisis genera cambios que vienen acompañados igualmente, de nuevas oportunidades. Lo importante es, que la empresa cuente con estrategias de dirección y gestión bien definidas para poder aprovecharlas.
¿Usted qué opina?
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8 January, 2010, por Leire Saez Urieta
Al hablar sobre la responsabilidad social corporativa, podemos encontrarnos con diferentes definiciones. Por ejemplo si acudimos a la definición que se dio en los años 50 encontraríamos que la responsabilidad social tiene mucho que ver con la obligación. La definición dada en los 90 nos explica que se refiere a expectativas que tiene la sociedad. Por último topamos con la definición del libro verde del año 2001, ésta última nos dice que la responsabilidad social corporativa es del todo voluntaria. Por lo tanto viendo la diversidad de opiniones existentes, ¿con cuál nos quedamos?
En mi opinión la responsabilidad es algo que tú mismo aceptas, por lo tanto no es una obligación sino que es algo voluntario. Muchas veces al hablar sobre el voluntariado solemos confundir la idea con el altruismo. Algo que es voluntario no tiene porque ser gratuito. Por otro lado, la RSC no únicamente se centra en un ámbito sino que abarca varios, tales como: legal, económico, ético y filantrópico.
Todos sabemos que la prioridad de cualquier empresa es ganar dinero, pero… ¿Cómo ganan las empresas el dinero? ¿Lo ganan de una forma ética y moral o su única preocupación es hacer dinero cueste lo que cueste? ¿Qué uso dan a sus beneficios?
El cómo es lo que le interesa a la RSC. La empresa, en teoría, es un integrante activo de la comunidad, recibe "inputs" de ésta y los convierte en outputs que también van a parar a ella. La empresa se alimenta de su propio entorno y de todo lo que en él se compone, por eso también debe devolver algo a éste, a parte de los "outputs" producidos, sólo así será en teoría y en práctica un agente social activo. Por lo tanto estamos hablando de que la empresa debe actuar recíprocamente con el entorno.
Lo ideal sería que todas las empresas se comprometieran con la sociedad siguiendo sus valores éticos y morales, pero también es cierto que muchas empresas se comprometen para lograr sus intereses particulares. Por lo tanto, nos encontramos que hasta con valores éticos y morales se trata de hacer negocio y buscar beneficio. Pienso que estas empresas no integran en su visión ni en su misión las preocupaciones que atañen a la sociedad.. Hemos frivolizado tanto que hasta frivolizamos con ideas y valores.
Parece ser que en el mundo de los negocios el lenguaje universal es el del dinero. La competitividad nos ha empujado a pensar únicamente en la meta y no en cómo conseguirla. Por suerte hay empresas que han mantenido los ojos abiertos a la realidad social y hay otras cuantas empresas que los están abriendo. Aunque me temo que muchas de ellas harán oídos sordos al no ver billetes ni beneficio de por medio. Es ésta la sociedad que nosotros mismos hemos creado y la que estamos sufriendo y aún hay mucha gente que no quiere que esto cambie por eso el trabajo que queda por hacer es muy grande y la única forma de conseguirlo, es concienciando al consumidor final y el consumidor final suele ser duro de pelar…
¿Usted qué opina al respecto?
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20 November, 2009, por Alfonso Ernesto Benito Fraile
Recientemente he visitado una Universidad que ha realizado en cuatro años un cambio de cultura organizativa y de imagen pública. Me comentaban directivos de la universidad que habían pasado de ser una universidad donde sus alumnos no se identificaban con ella, a escucharles orgullosos reconocer donde estudiaban. A lo largo de la conversación lo que esa persona me decía era cómo el Vicerrector correspondiente había impulsado y liderado ese cambio.
Esa conversación me trajo a la mente la importancia de la implicación de la dirección, de los líderes, en los procesos de cambio, de cualquier cambio, entre ellos en las estrategias de Responsabilidad Social Corporativa. Las personas que trabajan en una organización tienen altas expectativas en quienes les dirigen. Si la dirección de una empresa no es capaz de ser coherente entre lo que proclama como importante y aquello que sus decisiones demuestran, se mantendrá el poder de la dirección, pero se habrá perdido el liderazgo y la capacidad de ilusionar a un equipo en torno a un proyecto común.
