15 March, 2010, por Amaiur Sistiaga
Hace años que se empezó a investigar la responsabilidad social como parte de la organización, con lo que existen diversas definiciones. A pesar de coincidir, en su gran mayoría, de que se ocupa del impacto que tienen las organizaciones en el ámbito social y medioambiental, no se ha llegado a concluir si forma parte de las obligaciones o si es una acción voluntaria.
Las organizaciones actuales diría que todavía son demasiado egoísta para plantearse la responsabilidad social como algo esencial para el desarrollo de sus objetivos, ya que conlleva a demostrar confianza y defensa de valores que pueden económicamente hablado ser muy costosos, ha sabiendas que el principal objetivo de la empresa es ganar dinero. Sin embargo, está claro que en estos momentos las organizaciones sí quieren hacer frente a la crisis, deben aportar responsablemente al desarrollo de la sociedad, de no hacerlo la pregunta sería: ¿quién lo hará?
Aunque pareciera difícil de creer, hoy en día todavía existen empresarios que desconocen o no quieren entender que la responsabilidad social corporativa (RSC), puede llevar a reducir los costes operativos, además de reforzar la competitividad, la imagen y reputación de la empresa, también puede fortalecer los valores éticos y la lealtad de sus trabajadores. Por lo tanto, además de favorecer sus propios intereses como organización, ayuda notoriamente a que la sociedad progrese y mejore, fomentando la creación de nuevos servicios y en consecuencia, a la creación de nuevos puestos de trabajo y mayor actividad empresarial. Podríamos decir que siempre tendrán que ir la sociedad y la organización de la mano.
Cabe subrayar que cada vez son más las organizaciones que optan por acciones socialmente responsables, sin embargo, debemos de tener muy presente que la RSC no sólo se basa en realizar campañas carísimas y subvencionar acciones multimillonarias que sólo puedan permitirse las grandes multinacionales, sino que es una tarea del y para el desarrollo e mejoramiento de nuestros entornos sociales.
Tener a los trabajadores contentos, cuidar de los proveedores, de los clientes o incluso de la competencia empresarial pareciera que son la base de la RSC, acciones que conlleven a mejorar la convivencia en los entornos.
¿Usted qué opina?
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13 July, 2009, por Arantza Echaniz Barrondo
En estas líneas voy a reflejar las ideas principales de la conferencia inaugural del XVII Congreso de Eben España, que tuvo lugar los días 25 y 26 de junio de 2009 en Granada, y que corrió a cargo Adela Cortina Orts, Catedrática de Ética de la Universidad de Valencia y Directora de la Fundación ÉTNOR para la Ética de los Negocios y las organizaciones (www.etnor.org).El público estaba compuesto, en su mayoría, por miembros de la asociación, académicos e investigadores relacionados con la ética y la responsabilidad social, provenientes de universidades de todo el estado.
Empezó recordando cuando la ética empresarial entró con fuerza en España, en los años 90 del siglo pasado, y se la veía como una forma prometedora de afrontar las situaciones de incertidumbre que acompañan a la economía. Se veía que la ética era importante para la empresa porque podía ahorrar costes de coordinación, reducir la complejidad, fomentar la innovación, dar moral al personal, etc. A su vez, también se veía importante para la sociedad porque que las empresas actúen éticamente podía contribuir al bien ser y bien vivir de ésta, más allá de la generación de riqueza material.
En ese contexto se entendía, y se puede seguir haciendo, que la ética empresarial debía cumplir con tres características:
- Ética no solo de las personas sino de las organizaciones. Si dejamos la ética a las personas éstas deben comportarse como héroes si su organización no lo es. El clima de la empresa debe ser ético para evitar y prevenir conductas inmorales; un clima que haga sentirse fuera de lugar a quien no actúe éticamente. Las regulaciones legales son necesarias pero no suficientes.
- Ética del interés universalizable. Es decir, una ética que no hace excepciones a favor del mejor situado. Las empresas no pueden actuar de forma desinteresada, pero el interés debe ser universalizable. Muchas empresas se han centrado únicamente en un grupo de interés, los accionistas.
- Ética no sólo de la convicción sino de la responsabilidad convencida. La ética de la convicción nos dice que hay que mantener actitudes sin tener en cuenta las consecuencias. La crisis tiene que ver con un fallo en la responsabilidad sobre las consecuencias por parte de todos los agentes (aunque algunos tienen más responsabilidad que otros). La ética de la responsabilidad corre el peligro de convertirse en puro pragmatismo, por eso el adjetivo convencida, porque debe medir por qué cree que la meta es importante.
