17 March, 2010, por Rogelio Fernández Ortea
Me considero un vendedor, aunque en la actualidad, por razones de trabajo, actúo más de consumidor… y lo que percibo y siento cuando actúo como tal no me gusta.
Siento, cuando entro en un comercio, la desidia de los vendedores, su falta de simpatía, su falta de cordialidad. No prestan atención a las personas que entramos en sus establecimientos y, lejos de tener una sonrisa de bienvenida en el semblante, nos reciben muchas veces dando una vuelta al chicle que tienen en la boca, te retiran la mirada para volver a sus ocupaciones, que suele ser hablar por teléfono o con el compañero de trabajo.
Con este sentimiento desagradable de no ser reconocido no ya como cliente, sino tan siquiera como persona, es como continúa el proceso de compra, porque el de venta ¡claro! brilla por su ausencia. Después de buscar por la tienda lo que necesitamos, lo que nos gusta, puede venir el problema de tener que preguntar algo y, ¡claro!, como no se ha establecido una relación, da hasta miedo el acudir al vendedor para pedir una talla, otro color o tan siquiera otra posibilidad de compra, obteniendo normalmente como repuesta "todo lo que tenemos está ahí" o un escueto "no hay"… y vuelta a la conversación telefónica, a la botella de agua o al chicle…
Lo peor de todo es que esta situación, expuesta a modo de caricatura, la he encontrado en muchos sectores de actividad que implican atención directa al cliente, tanto en comercios cuyos artículos son considerados como de lujo como en los "económicos", en tiendas, en restaurantes, en aerolíneas, ¡en la administración!… y también en muchos países… ¿No creen que deberíamos hacer algo ahora que estamos en plena crisis?
Y esta pregunta la lanzo ya que este sector, el de servicios, es vital para la economía de los pueblos y territorios. Porque muchas veces vemos grandes gastos en publicidad intentando vender las excelencias de nuestros pueblos y países para que luego, cuando las personas acudimos a dichos territorios, nos encontremos en nuestras transacciones comerciales con este recibimiento anunciado lo que despierta una emocionalidad negativa que no creo que contribuya a la buena imagen de la ciudad, del país donde o diantre nos encontremos y, sobre todo, no creo que sea beneficioso ni para su economía ni para el bienestar de quienes prestan y reciben el servicio.
Puede que todo este problema esté causado por la devaluación de trabajo de atención al cliente o de venta, puede que las condiciones laborales y económicas en las que desempeñan su trabajo muchas de estas personas no sean las adecuadas, puede que las nueva tipología de venta, de horarios e incluso de clientes no sean las óptimas… pero algo debemos hacer para que mejoren, tanto esas condiciones como, lo que es más importante, la satisfacción del cliente.
Para lograr esto, creo que las administraciones públicas, las cámaras de comercio, las asociaciones de comerciantes, universidades, consultoras incluso los sindicatos y asociaciones de empresarios tienen que hacer algo, tienen que abordar este problema. La formación de los trabajadores, el reconocimiento de su trabajo, la perspectiva del cliente, de la empresa, en definitiva, el devolver el orgullo por ejercer el trabajo de vendedor es algo que se hace necesario tanto para el desarrollo económico territorial, como de la imagen de ese territorio y, sobre todo, para el bienestar emocional de las personas que en él viven y que lo visitan.
La idea de un territorio emocionalmente inteligente nunca estará completa sin la intervención, mediante la formación y desarrollo de competencias socio-emocionales, en el sector servicios. ¡Animo para aquellos que tiene esta posibilidad de mejora en sus manos!
No quiero terminar este post sin agradecer y reconocer a todos aquellos vendedores que tienen a orgullo su trabajo, que lo realizan con excelencia y disfrutando de ello y que, aunque este post no ha estado dedicado a ellos, sí que lo ha sido par "los otros". Decirles que es un auténtico placer ser su cliente y que le alegran a uno el día. ¡Gracias a todos y a todas!
¿Usted qué opina?
