30 Abril, 2008, por Yovanni Castro Nieto
El empresario innovador se sustenta en gran medida de su espíritu creador y tecnológico, orientado a un modelo de economía social porque contempla el cambio como algo normal y saludable para el desarrollo de su empresa… El dilema surge al plantearse la interrogante: si la empresa verdaderamente está tomando en cuenta de manera real estos tres conceptos creatividad, innovación y tecnología dentro de su desarrollo, para ser competitivos en este mundo globalizado.
Al respecto, Joseph Schumpeter, postula un desequilibrio dinámico producido por el empresario innovador y no el equilibrio y la optimización como "norma" de la creatividad. Donde la tecnología se considera una realidad central de la teoría económica y práctica.Muchos empresarios ahora empiezan a preguntarse: ¿Cómo nacen y se desarrollan las empresas creadoras e innovadoras en un mundo tan cambiante y con un espíritu tecnológico tan variado?
Esta inquietud abre un amplio campo de investigación-acción en temas ya recorridos, pero con la particularidad de que cada experiencia empresarial seguramente presenta características propias y muy diferentes dependiendo de los sectores económicos y del tamaño de la organización.
Hace algunos años, Andrei Fursenko opinaba que la creatividad y la innovación en la esfera de la alta tecnología requieren un enfoque financiero adecuado. Donde los gobiernos de los países, deben desempeñar la importante función que consiste en crear mecanismos de inversión directa y organizaciones que ayuden a orientar de manera real y puntual el problema competitivo.
Estoy de acuerdo con la opinión de Fursenko, pero también los gobiernos deben tener en cuenta que actividades promovidas por algunas empresas para explotar la creatividad, en ocasiones se convierten en delito. En Internet, el hackeo y crackeo de tecnología es una constante, debido a que programadores y tecnólogos destripan cualquier dispositivo, desde una batidora a una videoconsola, para lograr que haga algo para lo que no había sido diseñado, como lo afirma Adolfo Estalella
La creatividad está en cada una de los seres humanos que integran la empresa y al unísono integran en entorno social, el problema está en cómo canalizarla y descubrirla, para eso el empresario debe tener en cuenta que el conocimiento no es suficiente, se debe tener una empresa innovadora. No se debe olvidar, que el conocimiento lo encontramos realizando vínculos organizacionales, alianzas estratégicas y gestionando procesos, pero si no existe un espacio entre accionar y poner en práctica el conocimiento, no habrá espontaneidad creativa, ya que la combinación de conocimiento y creatividad derivan la innovación necesaria para canalizar la solución del problema o generar la respuesta necesaria al margen del movimiento económico y social del mercado.
Las innovaciones en la empresa deben ser de impacto, en ocasiones radicales, incrementales y organizacionales, desarrollándose simultáneamente el área tecnológica. Lo que indica que la empresa no puede esperar terminar una etapa para empezar la siguiente.
También se debe tener en cuenta que la innovación no es sólo cuestión de empresarios, sino que muchas veces los proveedores y consumidores son los innovadores y es aquí, donde se debe fomentar la capacidad creadora y formativa para activar un proceso de oportunidades, ya que como dice Peter Drucker, la mayoría de las innovaciones son el resultado de una intensa y consiente búsqueda de oportunidades.
Las oportunidades a las que se refiere Drucker son: Lo inesperado ocurre; incongruencias; necesidades del proceso; cambios en la industria y el mercado; cambios demográficos; cambios en la percepción y nuevo conocimiento. Cuatro de ellas se encuentran dentro de la empresa y las otras tres son fuentes de innovación que se encuentran en el ambiente intelectual y social. Pero todas ellas, tienen un común denominador que es el capital humano que debe funcionar como el eje principal por donde giran las oportunidades.
Podemos concluir, que los procesos estratégicos en la empresa están cambiando aceleradamente, debido como ya lo mencionamos al inicio a la competitividad globalizada a la que estamos expuestos. Por esta razón, el espíritu creativo e innovador es dinámico, debe estar sustentado por la tecnología y debe aprovechar las oportunidades. Como diría Charles Mingus: "Hacer lo simple complicado es común; hacer lo complicado simple, terriblemente simple, eso es creatividad"
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22 Febrero, 2008, por BEÑAT MARTÍN PEREIRAS
La razón de ser de las empresas va cambiando cada día. Aunque sabemos que sus valores y principios cuesta mucho cambiarlos, es un proceso lento pero que poco a poco va ganando terreno en gran medida por que cada vez más se va incrementando la participación de las empresas en la sociedad y la sociedad en la organización.Por ello las empresas tienen que tener en cuenta el impacto que tienen las acciones desarrolladas por su sociedad, es más, ¿cómo van a afectar al entorno?. Tienen que tener asumir realmente que ellos forman parte de ese entorno y que deben de cuidarlo por que es su "obligación".
