9 Mayo, 2008, por ROGELIO FERNÁNDEZ ORTEA
En los últimos meses, he estado leyendo y trabajando un par de libros referidos al mundo emocional. El primero de ellos fue el libro de Seligman, "La auténtica felicidad", y el segundo "En busca de Spinoza" de Antonio Damasio, ambos, tengo que decir, imprescindibles para entendernos un poco más y de paso entender un poco mejor la Inteligencia Emocional (IE).
Los dos escritos, siendo de diferentes ramas de la ciencia como pueden ser la Psicología y la Neurobiología, acaban con una glosa a la parte espiritual de los seres humamos, espiritualidad que es lo que nos hace indiscutiblemente humanos. Uno de ellos, el libro de Seligman, lo hace desde el punto de vista filosófico, atendiendo a los postulados de Aristóteles sobre la buena vida y adentrándose incluso en el terreno de la Teología para presentar su punto de vista sobre la idea de Dios y cómo ésta se imbrica en la felicidad del ser humano.
Por su lado, Damasio hace lo mismo. En su libro aborda la explicación de las emociones y de los sentimientos humanos acompañándose en todo momento por uno de los principales filósofos de la historia: Spinoza. Este autor, que en otros libros ha buscado la "complicidad" de otros grandes pensadores, como en su trabajo más conocido El error de Descartes, también hace una acotación del pensamiento trascendente y espiritual al final su tratado de neurobiología.
A estos dos ejemplos, le quiero unir una frase que oí en las última semanas y que me dio que pensar. Esta frase, que tengo que confesar no me acuerdo ni dónde ni de quién la escuché, se refería a que en la actualidad, las consultas de los psicólogos están más llenas de personas que tienen problemas de "sentido" en la vida, que problemas que se consideren una patología, en otras palabras, que tienen problemas filosóficos en lugar de psicológicos.
Con todo esto, mi reflexión es que dentro del mundo de la empresa, que no deja de ser un ámbito humano, creado por y para las personas, debemos tener en cuenta aquellos parámetros que dan sentido a nuestras vidas para que, de esa forma, consigamos que los seres humanos que trabajan en ellas puedan encontrar el sentido en el trabajo que realizan. Un sentido que tendrá que estar orientado a ayudarle a entender cuál es su papel dentro de la organización, y dentro de la cadena de valor de dicha organización, pero también orientado a que las personas entiendan y den sentido al trabajo, o a dicho trabajo, en su ámbito vital… algo que parece muy sencillo pero que, como comentaban mis amigos, su ausencia llena las consultas de los especialistas en la psique humana, reduce la productividad de nuestras empresas y, en definitiva, contribuye la insatisfacción personal y social.
Sin embargo, me surgen algunas dudas… ¿Creen ustedes que la empresa es un ámbito social adecuado para desarrollar el sentido de la vida? y ¿Consideran que la Filosofía tiene cabida en las organizaciones empresariales?…
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30 Abril, 2008, por Yovanni Castro Nieto
El empresario innovador se sustenta en gran medida de su espíritu creador y tecnológico, orientado a un modelo de economía social porque contempla el cambio como algo normal y saludable para el desarrollo de su empresa… El dilema surge al plantearse la interrogante: si la empresa verdaderamente está tomando en cuenta de manera real estos tres conceptos creatividad, innovación y tecnología dentro de su desarrollo, para ser competitivos en este mundo globalizado.
Al respecto, Joseph Schumpeter, postula un desequilibrio dinámico producido por el empresario innovador y no el equilibrio y la optimización como "norma" de la creatividad. Donde la tecnología se considera una realidad central de la teoría económica y práctica.Muchos empresarios ahora empiezan a preguntarse: ¿Cómo nacen y se desarrollan las empresas creadoras e innovadoras en un mundo tan cambiante y con un espíritu tecnológico tan variado?
Esta inquietud abre un amplio campo de investigación-acción en temas ya recorridos, pero con la particularidad de que cada experiencia empresarial seguramente presenta características propias y muy diferentes dependiendo de los sectores económicos y del tamaño de la organización.