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3 February, 2010, por Arantza Echaniz Barrondo
En estas líneas voy a compartir las ideas que me llevé de la magnifica conferencia impartida por Rafael Echeverría titulada "La crisis del actual modelo de gestión y los factores que determinan el desempeño de los equipos", celebrada en Bilbao, en la sala Multibox de Eitb, el 2 de febrero de 2010 y patrocinada por BAI. Me centraré en la primera parte de la conferencia y lo desarrollaré en dos posts diferentes.
Rafael Echeverría es fundador de la consultora americana Newfield Consulting, que está especializada en la construcción de equipos y organizaciones de alto desempeño. Es también uno de los creadores del concepto "Ontología del Lenguaje", que da paso al coaching ontológico.
El punto de partida de su planteamiento es que la humanidad se enfrenta a una profunda crisis sobre el sentido de la vida y crisis en las relaciones (de pareja, en las comunidades, las organizaciones, etc…). A veces ni siquiera somos conscientes de que es posible una vida mejor, una vida distinta. Y ante esto cabe hacerse una pregunta: ¿es la vida la que no tiene sentido o somos nosotros los que hemos perdido la capacidad de atribuírselo? Ante esta pregunta hay dos posibles respuestas: 1) No tiene sentido, y entonces no se hace nada, se da paso a la resignación; 2) Sí lo tiene, y entonces tenemos que enfrentar el desafío de dónde buscarlo. Nos remitiremos a uno de los grandes filósofos de los que somos herederos, Sócrates. Cuando trató de dar respuesta a dicho desafío vio que había dos caminos. Uno que ya había sido insinuado por Parménides, y muy criticado por sus sucesores, al hablar de un ser fijo inmutable, eterno y único, lo que implica que el cambio es una ilusión. El segundo camino, que será el que él siga, era el planteado por Heráclito al señalar que todo es transformación, todo sigue un proceso de constante devenir, el ser no es sino una ilusión, y donde adquiere gran importancia el logos, la palabra, el lenguaje.
Para salir de la crisis de sentido tenemos que recorrer de nuevo el camino y revisar nuestras respuestas. Nuestro sentido común es profundamente metafísico ya que en los momentos de crisis apela a ese ser fijo e inmutable que propuso Parménides. Si la transformación es tan importante debemos reconocer que el elemento clave que está detrás es la acción. La acción es la clave diferente de la metafísica de la que somos esclavos.
En la segunda mitad del siglo XX emerge en las universidades de Cambridge y Oxford la Filosofía del Lenguaje que empieza a ganar terreno a la epistemología. Esta nueva Filosofía surge del reconocimiento de que teníamos concepciones restrictivas del lenguaje, que lo limitaban a medio o instrumento para expresar lo que se pensaba, percibía o sentía. Esta es concepción ‘contable' (de contar) del lenguaje. La Filosofía del Lenguaje dice que lo más importante que hace el lenguaje no es lo que acabamos de mencionar sino que es una actividad transformadora. Cuando digo algo hago que ciertas cosas cambien, transformo la realidad. El lenguaje genera nuevas realidades, construye identidades, relaciones, compromisos, empresas, emprendimientos, promesas mutuas, etc. Nietzsche decía que a la hora de pensar en el matrimonio la pregunta a hacerse es… cómo vamos a conversar cuando seamos viejitos… El lenguaje genera nuestro futuro. Las conversaciones de hoy determinan el mañana. Nuestro mundo es un mundo impregnado por el poder transformador de la palabra. Si queremos entender cómo somos debemos entender cómo conversamos. Martin Buber distingue tres ejes conversacionales: 1) con los demás; 2) con uno mismo; 3) con el misterio de la vida, al que algunos llaman Dios.
A partir de todo lo anterior Rafael Echevarria desarrolla su modelo O.S.A.R. (observador, sistema, acción, resultados), que se puede visualizar en la imagen del comienzo, y que quiere reforzar la idea de que hay que vivir con osadía. Este modelo se nutre del pragmatismo filosófico, está apegado a la práctica.