Pero esta acción no ha de ser tomada como una obligación si no como una relación de mutuo beneficio con la sociedad a la que pertenece. Ahora que estamos preocupados por la sostenibilidad, es el momento en el que las organizaciones devuelvan a la sociedad acciones socialmente responsables. Deben de contribuir al desarrollo de la sociedad en la que conviven.
Las empresas según van cubriendo sus necesidades básicas (éxito, permanencia, cuota de mercado, supervivencia, o cuanto más se desarrolla y estabiliza la economía del país) están llamadas a tomar conciencia de que forman parte de la sociedad y ésta cada vez les va ir exigiendo más. Las organizaciones tienen que tener en cuenta que es en este entorno donde desarrollan sus actividades y si quieren seguir haciéndolo es primordial para ellas cuidarlo.
Los empresarios deben de incluir la RSC dentro de sus decisiones sociales. La atención de la RSC en la empresa no solo se queda en cuanto al medio ambiente sino que también a lo ético, económico y legal (actuar correctamente respecto a las normas). Aunque de entrada todo parezca muy complicado y poco atractivo, en gran medida debido al radical cambio interno que hay que realizar dentro de las empresas. Si a esto se suman los gastos de adaptación (nuevas tecnologías de información y comunicación entre otras) todavía parece más complicado.
Está claro que las empresas que han decidido aplicar la RSC dentro de su filosofía, poco a poco están disfrutando de los beneficios internos y externos que están logrando. Además está apuntando a un negocio de cara al futuro, puesto que su imagen de cara a la sociedad indica que lo están haciendo bien.
Soy consciente que muchas empresas utilizan la RSC para generar marketing, pero que más da con tal de que hagan lo correcto. Además cuantas más empresas comiencen con esto mejor, por que con el tiempo la sociedad les irá exigiendo más y más, y para cuando deje de ser "una moda", estará tan integrado en las organizaciones que imaginar una empresa sin RSC sea como pensar en una empresa sin departamento de dirección o algún departamento esencial necesario para lograr los objetivos.
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15 Febrero, 2008, por Ainara Atutxa Zalduegi
Soy nueva en estos derroteros… no en mi autopercepción como ser emocional (siempre presente y evidente en mi carácter), sino en cuanto a escribir en este blog lo que desde mi humilde opinión creo y siento como ser emocional.
Si me permitís en esta primera ocasión, voy a hablaros de mi momento actual, pero aprovechando eso sí, mi historia para hablar de las emociones, que es de lo que se trata y pretendiendo haceros llegar el por qué de mis palabras… "hoy me siento… artista".
Hace tan solo unas semanas he cambiado de trabajo y he iniciado algo nuevo y diferente, que apenas guarda relación en lo técnico con mis 8 años de trayectoria anterior, pero impulsada por algo que en mi interior me decía que era el momento de probar y de hacerlo además por iniciativa propia, montando mi propia empresa junto a otras dos personas, experiencia también nueva para mí.
Inicio este camino llena de ilusión, de proyectos, ideas… pero también de dudas lógicas ante una situación de cambio… ¿seré capaz?, ¿podré?, ¿me gustará?… pero en cualquier caso, con el convencimiento de haber empezado a andar mi propio camino… a definir mi propia senda en cuanto a dónde y a qué quiero destinar mis esfuerzos y energías…
Ser emocionalmente inteligente en el trabajo, este es el tema del que quiero escribiros, pero no desde la perspectiva de la que en otras ocasiones he leído y comparto (aquella basada en que el resultado de mi trabajo en cuanto PERSONA, es el resultado de mis habilidades o competencias racionales y cognitivas, junto a las emocionales), sino desde un estadio anterior o previo: la perspectiva de la razón y emoción a la hora de elegir a qué trabajo voy a dedicar mis habilidades o competencias racionales y emocionales, a qué me voy a dedicar, en qué quiero trabajar…
Sin tener una vocación clara en la vida, estudié una carrera, derecho económico, que amplia posibilidades, abre puertas… una vez terminada la carrera me dediqué durante muchos años a la consultoría, un trabajo que igualmente amplia posibilidades, abre puertas, …
Hoy tengo la sensación de que a medida que cumplo años, tengo más claro lo que quiero en la vida a todos los niveles, entre ellos el laboral y sobre todo lo que no deseo, y siento una necesidad: la de hacer que mi trabajo se asemeje lo máximo posible a mi ser, a mi identidad, a mis potencialidades, a aquello que me "diferencia" de los demás, a aquello con lo que disfruto… y que en definitiva, al permitirme ejercitarlo, me hará feliz.
