8 Abril, 2008, por Alfonso Ernesto Benito Fraile
Actualmente nos encontramos en una etapa muy significativa en el desarrollo y crecimiento del ser humano, donde la sociedad debe ser más solidaria y responsable, convirtiéndola en una verdadera Sociedad de la Información (SI), donde cualquier persona o institución sea parte responsable de este cambio.
En los últimos años muchas empresas se han visto incentivadas a contribuir al desarrollo de esta SI, introduciendo las nuevas tecnologías como forma de potenciar el negocio que lideran. Pero existen otras, donde esta aplicación tecnológica parece complicada y donde los directivos no se atreven a comprometer sus objetivos con el desarrollo de una sociedad.
En la PYME realmente se está contribuyendo a la Productividad Laboral y a la disminución de costes, con la incorporación las TIC lo que da lugar a la gestión tecnológica, que busca realizar los trabajos de la manera más eficiente y eficaz posible, mediante las competencias laborales que influyen en el incremento de la productividad en la empresa. También podemos decir que la informatización de la sociedad se convierte en tema central para comprender los desafíos que las nuevas tecnologías hacen sobre las PYME y en particular en los nuevos sistemas de información, lo que ha dado pie al surgimiento de la llamada "Nueva Economía".
Hoy en día, en la PYME debe existir además de una buena herramienta tecnológica para el manejo de información, habilidades gerenciales de los directivos y ejecutivos para gestionarla. Lo primero que debemos de entender, es que la gestión tecnológica es parte de la vida empresarial y actualmente todas las personas convivimos con ella, para lo cual se debe romper con el paradigma que es sólo trabajo de expertos.
Tampoco podemos dejar de lado el hecho que no todas las personas ni todos los ámbitos tienen las mismas condiciones, el acceso a Internet para algunas personas y sociedades se ve bloqueado por muchos factores, lo que produce la llamada Brecha Digital. Hay que tener muy en cuenta lo que las TIC pueden aportar a los retos mundiales: el envejecimiento de la sociedad, la brecha digital, el cambio climático, la seguridad y la asistencia sanitaria. Pero la dimensión social de la tecnología es el principal desafío que tenemos que afrontar. Razón por lo que las TIC se deben considerar más que el fin en sí misma.
¿Qué opina usted
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17 Marzo, 2008, por Olatz Elizondo Cuñado
"Existe creatividad en todos los individuos, y solo espera las condiciones para liberarse y expresarse"
Carl Rogers
En uno de los intentos de especificación, la inteligencia emocional se define como la capacidad de sentir, entender y aplicar eficazmente el poder y las agudezas de las emociones como fuente de energía humana, información, conexión e influencia.
La inteligencia emocional se debe reflejar tanto en la toma de decisiones como en el liderazgo, las discusiones técnicas, los asuntos de personal, etc.
Desde mi punto de vista, la inteligencia emocional, emociones positivas, creatividad e innovación son conceptos inter-relacionados.
La inteligencia emocional puede tener grandes efectos sobre los factores críticos de éxito en una carrera profesional, como lo son:
- La toma de decisiones.
- El liderazgo.
- La comunicación.
- Las relaciones de trabajo en equipo.
- La lealtad de los clientes.
- La creatividad y la innovación.
Daniel Goleman y Richard Boyatzis plantean que algunas de las variables o competencias destacadas son las de innovación, flexibilidad y capacidad de cambio. Para desarrollar dichas competencias es necesario fomentar en las personas una actitud pro-activa y creativa ante la vida.
El consenso que existe sobre el concepto de creatividad, es que es una capacidad propia del ser humano y que consiste en relacionar elementos diferentes entre sí para generar algo nuevo o novedoso. Hay un ingrediente fundamental de la creatividad que es la capacidad para pensar más allá de los convencionalismos, de pensar en forma atrevida.
Yo entiendo que la creatividad en las empresas es fundamental porque es una herramienta que favorece la innovación, y esta está vinculada a una vivencia profunda desde las emociones positivas.
Asimismo las claves de la innovación son: motivar a los empleados, crear un ambiente sincero, diseñar estructuras empresariales poco jerárquicas y realizar las cosas de manera diferente.