El punto de partida son los resultados, hay que evaluar en función de los resultados. Las preguntas clave son ¿qué aporta? ¿de qué sirve? Que sean tus obras las que hablen… ¿Y qué produce los resultados? La acción ¿Cuáles son los condicionantes de la acción? ¿Por qué actúo como actúo? Existen unos condicionantes de reconocimiento inmediato: 1) ciertas predisposiciones biológicas; 2) la capacidad de adquirir competencias; 3) la tecnología, las herramientas que utilizo; 4) la motivación, los factores emocionales que acompañan; y 5) la forma particular que cada uno tenemos de hacer las mismas cosas… o como nos recuerda la canción de Sinatra "…I did it my way". Sin embargo, existe un punto en el que queremos hacer o conseguir ciertas cosas y no podemos ¿Qué nos decimos entonces? Invocamos a la metafísica, llamamos a ese ser fijo e inmutable. "Yo soy así". Pero esa voz no es nuestra, es el eco de Parménides y lo que hace es negar la capacidad de transformación. Y ese es el objetivo del modelo O.S.A.R., disolver el núcleo metafísico que tanto mal nos hace ¿Cómo hacerlo? Tomando conciencia de que existen además dos condicionantes ocultos, de reconocimiento no inmediato: 1) El observador, tomamos las decisiones en función de cómo interpretamos y formulamos los problemas lo que supone abrir unas puertas y cerrar otras. Mientras los resultados nos gusten y estén dentro de un marco ético aceptable no supone ningún problema, pero ¿y si los resultados no nos gustan? Caben tres opciones: a) "soy así", resignación; b) preguntarse por qué obtengo esos resultados los que lleva al umbral de la reflexión, pero que se puede quedar en mera explicación que me tranquiliza y me lleva al mismo lugar, la resignación; 3) veo el resultado que no me gusta y digo "lo voy a cambiar", lo que abre la puerta del aprendizaje. Los aprendizajes pueden ser de primer orden (qué debo hacer o dejar de hacer) o de segundo orden (cambiar el observador que soy antes de cambiar la acción; y esto se puede hacer con distintos niveles de profundidad) 2) El segundo condicionante oculto sería el sistema. Recordemos O.S.A.R. (observador, sistema, acción, resultados).
Es posible vivir distinto, vivir mejor y eso supone un desafío en dos direcciones: 1) Aprender, transformándose uno mismo, asumiendo que dejar de aprender es estancar nuestra vida; 2) Emprender, que supone asumir el desafío de dejar obras, de cambiar el mundo, de comprometerse con él. Y aquí se nos abre la vía para hablar de empresas y gestión que seguiremos en otro post.
¿Cómo son tus conversaciones?¿Qué te dices a ti mismo ante unos resultados que no te agradan?
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18 May, 2009, por Carmen Cecilia Ochoa Arellano
Con la primera revolución industrial (año 1.750 al 1.840) hubo una gran influencia en la transferencia de información. Este período se caracterizó por el desarrollo de nuevas tecnologías aplicadas a los medios de producción, contó con un amplio uso de la información, aplicando y desarrollando el conocimiento ya existente.
Luego, la época contemporánea (desde el año 1.789 al 2.009) ha estado enmarcada también en momentos críticos, sucesos que han tenido una gran influencia en la comunicación de la información.
Entre estos sucesos se encuentra la segunda revolución industrial (año 1.980 al 1.914) que a partir del año 1.850 marcó el comienzo del desarrollo de las tecnologías de la comunicación, con la difusión del telégrafo y la invención del teléfono.
La tercera revolución industrial (año 1.945 hasta 2009) constituyó una verdadera revolución de la inteligencia, generando como consecuencia que la tasa de cambio científico y tecnológico sea más rápida cada día.
También la revolución de la tecnología de la información (año 1.950 AL 2.009) es el período definido como el de convergencia de tecnologías de la microeléctrica, la informática (ordenadores y software), las telecomunicaciones, la optoeléctrica y la ingeniería genética.
Hacia el año 1.957 se creó en los Estados Unidos la Agencia para Proyectos de Investigación Avanzada (ARPA) con el objetivo de liderar el área de la ciencia y la tecnología en el área de las fuerzas armadas. Esta agencia a través de Oficina para las Tecnologías de Procesado de la Información (IPTO) se dedicaba a buscar mejores maneras de utilización de los ordenadores o computadores.