Hace algunos años, Andrei Fursenko opinaba que la creatividad y la innovación en la esfera de la alta tecnología requieren un enfoque financiero adecuado. Donde los gobiernos de los países, deben desempeñar la importante función que consiste en crear mecanismos de inversión directa y organizaciones que ayuden a orientar de manera real y puntual el problema competitivo.
Estoy de acuerdo con la opinión de Fursenko, pero también los gobiernos deben tener en cuenta que actividades promovidas por algunas empresas para explotar la creatividad, en ocasiones se convierten en delito. En Internet, el hackeo y crackeo de tecnología es una constante, debido a que programadores y tecnólogos destripan cualquier dispositivo, desde una batidora a una videoconsola, para lograr que haga algo para lo que no había sido diseñado, como lo afirma Adolfo Estalella
La creatividad está en cada una de los seres humanos que integran la empresa y al unísono integran en entorno social, el problema está en cómo canalizarla y descubrirla, para eso el empresario debe tener en cuenta que el conocimiento no es suficiente, se debe tener una empresa innovadora. No se debe olvidar, que el conocimiento lo encontramos realizando vínculos organizacionales, alianzas estratégicas y gestionando procesos, pero si no existe un espacio entre accionar y poner en práctica el conocimiento, no habrá espontaneidad creativa, ya que la combinación de conocimiento y creatividad derivan la innovación necesaria para canalizar la solución del problema o generar la respuesta necesaria al margen del movimiento económico y social del mercado.
Las innovaciones en la empresa deben ser de impacto, en ocasiones radicales, incrementales y organizacionales, desarrollándose simultáneamente el área tecnológica. Lo que indica que la empresa no puede esperar terminar una etapa para empezar la siguiente.
También se debe tener en cuenta que la innovación no es sólo cuestión de empresarios, sino que muchas veces los proveedores y consumidores son los innovadores y es aquí, donde se debe fomentar la capacidad creadora y formativa para activar un proceso de oportunidades, ya que como dice Peter Drucker, la mayoría de las innovaciones son el resultado de una intensa y consiente búsqueda de oportunidades.
Las oportunidades a las que se refiere Drucker son: Lo inesperado ocurre; incongruencias; necesidades del proceso; cambios en la industria y el mercado; cambios demográficos; cambios en la percepción y nuevo conocimiento. Cuatro de ellas se encuentran dentro de la empresa y las otras tres son fuentes de innovación que se encuentran en el ambiente intelectual y social. Pero todas ellas, tienen un común denominador que es el capital humano que debe funcionar como el eje principal por donde giran las oportunidades.
Podemos concluir, que los procesos estratégicos en la empresa están cambiando aceleradamente, debido como ya lo mencionamos al inicio a la competitividad globalizada a la que estamos expuestos. Por esta razón, el espíritu creativo e innovador es dinámico, debe estar sustentado por la tecnología y debe aprovechar las oportunidades. Como diría Charles Mingus: "Hacer lo simple complicado es común; hacer lo complicado simple, terriblemente simple, eso es creatividad"
¿Usted qué opina?
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11 Abril, 2008, por María Sánchez Fiz
Al parecer existe una Responsabilidad Social Corporativa (RSC) desde la perspectiva empresarial que puede ser considerada un elemento de marketing, pero también puede estar orientada al consumidor.
De esta manera, en ocasiones puede que la RSC sea más cuestión de marketing, de "imagen" a fin de cuentas. Aún siendo así, es realmente positivo que las empresas desarrollen obras sociales invirtiendo un poco de sus beneficios en labor social lo que no quiere decir que están siendo socialmente responsables. Pero si resulta especialmente relevante que conjuguen el equilibrio entre los intereses empresariales y los intereses sociales.
La RSC es una "labor" que debiera estar presente en todas las organizaciones tanto interna como externamente. Lo ideal sería que fuera un elemento integrado en la cultura empresarial de manera voluntaria, pero como sabemos que los ideales no siempre existen detrás de las acciones, estaría bien que por lo menos se cumpliera un mínimo de responsabilidad social de manera discrecional en lo que a economía y justicia se refiere. A partir de ahí, la empresa socialmente responsable desarrollará valores culturales logrando de esta manera, fortalecer el liderazgo resonante de la organización .