Me apetece experimentar y trazar un camino que tenga que ver más conmigo, que yo misma diseñe y modele… como si tuviera un trozo de arcilla ante mis manos que pudiera modelar a mi gusto…, como el artista…, buscando la realización de la visión, la misión y el objetivo emprendido.
Hay quien dice que el trabajo es solo eso, trabajo… pero estando de acuerdo con que tan solo representa uno de los pilares de mi felicidad, lo cierto es que paso 8 horas al día, 40 horas a la semana, 320 horas al mes y alrededor de 1800 horas al año en el trabajo… Que no dejan de ser 1800 horas de MI VIDA!
Y llegados a ese punto, quiero que el trabajo se asemeje lo máximo posible a lo que quiero que sea mi vida.
Quiero construir mi vida y construir mi trabajo, al menos en la parte en la que no dependa del azar o de la fortuna, sino de mí.
Quiero que se trate de mi camino, al margen de lo que socialmente o para otros, sea más o menos "normal", más o menos comprendido, compartido o aceptado.
Quiero que la "escultura" que yo modele sea mi obra de arte, y refleje parte de mi ser y de mi sentir, que sea reflejo de mi personalidad, de mi identidad… y sentirme identificada con ella al verla.
Y es que… voy proporcionándome respuestas… y todas me levan a un mismo punto: mi felicidad la encuentro más por la senda del SER que por la senda del DEBER SER… por la senda del VIVIR MIS SUEÑOS, MÁS QUE POR LA DE SOÑAR MI VIDA… implica riesgos, dudas, inseguridades… pero conlleva autenticidad…
¿Qué es el trabajo? ¿Qué es soñar? ¿Qué es vivir?…Todo esto es, ¿ser emprendedora?
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11 Febrero, 2008, por Carmen Cecilia Ochoa Arellano
Durante el Foro Económico Mundial, se trataron cinco ejes centrales para la economía mundial:
1.- Colaboración empresarial en un ambiente de competencia
2.- Atacar la inseguridad económica
3.- Alinear los intereses entre países
4.- Explorar nuevas alternativas de producción que ofrecen los recursos naturales
5.- Entender las futuras tendencias económicas
El foro estuvo envuelto por la incertidumbre que causó la caída de las bolsas en todos los mercados, producida por el anuncio de recesión en los Estados Unidos. Efecto también se sintió en las bolsas más importantes del mundo. Este acontecimiento hizo que el interés de los representantes de los 88 países participantes en el Foro, se centrara en el segundo eje, atacar la inseguridad económica.
Sin embargo, a pesar de la posible recesión a corto plazo de la economía norteamericana, se registran buenos indicadores a largo plazo, lo que da cierta seguridad con respecto a su futuro económico.
Durante este Foro, también se dieron a conocer los resultados del Global 100. El "The Global 100: Most Sustainable Corporation in the World" es una lista de las cien empresas que demostraron mejores resultados en cuanto al equilibrio entre la sostenibilidad y la seguridad de inversión por parte de los accionistas. En esta clasificación, ideada por las firmas Innovest Estrategic Value Advirsors y Corporate Knights, se estudia en detalle a 2.000 empresas cotizadas entre algunos de los principales índices bursátiles (S&P 500, MSCI World, FTSE 350 y Eurostoxx).
A su vez, se premia a las empresas menos responsables, este año fueron premiadas como las empresas menos responsables la empresa suiza Glencore y el grupo nuclear francés Areva. Estas empresas fueron escogidas entre un grupo de 40.
Los países con mejor ranking de competitividad (mayor número de empresas en el ranking) para el período 2007-2008, fueron: 1 Estados Unidos, 2 Suiza, 3 Dinamarca, 4 Suecia, 5 Alemania, 6 Finlandia, 7 Singapur, 8 Japón, 9 Reino Unido y 10 Holanda.
Para que las empresas entren en le ranking, deben haber demostrado una adecuada capacidad de gestión de los riesgos y las oportunidades medioambientales, sociales y de gobierno con responsabilidad social.