Por la misma época surgió como un boom el tema de la Responsabilidad Social Corporativa (RSC) que se podría definir, de forma un poco libre, como toda aquella actuación voluntaria que la organización realiza para aumentar el valor para todos los grupos de interés (los famosos stakeholders). Lo realmente importante es que la RSC forme parte del núcleo duro de la empresa, es decir, del gobierno corporativo, de todas las áreas de gestión. Se decía que la RSC, reforzada en el Ethos de la empresa, en el carácter, se convertiría en una herramienta de gestión, una medida de la prudencia y un elemento de justicia. Se añadía que sería una tendencia de éxito por tres tipos de presiones:
- La sociedad civil, se creía en una ciudadanía madura que sería cada vez más exigente. Lo que es dudoso, vista nuestra actual sociedad de consumo.
- Los poderes públicos se comprometerían a respaldar a las empresas éticas (¿hasta qué punto se encarnan en la vida cotidiana?)
- Los mercados cada vez pedirían más empresas éticas, las empresas buenas sólo trabajarían con empresas éticas, las personas sólo invertirían en empresas buenas, los analistas financieros y los economistas apoyarían a estas empresas… ¿ha sido así?.
A continuación dio su visión de las causas de la actual crisis:
- Crisis generalizada de confianza, que es tanto causa como consecuencia. La crisis se desencadenó en julio de 2007 en el contexto de una innovación financiera sin control. Se aumentó el riesgo y se dispersó de forma opaca, no solo para los ciudadanos de a pié, sino también para los expertos. Siempre se delibera sobre lo que puede de ser de diferentes maneras, en eso consiste deliberar. Un gran problema es que no se ha deliberado suficientemente y eso suele conducir a la imprudencia. En situaciones de incertidumbre hay que deliberar y tomar decisiones prudentes, pero para ello es necesario tener formado el carácter (en el sentido aristotélico).
- Funcionamiento de los incentivos perversos. Hay incentivos espurios y perversos que alejan de la meta. Si funcionamos guiados por los incentivos podemos olvidar la actividad. Los buenos profesionales son aquellos que se interesan por la actividad en sí misma. Recordemos la distinción de McIntyre entre bienes internos (aquellos que son únicos y específicos de la profesión y que son los que la legitiman) y los bienes externos (fama, dinero, prestigio, poder, etc que se pueden obtener a través del ejercicio de cualquier profesión) y su visión de que una actividad se corrompe si se sustituyen los bienes internos por los externos.
- Todo descansa en modelos de vida que aconsejan decisiones imprudentes e irresponsables. Éstos no sólo se dan en los países desarrollados, sino que por el efecto emulación también se da en el resto. Las personas consumen lo que no pueden; las empresas toman riesgos innecesarios; las instituciones financieras financien lo que no debían; y los gobiernos obtienen votos fáciles prometiendo prosperidad para todos.
- Fallos en los mecanismos de regulación y control. Esto ha ocurrido más en la tradición angloamericana que en la europea. Hay que cambiar a modelos de regulación transparentes y controlados. No podemos fiarnos de la buena voluntad del regulador.
- En la empresa ha primado el cortoplacismo. La formación del Ethos, carácter, se da en el largo plazo. Y si eso ha ocurrido en la empresa qué decir de los gobiernos que duran cuatro años y buscan perpetuarse en el poder.
- Ha fallado el modelo de crecimiento y no es fácil buscar alternativa.
Y qué se puede hacer para salir de la crisis:
- Reforzar la tendencia objetiva de apostar por la ética empresarial desde el núcleo duro de la empresa, las Administraciones Públicas y los ciudadanos. Se trata de "construir sobre roca".
- Que ciudadanos, sociedad civil, organizaciones, empresas y administraciones públicas reflexionen sobre los modos de vida que nos han llevado a esta situación. Se puede vivir de otra manera y seguir siendo felices, sin sustentarnos sobre la base del consumo y el crecimiento desmedido.
- Formación de profesionales (directivos, políticos, técnicos, analistas, etc.). Profesional es un técnico que utiliza la técnica en buenas metas/fines. Para eso hay que educar la voluntad y el juicio.
- Regulación y control. Tanto externo como interno a las organizaciones.
- Revisión del modelo de crecimiento. Potenciar la economía productiva frente a la financiera. Reforzar la identidad y el carácter. Reforzar el largo plazo.
- Tener claro que la clave de la vida social es el reconocimiento recíproco y no el individualismo. La economía se debe hacer desde ahí, pensando no sólo en mi grupo de interés y, por supuesto, teniendo en cuenta a los más desfavorecidos.
¿Y usted qué opina?
