Biomedicina y divulgación científica
¡Qué complejidad!.
Lo que sigue quiere ser un punto de partida divulgativo de la investigación biomédica.
Empezamos: Muchos de los avances de nuestro conocimiento sobre biología dependen de las capacidades de los investigadores para modificar, o modular, la expresión de una, o de otra, entre millones de proteínas. De sólo una, o de sólo varias proteínas, entre los millones de ellas que nuestras células contienen. Y haciendo esto los investigadores consiguen activar, o reprimir, o anular, cierta función en el interior de una célula que forma parte de un tejido, que es constituyente de un órgano, que está comprendido en un sistema biológico, y que a su vez pertenece a animal de experimentación que nos sirve de modelo.
Es posible que ya muchos lectores se hayan perdido y hayan dejado de leer este post. Lo siento. Y sé que es así, a pesar de que estoy tratando de hacer sencillo lo complejo. Añado, además, que estas experiencias, realizadas en el laboratorio, y utilizando modelos celulares, o pequeños animales, queremos extrapolarlas a los seres humanos para entender como nuestro cuerpo funciona en condiciones de salud y que es lo que se desarregla, cuando la enfermedad nos asalta. Y es bien cierto que ni somos un cultivo celular, ni una mosca del vinagre, ni un ratón transgénico.
¡Qué complejidad!.
Conozcamos a p53.Es la imagen que encabeza este post. Con esa letra, seguida de esos dos números, llamamos a una proteína cuya función se relaciona con la inhibición del crecimiento celular y con la respuesta apoptótica de la célula a las agresiones que se puedan producir en su material genético, o a las señales que se reciban a través de la membrana citoplasmática. En el cáncer la función de p53 está frecuentemente perturbada por anomalías existentes en el gen p53 codificante de esa proteína. Y no es igual tener un cáncer con p53 normal, con p53 mutada o sin p53. Y no es igual porque el conocimiento de la función, o de la ausencia de función de p53, proporciona al clínico una aproximación al pronóstico de la enfermedad que le permite aventurar las posibilidades de supervivencia del paciente o la respuesta al tratamiento que le prescriba. Para avanzar en este camino trabajos como los de Manuel Serrano o de Gerard Evan son hoy de una importancia extraordinaria. Entender como funcionan las proteínas y ser capaces de corregir los defectos moleculares en la célula, para controlar las enfermedades, se nos antoja un objetivo cada vez más cercano. Y los científicos que a ello se dedican son dignos del máximo reconocimiento y admiración, y los ciudadanos debemos entender la complejidad del problema y la dificultad que supone dilucidar cada uno de los incontables mecanismos que son necesarios para llegar al conocimiento científico, primero, y a las aplicaciones de la ciencia a la medicina, después.
¡Que complejidad y que belleza!.
Tags: apoptosis, cancer, genes tumor supresor, proliferación celular









Sindicación

2007-02-20 a las 5.10 pm
Personalmente me apasiona todo lo que está relacionado con el cáncer; en mi trabajo realizamos el inmunofenotipo de las leucemias para, además del nombre, ponerle dos, tres…apellidos. Pero también pienso que, hoy en día, al clínico no le sirve practicamente para nada, y que el tratamiento va a ser similar independientemente sea una leucemia mieloide aguda con t(8;21)(q22;q22); (LMA/ETO) o una Leucemia mieloide aguda con inv(16)(p13q22) o t(16;16)(p13;q22); (CBFβ/MYH11) por poner algún ejemplo. Supongo que con el paso del tiempo existirá un tratamiento adecuado para cada paciente y tipo de tumor y espero poder verlo.
2007-02-20 a las 9.07 pm
Es cierto que actuálmente a los clínicos no les sirve de mucha ayuda la información que les proveemos. Pero esto esta cambiando, en el laboratorio de inmunologia del hospital Virgen de las Nieves investigamos la relación existente entre la expresión de moléculas HLA y el efecto de la vacunación. Y la verdad es que existe un interés por parte de los clínicos por conocer el resultado de nuestras pruebas para modificar el tratamiento de sus pacientes, ya sea para mejorarlo o para no darle medicamentos que no les van a hacer nada
2007-02-27 a las 7.55 pm
Para mi, lo más interesante en un organismo como cuerpo humano no es la función normal en sí, sino los cambios que se manifiesta ante las enfermedades como el cáncer. Intentamos averiguar como ocurren estos cambios, y mejor todavía, como prevenir que no ocurran. Para esto nos queda todavía un largo camino aunque ya hay algunas cosas comprometedoras como las nuevas vacunas contra algunos canceres.
El ramo de la biomedicina como ciencia es muy corto todavía, y toda la información que hoy en día conocemos, hemos resulto relativamente rápido. No me extraña que la gente fuera del mundo científico no puede seguir el hilo, si para los científicos mismos es díficil estar al día de todos los descubrimientos que se hace diariamente.
2007-03-05 a las 1.12 pm
Hoy en día existen cada vez más avances tecnológicos que nos ayudan al estudio de las proteinas. En una determinada enfermedad se puede estudiar si una proteína concreta se modifica tanto en su estructura, en su función o en los niveles de expresión. Pero no dejan de ser modelos artificiales, que aunque nos ayuden a entender que puede ocurrir en esa enfermedad concreta, aun queda un largo camino para la investigación para conseguir una terapia para el ser humano eficaz.
En el caso del cáncer se conocen una serie de factores y de proteínas que pueden estar implicadas, pero en un solo caso existe una multitud de factores, en la mayoría de los casos, y no todos los pacientes tienen el mismo mecanismo oncológico.
Por tanto, aunque cada vez haya un mayor conocimiento de la enfermedad y se conozcan más tratamientos cada vez más eficaces, nuestra labor es seguir investigando para asi tener un mejor conocimiento de los mecanismos moleculares y biológicos que llevan a una situación patológica para poder o bien evitarla o tratarla adecuadamente.