LOS TRANSISTORES DE AYER Y DE HOY
12 Marzo, 2008, por cyntia lagunaYa son 60 años los que el transistor lleva con nosotros. El término “transistor” es la contracción en inglés de transfer resistor ("resistencia de transferencia") y sin darnos cuenta, hoy en día vivimos rodeados de ellos: ordenadores, reproductores MP3, teléfonos móviles, etc…Cuando apareció por primera vez, desarrollado por los físicos W. Shockley, J. Bardeen y W. Brattain, allá en el año 1947, abrieron y potenciaron el desarrollo de los futuros ordenadores, dejando atrás a sus precesoras , las válvulas, inventadas a principios de siglo XX pero que tenían grandes inconvenientes como su elevado consumo de energía para funcionar entre otros muchos. En los años posteriores los transistores evolucionaron rápido, inventándose nuevos tipos, basados en distintas propiedades, se desarrollaron materiales (germanio y luego silicio),etc.. pero lo más sorprendente eran sus antiguas dimensiones: transistores de 1 cm cuando hoy en día los encontramos en un ordenador con unas dimensiones de aproximadamente 0.00001 cm.

Fotografía del primer transistor realizado por físicos W. Shockley, J. Bardeen y W. Brattain en diciembre de 1947. Tomada de www.bellsystemmemorial.com/belllabs_transistor.html
Los transistores de hoy en día han reducido tanto su tamaño que en los años 50 una radio podía tener cuatro transistores mientras que pueden existir 820 millones de ellos de un procesador hoy en día. Las diferencias son abismales. Hay algunos de ellos que pueden incluso llegar a medir 45 nanómetros. De hecho, para hacernos una idea, son tan pequeños que 2000 de ellos cabrían en la anchura de un pelo humano y 30 millones serían el equivalente de la anchura de la cabeza de un alfiler de 1,5 milímetros. ¿Qué se gana con esta disminución de tamaño? Pues entre otras cosas la realización de procesos de trabajo más rápidos y la reducción de energía necesaria para su funcionamiento.

Además, los continuos desarrollos tecnológicos en torno al tema, permiten descubrimientos como este último, los transistores de lámina flexible e imprimible de alta velocidad, en donde se han utilizado nanotubos de carbono como base, permitiendo la impresión de circuitos electrónicos en cualquier sustrato flexible.
Este es un desarrollo importante teniendo en cuenta su bajo coste además de las numerosas aplicaciones viables en donde tendría cabida, como por ejemplo, el papel electrónico (delgada lámina de plástico (elastómero), de un grosor aproximado de 3 mm que se monta a una base que contiene un módem y un disco duro; el módem permite la conexión a un servidor de y el disco duro permite al usuario guardar estos datos.)o las pieles inteligentes (materiales que debido a circuitos electrónicos indican cambios de temperatura o presión).
Hasta ahora, este tipo de circuitos han sido estudiados por distintos investigadores, por ejemplo utilizando polímeros semiconductores pero con problemas, debido a que los electrones viajan demasiado despacio por ellos por lo que dan como resultado dispositivos lentos, o usando nanotubos de carbono pero con otra problemática: el depósito de éstos sobre el plástico consiste en cultivarlos con calor, requiriendo temperaturas de unos 900 ºC, lo cuál hace menos viable su fabricación.
Otro método posible es la utilización de láminas de nanotubos de carbono de baja densidad pero que transportan pequeñas cantidades de corriente o láminas de alta densidad pero con calidades insuficientes por contener hollin.
La nueva tecnología utilizada ha desarrollado una disolución de nanotubos de carbono ultrapuros en donde se deposita una pequeña gota de dicha disolución sobre una lámina transparente de plástico con una jeringa. Así la movilidad de transporte del transistor impreso es mucho más elevada llegando a una velocidad de 312 megahertzios transportando una corriente elevada. Otro desarrollo tecnológico en los últimos tiempos es el transistor de calor a nanoescala, fabricado por un grupo de investigadores de Helsinki construido utilizando litografía por haz de electrones, que tiene la capacidad de trabajar a temperaturas muy bajas de hasta -1 ºC y basado en poder controlar los electrones que pasan de forma contigua por un superconductos metálico, permitiendo así su uso como transistor de calor. Como se observa, las nuevas tecnologías en torno a los transistores avanzan a pasos agigantados y sólo hace 60 años desde que el dispositivo apareció por primera vez. ¿Qué veremos dentro de otros 60 años más?

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