Cabe destacar que para la edición del año 2006, aparecen dos empresas españolas, Gamesa e Iberdrola. Mientras que para el año 2007 el número de empresas españolas presentes era 5, Gamesa, Ferrovial, Indra, Inditex e Iberdrola. Para este año, el número de empresas españolas baja de nuevo a tres empresas, Acciona, Iberdrola e Inditex.
En las empresas españolas, para el año 2006, sólo el 23% de las empresas tiene una actitud proactiva en cuanto a la gestión de sostenibilidad y de éstas, solamente el 3% alcanza un nivel de excelencia. A su vez, el 90% de las empresas que han adoptado el enfoque de sostenibilidad manifiestan haber percibido beneficios, tanto tangibles, como intangibles.
Otro informe, presentado por la Fundación Entorno, adjudica una puntuación de 51,2 sobre 100 en el Índice de Entorno Sostenibilidad a las empresas españolas. Con respeto al compromiso con la sostenibilidad, el 73% de las empresas que lo manifiestan, perciben como beneficios la mejora de la reputación, el 64% de las empresas, la mayor eficiencia en el uso de recursos y el 57% la mejora de las relaciones con las administraciones públicas durante el año 2006.
Les dejo la siguiente interrogante ¿Cuál cree usted que es la razón por la que en esta edición de The Global 100 hay menos empresas incluidas?
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25 Enero, 2008, por Javier Cantero Suquia
Hoy me siento MOTIVADO.Maria, una compañera del curso que estamos compartiendo, hizo la propuesta de instaurar como práctica habitual de los trabajadores a la hora de entrar en la empresa, la costumbre de indicar cuál es la emoción que sienten al comienzo de la jornada. Y a lo largo del día, indicar las variaciones que uno va percibiendo. Una excelente idea para trabajar las emociones en el entorno laboral.
Es la primera vez que escribo en este blog y lo cierto es que he descubierto un horizonte en el valor de las emociones. Si, soy emocional, no tengo la menor duda, y de compañera de la emoción tengo a la razón. Con las dos, codo a codo, me manejo en la vida. La razón la he cultivado muchos años de un modo consciente, me encanta aprender. De lo que no me había dado cuenta, es de que también estaba trabajando las emociones ¿Os lo habéis planteado alguna vez? ¿Y… la posibilidad de conocer y utilizar las emociones desde la razón? Suena atractivo ¿verdad?
Yo ya lo había pensado y cada vez tengo menos dudas de que tengo una ilusión: "¡Quiero ser emocionalmente inteligente!" Quizás, este sea un objetivo demasiado ambicioso, me conformo con que aprendiéndome y aprendiéndoos sea un poco más feliz.
Soy un principiante en el descubrimiento del constructo de la Inteligencia Emocional, pero desde que he estado leyendo las entradas de las diferentes temáticas publicadas en este blog, mi interés no ha dejado de crecer. Aunque confieso reconocer que he sentido briznas de miedo. Prestar atención a las emociones que uno siente ante diferentes estímulos, en ocasiones sorprende y se descubren carencias que estaban más o menos ocultas. Son los puntos de mejora. Las debilidades que se convierten en oportunidades. Esta es la archiconocida teoría del análisis DAFO.
Quiero compartir con vosotros una noticia que hoy me ha llamado la atención, por supuesto, tiene que ver con las emociones. Ha sido en una tertulia en la que se hablaba de las próximas elecciones generales españolas, las del 9 de marzo y de la importancia que tiene la gestión de la situación económica estatal en el resultado de las elecciones.
Uno de los contertulios decía que no le gustaba en absoluto utilizar el término "crisis" porque tenía una connotación muy negativa que influía en la conducta de los españoles. El uso de esta palabra indiscriminadamente creaba inquietud, desconfianza y desasosiego, emociones todas de percepción negativa y según él, con efecto negativo en la economía. El tertuliano hacía un símil muy característico. Decía que no hay duda cuando hablamos de nuestra salud del impacto que tienen las emociones positivas o negativas en ella. Si somos pesimistas, tendentes a la preocupación, si tendemos a ver el vaso medio vacío, nuestra salud se resiente, los niveles de estrés aumentan, y si esta situación es prolongada, los problemas de salud son evidentes: tendencia a desórdenes cardiovasculares, depresivos entre otros. Pero, si por el contrario, somos positivos y alegres, aún estando enfermos, las probabilidades de curación aumentan. Nadie duda cuando se dice que la actitud es muy importante en los procesos de sanación.