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11 May, 2009, por Arantza Echaniz Barrondo
Artículo 23 (Declaración Universal de los Derechos Humanos )
- Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de su trabajo, a condiciones equitativas y satisfactorias de trabajo y a la protección contra el desempleo.
- Toda persona tiene derecho, sin discriminación alguna, a igual salario por trabajo igual.
- Toda persona que trabaja tiene derecho a una remuneración equitativa y satisfactoria, que le asegure, así como a su familia, una existencia conforme a la dignidad humana y que será completada, en caso necesario, por cualesquiera otros medios de protección social.
- Toda persona tiene derecho a fundar sindicatos y a sindicarse para la defensa de sus intereses.
"Una ocupación que sólo genera dinero es una ocupación pobre" Henry Ford 1863 - 1947, industrial norteamericano
En mi opinión el trabajo es un derecho, tal y como indica la Declaración Universal de los Derechos Humanos en su artículo 23, pero también es un deber. Todo ciudadano debe contribuir a la sociedad con su trabajo, remunerado o no. Además, es una aspiración legítima que el trabajo contribuya a nuestra autorrealización, a nuestro proyecto personal de vida buena (para ahondar en el tema de la vida buena consultar el Manual Educación para Ser de Antonio Sastre). Por esta razón en el trabajo no buscamos únicamente dinero, lo que no quiere decir que la remuneración no sea importante, ya que es un indicador del reconocimiento de nuestro trabajo.
En el ámbito de las organizaciones son clásicas algunas teorías sobre motivación como las de: Maslow y la jerarquía de necesidades (que van desde las fisiológicas hasta las de autorrealización); McGregor y sus teorías X (el hombre es vago por naturaleza, trabaja básicamente por dinero, etc.) e Y (el hombre busca en el trabajo gratificaciones de orden superior, es ambicioso, etc); Herzberg y sus factores higiénicos (que evitan la insatisfacción pero no producen satisfacción: salario, condiciones laborales, etc) y factores motivadores (reconocimiento, responsabilidad, etc.); McClelland y su teoría de las tres necesidades (afiliación - mantener relaciones cercanas y agradables; logro - superación, consecución de objetivos; poder - influir sobre otras personas para que hagan cosas).
Entiendo que un sistema de remuneración debe contribuir a tres objetivos:
- Controlar/Gestionar los costes salariales: es lógico que una empresa intente racionalizar uno de sus principales costes.
- Motivación y compromiso del personal: a través de un sistema de remuneración adecuado se puede conseguir que el personal esté satisfecho y dé lo mejor de sí mismo.
- Captar y mantener a buenos profesionales y evitar la rotación: es muy importante para una organización dotarse de un personal eficaz y eficiente y conseguir que dicho personal permanezca en la misma. Las personas son las que tienen el conocimiento y ahí radica la principal ventaja competitiva. Los productos y los servicios se pueden ‘copiar' pero la clave está en las personas.
Para que los objetivos anteriores se cumplan es necesaria la credibilidad del sistema de remuneración. Y dicha credibilidad entiendo que no es posible si no se dan las siguientes condiciones:
- Sistema justo: adaptado o adaptable a las distintas situaciones, justo interna (entre los miembros de la organización, discriminando la aportación de cada uno, justicia distributiva) y externamente (comparado con las empresas del sector). Cabría aquí la pregunta sobre la transparencia (¿la remuneración debe ser abierta o confidencial?)
- Confianza en quien va a evaluar. Si no se confía en la imparcialidad o la capacidad de quien nos va a evaluar cabrán dudas sobre el sistema.
- Implantación adecuada: Un cambio en el sistema de remuneración tiene un impacto importante, que puede ser bueno o todo lo contrario. Habrá que valorar el momento, la forma, los criterios de medición… y todo ello dependerá, a su vez, de la comunicación.
- Un sistema de remuneración variable no debe utilizarse para ahorrar costes.
- No debe ofrecerse como variable aquello que es debido por justicia (por ejemplo- la subida del IPC es un mínimo que debe asegurarse ya que de otra manera el salario real disminuye porque pierde capacidad adquisitiva).
Quiero terminar presentando y dejando para la reflexión la máxima de Reinhard K. Sprenger, autor de El mito de la motivación, "Todo motivar es desmotivar" y una cita literal del mencionado libro: "El origen de toda acción motivadora es un déficit, supuesto u observado, entre el rendimiento posible y el rendimiento real. (…) El sistema de la acción motivadora es la desconfianza hecha método" (pp.39-40).
¿Qué opina usted? ¿Puede motivar el sistema de remuneración? ¿"Todo motivar es desmotivar"?