Cabe destacar que para la época, la utilización de un ordenador era algo muy restringido o inaccesible debido a su gran tamaño y alto costo.
A partir de 1.966 surge la idea en Bob Taylor (director de IPTO) de construir una serie de enlaces electrónicos entre diferentes máquinas, con el fin de que sus investigadores en diferentes lugares del país, pudiesen compartir recursos y resultados de una manera rápida y fácil.
En ese momento, los ordenadores eran comprados a varios fabricantes lo que significaba que cada uno utilizaba su propio conjunto de normas y procedimientos, por lo que Taylor se planteó la necesidad de estandarizarlas. La utilización de la red, eliminaría los problemas ocasionados por la diferencia entre el conjunto de normas y procedimientos. Bajo un proyecto, denominado ARPAnet, que fue finalizado en 1969, se dio origen inicialmente a la conexión de los centros de el Stanford Research Institute, La Universidad de Los Ángeles en California, la Universidad de Santa Bárbara en California y la Universidad de Utah y luego a otras universidades e investigadores.
En 1.974 se presentó un protocolo (TCP/IP) que permitió un sistema independiente de intercambio de datos entre ordenadores y redes locales de diferente origen.
En 1.983 se forma MILNET para uso exclusivamente militar al separarse la parte de la red perteneciente al Departamento de defensa de la ARPAnet. De la misma manera en Europa se crea la red Minet, como extensión de Milnet.
A los nodos de la red, estaban conectados una gran cantidad de organismos que poseían redes de área local (RAL), lo que dio origen a una red llamada ARPA Internet conformada por miles de ordenadores. Hecho que se toma como el origen de la Internet.
La red ARPA Internet se convirtió luego en Federal Research Internet, TCP/IP Internet hasta llamarse finalmente Internet.
La Internet es una asociación de miles de redes conectadas entre sí, por lo que se denomina "RED DE REDES".
Hoy en día, la Internet ofrece los siguientes servicios básicos:
- Correo electrónico
- Transferencia de archivos
- Grupos de discusión o news
- Word Wide Web
La aparición del Internet ha sido un factor determinante en el proceso de la comunicación de la información. Esta tecnología ha derribado todas las barreras y ha hecho que la información llegue a todos los espacios geográficos del mundo con un muy bajo coste, penetrando todas las actividades humanas.
En otras palabras, la Internet ha facilitado la obtención e intercambio de información de una manera práctica, fácil, rápida, económica. Convirtiéndose a su vez en un gran medio para los negocios.
Sin embargo, después de casi 40 años desde su disponibilidad, todavía existen en el mundo una gran cantidad de personas que no tienen acceso a la Internet, lo que ha significado mayores márgenes de atraso y una brecha cada vez más grande entre las dos partes, los individuos que tienen acceso y los que no.
Queda preguntarse, ¿Por qué razón existen todavía en el mundo tantas personas que no pueden tener acceso a las ventajas que nos brinda la Internet? ¿De qué manera los ciudadanos de a pie podemos colaborar para disminuir esta brecha?
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21 February, 2008, por Rogelio Fernández Ortea
Hace tiempo que me llamó la atención la argumentación que encerraba el nombre de una carrera universitaria que se oferta en nuestro entorno, en Euskadi. Esta licenciatura se está impartiendo en una de nuestras universidades y ya un amigo me hizo esta misma observación cuando conoció su existencia; "¿No es una paradoja unir las humanidades y la empresa?"… Pues no señores y señoras… no creo que sea una paradoja.En el entorno empresarial, organizativo, se hace cada vez más necesario, mejor dicho, lleva tiempo siendo necesario, que los profesionales que se dedican a la planificación, organización, dirección y control en una organización tengan una formación que les oriente al entendimiento de las personas, de los grupos, sociedades e instituciones que éstas han ido conformando.
Las personas, la tan manida "principal fuente competitiva" de nuestras organizaciones, se convierten por fin en el principal foco de atención de una carrera orientada a los negocios con énfasis en el desarrollo personal. Su Historia, su Literatura, su Geografía, su Arte y también su Sociología, Antropología, Psicología… pasan a ser parte de los estudios de los futuros directivos.