Abraham H. Maslow en su libro El hombre autorrealizado, distinguía entre la "creatividad debida a un talento especial" y la "creatividad de las personas que se auto-realizan". Y decía que esta última se manifestaba ampliamente en los acontecimientos ordinarios de la vida.
Mauro Rodríguez Estrada (1995) dice que la creatividad es la capacidad para producir cosas nuevas y valiosas.
La creatividad permite innovar, resolver problemas de forma hábil, rigurosa y original y favorece el cambio.
Las personas creativas suelen tener un alto potencial intelectual, buena autoestima y motivación interna. Los aspectos que influyen en la creatividad son: la capacidad artística, la inteligencia emocional, habilidades sociales y la atención dividida.
La creatividad permite flexibilidad para adaptarse y modificar situaciones, comportamientos y objetos con el fin de mejorar. Asimismo fluidez, originalidad de ideas y elaboración de proyectos, es decir, dinamismo para hacer constantemente cosas nuevas.
¿Se potencia la creatividad en tu entorno laboral?
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6 Marzo, 2008, por Javier Riaño
El verbo aprender soporta bastante mal el imperativo. Aversión que comparte con otros verbos: leer, amar, soñar, imaginar, inventar, innovar…Podemos intentarlo convencidos de su necesidad. Podemos exigir "¡Aprende! ¡Sueña! ¡Imagina! ¡Lee! ¡Innova!"¿Resultado? NINGUNO.
Para aprender empezamos por el "no sé qué es lo que no sé" "no sé para qué lo necesito" para llegar al "me lo sé sin pensarlo" que dice mi hija. Rogelio Fernández, nos propuso el otro día un ejemplo muy clarificador relativo idiomas. Aprendemos idiomas comenzando de una forma un tanto "traumática": oferta de empleo "se exige inglés fluido"; la bibliografía sobre nuestro tema favorito, en nuestro idioma materno, no existe; peor aún, conocemos a gente con la que no podemos comunicarnos por nuestra falta de recursos.
…Y, entonces, nos damos cuenta de nuestra incompetencia. En este momento decidimos tomar medidas: con algunos años más y con algunos miles de euros menos, después de muchas horas, esfuerzos, y conversación, aprendemos a perpetrar (perdón, a practicar) y luego a expresarnos en ese idioma (más o menos) con cierta corrección. Con estos rudimentos idiomáticos, mucha dedicación y la paciencia de nuestros interlocutores, alcanzamos finalmente nuestro objetivo: hablar el idioma de manera fluida y automática.
Pero ¿Cómo se hace eso? Es decir, ¿Cómo darnos cuenta de la necesidad? O, de otra forma, ¿Cómo se toma conciencia de la necesidad, de la incompetencia, de la falta de capacidad?
Generalmente es la realidad quien nos interpela. Como en el aprendizaje de idiomas, quieres, pero no puedes acceder a un empleo por no saber ese idioma; quieres, pero ni sabes ni puedes comunicarte con otros por no compartir un lenguaje común; ni sabes ni puedes leer los libros deseados por no entender su idioma.
Sin embargo, cuando hablamos de un aprender más íntimo, la cosa cambia. En estos casos, por ejemplo, cuando "los otros" nos interpelan señalando nuestras debilidades en nuestros comportamientos -por ejemplo- trabajo de equipo, comunicar y no sólo informar, escuchar y no sólo oír-, la cosa cambia.
Aquí, la importancia de "darse cuenta" es aún mayor; la actitud de la persona interpelada por la información (nosotras y nosotros) es CLAVE.
Incorporar esta información en nuestra mochila, asimilarla, comprenderla, "deglutirla", "tomar conciencia de lo que nos dicen" es fundamental. Y también se trata de acciones que comparten con el verbo aprender aversión al imperativo, odio a la obligación.
Aunque quienes nos rodean nos proporcionen información sobre nuestro comportamiento, aunque nos ofrezcan feed back sobre nuestras debilidades de manera motivacional y reforzante; aunque toda esta comunicación se desarrolle cumpliendo las normas de la retroalimentación efectiva, difícilmente aprenderemos (es decir, cambiaremos) si no atribuimos credibilidad, legitimidad y pericia a quien nos da esa información. Difícilmente utilizaremos esa información para mejorar y cambiar si no adoptamos una actitud de apertura mental, una actitud de escucha.