El contertuliano insistía que utilizar la palabra crisis gratuitamente perjudicaba seriamente a la salud de la economía estatal. Las familias tienden a retraerse económicamente, compran menos, invierten poco, el emprendedurismo disminuye… lo que supone que las empresas venden menos y no crecen igual, necesitan menos personal y el declive económico se agudiza.
Yo me pregunto: si ser positivo, además de ayudar a uno mismo por razones obvias, ayuda al entorno ¿se podría trabajar desde el autoconocimiento la potenciación de los aspectos positivos? Y, si me permitís, voy más allá… si uno de los puntos clave para generar riqueza es la creación de nuevas empresas competitivas e innovadoras, ¿se podría trabajar desde la Inteligencia Emocional en la detección y desarrollo de habilidades creativas para aprovechar el talento innato que uno puede tener y así crear o innovar en nuestras empresas para producir riqueza económica, bienestar social y progreso?
Con estas líneas y estas dos preguntas que quedan abiertas para que cualquier lector opine, me despido hasta una próxima ocasión.
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14 Diciembre, 2007, por Yovanni Castro Nieto
Crear, formar y difundir el conocimiento en la empresa, actualmente es considerado como un factor decisivo en la competitividad de las organizaciones porque puede ser un bien (Propiedad intelectual), un servicio ( Valor agregado - tecnología-) o una mercancía (Comerciable e intercambiable - Movilidad -).La habilidad de gestionar el conocimiento es cada día más crítico, porque el ser humano en la medida que pierde competencias, trata de demostrar que sabe delegar sus propios problemas para que otros los resuelvan. Pero esto no funciona, porque el ciclo de conocimiento informativo depende de sistemas inteligentes como por ejemplo: Centros de I+D+i y de las Universidades, que generan y cultivan el conocimiento dependiendo también de la capacidad de digitalizar la información.
Toda empresa de alguna forma crea y gestiona el conocimiento, porque toda empresa debe tener ventajas estratégicas y competitivas las cuales dependen de la habilidad de identificar, generar, adquirir, difundir y recuperar los beneficios que concede el conocimiento. Razón que nos lleva a confirmar que el valor intangible del conocimiento en la empresa excede seguramente del valor tangible de los bienes.
Los aspectos generales de la creación y gestión del conocimiento no dependen solamente de la administración del conocimiento, existen otros elementos importantes que es necesario conocer y analizar para hacer del conocimiento un gestión optima. Nos referimos a la economía, el valor, el capital intelectual, los mercados, las redes y los sistemas de innovación.
Debemos de tener claro que la sistematización de procesos esenciales de toda empresa deben de estar incorporados a creación, uso y capitalización del conocimiento. Esto generará nuevos procesos como por ejemplo el Total Quality Management y Business Process Reengineering. También genera valor agregado, evita perdidas y errores de coste, fomenta el trabajo disciplinado en equipo, fomenta la innovación y por supuesto la capitalización de los activos intangibles.
Asegura Angela McFarlane, que la formación del conocimiento ya no funciona como hace 100 años, "una persona con una buena educación estaba familiarizada con las ideas más sobresalientes de todas las áreas del conocimiento". Esto muestra la efectividad de la gestión de conocimiento existente en la empresa. Continua McFarlane diciendo que "Ahora es prácticamente imposible, incluso para un experto en un área muy pequeña, mantenerse al día. Y éste es el mundo para el que tenemos que preparar a nuestros jóvenes"
La clave para mejorar la creación y la gestión del conocimiento debe pasar por un nuevo modelo de formación a todos los niveles, orientado a la universalización del uso de la información para el cambio del enfoque del resultado individual, pasando al de trabajo disciplinado en grupo.
¿Y usted qué opina?
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30 Noviembre, 2007, por Yovanni Castro Nieto
Siempre hemos oído que las emociones dificultan nuestra toma de decisiones, nos recomiendan olvidar nuestras emociones para tomar la opción mas acertada. Esto no es totalmente verdad… Parece ser que la razón es la única responsable de una buena elección y las emociones también son necesarias para tomar decisiones en la empresa.
Las competencias se definen como "el conjunto de conocimientos y capacidades para realizar actividades adecuadamente, donde el papel de la comprensión, manejo y regulación de las emociones propias y ajenas juegan un papel clave". El ser una persona emocionalmente competente implica aprender a desarrollar las distintas competencias emocionales para saber percibir, comprender y desarrollar las emociones propias y ajenas. Las Competencias Emocionales se desarrollan aprendiendo a manejar una serie de habilidades prácticas y específicas y ello puede ser una pieza clave del puzzle de la eficacia gerencial y del bienestar personal.