No obstante, no debemos olvidar que el estudio de la persona se realiza dentro de un ámbito puramente humano: las organizaciones. Por ello, se estudia Dirección y Organización de Empresas, Estrategia, Economía, Marketing, Contabilidad, Liderazgo… y también Gestión del Conocimiento, Cambio Organizativo, Cultura Empresarial y otras tantas disciplinas orientadas a una gestión actual de nuestras organizaciones.
Finalmente, tratan de articular estos conocimientos con unas materias destinadas a la habilidad profesional, entre las que se encuentran la Dirección de Equipos, Negociación Habilidades directivas y Habilidades Interpersonales ente otras. Y entre esas otras se encuentran las Habilidades Interpersonales en la que destaca la importancia que se le da a la Inteligencia Emocional.
Arte y oficio, personas y organizaciones, Humanidades y Empresa… una tríada de binomios que siempre han estado muy cerca y que hace tiempo que personalidades como catedráticos, políticos, presidentes de instituciones, hombres de negocios y muchos trabajadores como yo venimos echando en falta en los puestos de gestión de las empresas.
No les voy a negar que tengo la impresión que estos profesionales sean grandes especialistas en ámbitos concretos de las "lides" de la organización de empresas; ni que menosprecie las prestigiosas carreras que se dedican a la empresa desde una orientación clásica tan necesaria en nuestros tiempos, pero se trata de otro perfil.
Lo que digo es que nuestras organizaciones necesitan como el comer a profesionales de la empresa que lleven como sello de distinción el tener integrado como sello de distinción en su formación empresarial la importancia de las personas y su gestión para el crecimiento, competitividad, para la innovación, para conseguir organizaciones que aprenden y, por qué no decirlo, para constituir organizaciones más sanas, más saludables que configuren una sociedad más próspera y feliz. Personas con una formación mas generalista, capaces y flexibles y con capacidad para el aprendizaje permanente que ayuden a conformar los equipos de trabajo que nuestras empresas necesitan.
Como ven, esta vez no les he hablado de Inteligencia Emocional, pero si les he hablado de empresas emocionalmente inteligentes, o una vía para conseguirlas, ya que considero que estos licenciados serán personas que contribuirán y que están ya contribuyendo al su desarrollo sostenible de nuestras organizaciones.
¿Usted qué piensan?
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12 February, 2008, por Alfonso Ernesto Benito Fraile

"La sabiduría es mejor que el oro", con esa frase, tomada del Eclesiastés, se adorna el escudo de la Universidad de Deusto. Hablo en un primer momento de adorno, porque al igual que los valores, esta frase puede ser meramente expresada o también vivida. Quiero advertir que la reflexión que sigue a continuación no pretende centrarse en ninguna institución ni persona concreta, simplemente me valgo del lema de esa Universidad porque me parece acertado para cualquier Universidad.Creo que la Misión de las universidades es principalmente generar sabiduría, conocimiento. Es cierto, que gran parte de sus ingresos, por lo menos en el caso de las universidades privadas, proceden de la docencia, del trasmitir un saber. Creo que la tradición universitaria las ha convertido en generadoras de conocimientos nuevos acerca de quien es el ser humano y lo que le rodea. ¿Sigue siendo esa la misión de la Universidad hoy? ¿Es la Universidad el nacedero de nuevos conocimientos? ¿Dónde surge hoy en día el conocimiento?
En pocos años las universidades españolas deberán estar adaptadas al Espacio Europeo de Educación Superior, conocido por el tratado de Bolonia. Estos años son un frenesí de adecuación de planes de estudio, de metodologías, de modelos de formación… Y en todo ese maremagnum de reuniones, decisiones, nervios… ¿Se sabe hacia donde se camina? ¿Qué es lo que se busca la Sabiduría o el Oro? ¿Se puede dar docencia universitaria sin generar investigación, nuevos conocimientos? Si no se investiga, si no se valora esa "Sabiduría" como algo mejor que el Oro, es decir, entendiendo por parte de todos que hay un objetivo común que no consiste en nuestro propio querer e interés, ¿se es una Universidad Socialmente Responsable? Como sociedad, ¿qué debemos exigir a nuestras universidades?