Poca validez daremos a la prescripción farmacológica de quien -en nuestra opinión- carece de conocimientos y experiencia en el campo médico. Poca fiabilidad a quien -en nuestra opinión- consideramos "crítico por naturaleza", "negativo" o "revirado". Ninguna legitimidad si atribuimos al emisor de estas opiniones intereses oscuros, motivaciones malsanas, o intenciones abyectas.
La importancia que damos a las críticas (propias o ajenas) es directamente proporcional a la credibilidad (validez, fiabilidad, imparcialidad, pericia y legitimidad) que atribuimos a su autor. Sin embargo, habitualmente, otorgamos más credibilidad y pericia a quienes nos proporcionan evaluaciones y juicios más favorables. Es decir, que sólo escuchamos lo que queremos escuchar. Y esto produce un baile perverso tipo yenka: paso adelante paso hacia atrás, acabamos en el mismo sitio. En definitiva, movemos todo para que no cambie nada.
Y esta postura es muy poco inteligente ya que nuestra capacidad de aprender NACE de nuestra capacidad de asumir las críticas: propias y ajenas. Aprender a escuchar, investigar los motivos e intereses de quien nos interpela, cuestionar si lo que escuchamos es lo que nos quieren decir, legitimar al otro independientemente de que sus opiniones no gusten o no puede ser un buen principio. En definitiva, que para aprender, cambiar y mejorar, lo mejor es escuchar.
¿Vosotros qué opináis al respecto?
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15 Febrero, 2008, por Ainara Atutxa Zalduegi
Soy nueva en estos derroteros… no en mi autopercepción como ser emocional (siempre presente y evidente en mi carácter), sino en cuanto a escribir en este blog lo que desde mi humilde opinión creo y siento como ser emocional.
Si me permitís en esta primera ocasión, voy a hablaros de mi momento actual, pero aprovechando eso sí, mi historia para hablar de las emociones, que es de lo que se trata y pretendiendo haceros llegar el por qué de mis palabras… "hoy me siento… artista".
Hace tan solo unas semanas he cambiado de trabajo y he iniciado algo nuevo y diferente, que apenas guarda relación en lo técnico con mis 8 años de trayectoria anterior, pero impulsada por algo que en mi interior me decía que era el momento de probar y de hacerlo además por iniciativa propia, montando mi propia empresa junto a otras dos personas, experiencia también nueva para mí.
Inicio este camino llena de ilusión, de proyectos, ideas… pero también de dudas lógicas ante una situación de cambio… ¿seré capaz?, ¿podré?, ¿me gustará?… pero en cualquier caso, con el convencimiento de haber empezado a andar mi propio camino… a definir mi propia senda en cuanto a dónde y a qué quiero destinar mis esfuerzos y energías…
Ser emocionalmente inteligente en el trabajo, este es el tema del que quiero escribiros, pero no desde la perspectiva de la que en otras ocasiones he leído y comparto (aquella basada en que el resultado de mi trabajo en cuanto PERSONA, es el resultado de mis habilidades o competencias racionales y cognitivas, junto a las emocionales), sino desde un estadio anterior o previo: la perspectiva de la razón y emoción a la hora de elegir a qué trabajo voy a dedicar mis habilidades o competencias racionales y emocionales, a qué me voy a dedicar, en qué quiero trabajar…
Sin tener una vocación clara en la vida, estudié una carrera, derecho económico, que amplia posibilidades, abre puertas… una vez terminada la carrera me dediqué durante muchos años a la consultoría, un trabajo que igualmente amplia posibilidades, abre puertas, …
Hoy tengo la sensación de que a medida que cumplo años, tengo más claro lo que quiero en la vida a todos los niveles, entre ellos el laboral y sobre todo lo que no deseo, y siento una necesidad: la de hacer que mi trabajo se asemeje lo máximo posible a mi ser, a mi identidad, a mis potencialidades, a aquello que me "diferencia" de los demás, a aquello con lo que disfruto… y que en definitiva, al permitirme ejercitarlo, me hará feliz.