¿Usted qué opina?
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10 Abril, 2008, por ROGELIO FERNÁNDEZ ORTEA
Hoy quiero comentar sobre una nueva web que ha puesto en marcha Consorcio de Inteligencia Emocional (CiE) a través del Clúster del Conocimiento / Innovasque.
La web, centrada en la Inteligencia Emocional en la organizaciones, está diseñada para permitir la interacción con los visitantes y tiene partes bien diferenciadas. En la parte central se destacan las principales asociaciones colaboradoras del Consorcio así como las organizaciones que pertenecen a él, compuestas principalmente por consultoras de la Comunidad Autónoma País Vasco, y que desarrollan la Inteligencia Emocional en las organizaciones. En esta misma parte central, destacan los apartados explicativos de lo que es el Consorcio, en los que se incluyen su misión, visión y valores y la forma de adhesión al organismo y a sus plataformas de colaboración; los participantes del Consorcio; las diferentes líneas de trabajo que realiza, como pueden ser la sensibilización, la internacionalización, la transferencia e intercambio de conocimiento y la metodología y herramientas de medición, y, por último, la parte dedicada a los proyectos que se están realizando.
En la parte derecha de la página nos encontramos con un apartado orientado a la transferencia de conocimiento, en el que podemos encontrar diferentes opiniones y reflexiones; un apartado destinado a documentos y presentaciones en el que podemos encontrar PowerPoint de Abel Cortese, de David Caruso y Annie Mckee entre otros muchos autores importantes autores; otro apartado destinado a lecturas compartidas; estudios e investigaciones, y publicaciones del Consorcio así como el acceso al bolg de inteligencia emocional.
El lado derecho de la web se destina a la Inteligencia Emocional en las organizaciones. En él quiero destacar el apartado orientado a informar sobre la oferta formativa que realiza el CiE; la oferta de las diferentes consultoras miembros el Consorcio; las diferentes herramientas y metodologías con las que cuenta, y dos apartado muy interesantes: uno de ellos destinado a la posibilidad de realizar consultas en red y el otro dedicado a la posibilidad de solicitar una demanda de servicio a los miembros del CiE.
En la parte inferior, podemos obtener diferentes definiciones del constructo Inteligencia Emocional, bibliografía, links de interés y un apartado destinado a expertos en materia emocional.
Para ir concluyendo esta presentación, quiero destacar la posibilidad de poder tener acceso a un newsletter que edita el CiE y que aporta las novedades que se van produciendo en el entorno de la Inteligencia Emocional en las organizaciones.
Como ven, una web muy interesante e innovadora ya que se orienta a la empresa centrándose en algo muy humano: las emociones. Pero para poner punto y final a este post me gustaría realizar dos consideraciones. Una de ellas es hablar del esfuerzo que está realizando el CiE y el Clúster del Conocimiento para poner en la red una herramienta de estas características pionera en el territorio. La otra consideración se refiere a usted…
¿Cuál es su opinión sobre esta página web?
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28 Marzo, 2008, por Nerea Pérez Luis

Pienso que la Responsabilidad Social (RS), depende en gran medida de los valores y principios que tengamos cada uno de nosotros porque, al fin y al cabo, será lo que nos impulse a actuar de una forma concreta. Puede que algunos actúen por mera imagen de organización, otros porque lo dice la ley y la mayoría, espero, por el hecho de que si cada uno de nosotros aportamos algo, el beneficio obtenido en común será superior (tanto como organización, como entorno social).Por otro lado creo que es importante reconocer que hoy en día no compramos los productos sólo por la necesidad que tenemos por cubrir. A la hora de comprar, hacemos hincapié en diferentes aspectos que influyen en nuestra compra o decisión final: la imagen de la marca, la capacidad de consumo, la práctica de comportamiento social adecuado y responsable de forma tanto interna como externa entre otras. Es importante saber que los consumidores estamos cada vez más informados y somos cada vez más sensibles con lo que ocurre a nuestro alrededor.
