Nanocatalizadores: revolucionando la cinética química
En la actualidad el uso de catalizadores en la fabricación de materiales sintéticos es una práctica generalizada. Los catalizadores positivos (llamados simplemente “catalizadores”) son sustancias que reducen la energía necesaria para llevar a cabo la transformación de los reactivos en productos, elevando la velocidad de la reacción química. Los catalizadores negativos (normalmente llamados “inhibidores” ), por contra, reducen la velocidad de la reacción química. El diseño de catalizadores más eficientes, selectivos y específicos conllevaría un ahorro significativo en los costes de producción para la industria. Es aquí donde interviene la nanociencia mediante el desarrollo de los llamados “nanocatalizadores”. Comprender los principios que rigen el comportamiento de estas sustancias resulta clave para poder desarrollar nuevos catalizadores más eficaces. En este sentido cabe destacar el descubrimiento de carga en un nanocatalizador, toda una revolución, que data del año pasado (21 de enero del 2005, NC&T). El hallazgo es fruto del trabajo de investigadores del Instituto de Tecnología de Georgia (Estados Unidos) y la Universidad Técnica de Munich (Alemania). Mientras estudiaban conglomerados de oro de dimensiones nanométricas en una superficie de óxido de magnesio (MgO), los científicos encontraron una evidencia directa de carga eléctrica en un nanocatalizador.
El estudio en cuestión se basa en investigaciones conjuntas llevadas a cabo desde 1999 por ambos grupos, al descubrir que el oro es un catalizador muy eficaz cuando está en nanoagrupaciones o racimos nanoscópicos de entre ocho y dos docenas de átomos. Esos tamaños específicos permiten que los racimos de oro asuman una estructura tridimensional, lo cual repercute de manera importante en su reactividad. Así, es posible ajustar la catálisis no sólo cambiando la composición de los materiales, sino también cambiando el tamaño de estos racimos átomo a átomo.
En los estudios tempranos de la reacción en que el monóxido de carbono (CO) y el oxígeno molecular (O2) se combinaban para formar dióxido de carbono (CO2), el grupo de Uzi Landman (director del Centro de Ciencia de Materiales para Computadoras y catedrático de Física en el Instituto Tecnológico de Georgia, Estados Unidos) usó simulaciones por ordenador, prediciendo que cuando los nanorracimos de oro de ocho átomos fueran usados como catalizadores y el MgO como lecho catalítico, las reacciones ocurrirían si dicho lecho catalítico tuviera defectos en forma de vacantes de oxígeno, pero no se darían en caso de que el MgO estuviese libre de defectos. Los experimentos de Ueli Heiz, profesor de química en la Universidad Técnica de Munich, confirmaron esta predicción, y ambos equipos concluyeron que el oro debía estar fijándose al defecto de la red, donde capturaría un electrón que proporcionara al oro una ligera carga negativa. Las simulaciones teóricas mostraron que la estructura electrónica de los racimos encaja con el O2 y el CO. El oro cargado transferiría un electrón a las moléculas que reaccionaban, debilitando así los enlaces químicos que las mantenían unidas. Una vez que el enlace estuviera suficientemente debilitado, éste se rompería, permitiendo el desarrollo de la reacción.
En el último estudio realizado antes de la publicación de su hallazgo, los investigadores corroboraron experimentalmente lo que habían predicho teóricamente: Usando racimos de ocho átomos de oro como catalizadores y MgO como lecho catalítico, el equipo midió y calculó la fuerza de los enlaces en el CO, registrando la frecuencia de vibraciones de la molécula. Si el CO presenta un enlace fuerte, se registra una cierta frecuencia de esta vibración. Si el enlace del CO se debilita, la frecuencia de las vibraciones disminuye. Los investigadores observaron que, cuando tenían defectos en el MgO, se registraban desplazamientos mayores que aquellos correspondientes a la utilización de MgO sin defectos.
Bokwon Yoon, autor principal del estudio a la par que investigador experimentado en el grupo de Landman, consideró entonces muy satisfactoria la concordancia entre valores teóricos y experimentales de los cambios en la frecuencia de vibración, pues confirmaba los mecanismos de adquisición de cargas y enlace que el grupo había propuesto.