Me apetece experimentar y trazar un camino que tenga que ver más conmigo, que yo misma diseñe y modele… como si tuviera un trozo de arcilla ante mis manos que pudiera modelar a mi gusto…, como el artista…, buscando la realización de la visión, la misión y el objetivo emprendido.
Hay quien dice que el trabajo es solo eso, trabajo… pero estando de acuerdo con que tan solo representa uno de los pilares de mi felicidad, lo cierto es que paso 8 horas al día, 40 horas a la semana, 320 horas al mes y alrededor de 1800 horas al año en el trabajo… Que no dejan de ser 1800 horas de MI VIDA!
Y llegados a ese punto, quiero que el trabajo se asemeje lo máximo posible a lo que quiero que sea mi vida.
Quiero construir mi vida y construir mi trabajo, al menos en la parte en la que no dependa del azar o de la fortuna, sino de mí.
Quiero que se trate de mi camino, al margen de lo que socialmente o para otros, sea más o menos "normal", más o menos comprendido, compartido o aceptado.
Quiero que la "escultura" que yo modele sea mi obra de arte, y refleje parte de mi ser y de mi sentir, que sea reflejo de mi personalidad, de mi identidad… y sentirme identificada con ella al verla.
Y es que… voy proporcionándome respuestas… y todas me levan a un mismo punto: mi felicidad la encuentro más por la senda del SER que por la senda del DEBER SER… por la senda del VIVIR MIS SUEÑOS, MÁS QUE POR LA DE SOÑAR MI VIDA… implica riesgos, dudas, inseguridades… pero conlleva autenticidad…
¿Qué es el trabajo? ¿Qué es soñar? ¿Qué es vivir?…Todo esto es, ¿ser emprendedora?
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8 Febrero, 2008, por Pello Biain González
Hay un pensamiento de Unamuno en el libro "Ecología emocional" que me ha gustado. Dice que cada vez desconfía más de la cuestión social, política… y que cada día está más convencido de que la única cuestión realmente importante es la cuestión humana y que, el resto de cuestiones nos hacen desviarnos de esta cuestión crucial; por lo que, mientras no se encare la cuestión humana, no resolveremos los problemas.
Parafraseando a Unamuno, podríamos decir que, en el campo de la innovación empresarial, aun siendo decisivos aspectos como la innovación en la tecnología, modos de producción, productos, procesos, sistemas de organización… la clave está en incidir en la cuestión humana, incidir en las personas.
Innovar es un problema en el buen sentido de la palabra, es decir, una situación que, si la resuelvo adecuadamente, me ayuda a mejorar, a cambiar, a adaptarme con éxito.
Para resolver el problema de la innovación es necesaria la creatividad, el pensamiento lateral: ver las cosas de otra manera y con otros ojos, superar constantemente los modelos estables (creencias, prejuicios, formas de pensar, hacer y actuar, sistemas, productos…). Así pues, hay que despertar el potencial creativo de todas las personas de una empresa u organización y aprovechar los conocimientos explícitos o implícitos (experiencia acumulada, ideas, ocurrencias, sugerencias… ) y ofrecer cauces de participación.
Pero la base de la inteligencia lateral o creatividad es la inteligencia emocional, ya que la predisposición emocional ante un problema condiciona (o determina) su resolución. Sólo desarrollando la autoconfianza, la autonomía, la curiosidad, la ilusión por aprender y cambiar, el pensamiento positivo, la autoestima, la automotivación, el comportamiento prosocial y colaborador… de las personas que trabajan en la empresa, podemos desarrollar la creatividad. El desarrollo de las competencias y habilidades emocionales son el trampolín de la creatividad y la innovación.
Pero esas competencias emocionales, además de facilitar a las personas para que sean más creativas e innovadoras, también las hacen mejores en el sentido humano y ético del término, ya que la innovación y la creatividad deben satisfacer las necesidades empresariales, pero en sintonía con las necesidades cada vez más globales y apremiantes de la especie humana: paz, salud, justicia, igualdad, libertad, equilibrio ecológico. Y sólo desde las emociones positivas como el respeto, el amor, la solidaridad… podemos hacer compatibles el desarrollo económico y empresarial y el desarrollo ético y humano.