Hoy en día, parece que primamos más el número de alumnos que la calidad. Vivimos en una sociedad que aboga por la igualdad de oportunidades, pero a veces a costa de rebajar los mínimos. Todo el mundo tiene derecho a poder formarse, pero ¿todo el mundo tiene la capacidad para estar en la Universidad o la estamos convirtiendo en un instituto ampliado para que cuántos vas vengan mejor? ¿No estaremos sacrificando la Sabiduría ante el dios Oro?
Ustedes ¿qué opinan?
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26 December, 2007, por Rogelio Fernández Ortea
El Consorcio para el desarrollo de la Inteligencia Emocional en empresas y organizaciones ya está constituido de manera formal.
Esta agrupación, amparada y promovida por el Clúster del Conocimiento en Gestión Empresarial de Euskadi y estimulada por la Diputación Foral de Guipúzcoa, está formada, principalmente, por consultoras convencidas de que la IE, en su aplicación a las organizaciones, es una forma de ayudar a éstas en su recorrido hacia unas mayores cotas de competitividad y de responsabilidad social.
Su misión, la del Consorcio, está orientada a mejorar las ventajas competitivas de las empresas, instituciones y organizaciones incrementando su competitividad mediante el desarrollo integral de las personas que trabajan en ellas y la mejora de las relaciones de grupos y equipos de trabajo a través del desarrollo, aplicación y evaluación de principios, herramientas y metodologías de Inteligencia Emocional como forma de progreso hacia una cultura de innovación en la gestión.
El Consorcio, por lo menos en sus planteamientos iniciales de propuesta de diseño, también está interesada, como línea programática, en crear una RED IE. Esta red estaría fundamentada en una serie de plataformas de apoyo, o de relación, de forma que puedan participar en los proyectos que el Consorcio quiera poner en marcha. Esta Red IE estaría formada por las universidades de la Comunidad Autónoma País Vasco; las administraciones públicas y otros organismos institucionales; las distintas organizaciones empresariales y las propias empresas; los medios de comunicación y los distintos contactos que a nivel internacional se puedan establecer para un enriquecimiento mutuo de experiencias y conocimiento. Las plataformas de apoyo, identificadas a priori, serían las orientadas a estudios e investigación, apoyo institucional a la IE, comunicación y sensibilización, un panel de empresas y la plataforma internacional.
En cuanto a las líneas de trabajo, insisto, en su propuesta de diseño, estarán orientadas a la transferencia e intercambio de conocimiento, a la sensibilización, la internacionalización y al desarrollo de metodologías y herramientas de IE.
La primera línea de trabajo, la transferencia e intercambio de conocimiento, estaría orientada a la colaboración de las consultoras miembros del Consorcio para poner en común sus experiencias y mejores prácticas para desarrollar así un mayor conocimiento conjunto. Conocimiento que sería también enriquecido con las aportaciones de las plataformas de colaboración. En cuanto a la sensibilización, este proceso estaría orientado a concienciar a las empresas e instituciones de la conveniencia de introducir los principios de la IE en las organizaciones, elaborar casos de empresas, etc. Con la Internacionalización se pretendería entrar en contacto con otras redes internacionales como eiconsortium o Competency Internacional para el intercambio de experiencias y conocimiento y poder y, en su caso, abordar experiencias conjuntas para un enriquecimiento mutuo. Finalmente, la orientación de metodología y herramientas pretende desarrollar una metodología de desarrollo integral en la organizaciones propia del Consorcio, amparada en estándares de calidad, junto con otras metodologías provenientes de los miembros del Consorcio o de alguna de las plataformas de apoyo como puede se la internacional. Todo esto con un objetivo claro: poder ayudar a las organizaciones a mejorar sus niveles competitivos, a los trabajadores a alcanzar mayores cotas de bienestar subjetivo.
¿Qué les parece esta idea?