Daniel Goleman afirma que las estadísticamente está demostrado, que las personas que tienen bien desarrolladas las competencias emocionales, en puestos de trabajo principalmente complejos y de un nivel elevado de responsabilidad, son 12 veces más eficaces que el resto.
Hay personas, que como si fuera natural o innato en ellas, son emocionalmente inteligentes y otras por el contrario que por mucho esfuerzo que realicen, dejan mucho que desear. De todo ello se desprende, que para nada depende del nivel cultural o de la cualificación profesional.
Comparto plenamente que la Era de la Información y el Conocimiento en la que nos encontramos, el desarrollo de las personas desempeña un papel significativo e importantísimo. Si el siglo IXX se caracterizó por ser el proceso histórico de mayor avance tanto cualitativo como cuantitativo a nivel tecnológico/ científico, el siglo XXI esperamos se centre en el avance del Desarrollo Personal.
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26 Noviembre, 2007, por Carmen Cecilia Ochoa Arellano
En la actualidad cuando nos referimos al rol que desempeñan los diversos agentes que conforman la sociedad, pensamos si su actuación está dentro de los parámetros éticos o no.
Pero, exactamente, ¿a que nos referimos cuando pensamos en la ética?
A continuación, mencionaré algunos aspectos que considero importantes cuando nos referimos al término ética:
- Es el comportamiento, la conducta y el actuar del hombre en cuanto al hombre.
- Es la rama de la filosofía que estudia los fundamentos de lo que se considera bueno, debido o moralmente correcto. También puede definirse como el saber de una adecuada gestión de la libertad.
- Es la ciencia cuyo objeto es la elaboración de un sistema de referencia que permite definir un código moral.
El término ética deriva de la palabra griega ethos que significa costumbre y el término moral deriva de la palabra latina mores que significa costumbres. Podemos destacar que el término ética está directamente relacionado con el término "moral".
En cuanto al término moral, podemos mencionar :
- Es el aspecto práctico y concreto, las normas establecidas o propuestas por los hombres, o por una sociedad y época histórica determinadas.
- Es la teoría razonada del bien y del mal (Paul Faulquié).
Por otra parte, podemos decir que la vida en sociedad necesita de una serie de normas y reglas que aseguren la paz y el orden entre las personas, de manera que los intereses particulares no interfieran con los intereses del colectivo o comunidad.
La ética rige el comportamiento del hombre tanto en su relación consigo mismo, como con otros hombres y con otros elementos de la naturaleza como son: el clima, la temperatura, la naturaleza, entre otros. Podemos hablar entonces de la ética del hombre con respecto a sí mismo, a su familia, a sus amigos, a los animales, las plantas y otros.
También podemos observar la ética en la relación del hombre con su medio de trabajo, con el medio ambiente y con la naturaleza.
Debemos destacar que existen diversidad de culturas con diferentes sistemas morales que establecen diversos principios, todos ellos fundamentados en la razón. En todas estas relaciones el factor común es el respeto al ser humano, a la naturaleza, al ambiente en diferentes grados.
Pero me pregunto, ¿El significado de ética es el mismo para todos los seres humanos?
Qué piensan ustedes, ¿Es válido decir que la ética es un concepto relativo?
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20 Noviembre, 2007, por ROGELIO FERNÁNDEZ ORTEA
Atendiendo a lo que Eduardo Bueno nos comenta en su obra Organización de empresas: Estructura, procesos y modelos, vemos que dentro del estudio de las organizaciones, una de las tareas fundamentales ha sido la de conocer la evolución del pensamiento doctrinal de la Teoría de la Organización. Las líneas de pensamiento organizativo han sido numerosas, diversas y ricas y se han ido ordenando en cuerpos doctrinales llamados Escuelas que han sido un claro reflejo del sistema científico interdisciplinar en el que se fundamenta la organización de empresas.Estas escuelas, o enfoques, han estado guiadas desde sus inicios por los paradigmas científicos imperantes en su momento y por los avances de otras disciplinas científicas que podían aportar algo de luz a la consecución de mayores cotas de competitividad empresarial.
Dentro del modelo que expone el profesor Bueno en su libro, y siguiendo las clasificaciones de Koontz (1961), Lussato (1976), Robbins (1987), Chiavenato (1987) y Koontz y Weihrich (1988), podemos ver la evolución de las diferentes escuelas del pensamiento organizativo, todas ellas guiadas por el principio de racionalidad.