En mi opinión, el gestor de empresa o la alta dirección de las organizaciones son las que han tenido y tendrán la última palabra en el momento de proponer políticas orientadas a la RS, qué estrategias debe implantar la empresa… y qué se va a llevar a cabo, por lo tanto, en el campo de la RS, pero siempre tenemos que destacar que todas y cada una de las personas que forman la organización tienen que ser conscientes de que la RS nos compete a todos y, por tanto, que cada grano de arena que aportemos cada uno será un gran paso hacia la producción de entornos sostenibles. Pero no sólo como parte de la organización. Somos personas que necesitamos seguir viviendo en sociedad. Por ello, tenemos que ser conscientes de que cada pequeño traspié que podamos realizar todos nosotros puede, al final, convertirse en errores irreversibles.
Quiero decir con todo esto que si empezamos por concienciarnos nosotros mismos y conseguimos hacerlo con alguna de las personas que nos rodea, ya hemos dado un gran paso y esto podría cambiar en positivo el rumbo de la RSC. De hecho creo que es un tema que debe considerase dentro de la formación cultural de las personas, así dejaría de ser una moda, una política necesaria…. Porque si todos lo hacemos sin necesidad de imponer leyes, normas o reglas, lograremos, cuidar y mantener nuestro entorno.
¿Usted qué opina al respecto?
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25 Marzo, 2008, por Alfonso Ernesto Benito Fraile
En diciembre de 2007 se presentó en el Campus de San Sebastián de la Universidad de Deusto el libro titulado "Empresa y Responsabilidad Social en Gipuzkoa" . Este libro es el resultado del trabajo de investigación de un grupo de profesores y colaboradores durante el año 2006. El libro, y el trabajo de investigación, se dividió en 4 partes que tratan distintos aspectos de la Responsabilidad Social Corporativa en Gipuzkoa.La primera parte, es una introducción a la situación de la RSC en Gipuzkoa, así como a una exposición de la situación económica y empresarial en clave de responsabilidad social. Tal como recoge el editor del libro, J.M. Guibert , en la presentación, "presenta los contornos sobre los cuáles se sostiene el actual movimiento de RSE que tanto auge está teniendo en el ámbito empresarial y, a partir de ellos, analiza cuáles son algunas de sus principales limitaciones".
La segunda parte, ‘Análisis de la persona dentro de la organización como objeto de la Responsabilidad Social Corporativa', tiene como objetivo el descubrir qué acciones son consideradas como importantes y prioritarias a la hora de iniciar o desarrollar procesos de Responsabilidad Social Corporativa Interna (RSCI) por parte de dichas empresas. Para ello se realizaron una serie de expertos que por su desempeño profesional tienen relación con colectivos implicados en la dimensión interna de las organizaciones.
La tercera parte, fija su objetivo en otra dimensión de la RSC como es el consumidor y su opinión acerca de la Responsabilidad Social Corporativa, "los temas que se tocan son: notoriedad e importancia de la RSE para el consumidor, importancia de las distintas áreas de la RSE, disposición a castigar a empresas que no sean socialmente responsables o a pagar un sobreprecio por la RSE, la RSE como criterio de elección de marcas, nivel de información real y deseado sobre la RSE, opinión sobre las motivaciones empresariales para involucrarse en la RSE o sobre el futuro de la RSE o sobre la RSE en la propia empresa."
Por último y atendiendo a la realidad empresarial de Gipuzkoa donde predominan las pymes, la cuarta parte se centra en la pyme familiar guipuzcoana. "Tras presentar la realidad de la pyme y la empresa familiar en el ámbito guipuzcoano, los autores han colaborado con el IESE-Universidad de Navarra para identificar las características relevantes que condicionan su comportamiento socialmente responsable. […] El informe termina realizando unas recomendaciones y señalando unas propuestas de acción para la empresa."
Aunque este libro no sea quizá la lectura más recomendada para unas vacaciones, si que consideramos que es un buen material para aquellos que quieran acercarse, desde un punto de vista más académico, a la Responsabilidad Social Corporativa, ya que aunque se centra en la realidad de Gipuzkoa, se pueden extraer conclusiones aplicables a otras realidades.
En esta investigación participaron: José M. Guibert (Coord.), Cristina Aragón, Begoña Arrieta, Alfonso Benito, Iñaki Beti, Kristin Cappuyns, Yovanni Castro, Cristina de la Cruz, Rogelio Fernández, Iñaki García, Juan José Gibaja, Cristina Iturrioz, Luis Martínez, Ruth Martínez, Alazne Mujika y Francisco José Olarte.