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8 May, 2009, por José Luis Orella Unzué
La deflación es la caída generalizada del nivel de precios de bienes y servicios que lleva la paralización económica, social y política. Es el movimiento contrario a la inflación. Esta situación económica en que los precios disminuyen, es producida por una falta de demanda y es mucho más maligna y temida por los empresarios que la inflación. La deflación puede desencadenar un círculo vicioso: los comerciantes tienen que vender sus productos para cubrir al menos sus costes fijos (entendiendo que el precio ya no alcanza para pagar los costes variables), por lo que bajan los precios.
Con precios bajando de forma generalizada, la demanda disminuye más, porque los consumidores entienden que no merece la pena comprar si mañana todo será todavía más barato. En la inflación, sin embargo, ocurre todo lo contrario, dado que los consumidores prefieren comprar antes los bienes de larga duración, para anticiparse a subidas de precios.
Dado este círculo vicioso, la deflación se convierte en causa y efecto, de la falta de circulación del dinero en la economía, porque todos prefieren retenerlo. Al final, la economía se derrumba, dado que la industria no encuentra salida a sus productos y sólo consigue pérdidas. La inflación conlleva una cierta euforia social y política. La deflación por el contrario arrastra a la una paralización total de la vida ciudadana.
El desplome de los precios al 0.8 % reaviva la entrada en la deflación. En el 2007 por el encarecimiento de las materias primas, las tasas de inflación se situaron en máximo histórico hasta llegar al 5,3 %. Un año después las materias primas especialmente el petróleo ha descendido a menos de la mitad. Este fuerte descenso de la tasa de inflación, de los precios de los productos y del euríbor puede desembocar en una caída generalizada de los precios lo que supondría la deflación.
La deflación económica no está abocada necesariamente a la deflación social y política. Pero los palos de ciego de fuerzas políticas y judiciales están incrementando el desánimo y la paralización, que es compañera de la deflación.
Los Gobiernos, los medios de comunicación y, sobre todo, la sociedad en general debe buscar mecanismos tanto políticos como económicos que puedan hacer frente a la posible situación económica planteada. El producirse una deflación económica, podemos encontrarnos con una sociedad contaminada que no dejaría paso a soluciones, sino a problemas muy serios.
Hay una limitación jurídica que aleja a partes muy significativas la sociedad a desinteresarse de la política y por lo tanto a hacer crecer la deflación social y política y reducirse a subsistir de puertas adentro de su casa.
¿Quiénes serían los responsables de esta deflación si llegara a ocurrir? La desconfianza que ahora reina y el descrédito que empieza a surgir el la justicia, la falta de gobernabilidad y gobernanza , la politización de la justicia suprema y ahora la tardanza de acciones contundentes que no vemos para detener la crisis, arrastran consigo el descrédito y el desinterés social de las instituciones y de la sociedad en general.
Nadie asume la responsabilidad pública ante la crisis que actualmente estamos viviendo. En la recesión de 1927 los responsables aparecieron y se purgaron. Ahora en cambio reclaman un aumento de sus primas o el blindaje de sus sueldos. ¿Cómo construir un mundo más social ante la deflación de los salarios que ha sido aceptada por las elites políticas?
Decía el guipuzcoano Ignacio de Loyola que en tiempo de desolación no se debe hacer mudanza, pero sí el replanteamiento de la reforma. Los entornos globalizados está reaccionando tímidamente a la crisis en el ámbito industrial pero ha entrado en una deflación social y política. Y el replanteamiento de confrontación debe ser multilateral.
La crisis nos ha enseñado a que hay que renovar no sólo las estructuras económica actual, sino también las políticas, las judiciales y las intelectuales. Se debe asumir una conciencia de rechazo a lo negativo, que se definen atacando a los demás.
"Es triste que los poetas actuales se canten a sí mismos" dice Paco Ibáñez. Y continúa diciendo que "si te bajas del tren de la lucha social querrá decir que ya no tienes ilusión y que se te han apagado las luces interiores porque la palabra tuvo valor, lo tiene y lo tendrá".
Hay que llegar de nuevo a reaccionar hacia un liderazgo compartido fruto de la colaboración entre lo público y lo privado. Hay que volver al humanismo que sostiene que me hago más hombre haciendo hombres a los demás y que afirma que un pueblo se hace, haciendo pueblo a los demás.
¿Usted qué opina?
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20 June, 2008, por Gerardo Mendoza Delgado

Siguiendo con la disertación del post anterior, alrededor del tema contable internacional agrícola, es importante recordar que en países con sectores agrícolas subdesarrollados y con inestabilidad en los mercados o mercados regulados, donde la adopción de la NIC 41 representa un riesgo fiscal, es necesario pensar en la implementación de políticas fiscales asertivas para disminuir el impacto del reconocimiento inicial en la primera revalorización de activos biológicos.