La falta de ilusión puede llevar a una desmotivación, a una falta de compromiso con el proyecto y favorecerá una mayor rotación de empleados ya que se genera una mayor insatisfacción entre las expectativas de los trabajadores y los valores que se viven en la organización. Es necesaria una alineación entre las expectativas de los trabajadores, sus valores y los valores del líder y de la organización. Esa alineación es la que puede generar equipos de trabajo sólidos y comprometidos con su líder y con el proyecto que éste les proponga.
¿Son nuestros líderes coherentes?
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9 November, 2009, por Yovanni Castro Nieto
Hace unos días preparando una entrevista para una reconocida revista que circula en algunos países de América Latina, el periodista me preguntaba: ¿Existe un modelo competitivo para afrontar de modo socialmente responsable la capacidad creativa e innovadora que proyecte el futuro del capital humano? Yo comencé diciendo que el ser innovador se sustenta en gran medida cuando el ser humano puede demostrar sus cualidades y su espíritu creador, orientando su desarrollo a modelos de economía social que contemplen cambios concebidos como algo normal y saludable para el desarrollo de cualquier organización o entorno "glocal". El dilema surge cuando nos preguntamos si verdaderamente estamos tomando en cuenta de manera real tres conceptos: creatividad, innovación y tecnología dentro del desarrollo humano, para ser competitivos en este mundo globalizado.
Está claro que la tecnología se considera una realidad centrada en la responsabilidad social y en la sostenibilidad económica y práctica de nuestro mundo. Muchas veces me han preguntado: ¿Cómo nacen y se desarrollan las organizaciones con espíritu creativo e innovador en un mundo tan cambiante y tan variado?
Los valores, el liderazgo y su impacto sobre la responsabilidad social, generan un gran compuesto que debe ajustarse como un aditivo al engranaje que requiere la sociedad moderna y socialmente responsable. Esta inquietud abre un amplio campo de investigación-acción en temas ya recorridos, pero con la particularidad de que cada experiencia independientemente de los objetivos fijados, seguramente presenta características propias y muy diferentes dependiendo de los sectores económicos y del tamaño de crecimiento competitivo que se tenga en un entorno global.
El inconveniente radica en que muchas veces vemos la responsabilidad social como un delito, como una campaña de marketing o como una acción de "moda". La creatividad está almacenada en cada uno de los seres humanos que integran una organización o un grupo y al unísono integran el entorno social, el problema está en cómo canalizarla, descubrirla y transformarla en innovación socialmente responsable. Para eso debemos tener en cuenta que el conocimiento lo encontramos realizando vínculos organizacionales, alianzas estratégicas y gestionando procesos, pero si no existe un espacio entre accionar y poner en práctica el conocimiento de manera responsable, no habrá espontaneidad para aflorar los valores y desarrollar una capacidad creativa, ya que de la combinación de conocimiento y creatividad deriva la innovación necesaria para canalizar la solución del problema o generar la respuesta socialmente responsable "inevitable", al margen del movimiento que genere la globalización .
Las innovaciones en la empresa deben ser de impacto, en ocasiones radicales, incrementales y organizacionales, desarrollándose simultáneamente el área tecnológica. Lo que indica que la empresa no puede esperar terminar una etapa para empezar la siguiente.
Quería nuevamente tocar el tema, porque veo que los entornos se pierden a la hora de hablar sobre la RSE. Es más me atrevería a decir que muchas veces se generan acciones que verdaderamente dejan qué pesar sobre la irresponsabilidad social. Creo que es un tema que las personas debemos reflexionar muy bien a la hora de tomar decisiones. Es un problema que está aflorando en los empresarios, los profesores, los líderes políticos, los religiosos, las autoridades universitarias, entre otros. Creo que muchas veces se atenta de manera amoral contra la dignidad de la persona humana y eso es una acción socialmente irresponsable.
¿Usted qué opina al respecto?
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