Proyectos de la NASA: Hasta Carl Sagan se sorprendería

Por: Cesare Navy 

 Una de las mayores contradicciones que surgen cuando uno se inicia en el conocimiento de la nanotecnología es porque necesitamos algo sumamente pequeño cuando nuestro objetivo es hacer algo asombrosamente grande. Y como desde pequeño, cuando me contaban esas historias de constelaciones lejanísimas, viajes imposibles y distancias a años luz, lo que siempre me pareció más grande fue el espacio, voy a tratar de introducir los últimos avances en los que se están trabajando en referencia a la ciencia espacial, y sirva de homenaje a los sueños de viajes interestelares que todos tuvimos alguna vez y que parece que tienen un punto más en que apoyarse con el apoyo de la nanotecnología.

     La NASA es uno de los organismos que más hace por apoyar la nanotecnología y que dedica gran parte de su presupuesto a su estudio y a sus aplicaciones. En concreto, en 1997 se creó el centro de Nanotecnología de Ames de la NASA (CNT), que actualmente emplea a 50 investigadores y que se dedica a investigar productos utilizables en el futuro a medio plazo (de unos pocos años a una década), según confiesa su director el doctor Meyya Meyyappan. En una entrevista, Meyyappan destaca que las aplicaciones principales en las que se centran son en el uso de nanosensores y detectores, y en las aplicaciones que usan nanotubos de carbono. Más concretamente, podemos encontrar entre los proyectos más destacados del Centro un biosensor formado por nanotubos de carbón capaz de verificar la calidad del agua en naves espaciales y detectar peligros biológicos. Este sistema formará parte del "Crew Exploration Vehice" que debe realizar exploraciones en el futuro a la Luna y Marte. También han desarrollado un sistema, aunque este con una primera aplicación algo más "terrenal", para instalar un sensor químico en un cohete de la Armada, el cual puede detectar gases tóxicos aun en cantidades muy pequeñas y puede ser de gran utilidad en tareas de defensa ante imprevisibles ataques.

Nasa 

 

     No obstante, todos sabemos que al NASA se caracteriza por estar a la vanguardia y por ir por delante de la mayoría de competidores en cuanto a investigación científica se refiere. Así, existe otro centro financiado por la NASA, el Instituto de Ideas Avanzadas de la NASA (NIAC), encargado de la investigación avanzada en tecnologías del espacio que tardarán de 10 a 40 años en dar resultados. En los proyectos de este otro centro encontramos ideas mucho más curiosas y sorprendentes. En este caso se puede destacar un proyecto sobre la factibilidad de la nanoindustria, un concepto asociado a una nanofábrica capaz de producir piezas de astronaves con precisión atómica, donde los módulos son máquinas moleculares ya existentes en la naturaleza. Sobre estos nanomódulos y sus propiedades encontramos mucha información en la página principal, y en concreto en el informe de Chrish Phoenix. En él se destaca, en la página 11, el efecto exponencial que suponen pequeños módulos trabajando en paralelo en un proceso automatizado.

     Y sin duda algunos de los más llamativos proyectos, también a largo plazo, los encontramos en el informe de Constantino Mavroidis sobre el uso de las nanomáquinas en aplicaciones del espacio. Por ejemplo el proyecto para cubrir con una estructura parecida a una tela de araña, llamada Networked TerraXplorer (NTXp) y formada por biodetectores nanométricos, una superficie amplia de un planeta extraterrestre, con el fin de poder "cartografiar" su superficie. El sistema se dividiría en capas, cada una con una responsabilidad diferente. También incluye en el mismo informe un proyecto, The All Terrain Astronaut Bio-Nano Gears (ATB), sobre una capa de protección que detectaría de forma temprana y protegería a los astronautas de posibles radiaciones o sustancias tóxicas. Esta capa sería fina y lo suficientemente flexible para permitir que formara parte del equipamiento de los astronautas.

     Una lista extensísima de proyectos que en muchas ocasiones no dejan de ser "promesas científicas", pero que tienen un apoyo institucional y económico muy fuerte como para descartarlos de antemano. La tecnología del espacio es un reto aun para los investigadores, pero no olvidemos que no deja de ser una parte de la naturaleza, una extensión casi infinita de átomos y moléculas, sí, pero al fin y al cabo los científicos cada vez controlan más las "unidades" de estas estructuras. Y desde el punto de vista de los que no estamos allí, con la sensación de que en el CNT o en la NIAC se trata la nanotecnología, y la ciencia en general, en su máxima expresión.

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2 Comentarios to “Proyectos de la NASA: Hasta Carl Sagan se sorprendería”

  1. Santiago Lamas Calzada on 2010-05-09 1.52 pm

    La NASA lleva invirtiendo mucho dinero y tiempo en la Nanotecnología, principalmente porque pretende conseguir reducir en un 80 % el peso que se introduce en los trasbordadores de las misiones espaciales. Así el coste de puesta en órbita también se minimiza. Existen muchos proyectos interesantes entre los que destacaré tres que han llamado mi atención.

    El primero de ellos, se trata de unas en nanobaterías biológicas, basadas en la ferritina, que es una proteína contenedora de hierro y con capacidad de acumular tanto carga positiva como negativa. Usando varias capas de estas obleas de ferritina se lograría una batería estable, robusta y con tan solo unos nanómetros de grosor.

    El segundo consiste en un proyecto que estaba subvencionado por la NASA y que ha sido llevado a cabo por la Universidad de Mujeres de Japón. Se trata del diseño de ropa interior con propiedades antiestáticas, antillamas, bactericidas y con capacidad de absorber el sudor. Los actuales astronautas ya están utilizando esta ropa interior en las misiones espaciales.

    La tercera y sin duda la más fascinante que he encontrado en Internet es la creación de un ascensor espacial. El elemento esencial para la construcción de este ascensor serían los nanotubos de carbono. Estos nanotubos tienen propiedades muy interesantes, entre ellas se encuentra su resistencia que es 100 veces mayor que la del acero, el peso que es 6 veces menor que el acero, su fortaleza que es 40 veces mayor que la de la fibra de grafito y la conducción que es mayor aun que la del cobre. Se trataría de un ascensor que conectaría la superficie de la Tierra hasta una órbita geosincrónica (a unos 3600 km de altura). El cable tendría un grosor de 0,91 m., y sería capaz de transportar una carga de hasta 13 toneladas sin emplear motores. La base de este artefacto estaría sobre una plataforma marina móvil en el Océano Índico, a unos 70 grados longitud Este, al Sur de la India, ya que en este lugar los vientos son más suaves y el tráfico aéreo es menor. Inicialmente se comenzó con una inversión de 3 millones de dólares, y supuestamente podría ser factible para el año 2019 según Edwards, director del Instituto de Investigación Científica en Fairmont (Virginia, EEUU).

    Enlaces de interés:
    http://ims.ivv.nasa.gov/centers/ames/spanish/news/releases/2004/04_112AR.html
    http://axxon.com.ar/not/175/c-1750051.htm
    http://www.masdemoda.com/ropa-interior-de-la-nasa
    http://www.familia.cl/ciencia/ascensor_espacial/nano.htm

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    Tema sin igual, es muy interesante para mí)))) GRACIAS Grupo blogs.creamoselfuturo.com

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