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14 Marzo, 2008, por Iosune Agirre Agirre
Está claro que la Responsabilidad Social Corporativa es una realidad del día a día de todas empresas. Se habla mucho del concepto y de las acciones que deben llevar a cabo las empresas. También se habla que las PYME deben ser consecuentes con lo que hacen y que deben respetar el entorno en el que actúan. Al parecer debemos integrar este concepto en nuestro día a día y que todas las empresas tanto las grandes como las PYME deberían tener siempre un verdadero comportamiento ético y responsable si quieren sobrevivir en un mundo cada vez más exigente y globalizado, con personas que, cada vez más, señalan y acusan a las organizaciones que actúan de manera irresponsable con un mundo sostenible.
Lo que no está tan claro, es si todos los seres humanos "consumidores", comprendemos lo mismo por este concepto. Estoy segura que a mucha gente lo primero que se le ocurre al oír Responsabilidad Social Corporativa (RSC), es exclusivamente el cuidado que debemos tener con el medio ambiente, pero no piensan en la RSC interna y externa de la empresa. Aunque no debemos ignorar la importancia de este aspecto, pues a lo largo del tiempo las empresas han hecho mucho daño al entorno natural medioambiental debemos tener una visión más amplia sobre el concepto de RSC.
Las PYME deben ser responsables externa e internamente; es decir, con los miembros de la misma y con los miembros de la sociedad. El concepto de empresa ha ido adaptándose a las realidades que vivimos a lo largo del tiempo, y nos encontramos ahora mismo discutiendo la importancia de las personas y de sus derechos… Es por esto que las organizaciones deben actuar con mucha precaución, con mucha ética, con valores sólidos y con muchos principios al referirse a la RSC.
Las empresas deben cuidar a los stakeholders, relacionarse con todos los grupos que formamos la sociedad de manera sincera y transparente, respetuosa y responsable. Deben adaptarse a la nueva economía y centrarse en el hoy, ya que el tradicionalismo ha dejado de existir, situación que hace unos años ni se planteaba en los planes del ámbito empresarial.
Las empresas han pasado décadas contaminando y destruyendo los entornos sin regular y normalizar su existencia en el tiempo, teniendo en cuenta simplemente sus intereses de crecimiento y desarrollo económico. Esto ha llevado a los ciudadanos que ahora mismo estamos inmersos en la sociedad de la información a estar más comunicados, más concienciados y ha reconocer los peligros de la contaminación y el problema del cambio climático, entre otros. Razones por lo que las empresas han tenido que empezar a generar políticas orientadas a cuidar prudentemente lo que hacen y lo que dicen
Por lo tanto, y a modo de conclusión, cabe decir que para desarrollar todo este concepto tan conocido por todos y tan poco comprendido por muchos, es necesario generar mecanismos de acción colectiva, incitando a actuar de forma solidaria y responsable, sobre todo, debemos empezar por comprender responsablemente nuestro compromiso con un mundo sostenible, solidario y complaciente para las actuales y futuras generaciones de seres humanos que deben ser por naturaleza socialmente responsables.
¿Usted qué opina?
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13 Marzo, 2008, por Yovanni Castro Nieto
Los conceptos de intangibles y la gestión empresarial son una verdad que puede ser absoluta dentro de la empresa que empiezan a aplicarse con notables resultados en la gestión directiva de algunas organizaciones. Sin embargo, la realidad actual de las empresas ha demostrado que estos conceptos no son una simple tendencia o moda. Su utilidad para el desarrollo de las personas y las organizaciones ha venido marcando pauta en las labores, servicios y obligaciones dentro de la empresa.
Uno de los procedimientos más usados y menos incuestionable son los grupos humanos para el desarrollo de los trabajos en equipo disciplinados, considerados, en muchas ocasiones, como una ventaja competitiva de las empresas para liderar el mercado. Igualmente se valoran, las expectativas flexibles que generan la nueva sociedad, permitiendo a los trabajadores congeniar las actitudes familiares con las actividades laborales y profesionales.