En tal sentido cabe mencionar las experiencias de Costa Rica, país que adoptó la NIC 41 desde el 2002 inclusive. Este país ha dictaminado en su ley fiscal, que el registro de la diferencia de valores de activos biológicos entre el mercado y el coste en el momento del reconocimiento inicial para la adopción de la NIC 41, sea registrado en la cuenta de patrimonio sin afectar los resultados finales de la revaporización de los activos biológicos..
Casos como el que se vislumbra en las explotaciones forestales, donde no hay posibilidad alguna de realizar ingresos en caja por varios años, donde igualmente debe cumplirse con el registro de la diferencia de valores a la cuenta de resultados como lo establece el parágrafo 26 de la NIC 41, hacen pensar que esta es una de las pocas salidas para disminuir el impacto fiscal que tiene la NIC 41 en economías no equilibradas.
Si los países donde se instrumenta la NIC 41 no complementan las prerrogativas de adopción de las NIIF con políticas como las de Costa Rica, posiblemente apenas libren un infructuoso intento de normalización contable.
Costa Rica ha sentido numerosas ventajas en la información financiera de su sector económico primario, pero ha destacado a través de sus instituciones descontento general por la voracidad fiscal que se desenlaza tras las revalorizaciones y capitalizaciones actualizadas de los activos que acarrea la normativa.
Esto no deja cubierto el problema financiero, contable y la toma de decisiones en torno a los cambios en la información, al presentar en las memorias y en los estados financieros diatribas en el tema de los dividendos, el valor de las acciones, la utilidad real y la gestión de costes en las explotaciones primarias bajo NIC 41.
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30 May, 2008, por Gerardo Mendoza Delgado
Una necesidad en busca de la verdad y un acercamiento a la adopción de la NIC 41.
La contabilidad de las empresas ganaderas, donde el producto de venta vive un período fisiológico desde su nacimiento hasta su salida o venta mayor de un año, deben capitalizar la carga financiera de su operación mediante el mecanismo de los costes por absorción. Es decir, imputar a los activos biológicos en las existencias (inventarios) en proceso todos los gastos indirectos y directos que se tengan vinculados con la producción de la renta pecuaria, basándose en equivalentes de peso de la biomasa y los estadios naturales de evolución: prenatal, crianza, levante, engorde (1).
Las disociaciones metodológicas que al respecto existen, donde la discrecionalidad de los funcionarios fiscales y la creatividad contable de los propios profesionales de la contabilidad, abre una brecha ininteligible y a su vez peligrosa entre los dos extremos de la información contable, estos extremos son la veracidad de la información y la viabilidad técnica de su consecución. Si ambos polos no se tratan de unir es cada vez más difícil obtener resultados sensatos útiles para la toma de decisiones, la medición de los procesos administrativos y el cálculo de una base imponible fiable.
Las razones que más justifican esta política contable se pueden resumir en 3 premisas fundamentalmente: la primera, la larga vida del producto en proceso que supera un año de vida en el fundo que puede llegar hasta 3 años en caso de los animales machos y de 8 a 12 años en las hembras de producción, esto hace que la contabilidad tradicional del ingreso menos el egreso pierda posibilidad de cumplir con el principio contable de la asociación de ingresos y gastos; la segunda razón rodea la necesidad de un resultado confiable, que además de sensato sea real, con el objetivo de garantizar sana gestión financiera basada en los registros contables (y no solo en el flujo de fondos), información útil para medir la competitividad y análisis financiero para una transparente relación con los entes crediticios del negocio; y por último garantizar un resultado objetivo para una justa fiscalidad.
En los países donde ocurren ciclos productivos ganaderos superiores a un ejercicio económico, es indispensable la capitalización de costos a los activos biológicos, en cambio no lo es en especies menores, o en ganaderías bovinas que vagamente transcurren un proceso de 1 año como por ejemplo la ganadería intensiva de carne argentina, la ganadería intensiva de carne norteamericana, los centro de producción vacuno(2) o cualquier explotación donde genéticamente se haya logrado precocidad en los plazos de vida de las reses que se venden,.
Es notable la diferencia de los valores en libros contables de los activos biológicos en unidades de producción donde se practica la capitalización de costes, comparada con las que no lo practican. Las diferencias se acumulan por años y la información contable dice más verdades sobre el negocio en sí, tomando en cuenta que las diferencias de valor en activos con costos capitalizados en los primeros años producen utilidades no realizadas a favor de la empresa, y estas deben analizarse como patrimonio y no como resultado disponible. Es este caso, en el cual la NIC 41 representa un riesgo, pues distorsiona la información contable y fiscal desatando resultados que provocan el pago de impuestos directos por adelantado o en exceso, si la granja es contribuyente fiscal.
