Controversia entre Golgi y Ramón y Cajal
Nuevos avances en Neurociencia y modelos de estructuras neuronales basadas en el cerebro están dando un giro o al menos revisando ciertos conceptos que se tenían por ciertos desde los tiempos de las irreconciliables posiciones discusiones entre Golgi y Cajal.
Hace unos días estuve en un evento científico organizado en la Universidad de Pavía (de donde surgieron las técnicas de tinción y los maravillosos dibujos sobre las “arquitecturas neuronales del cerebro”).
Aunque ambos compartieron el Premio Nobel en 1906, Golgi y Cajal (para más información pulsar aquí) no fueron precisamente amigos. Curiosamente la obra original de Golgi no ha sido traducida la inglés y existen muchos foros en los que ha caído en el olvido la profunda discrepancia de ideas entre Golgi y Cajal. La técnica de tinción desarrollada en la cocina de Golgi en el Hospital de la Misericordia, cerca de Pavía revolucionó el campo de la neurociencia en tanto en cuanto hizo posible distinguir detalles de las estructuras neuronales que constituian nuestro tejido nervioso. Son muchos los científicos actuales que opinan que de hecho la visualización de estos tejidos constituyó un paso de gigante en las investigaciones en el campo de la neurociencia y se adelantó varios años a los modelos funcionales que se especulaban en aquellos tiempos. Por supuesto la revelación de estructuras bien definidas en el cerebro (por ejemplo en el cerebelo) con capas y tipos de neuronas bien diferenciadas causó mucha polémica y durante algún tiempo otros científicos incapaces de reproducir las características de la tinción de Golgi llamaban despectivamente a su técnica “el agua mágica de Pavia“.
La técnica de tinción hizo posible que científicos como Golgi y Cajal pudieran describir los tejidos nerviosos tras una cuidadosa observación al microscopio. Y fue en esta labor de exploración y descripción donde surgió una polémica que aún hoy día se mantiene en auge (más de 100 años después de que se les concediera el Premio Nobel por sus investigaciones en este campo). Golgi interpretó las estructuras nerviosas que veía como parte de un solo sistema contínuo (parecido al sistema vascular) a través de cual fluían líquidos y sustancias. Por otro lado Cajal sostenía que el tejido nervioso estaba compuesto por células independientes conectadas entre ellas en puntos muy concretos, pero en todo caso manteniendo su independencia como células.
El tiempo ha hecho que Cajal haya pasado a la historia como el que tenía razón. Las neuronas son células independientes que conectan con otras células a través de lo que ahora llamamos sinapsis. Además la conexión entre neuronas es un proceso complejo mediado por neurotransmisores y es precisamente en la plasticidad de estas conexiones donde se esconde la maravillosa capacidad de sistema nervioso para adaptarse, aprender, extraer conocimiento, etc.
Pero no hace demasiados años se descubrió que algunas células nerviosas conectaban con otras de forma directa, es decir, las membranas que las separaban se hacían tan finas que permitían el intercambio de moléculas y por supuesto de carga. Por lo que este tipo de conexiones hacían que ambas neuronas estuvieran “eléctricamente acopladas” y se comportaran en cierta forma como un solo elemento.
En los últimos años se han descubierto conexiones de este tipo en muchas estructuras neuronales del cerebro y esto ha influido de forma definitiva en la actual concepción de cómo se desarrollan ciertas actividades en el cerebro. Este tipo de conexiones favorecen la sincronización entre neuronas de forma que ya no actúan de forma “tan individual” sino bien orquestada dando lugar a los “ritmos del cerebro“.
Debido a esto hoy en día, se cree que la actividad de una neurona sólo se puede entender observando la función global del tejido en el que se encuentra porque su comportamiento individual no es muy ilustrativo. Además la concepción de la neurona como elemento funcional individual se está debilitando con respecto a modelos de estructuras neuronales en los que estos elementos serían incapaces de actuar de forma individual.
Esto ha dado lugar en distintos foros científicos a que la eterna polémica entre Golgi y Cajal siga en discusión más de un siglo después de que ambos recibieran el Premio Nobel en Medicina y Fisiología en 1906 por sus descubrimientos en el campo de la neurociencia.
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Sindicación

2006-11-10 a las 10.35 pm
Parece que después de todo va a ser cierto eso de que los hombres tenemos una sóla neurona, jejeje (es broma).
Enhorabuena por la aportación, me ha parecido muy interesante ya que desconocía tanto la teoría de Golgi como la controversia entre ambos investigadores.
2006-11-13 a las 11.36 am
“otra vuelta de tuerca” es que incluso después de 100 años la controversia sigue, porque ahora con la cantidad de acoplamiento eléctrico que se está encontrando algunos neurofisiólogos empiezan a cuestionarse la neurona como “unidad funcional” y prefieren hablar de polación de neuronas….
En fin, la controversia continua, de lo cual fui testigo hace poco en las reuniones en Pavia.
2007-01-27 a las 9.50 pm
En realidad queridos colegas, y desde mi punto de vista como psicologa y neuropsicológa es que ambos tienen razón , por una lado existe una unidad llamada neurona con intrinseco funcionamiento, y por el otro es necesario que este interconectada con otras. Creo que la controversia se agota al pensar que ambas teorias ( la de la neurona) por un lado con su sinapsis y la de un sistema inerconectado como red por el otro son indispensables para que podamos pensar, sentir y existir.
La plasticidad neuronal, posibilita la plasticidad psiquica y congnitiva, para ello debe haber una neruona que se conecte con otras y se pongan de acuerdo quimico, funcional y hasta me animo a decir psicologico.
saludos cordiales