Nanoalimentación: una apuesta dietética diferente
24 Mayo, 2007, por Israel MachoNo se trata de comer poquito para así mostrar una silueta envidiable en verano, como en el caso de la consabida "operación bikini" tan en boga últimamente.
Con nanoalimentación me refiero, lógicamente, a las aplicaciones de la nanotecnología que se están llevando a cabo desde hace años en el campo de los productos alimenticios, siendo el ejemplo más patente la dieta de los astronautas. Y es que hasta ahí ha llegado también la revolución tecnológica.
En un artículo online del 2005 podía leerse el siguiente título (traduciendo del inglés):
"¿Cultivar nuggets sin el pollo? Un artículo dice que puede producirse carne comestible en el laboratorio".
Y claro, la primera impresión es pensar que se trata de algo repulsivo que ninguno de nosotros haría jamás, pero: ¿Y si tenemos en cuenta las necesidades alimenticias en viajes espaciales de larga duración?
En un artículo divulgativo del 29 de junio de 2005 de la Tissue Engineering un equipo de investigadores (entre los que se encontraba Jason Matheny, postdoc de la University of Maryland y actual director de New Harvest), se proponían dos técnicas de ingeniería de tejidos que podrían llevar algún día a la producción in vitro de carne para consumo humano de manera rentable (actualmente su precio es de 100 $/kg). Un primer paso para la producción industrial en laboratorio de carne cultivada.Según Matheny esta carne podría presentar muchas ventajas frente a la natural. Por ejemplo: podría sustituirse el ácido Omega 6 en que es rico en la carne y que produce altos niveles de colesterol así como otros problemas de salud, por Omega 3, una grasa saludable. Además se evitaría la contaminación derivada de la cría de ganado y las drogas utilizadas en ganadería no serían necesarias.
La idea es cultivar un producto comestible con el sabor de piezas de ternera, pollo, cerdo, cordero o pescado con los nutrientes y textura de la carne.
Es sabido que una sola célula muscular de vaca o pollo puede aislarse y ser dividida en miles de nuevas células musculares. Experimentos llevados a cabo con tejido de pescado han dado lugar a pequeñas cantidades de carne in vitro en las investigaciones de la NASA sobre productos alimenticios potenciales para viajes espaciales de larga duración en los que el almacenamiento es un problema.
Sin embargo, es necesaria una aproximación diferente la producción a escala industrial.
El equipo de Matheny ha desarrollado ideas para dos técnicas con potencial para la producción a gran escala.
Una de ellas consiste en cultivar células en grandes láminas planas o finas membranas. Estas láminas de carne se cultivarían y estirarían, posteriormente se retirarían y de las membranas y apilarían unas sobre otras para incrementar su espesor.
Ejemplo de cultivo de carne de rata llevado a cabo con la misma técnica que permitiría el cultivo de carne de otras especies para consumo humano. Leer más »

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