Es así como pueden acercarse más los extremos de la contabilidad pecuaria y lograr un escenario más sincero a través de los registros contables que inspire más confianza a los sectores agrícolas del mundo que pretenden adoptar la NIC 41 para disfrutar las ventajas del "fair value" y para lograr el objetivo de las NIIF: homologación de estados financieros en varias latitudes y armonización definitiva de la contabilidad.
(1) Ver metodología en libro publicado por el autor de este artículo: CONTABILIDAD PECUARIA y COSTOS GANADEROS. Edición primera, Librería sin Límite, 2007.
(2) Vacuno: ciclos productivos donde el animal que nace es vendido antes de su destete o retiro del seno materno.
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16 May, 2008, por Gerardo Mendoza Delgado
El "agronegocio ganadero" tiene importantes márgenes de ganancia que incrementan la estructura patrimonial de la empresa de manera mucho más acentuada que la estructura del activo a corto plazo, es decir, el negocio es favorable económicamente pero la utilidad no llega a los flujos de fondo de manera inmediata, por el contrario, permanece "caminando en el establo" por un período de tiempo importante.
Esta verdad conocida por todos los productores ganaderos, quienes deben endeudarse, y reinvertir muchas veces más de lo que se ganan para poder mantenerse en le negocio agropecuario, hace recordar la delicada situación que se plantea en la Norma Internacional de Contabilidad para la Agricultura (NIC 41), con vigencia en Europa desde el 2003.
Analizar esta situación en algunos países en particular es interesante para poder ubicar la reflexión que deseo plantear: En España particularmente está normalizada la utilización de la NIC 41 a partir del 2005 para las empresas cotizadas y para otras empresas a partir del 2007. En Costa Rica ya se ha utilizado por orden legislativa a partir del 2002 inclusive y en Venezuela que acaba de adoptarla afectará a las ganaderías grandes a partir del 2008 y a la PYME agropecuaria (1) a partir del 2010 inclusive.
Una de las situaciones más relevantes en este sentido, es la obligación de registrar las diferencias de importe entre el valor razonable de los activos biológicos y el coste histórico con el que tradicionalmente se contabiliza en el agro a la cuenta de resultados en el mismo momento en que surjan estas diferencias. Por una parte produce esta situación una homologación de los valores reales de los activos, acercando más el valor contable al valor de intercambio en el mercado. Por otro lado de una manera realmente compulsiva que no deja salidas a la opcionalidad, precisa que debe asentarse la diferencia de valores como una ganancia o pérdida del período actual.
Seria importante observar, de que forma la administración fiscal de cada país que incursione en las NIC va a interpretar estas ganancias; en muchos casos contrarias a la normativa fiscal, veremos también cómo empresas forestales, olivos, bovinos y muchos otros productores interpretarán estas diferencias de valor como una ganancia o una pérdida gravable sin la opción de darle un tratamiento como patrimonio diferido.
Estaría muy "cómodo" para el gremio agroalimentario si dentro de los estudios para la adopción de las NIC en todos los países, sobre todo aquellos con inestabilidad económica, inflación y "mercados inseguros", se incluyeran análisis para proponer mecanismos internos que puedan ser complemento de la adopción de la NIC 41, permitiendo a los productores del sector económico primario conceder una información financiera adecuada a los parámetros agro-técnicos. Es decir, que refleje la otra verdad no contemplada en la NIC 41: La necesidad de publicar memorias y datos sensatos donde se pueda presentar en el pasivo diferido o en las cuentas de patrimonio, las utilidades no realizadas o las pérdidas no descargadas.
Se piensa que la capitalización de costes a los activos biológicos, los cambios en la ley fiscal y la posible opcionalidad contable deben ser los campos de estudio para poder incursionar de manera práctica en una armonización contable viable, y no dejar sólo a la academia y a los investigadores la tarea de interpretar una normativa teórica sin haber experimentado "la transpiración de las faenas del campo".
Sería importante conocer en otras partes del mundo, las ventajas que presenta el mecanismo de costeo por absorción en empresas ganaderas tomando en cuenta la capitalización de costes por períodos fisiológicos en el momento que suceden los eventos evolutivos definiendo los cambios de estado de las manadas.