Este principio se ve reflejado especialmente en la Teoría Clásica que engloba los enfoques Administrativo y del Comportamiento humano, tanto individual como grupal. Especialmente, dentro de la Teoría Clásica, en la que destacan como principales atores F. W. Taylor, H. Fayol y M. Weber, la razón se convierte incluso en el medio de legitimación del poder de la organización burocrática amparada en el método científico que indicaba la "única y mejor manera" de gestionar una organización regida por la división de tareas y la especialización. Además, bajo esta teoría subyacen una serie de presunciones sobre los trabajadores que sugieren que "los miembros de la organización, y en particular los empleados, son primordialmente instrumentos pasivos, capaces de realizar un trabajo y aceptar órdenes, pero no de ejercer influencia […]"
Esta idea de los trabajadores se ha ido ampliando (aunque no se si realmente ha cambiado demasiado) a lo largo de los años y de la incorporación de nuevas perspectivas. La Teoría del Comportamiento o Relaciones Humanas con Münsterberg y E. Mayo ponían énfasis en el comportamiento tanto individual como grupal introduciendo así la Psicología Industrial. Más adelante, C. I. Barnard y H. A. Simon establecían el concepto de sistemas sociales siendo antecedentes de la Escuela de Sistemas, no sin que antes P. Durker, Koontz y otros reavivaran la orientación clásica mediante el estudio de casos.
Sin embargo, todas estas teorías seguían guiándose con el paradigma cultural de occidente: la racionalidad del hombre, la razón como única forma de entender la organización de empresas. Razón que seguía imperando incluso en las escuelas que se orientaban al estudio de la persona dentro de la organización como medio de incrementar la eficacia y eficiencia organizativa. Razón que incrementaba su fuerza dentro de las teorías Cuantitativa y Decisional que orientaban su estudio al análisis matemático de los procesos de toma de decisiones de las que H. A. Simon, premio Novel de Economía (1978), fue uno de los principales autores y que ya utilizó el concepto de racionalidad limitada. Un gran avance en el estudio de la organización que, sin embargo, no desbancó el paradigma racionalista.
Paradigma éste que siguieron los autores que introdujeron la Teoría General de Sistemas de Bertalanffy y que fue un método científico novedoso y de gran validez para el estudio pragmático de los complejos que superaba el concepto tradicional de las ciencias físicas. La Teoría Situacional junto con la Teoría de Contingencias supusieron un nuevo enfoque para el estudio de las ciencias sociales pero el paradigma seguía siendo el mismo: la racionalidad.
Dentro de los enfoques actuales nos encontramos, siguiendo todavía a E. Bueno, con los Estilos Directivos de Mintzberg, las Siete Eses de McKinsey el modelo Operacional, ecléctico donde los haya, y que marcan la nueva forma de entender a la organización… ¿o no es tan nueva?
En mi opinión no lo es. Necesitamos de nuevas formas de entender la organización de empresas, a las personas que trabajan en ellas, a sus grupos de interés, en definitiva a las personas. En estos momentos de caos, de cambio constante, necesitamos un nuevo paradigma que nos permita solucionar nuestras inquietudes y necesidades empresariales y vitales. Necesitamos una nueva forma de entendernos para que podamos andar el camino de la cultura innovadora en nuestras organizaciones siendo en este caso es la Neurociencia el corpus teórico que lo está permitiendo.
Este nuevo paradigma es la unión de razón y emoción a la hora de entender a las personas y los grupos y sus procesos: es la Inteligencia Emocional como nueva teoría de la organización. Las personas somos razón y emoción y desde esta comprensión integral del hombre es donde podremos innovar en la gestión empresarial e innovar también en la gestión política y social.
¿Considera Usted que la Inteligencia Emocional puede cambiar la forma de entender a las personas en nuestras organizaciones y de esa forma aumentar nuestra competitividad ?
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30 Octubre, 2007, por ROGELIO FERNÁNDEZ ORTEA

Atendiendo a lo que Eduardo Bueno nos comenta en su obra Organización de empresas: Estructura, procesos y modelos, vemos que dentro del estudio de las organizaciones, una de las tareas fundamentales ha sido la de conocer la evolución del pensamiento doctrinal de la Teoría de la Organización. Las líneas de pensamiento organizativo han sido numerosas, diversas y ricas y se han ido ordenando en cuerpos doctrinales llamados Escuelas que han sido un claro reflejo del sistema científico interdisciplinar en el que se fundamenta la organización de empresas.