Hay una preferencia con tendencia creciente hacia el futuro, por aspectos tales como trabajar y sobrevivir, muchas veces sin importar la distancia, el idioma o el salto cultural. El capital humano cada día elige entornos laborales que le pueda dar valor agregado a su personalidad y que los pueda ayudar a desenvolverse de manera globalizada, ya que en las empresas tanto en el pasado, presente y futuro generalmente lo importante sigue siendo la experiencia frente a la profesión o el título.
Por otro lado, valores como la lealtad y la pasión de las personas que forman una organización según Vijay Govindarajan, profesor de Tuck School of Business at Dartmouth, el cual ha analizado los líderes más destacados del mundo basando su estudio en la lista Fortune 500 titulado como: "The Emotionally Bonded Organization: Why Emocional Infraestructura Matters and How Leaders Can Build It", que se hará público próximamente. Para él, existen ocho factores que ayudan a crear una infraestructura emocional, que genera la lealtad y la pasión, pero advierte que no es fácil. A cambio, esta "infraestructura" es más duradera que la física o la intelectual, y es más difícil de imitar por la competencia agrega Raúl Morales.
También debemos observar como la movilidad se convierte de alguna manera en un fundamento estratégico de la gestión empresarial actualmente, basada en la gestión de la información, lo que lleva a replantear y a desarrollar tendencias visionarias de dirección estratégica en la empresa. Esto, se debe al crecimiento acelerado en la base de conocimientos, que respresenta una imagen de cambio, que requiere gran estabilidad económica, social y cultural de los entornos donde se desarrolla la empresa. De lo contrario, la sociedad en general se vería sometida a movimientos difíciles de soportar, sin dejar de tomar en cuenta la presencia del caos tecnológico que todo esto puede ocasionar.
Afirma M Doyle que "no habrá cambio exitoso si no hay formación para el cambio". Yo agregaría "formación para la gestión de información en la toma de decisiones", generar un proceso claro de cambio entre la gestión tradicional, la calidad de capital humano leal y el compromiso de todos los que forman la organización con los objetivos de la empresa; hoy en día seguirá siendo una situación dinámica que debe contemplar: "dónde queremos ir, cómo queremos llegar allí y cómo estaremos cuando lleguemos".
…Usted ¿Qué opina al respecto?
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12 Marzo, 2008, por ROGELIO FERNÁNDEZ ORTEA
Muchas veces nos preguntamos que tienen que ver las emociones en la empresa, o qué fundamento tiene la Inteligencia Emocional (IE) dentro de la gestión de las organizaciones. En mi opinión, tienen mucho que ver ya que las personas se configuran como pieza fundamental de la competitividad en nuestra sociedad, y las emociones constituyen a la persona tanto como su parte racional, y ambas son necesarias en una persona bien integrada.Sin embargo, este razonamiento puede parecer demasiado general, poco concreto, y para dar otro ejemplo de la importancia de la IE en la empresa quiero hacer referencia a uno de los procesos que más incidencia tienen en el futuro de nuestra organizaciones y en nuestras vidas: el Cambio.
Mucho se ha escrito sobre este asunto y mucho más se ha invertido en él, tanto de las instituciones públicas como desde el ámbito privado, para que las personas sean capaces de abrazar el cambio en sus organizaciones. Cambio que por otro lado se hace indispensable en entornos caóticos y poco estables como los que vivimos en el que la flexibilidad se hace indispensable no sólo para los trabajadores sino también para la propias organizaciones. Pero hay algo detrás de este proceso que es capaz de impedir sus desarrollo, una emoción: el miedo.
El miedo a lo desconocido; el miedo a la pérdida de un estatus laboral conseguido durando mucho tiempo; el miedo a perder lo poco que se tiene; miedo a perder la comodidad; miedo a perder el poder; miedo al fracaso; miedo al ridículo; miedo a tomar la iniciativa; miedo a no encontrar el camino; miedo a perdernos en él; miedo a no poder volver… Miedos todos estos que paralizan el proceso, que paralizan el cambio, que nos paralizan como personas y que hace que sigamos haciendo lo mismo, incluso sabiendo que si seguimos haciéndolo tendremos más de lo mismo… la inmovilidad y con ella el fracaso, la no mejora, la extinción de la empresa.