Aunque, paradójicamente, esas emociones positivas no son nada innovadoras, son como agua nueva de una fuente ya muy vieja….
¿Usted qué opina?
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6 Febrero, 2008, por José Antonio González Suárez
En el post anterior hablé de las consecuencias que conlleva tener un desarrollo no adecuado de las competencias emocionales, hoy hablaré de los beneficios logrados, basados en los innumerables estudios estadísticos realizados en la última década:A nivel de salud: Aumentan las defensas inmunológicas, y una elevada resistencia a contraer enfermedades, principalmente psicosomáticas. El absentismo laboral, se ve reducido tanto en cantidad como en duración.
- A nivel mental: Aceptan con tranquilidad los errores personales y son capaces de consentir los errores ajenos. Realizan críticas, pero de forma positiva y constructiva. Se auto-motivan y son conscientes de sus puntos fuertes y débiles, convirtiendo estos últimos en áreas de mejora.
- A nivel emocional: Las emociones que con más frecuencia e intensidad sienten y expresan son: la alegría, el pensamiento positivo, la tranquilidad, la tolerancia, la generosidad y la confianza. Ante situaciones emocionalmente adversas, son capaces de mantener la calma y ante personas emocionalmente alteradas, transmiten sosiego y firmeza.
- A nivel conductual: Son personas básicamente asertivas. Defienden y exigen el respeto de sus derechos y a su vez, aceptan el respeto que los demás se merecen. Sus relaciones personales se basan en la igualdad de derechos, siendo conscientes de las diferencias personales y profesionales de las personas.
- A nivel social: Son personas que escuchan activa y dinámicamente, saben ponerse en la piel de los demás (empatía). Se enfrentan a los problemas con firmeza, de forma positiva y con confianza.
- A nivel personal: Son personas con un buen nivel de auto-estima, confianza en sí mismas y a la vez en los demás y en general utilizan las siguientes valentías:
• Progresan y se superan ante sus propias limitaciones y las de los demás
• Se superan a sí mismos más que competir con los demás
• Corren riesgos y aceptan la posibilidad de equivocarse
• Entran en acción al momento y no continúan diciendo aquello de 'mañana empiezo…'
• Establecen y basan su vida en principios éticos
La Inteligencia Emocional nos muestra que todos estos beneficios están a nuestro alcance pero para ello necesitamos un "entrenamiento emocional".
Quisiera terminar recordando la gran lección que uno de mis grandes maestros me proporcionó al decirme: "Piensa José Antonio que cuando apuntamos con un solo dedo a los demás, bajo ese mismo dedo índice hay otros tres dedos escondidos que apuntan hacia nosotros mismos". Antes de pensar en los demás y aventurarte a culparles o a darles consignas, es bueno que reflexiones, para y desde uno mismo.
¿Usted qué opina?
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8 Enero, 2008, por Yovanni Castro Nieto
Al recoger la información necesaria para fortalecer la toma de decisiones en una PYME global, debemos tener en cuenta que la balanza se va a inclinar hacia la perspectiva del contexto medio ambiental y económico. Un análisis exhaustivo de la información reunida permite respaldar las decisiones y posibilitan el control económico de la empresa.Los proyectos de desarrollo de productos en empresas globales abarcan muchos aspectos y el seguir un proceso estructurado internacionalmente, innovador y creativo dará confianza en las decisiones y estrategias escogidas.
De esta manera, ayudar a definir estas decisiones es un tanto difícil al momento de gestionar los procesos productivos. En otras palabras, el desarrollo sostenible se transforma en el complemento esencial del desarrollo de un producto competitivo. En este proceso se debe asignar al medio ambiente la misma importancia que le asignamos a los valores industriales y comerciales más tradicionales: ganancias, funcionalidad, estética, ergonomía, imagen y, sobre todo, calidad. Podemos observar como la empresa cada día acepta de manera más estructurada y racional que los aspectos medioambientales pasan a ser la esencia de los valores tradicionales del mercado.
Así, el medio ambiente se considera el fundamento esencial del ecodiseño en productos que deben definir una estrategia competitiva de ciclo de vida de desarrollo y crecimiento, considerada uno de los objetivos esenciales de una empresa global.