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14 December, 2007, por Yovanni Castro Nieto
Crear, formar y difundir el conocimiento en la empresa, actualmente es considerado como un factor decisivo en la competitividad de las organizaciones porque puede ser un bien (Propiedad intelectual), un servicio ( Valor agregado - tecnología-) o una mercancía (Comerciable e intercambiable - Movilidad -).La habilidad de gestionar el conocimiento es cada día más crítico, porque el ser humano en la medida que pierde competencias, trata de demostrar que sabe delegar sus propios problemas para que otros los resuelvan. Pero esto no funciona, porque el ciclo de conocimiento informativo depende de sistemas inteligentes como por ejemplo: Centros de I+D+i y de las Universidades, que generan y cultivan el conocimiento dependiendo también de la capacidad de digitalizar la información.
Toda empresa de alguna forma crea y gestiona el conocimiento, porque toda empresa debe tener ventajas estratégicas y competitivas las cuales dependen de la habilidad de identificar, generar, adquirir, difundir y recuperar los beneficios que concede el conocimiento. Razón que nos lleva a confirmar que el valor intangible del conocimiento en la empresa excede seguramente del valor tangible de los bienes.
Los aspectos generales de la creación y gestión del conocimiento no dependen solamente de la administración del conocimiento, existen otros elementos importantes que es necesario conocer y analizar para hacer del conocimiento un gestión optima. Nos referimos a la economía, el valor, el capital intelectual, los mercados, las redes y los sistemas de innovación.
Debemos de tener claro que la sistematización de procesos esenciales de toda empresa deben de estar incorporados a creación, uso y capitalización del conocimiento. Esto generará nuevos procesos como por ejemplo el Total Quality Management y Business Process Reengineering. También genera valor agregado, evita perdidas y errores de coste, fomenta el trabajo disciplinado en equipo, fomenta la innovación y por supuesto la capitalización de los activos intangibles.
Asegura Angela McFarlane, que la formación del conocimiento ya no funciona como hace 100 años, "una persona con una buena educación estaba familiarizada con las ideas más sobresalientes de todas las áreas del conocimiento". Esto muestra la efectividad de la gestión de conocimiento existente en la empresa. Continua McFarlane diciendo que "Ahora es prácticamente imposible, incluso para un experto en un área muy pequeña, mantenerse al día. Y éste es el mundo para el que tenemos que preparar a nuestros jóvenes"
La clave para mejorar la creación y la gestión del conocimiento debe pasar por un nuevo modelo de formación a todos los niveles, orientado a la universalización del uso de la información para el cambio del enfoque del resultado individual, pasando al de trabajo disciplinado en grupo.
¿Y usted qué opina?
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11 October, 2007, por Alfonso Ernesto Benito Fraile
Esta semana han tenido lugar en Pamplona unas jornadas sobre Educación, organizadas por la ONG Proclade. En ellas ha participado entre otros, el filósofo, escritor y catedrático de instituto, José Antonio Marina. Algunos se pueden preguntar qué tiene que ver todo esto con la RSC y con este foro, espero que para cuando terminen de leer este poste le hayan visto el sentido.
Asumimos que la educación es cosa de otros, padres respeto a hijos, profesores respecto a alumnos… pero, ¿y la sociedad? ¿y las empresas? ¿qué papel se juega en todo esto? El prof. Marina nos invitaba a "dirigirnos hacia una sociedad inteligente, que no plantee más problemas que los que puede solucionar, y de la que emerjan soluciones inteligentes, las cuales alcanzaremos optimizando los tres recursos o capacidades (práctica, afectiva y ética) que la inteligencia nos aporta."
Si aceptamos esta invitación es necesaria la implicación de todos, empresas, familias, personas individuales, Universidades, escuelas… Y cuando me refiero a una implicación, me refiero a aquello a lo que podamos llegar desde nuestra función y rol social. Desde el mundo empresarial se tiene mucha influencia a partir de los mensajes publicitarios que se envían, los valores que se promueven socialmente, los modelos sociales y éticos que se postulan como correctos para los jóvenes (algunos afirman que no se puede hablar de juventud como un bloque claramente definido)… ¿Somos conscientes que de una manera implícita también estamos educando a la sociedad? ¿Nos paramos a pensar si la educamos correctamente o la mal educamos? Considero que todo esto es parte de la RSC de las empresas también, y que decir tiene que por supuesto lo es de las Universidades y centros educativos, aunque eso daría para otro post entero.