(1) En Venezuela ha sido calificada en Noviembre de 2007 la PYME agrícola como toda empresa con menos de US$ 4.000.000,00 (aprox)de ingreso bruto ó menos de 50 trabajadores, calificación publicada por la Federación de Colegios de Contadores Públicos de Venezuela (2007). www.fccpv.org.ve
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12 May, 2008, por Neida Albonoz Arias
En un artículo reciente: "Madrid: influencia del tiempo al invertir en Bolsa, 1994-2005", María Teresa Corzo y Schmitz Benedickt (madrid-influencia-del-tiempo.pdf), presentaron un estudio que relacionan directamente con la teoría de las finanzas conductuales que se conoce como Behavioral Finance.Los autores antes mencionados, plasman el análisis de la rentabilidad diaria del Índice General de la Bolsa de Madrid y su relación con las observaciones meteorológicas clasificadas en tres grupos: el primero corresponde a días con buen tiempo; el grupo dos a días con tiempo nuboso y cielo cubierto pero no completamente; y el grupo tres a días de mal tiempo en los que el cielo está casi o completamente cubierto. El objetivo del razonado era comprobar si existe diferente comportamiento en las rentabilidades dependiendo de la nubosidad o no que existiese.
Una vez que aplicaron los respectivos análisis obtuvieron indicadores estadísticamente relevantes del comportamiento no racional de los inversores o una influencia del tiempo en su estado de ánimo, porque cuanto más soleados han estado los días mejores han sido las rentabilidades. Por ejemplo en verano, los días intermedios han arrojado las peores rentabilidades. Igualmente observaron que en la estación primavera-otoño, donde el clima es suave y soleado, son los preferidos por los compradores ya que muestra las mejores rentabilidades.
Claramente vemos que esta conclusión es contraria a la teoría de la hipótesis de la eficiencia de los mercados, porque al existir esta relación entre el tiempo y las rentabilidades en ciertas épocas del año, esto podría ocasionar rarezas en el mercado, que podrían ser aprovechadas por cualquier inversor activo. Es decir, éste podría invertir en invierno comprando los títulos a un precio menor y luego vender en primavera a un precio mayor y así obtener una ganancia. Sin embargo, quedaría pendiente por analizar los costes de transacción que esto implica, y que éste inversor debe tomar en consideración a fin de determinar si la estrategia realmente es eficiente. Es decir, si la rentabilidad adicional que obtuvo compensa los referidos costes de transacción presentes en la negociación.
Personalmente, he calculado rentabilidades promedios mensuales del S&P500 que representa el mercado estadounidense, del índice general de la Bolsa de Madrid, del índice de precios y cotizaciones de la Bolsa Mexicana de Valores y del índice bursátil de la Bolsa de Caracas de Venezuela, durante el período 2001-2007. Sin realizar aún un análisis estadístico profundo, he observado que en los mercados: estadounidense, español y mexicano se presentan mayores rentabilidades durante los meses enero, mayo, agosto y octubre, lo cual podría concordar con los resultados de Corzo y Schmitz.
Sin embargo, para el caso del mercado venezolano el comportamiento de las rentabilidades es distinto, ya que las mejores rentabilidades se obtuvieron en febrero y diciembre. En este caso, debemos tomar en consideración que el mercado venezolano es emergente, es el más pequeño de los cuatro y el menos "internacionalizado". Además, es un país con clima tropical ubicado sobre el "Ecuador".
Si la hipótesis de la eficiencia de los mercados supone que la eficiencia y racionalidad de los movimientos en los precios de las acciones vienen determinados por noticias fundamentales referentes a la empresa, el clima local no debería afectar a la evolución de la bolsa. Aquí me surge la siguiente pregunta: ¿Realmente la teoría de las finanzas conductuales constituye una "anomalía" del mercado, que invalida la hipótesis de los mercados eficientes?
¿Cómo podría explicarse este "sesgo psicológico" en los mercados bursátiles donde únicamente existen dos estados del tiempo, uno de sequía y otro lluvioso, por ejemplo países con climas tropicales?
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8 April, 2008, por Yovanni Castro Nieto
Actualmente nos encontramos en una etapa muy significativa en el desarrollo y crecimiento del ser humano, donde la sociedad debe ser más solidaria y responsable, convirtiéndola en una verdadera Sociedad de la Información (SI), donde cualquier persona o institución sea parte responsable de este cambio.
En los últimos años muchas empresas se han visto incentivadas a contribuir al desarrollo de esta SI, introduciendo las nuevas tecnologías como forma de potenciar el negocio que lideran. Pero existen otras, donde esta aplicación tecnológica parece complicada y donde los directivos no se atreven a comprometer sus objetivos con el desarrollo de una sociedad.
