TIC en sistemas de cuidados de salud
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La importancia que tiene la preservación de la salud para el ser humano ha sido estímulo permanente del estudio sistemático de las enfermedades, del desarrollo de métodos para el diagnóstico de las mismas y de las innovaciones en su terapéutica. Las aplicaciones de la tecnología y la instrumentación a la medicina, buscando el avance de las ciencias de la salud ha sido incesante. Por eso era de esperar que las nuevas tecnologías de información y comunicación (TIC), una de las mejores herramientas desarrolladas por el ser humano, y todo el conjunto de instrumentos, y procedimientos, asociados a su uso, fueran extensivamente aplicadas también a la investigación médica y al cuidado de la salud.
Hoy día, el nivel de desarrollo de herramientas TIC, y de sus correspondientes entornos de trabajo, ha evolucionado de tal forma que es posible diseñar aplicaciones Web que, instaladas en sistemas informáticos apropiados, pueden funcionar como una terminal en la que se ejecutan programas que físicamente se encuentran instalados en un servidor remoto. Mediante estos dispositivos se consigue la transmisión de datos, de imágenes, y de información, y se pueden plantear y resolver consultas médicas. También es posible, a distancia, mediante sistemas de telecomunicaciones activar los dispositivos necesarios para el control y cuidado de ciertos tipos de pacientes. Todo lo anterior forma parte del campo de aplicaciones de las TIC al sector sanitario; algunas de ellas que tienen un enorme interés social y tecnológico las resumimos a continuación.
a) Portales Web para Telemedicina
Los portales Web desarrollados para ser aplicados a la medicina prevén la participación activa, y personalizada, del usuario que accede a los servicios que en ellos se puedan ofrecer. La implantación exitosa de estos portales debe apoyarse en el diseño de nuevos protocolos de atención a los usuarios (los pacientes) y en el compromiso de interés en su implementación adquirido por los especialistas (los médicos). Ambos colectivos necesitan, además, que se les proporcione la formación suficiente para lograr el grado de interactividad, de unos y otros, que permita a los especialistas proveer de información, y de servicios de salud, a otros médicos y a los pacientes, con independencia de la existencia de barreras geográficas de distancia, o de diferencias socioculturales. A este tipo de servicios se le puede llamar genéricamente Telemedicina y dentro de ese término incluimos también lo que entendemos por Teleasistencia, Teleseguimiento y Teleconsulta.
b) Dispositivos electrónicos comunicadores
Las nuevas tecnologías pueden ayudar a mejorar la calidad de vida de los enfermos imposibilitados, o de las personas con dependencia, ya sea en su casa, en la calle o en el hospital. También pueden ayudar a sus cuidadores, tanto a los familiares como a los profesionales que trabajan con ellos, facilitándoles la labor. Las herramientas pueden ser teléfonos móviles, dispositivos PDAs y ordenadores portátiles (con y sin pantalla táctil y/o con periféricos especialmente adaptados). La evolución de éstos, y el software que se les puede instalar, ha hecho posible que hoy estos sistemas se utilicen para proporcionar servicios de Teleasistencia. También se ha conseguido que el ordenador puede manejarse mediante la voz o a través de movimientos corporales (a esto se le llama interacción multimodal). Existen además aplicaciones que usan las comunicaciones inalámbricas (wifi, bluetooth, redes locales, satélites, …) y sensores implantados a personas, o cosas, que junto con los dispositivos móviles permiten el seguimiento de la vida diaria de una persona, esté donde esté (computación ubicua), generando información que luego será usada por el cuidador, o el médico, para detectar anomalías o cambios del estado de salud y poder tomar medidas al respecto. Estos avances también permiten que las viviendas y los hospitales sean cada vez más accesibles a las personas dependientes y a sus cuidadores. Ejemplo de esta tecnología aplicada son las viviendas domóticas en las que, actuando a través de señales y sensores situados en el entorno, se pueden abrir puertas, encender luces, poner en marcha electrodomésticos y, en fin, resolver tareas cotidianas que hacen a las personas con algún tipo de discapacidad, menos dependientes.
Probablemente en una primera fase se primen los servicios que permitan el diálogo paciente-médico, pero es posible también crear sistemas que faciliten la consulta y diálogo entre especialistas y médicos de familia. Esto conllevará una mejora importante en el servicio sanitario y posiblemente redundaría en un menor número de consultas presenciales y desplazamientos de pacientes, ya que el médico de familia podría contar con la opinión del especialista para algunos diagnósticos que evitarían así la consulta presencial. En el caso de poblaciones alejadas geográficamente de los hospitales, se aumentaría notablemente el bienestar de los pacientes que no deberían desplazarse para consultas de rutina o de diagnóstico simple.
c. Desarrollo y aplicación de la Historia Clínica Digital (HCD)
Esta es una herramienta está permitiendo en algunos hospitales, aunque todavía en una fase muy inicial, la gestión informatizada, e inteligente, del historial clínico de los pacientes. La herramienta puede ser pensada como un elemento que, en un futuro muy próximo, será esencial en los procesos de estudio y diagnóstico, y en las decisiones terapéuticas y el seguimiento evolutivo de las enfermedades que afectan a los seres humanos. Teniendo en consideración que la utilización de la HCD por los médicos debe responder a muy diferentes contextos de actividad clínica y, por ello a muy diferentes requerimientos, aparecen continuamente nuevas opciones que se van integrando en los menús del programa informático. Esto hace que cada vez se recoja más información que, procedente de diferentes fuentes, podrá ser manejada de distintos modos. El crecimiento del software, sometido a las necesidades de distintas especialidades médicas, a veces poco coordinadas entre sí, hace pensar que el uso de la HCD pueda quedar constreñido por los mismos riesgos que la Historia Clínica tradicional. Este es un documento esencialmente clínico, escrito en soporte papel, donde cada profesional anota sus observaciones, coloca los resultados de las exploraciones que pide y redacta los informes necesarios. Y todo ello sin que, aparentemente, exista un orden y una distribución de contenidos aceptada por todos. En la HCD cabe la misma reserva puesto que el aumento de contenidos, y documentos electrónicos, de difícil organización puede ocasionar que, si no se toman las medidas oportunas, la HCD llegue a ser una carpeta inmanejable.