¿Pero es siempre esta emoción una cortapisa para el cambio? No lo creo. Existe un miedo movilizador, no paralizante, que es la emoción que nos puede impulsar a los procesos de cambio organizativo. Un temor que nos prevee de lo que nos puede ocurrir de no cambiar; temor a perder nuestra posición competitiva y que hace que iniciemos el proceso de cambio. Un miedo adaptativo y que ha valido a la especie para poder sobrevivir a lo largo de toda la historia de la humanidad y que la empresa tiene que saber gestionar para aprovecharlo para su propia supervivencia, para su crecimiento y competitividad…. La diferencia entre ambos… la gestión de las emociones: la Inteligencia Emocional.
A mi entender, el saber percibir y comprender y gestionar nuestra emociones, bien sean personales como organizativas, puede ser la diferencia entre la supervivencia y la extinción, entre el cambio y el inmovilismo, entre la permanencia y la innovación. Debemos saber gestionar inteligentemente las emociones para que su fuerza sea capaz de movilizarnos y, con rostros, a la organización hacia nuevos espacios de competitividad organizacional y de mayor felicidad personal. Espacios, en definitiva, para el cambio.
Para concluir esta reflexión sobre las emociones y el cambio en la empresa, me gustaría plantearles dos preguntas…
¿Qué harían si no tuvieran miedo? y ¿Qué cambiarían en sus vidas y en su trabajo?
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7 Marzo, 2008, por Francisco Javier Bárez Cambronero
Las personas como seres sociales, y ¿sociables? que somos, constituimos en nuestras interacciones y relaciones sociales un continuo e indisoluble entramado de flujos de conocimiento, habilidades y ……emociones. Todo ésto lo hacemos a través de la comunicación (verbal y no verbal). Es importante resaltar que las dimensiones del ser humano son: Lingüístico, Emocional, Corporal y Trascendental; y siendo seres lingüísticos y sociales, el lenguaje se convierte en un fenómeno social. Es la forma más evidente de relacionarnos entre personas.
Las relaciones interpersonales se desarrollan mediante la conversación, y el tipo de conversación que se establece entre dos o más personas nos permite conocer qué tipo de relación mantienen esas personas.
Por tanto, si colocamos esta conversación en un contexto laboral, podemos saber si la relación es de compañeros, de jefe a subordinados y del tipo de liderazgo existe. Cobrando una especial y fundamental importancia de "cómo se dicen las cosas", cómo se expresan y transmiten las emociones. Sabemos que las emociones se contagian, por lo que según qué actitud adoptemos a la hora de comunicarnos podremos crear un buen o mal ambiente de trabajo. Por ejemplo: Si adoptamos una comunicación ecológica (Adolfo Blanco) y el estímulo emocional es positivo crearemos un entorno agradable y de cooperación. Si por el contrario es una comunicación tóxica habremos contaminado el ambiente con un estímulo emocional negativo que se dirigirá hacia…la frustración, ira, resentimiento, resignación, insatisfacción, ineficacia que se verá reflejada en el cumplimento de los objetivos de las organizaciones.
Hago esta reflexión desde el convencimiento de que "cuidar las formas es importante", y también de que las emociones juegan un papel fundamental como "facilitadoras" de nuestras vidas, y por tanto, identificarlas, regularlas y expresarlas de forma Emocionalmente Inteligente dejando fluir una buena comunicación evita situaciones estresantes que nos alejen de la felicidad y la cordialidad de un ambiente laboran (Trabajo disciplinado en equipo).
Las personas muchas veces reaccionamos de forma diferente a la esperada, frases equivocadas, originan emociones y respuestas negativas inesperadas que no hacen otra cosa que elevar el grado de agresividad y conflicto. Además de generar tristeza y miedo. La mezcla de emociones muchas veces tiñe de negro el presente y de tinieblas el futuro. Entonces: ¿Porqué fluyen las emociones?, ¿Porqué el ser humano le cuesta fluir emocionalmente en momentos de alto estrés para escuchar y comprender a sus semejantes?.
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