¿Qué opinan ustedes?
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4 September, 2007, por Yovanni Castro Nieto
La innovación es una manifestación compleja, cuya sistematización y medición presenta dificultades en los procesos de gestión de las empresas, causadas por la intangibilidad, la variabilidad acelerada de los procesos y de los resultados como objetivo final. Existen estudios que han comprobado que la complejidad de la innovación es uno de los elementos que valora la gestión de empresa como buena o mala, dependiendo del avance que se pueda generar en los diferentes procesos que componen la organización.
Esta reflexión me ha servido para pensar que no existen indicadores de calidad y valoración de la innovación dentro de las fuentes del conocimiento, como mejora continua que muestre sus diferentes aportaciones.
Es posible que algunos sectores como el financiero este más avanzado, existiendo una relación cuantificable entre la innovación y las fuentes del conocimiento, debido al cambio constante que sufren los productos financieros. Lo importante es tener claro que aunque exista algún tipo de actuación de cara a medir y controlar la actividad, es necesario crear claves para su valoración.
Hoy en día la relación de la empresa con las fuentes de conocimiento (Universidades, centros tecnológicos, organismos públicos de investigación entre otros), es muy débil como estrategia o alianza de colaboración, porque la empresa siempre busca resultados inmediatos que le puedan ayudar a resolver el complejo mundo de su propia innovación.
Generar oportunidades competitivas de innovación en la empresa puede ser interesante, si se consigue que las fuentes de conocimiento oferten servicios específicos que ayuden a gestionar las unidades de I+D+i en las empresas. Se requiere por ejemplo, de una vía en la que tanto las organizaciones que agrupan las fuentes de conocimiento como las empresas que desarrollen una verdadera relación Universidad-empresa, generen oportunidades muy interesantes de crecimiento competitivo.
Hace algunos días analizaba en el blog de Estrategia 2.0, un post: Corea: el encaje sociológico de la banda ancha y observaba con mucho interés como la banda ancha se inserta en la sociedad que valora las fuentes de conocimiento. Es posible que en Corea esté surgiendo un acuerdo estratégico que puede estar incrementado procesos menos complejos de innovación ¿No le parece?
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31 July, 2007, por Luis Martínez Cerna

En un rato de ocio (productivo, tal parece) ingresé en Google el concepto de "responsabilidad social corporativa" obteniendo cerca de 858.000 resultados; luego ingresé el concepto de "responsabilidad social empresarial" obteniendo cerca de 523.000 resultados y, por último, ingresé "corporate social responsibility" obteniendo cerca de 1.800.000 resultados.Los resultados, al googlear estos conceptos, fueron curiosos, porque pensé que iba a encontrarme con muchos más. El tema de la "responsabilidad social" en todas sus vertientes ha estado muy en boga los últimos años en distintos ámbitos, empresariales, académicos, gubernamentales y/o sociales, razón que me lleva a pensar que son muchos los interesados en difundir y conocer cuestiones relacionadas con esta materia.
El emergente mercado que ha generado la "responsabilidad social" en el ámbito académico, ya sea a través de cursos, diplomados y/o Máster, ó en el ámbito empresarial, a través de las consultorías y/o asesorías especializadas nos dan un panorama general de cómo se ha ido integrando rápidamente este concepto.
Queda mucho por avanzar aún. La "responsabilidad social" no sólo debe ser un tema de estudio ó análisis, sino que debe ser una realidad en la efectiva incorporación a las actividades empresariales y en esta incorporación, sí juegan un papel fundamental las propias empresas, universidades y las entidades gubernamentales, entre otras.
La tarea de googlear el concepto de "responsabilidad social" no debe entenderse como una forma de medir la importancia de éste, pero si nos da una estimación de cuánto se escribe y se trata en Internet que, por lo demás, es una primera aproximación de cómo ha ido ganando terreno. ¿Ustedes qué piensan?
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