¿Nanotecnología y moda?
Viernes, Marzo 28th, 2008, por Esther LozanoEn principio puede resultar un tanto extraño relacionar las pasarelas de moda con un avance tan solemne en cuanto a ciencia se refiere. Estamos acostumbrados a asociar nanotecnología con complicados aparatos electrónicos como transistores, láseres, LED, células solares…sin embargo actualmente esta disciplina alcanza límites insospechados tratando con campos tan diversos como en este caso la moda.
En la revista Sciencedayly apareció publicado un artículo el 7 de Mayo de 2007, el cual informaba acerca de un nuevo tejido formado por nanopartículas de plata, oro y paladio consiguiendo una prenda que no hay que lavar que resiste la acción de virus pudiendo evitar resfriados y gripe, destruye los gases dañinos y protege al que la lleva del smog y la contaminación del aire y cambia de color tela que frena la acción de los virus y las bacterias, cambia de color, por lo que además promete revolucionar otros campos, como el de la salud.
Este trabajo ha sido llevado a cabo por profesionales de distintas áreas, por una parte la diseñadora Olivia Ong (“Department of Fiber Science and Apparel Design del College of Human Ecology”), y por la parte científica el profesor colombiano Juan Hinostroza y su investigador postdoctoral Hong Dong (Universidad de Cornell). Entre las prendas fabricadas están un vestido de oro y una chaqueta tejana metálica que fueron presentadas en el desfile de moda de la Cornell Design League, no obstante también forman parte de esta colección pantalones, abrigos y hasta una bufanda que ayuda a proteger cara y cuello de posibles infecciones.
Los científicos explicaron que el único color que presentan estas prendas es debido a la disposición de las nanopartículas sobre el textil así como su tamaño, dependiendo de estos dos parámetros la luz se refleja de distinta forma aportando colores vistosos. El método de fabricación de los tejidos se llevó a cabo empapando los mismos en disoluciones que contenían las nanopartículas anteriormente citadas y previamente sintetizadas en el laboratorio de Hinostroza.
En cuanto al vestido se refiere, la capa superior contiene algodón cubierto por nanopartículas de plata. En primer lugar, Dong, induciendo un proceso de ionización, mediante reacciones entre grupos epoxi y amonio consigue tener las fibras de algodón cargadas positivamente. Posteriormente al sumergir el algodón con carga positiva en la disolución de nanopartículas de plata con carga negativa se produce la adhesión de las mismas a las fibras de algodón.
La nanociencia una vez más nos sorprende, la plata posee unas cualidades antibacterianas que se ven potenciadas a nanoescala, proporcionando defensa ante numerosos virus y bacterias dañinos.
Otra de las prendas diseñadas, una chaqueta tejana, fue fabricada de la misma forma que el vestido, las fibras de algodón cargadas positivamente se ponen en contacto con cristales de paladio (5-10 nm de largo) cargados negativamente. La chaqueta protege de la contaminación del aire o polución de las grandes ciudades pudiendo resultar de gran beneficio a personas con alergias.
Aunque ya hay muchas compañías de moda interesadas en este tipo de tejidos, el Departamento de Defensa de los Estados Unidos también parece interesado en la inversión del desarrollo de este tipo de telas en aplicaciones militares.
Estas prendas de algodón con super cualidades jamás vistas tienen ciertos inconvenientes, sobre todo su precio, ya que unos 90 cm2 cuestan alrededor de 10000 dólares (unos 7400 euros). Es posible que el elevado valor añadido que presentan se deba a lo complicado que es manipular estos diminutos materiales, se necesitan equipos muy sofisticados y costosos para trabajar con ellos pues no superan los 100 nanómetros. Si usted no está familiarizado con esta escala sepa que un nanómetro es la millonésima parte de un milímetro.

Fig1.- La parte superior del traje está hecha de algodón recubierto de nanopartículas de plata que desactivan bacterias y virus. La capucha, las mangas y los bolsillos de la chaqueta contienen nanopartículas de paladio que actúan como diminutos conversores catalíticos para acabar con los componentes dañinos de la polución.













Ejemplo de cultivo de carne de rata llevado a cabo con la misma técnica que permitiría el cultivo de carne de otras especies para consumo humano.