Por otra parte, la estrategia competitiva de una PYME global también depende en gran medida de la suma de talentos. Y a esos talentos no se le deben limitar las competencias emocionales que les impida asociar la ejecución de proyectos con la creatividad, porque las ideas surgen esencialmente cuando los empleados liberan sus emociones, escalan problemas familiares, personales, laborales entre otros y también al equilibrarse emocionalmente en ambientes de empresas socialmente responsables.
La PYME global que tenga en cuenta el ecodiseño como propiedad de integrar las fuentes de talento al proceso productivo ideal, siempre va a requerir de una excelente capacidad de formar equipos que se relacionen con clientes en cualquier parte del mundo.
¿Usted qué opina?
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28 Diciembre, 2007, por Yovanni Castro Nieto
Entre los principales retos de la Sociedad de la Información está disminuir la Brecha Digital, entendiéndose ésta como la separación que existe entre aquellas personas que tienen acceso a la tecnología y a la información, y aquellas quienes han estado excluidos.Edward de Bono, mentor del conocido "pensamiento lateral" considera que el diseño del futuro depende de tres elementos claves como son: " la creatividad, la competencia y el capital".
Igualmente vemos que el mundo de la empresa se ve influido por tres elementos que se están convirtiendo en commodities como son las competencia, información y tecnología de punta. La pregunta es ¿cómo tomamos estos elementos para convertirlos en valor? Más allá de cierto punto, la tecnología no genera valor, puede transmitir conceptos de valor pero no es en sí un valor
La información genera el conocimiento, sin la identificación real de las bases datos no hay información ni conocimiento, por lo que debemos tener en cuenta que no puede haber información sin el interés por el conocimiento. La creatividad puede ser empleada en algunos casos, como valor agregado en el análisis de la información que genere conocimiento y puede ayudarnos a predecir y confirmar la visión de futuro de la empresa, indicando posibilidades competitivas.
Las competencias comúnmente se basan en el análisis de información: averiguar la causa y solucionar el problema marcan la competencia. Pero usualmente, las competencias no se miden sólo analizando, en muchos casos también hace falta el diseño de gestión que interactué con capital humano. Para tener una visión de la empresa es necesario conocer el pasado aunque no haya manera de corregirlo y así poder proyectar el futuro de las competencias.
Esta claro que la visión futura de la empresa está trazada por la manera de gestionar el capital humano, lo que dependerá puntualmente del crecimiento y desarrollo personal. En este sentido, los especialistas señalan que la adecuada generación y gestión de la información es clave para el posicionamiento de un mercado globalizado y competitivo. Las empresas deben trazar la visión de futuro, valorando acertadas políticas de implementación y las verdaderas capacidades actuales del capital humano. Pero ¿cuál será el retorno de la inversión….?
La relación entre creatividad y las competencias es el potencial necesario para trazar la visión de la empresa, siendo determinante igualmente la habilidad del gerente para gestionar la inversión de la empresa. Recordemos que la información no solo implica competencias… Muchas personas caen en la trampa de ocultar información requerida y se convierten en rehenes de ideas que no pueden defenderlas por no dar a conocer toda la información, lo que puede conducir a una visión de la empresa equivocada.
¿Usted qué opina?
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14 Diciembre, 2007, por Yovanni Castro Nieto
Crear, formar y difundir el conocimiento en la empresa, actualmente es considerado como un factor decisivo en la competitividad de las organizaciones porque puede ser un bien (Propiedad intelectual), un servicio ( Valor agregado - tecnología-) o una mercancía (Comerciable e intercambiable - Movilidad -).La habilidad de gestionar el conocimiento es cada día más crítico, porque el ser humano en la medida que pierde competencias, trata de demostrar que sabe delegar sus propios problemas para que otros los resuelvan. Pero esto no funciona, porque el ciclo de conocimiento informativo depende de sistemas inteligentes como por ejemplo: Centros de I+D+i y de las Universidades, que generan y cultivan el conocimiento dependiendo también de la capacidad de digitalizar la información.