Por su parte, Heiz resaltó el hecho de que todo el proceso sucediera a bajas temperaturas. Normalmente, las reacciones con catalizadores necesitan calor o presión para activarse, lo cual aumenta el costo, pero no es así en este caso. Puesto que las propiedades de los lechos catalíticos pueden aumentar la tasa de reacciones con el uso de nanocatalizadores, es viable hallar nuevos y mejores catalizadores a baja temperatura. Se abría así la puerta a una serie de ventajas más que interesantes para la industria.
En su momento, los investigadores comprendieron la importancia de los defectos en los lechos catalíticos así como del número específico de átomos de que consta el catalizador. Hoy es posible afirmar que la importancia de estos defectos radica en que permiten que el catalizador se cargue eléctricamente. Todo indica que estas pautas conducirán a nuevas investigaciones en busca de nanocatalizadores capaces de operar bajo condiciones menos exigentes de presión y temperatura y más baratas.
Tags: catalizadores, cinética química, industria, inhibidores, nanoagrupaciones o racimos nanoscópicos, nanocatalizadores










Sindicación

2007-04-02 a las 9.29 am
Un nanocatalizador creado en la UFRGS elimina los compuestos aromáticos del petróleo (http://fuelcellsworks.com/032905EnergyWP.pdf).
Surge una nueva forma de retirar compuestos del petróleo que contaminan el ambiente. Esta buena noticia proviene de la nanotecnología, un campo emergente de la investigación mundial, en el cual se trabaja átomo por átomo. El profesor Jairton Dupont( http://buscatextual.cnpq.br/buscatextual/visualizacv.jsp?id=K4781058D6), de la Universidad Federal de Río Grande do Sul (UFRGS) (http://www.ufrgs.br/ufrgs/), desarrolló nanocatalizadores que permiten disminuir la concentración de los compuestos aromáticos durante las fases de refinación del petróleo en las cuales aparecen la gasolina y el benceno. De esta manera, la combustión de los motores de gasolina, por ejemplo, será más completa, sin dejar en el aire residuos que pueden ser cancerígenos y que contribuyen para la formación de lluvia ácida. Estos nanocatalizadores operan en un proceso de catálisis (que modifica la velocidad de una reacción química) que resulta en el ciclo-hexano, una molécula mucho menos perjudicial para el medio ambiente.
Los nanocatalizadores recientemente formulados en el Laboratorio de Catálisis Molecular de la UFRGS son grupos de partículas con alrededor de 300 átomos de iridio -un elemento químico que en la tabla periódica se encuentra en el grupo de los metales de transición, arriba del rodio, el rutenio y el osmio, con un diámetro medio de 2 nanómetros
2007-04-13 a las 8.04 pm
Además de los ya mencionados, Gross Technology ha patentado la tecnología de Inmobilización de alta eficiencia de nanocatalizadores (High Efficiency Nano-Catalyst Immobilization (HENCI) )
Este reactor consigue una inmobilización completa, no se pierde ninguna nanopartícula del producto, además de ofrecer eficiencia en transporte de grandes masas, impidiendo la dispersión en tridimensional en el reactor, y un recubrimiento perfecto, el 100% de las partículas de cada catalizador es expuesto directamente al reactor, ya que las partículas son distribuidas de forma uniforme y homogenea a lo largo del volumen de la columna y están completamente expuestas.
Este reactor también consigue que el proceso sea reversible, las nano-estructuras pueden sacarse del reactor HENSI a voluntad
http://www.henci.com/
http://www.physorg.com/news10615.html
http://www.nanotech-now.com/news.cgi?story_id=14252
2007-04-30 a las 5.10 pm
buen
2008-04-10 a las 4.31 pm
Como bien sabe cualquier Ingeniero Químico, la casi totalidad de los procesos industriales no sólo precisan de altos niveles de presión y temperatura para alcanzar la cinética deseada en el reactor: el uso de los catalizadores es crucial tanto para alcanzar la conversión de reactivo conveniente en menos tiempo como para abaratar costes del proceso. Es puer crucial estudiar su nanoestructura: porosidad, densidad de película de fluido a su alrededor, superficie específica, ect.
Una de las características de este tipo de catalizadores es que no necesitan una molécula que les confiera su estructura como es el caso en muchos otros procesos dónde el catalizador necesita fijarse a un soporte como puede ser un cerámico: por ejemplo el catalizador de un coche. El oro forma nanoagrupaciones de ocho a veinticuatro átomos llamadas racimos. Por un lado esto puede ser ventajoso al evitar costes en su fabricación (no hay que fijarlo en el soporte, se disminuye el tratamiento que se le practica). Por el otro no obstante puede tratarse de un arma de doble filo: si se quiere conseguir mayor catálisis basta con introducir más catalizador, o mejor dicho, más superficie específica. Mediante el empleo de un cerámico recubierto de catalizador se puede lograr una altísima superficie específica usando mucho material barato (cerámico) y poco catalizador (algunos, como el platino, son muy caros). Aquí la manera de aumentar la catálisis es mediante la adición de más racimos ¡de oro puro!
http://al-quimicos.blogspot.com/2007/05/la-importancia-de-los-nanocatalizadores.html
http://www.solociencia.com/quimica/05031401.htm
http://www.genciencia.com/2007/03/30-la-importancia-de-los-nanocatalizadores