Diálogo con la soledad
- Hija, he olvidado como te llamas. [Lo he olvidado. Lo recordaré. Tengo que recordarlo. ¿Cómo se llama esta niña?. ¿Cómo se llama?. Si, ¿Cuál es el nombre de mi niña que viene todas las tardes a estar conmigo?. ¿Cómo se llama?]
- No te preocupes mamá, vamos a seguir con nuestros ejercicios. Te pregunto: ¿Sabes decirme el nombre de cinco compositores?.
- Ah!, eso es muy fácil. Verás: Beethoven, Mozart, Bach, Händel, Falla. Y sé más. ¿Está bien?.
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- No, no. Tampoco. Patria, si quieres, es una idea. Te estoy preguntando por una persona. Te pregunto por un personaje que manejó a su antojo Chile hasta hace unos años y que todavía vive. ¿Quién era?. ¿Cómo se llamaba?.
- Y, ¿cómo te llamas tú?.
- Me llamo Pena y vivo en la calle Soledad, esquina a la calle Amargura. Pero estoy contigo aunque no me reconozcas; aunque no sepas como me llamo, estoy contigo. Te quiero. Hasta mañana.
Fin del diálogo. ¿Cuál podría ser la enfermedad?, ¿qué podemos hacer desde la medicina?.
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Sindicación

2006-10-25 a las 4.20 pm
Podría ser Alzheimer, ¿no?
Según yo sé, se puede hacer bastante poco.
2006-10-25 a las 5.29 pm
La respuesta incluyendo el condicional “podría” es la correcta. También es cierto que las posibilidades terapéuticas del Alzheimer son escasas y poco eficaces. Sin embargo socialmente hay mucho que hacer y la “Ley de Dependencia” que está a punto de aprobarse en el parlamento contribuirá a mejorar la calidad de vida de muchas familias. Esta página puede ser de interés.
http://www.imsersomayores.csic.es/productos/dependencia/index.html
2006-10-26 a las 10.43 pm
Asistí hace unas semanas a un seminario sobre las bases biológicas de la enfermedad de Alzheimer. En la introducción un dato escalofriante: entre el 70 y 80% de las personas mayores de 90 años sufren en alguna medida esta patología. Parece una broma macabra de la naturaleza por nuestro “empeño” en prolongar la vida. De momento cabe esperar de la investigación básica y clínica que en no muchos años se pueda llegar a encontrar un tratamiento eficaz a incluso preventivo. Pero el presente es tozudo y el problema es enorme pues es una enfermedad que invalida al que la sufre y “retira de la vida” a los cuidadores. Estas personas merecen todo el apoyo por su generosidad y entrega. Bienvenida sea la ley de dependencia porque todos (si tenemos la suerte de llegar a esa edad) la necesitaremos.
2006-10-28 a las 12.19 pm
El Alzheimer es como una muerte en vida , al principio recuerdan (en una fase intermedia) hechos lejanos , de su juventud , pero no saben lo que han desayunado o no recuerdan la última frese que han dicho y continuamente te lo repiten . Mi madre tenía esta enfermedad , en general estaba tranquila pero en algunos momentos repetía una y otra vez : “¿Cuando nos vamos? ,¿cuándo nos vamos? …” así una y otra vez.
Son como bebés que hay que cuidar , incluso más indefensos , paulatinamente van perdiendo su identidad , sus particularidades que los definían como Concha , Pepe o Carlos.Son una responsabilidad muy grande para los familiares y cuidadores.Finalmente mi madre consiguió irse y escapar del Alzheimer.