Toda empresa de alguna forma crea y gestiona el conocimiento, porque toda empresa debe tener ventajas estratégicas y competitivas las cuales dependen de la habilidad de identificar, generar, adquirir, difundir y recuperar los beneficios que concede el conocimiento. Razón que nos lleva a confirmar que el valor intangible del conocimiento en la empresa excede seguramente del valor tangible de los bienes.
Los aspectos generales de la creación y gestión del conocimiento no dependen solamente de la administración del conocimiento, existen otros elementos importantes que es necesario conocer y analizar para hacer del conocimiento un gestión optima. Nos referimos a la economía, el valor, el capital intelectual, los mercados, las redes y los sistemas de innovación.
Debemos de tener claro que la sistematización de procesos esenciales de toda empresa deben de estar incorporados a creación, uso y capitalización del conocimiento. Esto generará nuevos procesos como por ejemplo el Total Quality Management y Business Process Reengineering. También genera valor agregado, evita perdidas y errores de coste, fomenta el trabajo disciplinado en equipo, fomenta la innovación y por supuesto la capitalización de los activos intangibles.
Asegura Angela McFarlane, que la formación del conocimiento ya no funciona como hace 100 años, "una persona con una buena educación estaba familiarizada con las ideas más sobresalientes de todas las áreas del conocimiento". Esto muestra la efectividad de la gestión de conocimiento existente en la empresa. Continua McFarlane diciendo que "Ahora es prácticamente imposible, incluso para un experto en un área muy pequeña, mantenerse al día. Y éste es el mundo para el que tenemos que preparar a nuestros jóvenes"
La clave para mejorar la creación y la gestión del conocimiento debe pasar por un nuevo modelo de formación a todos los niveles, orientado a la universalización del uso de la información para el cambio del enfoque del resultado individual, pasando al de trabajo disciplinado en grupo.
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13 Diciembre, 2007, por ROGELIO FERNÁNDEZ ORTEA
Inteligencia emocional: Capacidad de percibir y expresar emociones, de asimilar las emociones en el pensamiento, de comprender y razonar con las emociones y de regular las emociones en uno mismo y en los demás (Mayer, Salovey y Caruso, 2000: 396)¿Cómo puede engarzar esta definición con las políticas públicas? Para mí, y después de leer una entrevista realizada a D. José Ramón Guridi, la respuesta es sencilla: en su puesta en práctica, en su difusión y en su formación. Éste es el caso de la Diputación de Guipúzcoa, donde han engarzado estos dos conceptos: la Inteligencia Emocional y las políticas públicas.
En la entrevista que les comento, José Ramón Guridi explicaba las cuatro líneas o ejes fundamentales sobre los que se van a articular las políticas públicas de su departamento, tan cercano a la empresa debido a su propia denominación: Innovación y Sociedad del Conocimiento. Estos ejes maestros son el Aprendizaje Emocional y Social; Emprendizaje; Apoyo a la Ciencia, Tecnología e Innovación, y Sociedad de la Información y la Comunicación. Una apuesta fuerte e innovadora sobre todo la orientada al aprendizaje emocional y social.
Citando textualmente lo escrito en la entrevista, Guridi decía: "En este tema [aprendizaje emocional] lanzaremos una línea más potente de actuación. La experiencia de los tres últimos años actuando en el sistema educativo y en el entorno familiar nos demuestra que la necesidad latente se está convirtiendo ya en demanda. Asimismo, lo que hemos podido hacer hasta ahora en sensibilización en el mundo empresarial, de la mano del Cluster del Conocimiento, nos demuestra que hay necesidades y oportunidades para desarrollar liderazgos y conseguir la implicación de las personas en la gestión por medio del cultivo de las habilidades emocionales, que tienen que ver con la comunicación entre personas. Y sospechamos que hay un fondo importante para tener organizaciones innovadoras. Además, estamos realizando una experiencia piloto en dos empresas guipuzcoanas".
Con todo esto, considero que la labor de las administraciones públicas debe estar orientada a promover y facilitar los procesos de aplicación y desarrollo de las competencias emocionales tanto en la educación, tarea prioritaria, como en las organizaciones empresariales y en la sociedad en general, como forma de procurar el bienestar subjetivo de sus gentes y de mejorar la competitividad de sus organizaciones.
¿Qué opinión tienen ustedes?
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