En la PYME realmente se está contribuyendo a la Productividad Laboral y a la disminución de costes, con la incorporación las TIC lo que da lugar a la gestión tecnológica, que busca realizar los trabajos de la manera más eficiente y eficaz posible, mediante las competencias laborales que influyen en el incremento de la productividad en la empresa. También podemos decir que la informatización de la sociedad se convierte en tema central para comprender los desafíos que las nuevas tecnologías hacen sobre las PYME y en particular en los nuevos sistemas de información, lo que ha dado pie al surgimiento de la llamada "Nueva Economía".
Hoy en día, en la PYME debe existir además de una buena herramienta tecnológica para el manejo de información, habilidades gerenciales de los directivos y ejecutivos para gestionarla. Lo primero que debemos de entender, es que la gestión tecnológica es parte de la vida empresarial y actualmente todas las personas convivimos con ella, para lo cual se debe romper con el paradigma que es sólo trabajo de expertos.
Tampoco podemos dejar de lado el hecho que no todas las personas ni todos los ámbitos tienen las mismas condiciones, el acceso a Internet para algunas personas y sociedades se ve bloqueado por muchos factores, lo que produce la llamada Brecha Digital. Hay que tener muy en cuenta lo que las TIC pueden aportar a los retos mundiales: el envejecimiento de la sociedad, la brecha digital, el cambio climático, la seguridad y la asistencia sanitaria. Pero la dimensión social de la tecnología es el principal desafío que tenemos que afrontar. Razón por lo que las TIC se deben considerar más que el fin en sí misma.
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30 January, 2008, por María Andreina Moros Ochoa
El énfasis en el adjetivo "total" no está en cumplir unas especificaciones de producto o proceso comentan J. RIVERA et al (1997), sino en asegurar que el compuesto agregado de las características del producto o servicio satisfacen las necesidades del cliente.
Por otra parte, Irene MARTÍN (2000) considera que la calidad total es una filosofía de la dirección de las empresas y posee tres principios básicos que son:
- Orientación hacia el cliente, donde se presta una especial importancia a los bienes y servicios que satisfagan las necesidades del consumidor.
- Mejora continua, se refiere a la mejora de la satisfacción del cliente con eficiencia económica y sólo se puede conseguir mediante una mejora continua de los procesos productivos.
- Trabajo en equipo, donde el compromiso entre todos los miembros de la organización, proveedores y clientes es fundamental para lograr la calidad total.
De esta manera, los proveedores deben también actuar como "socios" de la empresa en ese propósito, sin perder de vista que la calidad y los costes deben ir estrechamente vinculados y no ser objetivos en pugna. Así, tanto los directivos, los trabajadores y los proveedores pueden sugerir cambios que vayan en provecho de la calidad, donde todos trabajen mutuamente para lograr la misión, visión y objetivos de la organización.
Otra opinión interesante sobre calidad total es la emitida por Enrique TORRES (2004) quien asegura que para esta creación de valor de la calidad total en las organizaciones, es necesario que se observen, analicen y ejecuten las nuevas tendencias emergentes en la política, en la sociedad, en la tecnología dentro de este mundo cada vez más global. De su conclusión, se desprenden algunas líneas de actuación prioritarias:
- La sostenibilidad: por medio de la cual se debe buscar que la empresa sea sostenible a largo plazo, procurando la plena satisfacción de todos aquellos grupos de interés que participan en la actividad.
- La gestión de los intangibles: los cuales deben incorporarse en los cuadros de mando, resultando cada día susceptibles de mayor atención, entre los que se pueden mencionar: el capital intelectual, el valor de la marca, la reputación corporativa, entre otros, que son considerados unos de los principales activos de las organizaciones.
- La innovación: entendido este concepto como la novedad que se introduce en algo para obtener un resultado mejor. Se debe manejar su búsqueda de manera sistemática para explotar al máximo la capacidad de innovación de las personas y de las organizaciones.
- La integración de las políticas: todas las políticas creadas para la consecución de los objetivos, deben ser conocidas no sólo por la alta dirección, sino que deben ser políticas integradoras que abarquen todos los ámbitos de la organización. Esto evitará divergencias y permitirá establecer objetivos comunes entre todas las áreas funcionales.
En mi opinión, sea cual sea su definición, la calidad se ha convertido en un factor diferenciador entre las empresas y por lo tanto, origina la competencia, es demandada por el cliente cuando tiene más comprensión sobre la información que maneja y se vuelve más exigente. Por ello, el término de calidad siempre debe tener inmerso el adjetivo "total", tanto en la prestación de servicios como la generación de productos. El objetivo principal debe siempre ser satisfacer las necesidades de los clientes de la forma más óptima posible.
¿Creen ustedes que dentro de las empresas actuales se desarrollan las líneas de actuación mencionadas?
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