Estas escuelas, o enfoques, han estado guiadas desde sus inicios por los paradigmas científicos imperantes en su momento y por los avances de otras disciplinas científicas que podían aportar algo de luz a la consecución de mayores cotas de competitividad empresarial.Dentro del modelo que expone el profesor Bueno en su libro, y siguiendo las clasificaciones de Koontz (1961), Lussato (1976), Robbins (1987), Chiavenato (1987) y Koontz y Weihrich (1988), podemos ver la evolución de las diferentes escuelas del pensamiento organizativo, todas ellas guiadas por el principio de racionalidad.
Este principio se ve reflejado especialmente en la Teoría Clásica que engloba los enfoques Administrativo y del Comportamiento humano, tanto individual como grupal. Especialmente, dentro de la Teoría Clásica, en la que destacan como principales atores F. W. Taylor, H. Fayol y M. Weber, la razón se convierte incluso en el medio de legitimación del poder de la organización burocrática amparada en el método científico que indicaba la "única y mejor manera" de gestionar una organización regida por la división de tareas y la especialización. Además, bajo esta teoría subyacen una serie de presunciones sobre los trabajadores que sugieren que "los miembros de la organización, y en particular los empleados, son primordialmente instrumentos pasivos, capaces de realizar un trabajo y aceptar órdenes, pero no de ejercer influencia […]"
Esta idea de los trabajadores se ha ido ampliando (aunque no se si realmente ha cambiado demasiado) a lo largo de los años y de la incorporación de nuevas perspectivas. La Teoría del Comportamiento o Relaciones Humanas con Münsterber y E. Mayo ponían énfasis en el comportamiento tanto individual como grupal introduciendo así la Psicología Industrial. Más adelante, C. I. Barnard y H. A. Simon establecían el concepto de sistemas sociales siendo antecedentes de la Escuela de Sistemas, no sin que antes P. Durker, Koontz y otros reavivaran la orientación clásica mediante el estudio de casos.
Sin embargo, todas estas teorías seguían guiándose con el paradigma cultural de occidente: la racionalidad del hombre, la razón como única forma de entender la organización de empresas. Razón que seguía imperando incluso en las escuelas que se orientaban al estudio de la persona dentro de la organización como medio de incrementar la eficacia y eficiencia organizativa. Razón que incrementaba su fuerza dentro de las teorías Cuantitativa y Decisional que orientaban su estudio al análisis matemático de los procesos de toma de decisiones de las que H. A. Simon, premio Novel de Economía (1978), fue uno de los principales autores y que ya utilizó el concepto de racionalidad limitada. Un gran avance en el estudio de la organización que, sin embargo, no desbancó el paradigma racionalista.
Paradigma éste que siguieron los autores que introdujeron la Teoría General de Sistemas de Bertalanffy y que fue un método científico novedoso y de gran validez para el estudio pragmático de los complejos que superaba el concepto tradicional de las ciencias físicas. La Teoría Situacional junto con la Teoría de Contingencias supusieron un nuevo enfoque para el estudio de las ciencias sociales pero el paradigma seguía siendo el mismo: la racionalidad.
Dentro de los enfoques actuales nos encontramos, siguiendo todavía a Bueno, con los Estilos Directivos de Mintzberg, las Siete Eses de McKinsey el modelo Operacional, ecléctico donde los haya, y que marcan la nueva forma de entender a la organización… ¿o no es tan nueva?
En mi opinión no lo es. Necesitamos de nuevas formas de entender la organización de empresas, a las personas que trabajan en ellas, a sus grupos de interés, en definitiva a las personas. En estos momentos de caos, de cambio constante, necesitamos un nuevo paradigma que nos permita solucionar nuestras inquietudes y necesidades empresariales y vitales. Necesitamos una nueva forma de entendernos para que podamos andar el camino de la cultura innovadora en nuestras organizaciones siendo en este caso es la Neurociencia el corpus teórico que lo está permitiendo.
Este nuevo paradigma es la unión de razón y emoción a la hora de entender a las personas y los grupos y sus procesos: es la Inteligencia Emocional como nueva teoría de la organización. Las personas somos razón y emoción y desde esta comprensión integral del hombre es donde podremos innovar en la gestión empresarial e innovar también en la gestión política y social.
¿Considera que la Inteligencia Emocional puede cambiar la forma de entender a las personas en la empresa y de esa forma aumentar nuestra competitividad y felicidad?
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