Para resolver este problema se ha planteado la posibilidad de contextualizar el acceso a la Historia Clínica Digital (HCD), integrándolo con la herramienta tipo “Tablet PC”, de forma que se pueda elaborar un prototipo de “estación de trabajo clínico” que, como un producto único e independiente, aporte tanto el Hard como el Soft necesario. Se trata en resumen de obtener la movilidad en el uso de la HCD, y la utilidad en el uso de las herramientas móviles (PDA, Tablet). El desarrollo de un prototipo basado en esta asociación de herramientas puede ser de enorme interés.
d. Servicios de gestión administrativa remota
Desde hace relativamente poco tiempo es posible reservar una cita con el médico de familia o el pediatra, así como cambiar de médico u otros servicios administrativos a través de un portal web y usando una tarjeta sanitaria. Cabe pensar que en un futuro no muy lejano, el nivel de servicio que puede dar un portal cómo éstos puede crecer enormemente para pasar a ofrecer muchas funcionalidades más, como, por ejemplo, que los propios usuarios puedan obtener informes sobre su propio historial médico, obtener recetas on-line, ofrecer un servicio multilingüe que, aparte del castellano, contemple lenguas comunes entre las etnias de inmigrantes, etc.
Además, mediante aplicaciones en la Intranet de los hospitales y centros de salud que accedan a los mismos datos que el citado portal web, es posible realizar programas que permitan una gestión automatizada de diversas tareas relacionadas con la consulta y hospitalización: por ejemplo, mediante monitores se pueden mostrar en la puerta de la consulta el orden y hora estimada en que se atenderá a los pacientes o, será posible, por ejemplo, que mediante puntos de información en los hospitales conocer la ubicación y estado de un paciente ingresado, su horario de visitas, número de teléfono de la habitación, etc; esta información puede incluso ofrecerse mediante un servicio de call center, es decir, un sistema de asistencia telefónica automatizado que, incluso, pudiera ser multilingüe.
Todos estos cambios tecnológicos deben llegar emparejado un cambio administrativo para adaptarse a estas nuevas formas de trabajo, y deberán estudiarse profundamente los riesgos relacionados con la confidencialidad de los datos personales para que se garantice la intimidad.
Conclusión
El hecho de que las aplicaciones de la informática a la medicina puedan abarcar tanto la esfera clínica a través de su implementación en las áreas de diagnóstico radiológico o patológico, de la cardiología, o del cuidado domiciliario (entre otras); que sea posible el desarrollo de aplicaciones administrativas útiles en el área de la documentación clínica y que, finalmente, se prevea su enorme importancia en la enseñanza de la medicina, en la investigación, y en el aprendizaje a lo largo de toda la vida de los profesionales sanitarios, confiere a las TIC un interés social y económico de singular importancia.
Tags: atención, comunicación, dependencia, salud, tecnología, TIC, usuario










Sindicación

2006-12-27 a las 12.03 am
La verdad es que me parece un post bastante más positivo y enriquecedor que el anterior de José Parets Llorca y por supuesto, más acorde con la presentación del libro \’las TIC y la sanidad del futuro\’(http://www.telefonica.es/sociedaddelainformacion/html/informes_home.shtml#).
Me parece además muy interesante por ser la opinión de un médico y por tanto alguien que está más en disposición de ver los posibles pros y contras del uso de las TIC en el trabajo del día a día.
Está claro que las TIC tienen mucho que aportar y que en ningún caso tienen por objetivo ser un fin en sí mismas, creo que tenemos ejemplos en el día a día en otros sectores que lo corroboran.
Solamente apuntar dos usos más que me parecen muy relevantes y además son uno de los puntos de mejora de la sanidad, según el mismo informe de Telefónica que comentaba antes: La formación (webcast, potcast, portales especializados, comunicaciones entre especialistas…) y la medicina basada en la evidencia(todo un reto para los buscadores).
2007-01-07 a las 6.55 pm
Efectivamente el post es bastante interesante. Por desgracia, hoy dia seguimos estando muy por debajo de las expectativas que marcan los objetivos que se habian propuesto. Las TIC tienen multiples aplicaciones dentro de las ciencias biosanitarias pero en la realidad, donde mas urge implementeralas y de hecho es donde mas se dan, es en unidades clinicas y de gestion cuyo unico fin es el de hacer una mejora de la gestion sanitaria en si misma, con el fin de ahorrar mas dinero a la administración.
Quiero que se recuerden episodios tan bochornosos como el de las huelgas de este verano pasado en Motril debido al mal funcionamiento del DIRAYA, programa informatico de uso en todos los centro sanitarios de Andalucia, y las largas colas que supuso.
No obstante esperemos que poco a poco se vayan mejorando este tipo de recursos y que contribuyan a una mejora de la calidad asistencial.