Las nanopartículas calcificantes, responsables de afecciones crónicas
El pasado 24 de enero de 2007, en una sección de la revista Journal of Investigative Medicine, se publicaron nuevas evidencias sobre partículas calcificantes, que pueden ayudar a resolver unos de los grandes puzles del siglo XXI en medicina. Este artículo fue presentado conjuntamente por científicos de American Federation of Medical Research y por American Physiological Society.
Científicos de la NASA, clínica Mayo y Nanobac Pharmaceuticals, pioneros en la investigación de partículas infecciosas calcificantes (CNP), han descubierto nuevos resultados. Las afecciones ocurridas por calcificaciones son la principal causa en las listas por muerte y en dolencias de riñón, vesícula o piedras en la próstata. Estas calcificaciones están también vinculadas a inflamaciones crónicas de colón, si bien no está claro en qué modo.
Por primera vez en la historia de la medicina expertos en biología, medicina y geología, se han reunido en un simposium para debatir sobre las posibles causas de la calcificación: cristalización química, células mediadoras de la cristalización y calcificaciones potencialmente infecciosas de nanopartículas (CNPs).
Las CNPs se conocen desde la década de los 80s, éstas fueron encontradas en mamíferos, incluido los humanos, si bien primeramente fueron clasificadas como “nanobacterias” por su descubridor el doctor Olavi Kajander. Hoy en día se sabe más de ellas gracias a él y a los trabajos de la doctora Neva Ciftcioglu que las volvieron a renombrar ya como nanopartículas calcificantes. Las CNPs han sido identificadas exclusivamente en mamíferos, antes que en formaciones geológicas o en el medio ambiente. Otros científicos han encontrado partículas similares en el agua y en rocas, pero no hay pruebas que las conecten directamente.
Según la doctora Virginia Miller, coorganizadora del simposium y científica de la Clínica Mayo, “cada vez más microorganismos son identificados como inesperada causa de afecciones…”. A pesar de que la doctora Miller propone que la idea de infecciones por nanopartículas es todavía controvertida, ella concluye que “las nanopartículas pueden servir como un estímulo que inicie la transdiferenciación celular, estimulando la formación de vesículas o simplemente formando un nido para que posteriormente se forme la acumulación de calcio”.
El simposium consideró además trabajos de la doctora Neva Ciftcioglu y el doctor Olavi Kajander, los cuales demuestran que las nanopartículas calcificantes pueden ser infecciosas y convertirse en afecciones crónicas.
Mediante técnicas de microscopía, los científicos han obtenido nuevos detalles acerca de la interacción de drogas con nanopartículas calcificadas (CNPs).

Tags: afecciones crónicas, calcificación, nanopartículas calcificantes, partículas infecciosas calcificantes










Sindicación

2007-05-08 a las 5.46 pm
Un artículo muy interesante, Jorge.
Siguiendo con la línea de investigación que nos comentas, me he puesto a indagar un poco más encontrando algunas cosas interesantes.
Parece que esa dolencia tan molesta y problemática que vulgarmente conocemos como “tener piedras en el riñón” no es más que una forma macroscópica de un fenómeno dañino que también podemos encontrar a escala nanoscópica.
Así, se ha hallado también evidencia de la existencia de estas nano-estructuras de calcio en arterias y válvulas cardíacas y se han llevado a cabo estudios para tratar de entender cómo se producen estas calcificaciones relacionadas con la arteriosclerosis o el cáncer de ovarios, entre otras patologías:
http://ajpheart.physiology.org/cgi/content/full/287/3/H1115
También es posible obtener más información sobre el funcionamiento y patologías asociadas a esta “bomba de calcio” a través del libro “The Calcium Bomb. The Nanobacteria Link to Heart Disease and Cancer”, de Douglas Moulhall y Katja Hansen. Anunciado en:
http://www.calcify.com/
Curiosamente, en estas dos fuentes aún hablan de nanobacterias. Cosa que parece poco acertada si tenemos en cuenta que las bacterias son seres vivos de tamaño microscópico, mucho más grandes que los virus, el más pequeño conocido de los cuales tiene un tamaño de 20 nm.
Por último, es curioso ver cómo algunas farmaceúticas ya se han lanzado a la comercialización y venta de libros y drogas relacionados con las CNPs, especialmente orientados hacia deportistas, como aparece en:
http://66.102.9.104/search?q=cache:Cy3gOpthVXEJ:www.trianglehealingproducts.com/mind_body_soul.html+%22calcified+nanoparticles%22&hl=es&ct=clnk&cd=6&gl=es&client=firefox-a