Apoptosis, necrosis, autofagia y literatura
La literatura que recojo en este artículo puede parecer dramática, áspera, excesiva y quizás cruel.
Las células proliferan, las células se renuevan, las células se mueren. Sabemos que en los organismos multicelulares la proliferación celular se controla y que sus desajustes conducen a situaciones anormales que, en los seres humanos, asociamos con enfermedades diversas.

Si crecimiento de los organismos vivos nos parece un fenómeno fisiológico que conocemos y admiramos, el entender que los adultos dejan en algún momento de crecer, y permanecen, más o menos, estables en su tamaño, no nos parece de tan fácil comprensión.
Simplificando al máximo diríamos que un balance entre los procesos de proliferación y de muerte celular explica esa situación de equilibrio. Y aquí es donde intervienen, junto a la palabra proliferación, las palabras apoptosis, necrosis y autofagia.
La proliferación de las células se inicia por la duplicación exacta de los contenidos de las mismas, para proceder después a dividirse en dos células idénticas a las progenitoras. Este es un proceso precisa, y preciosamente, determinado por el código genético celular. Por apoptosis entendemos un tipo de muerte celular programada en el que mediante un conjunto de reacciones bioquímicas se avanza irreversiblemente hacia la muerte de la célula. La apoptosis es un fenómeno biológico fundamental, permanente, dinámico e interactivo. Existen mecanismos pro- o anti-apoptóticos, regulados genéticamente, que actúan de forma activa (consumiendo energía) y equilibrada. La apoptosis, necesaria para evitar la sobreproducción celular, es ordenada y silenciosa y parece no producir reacción tisular. La necrosis es una forma de muerte celular que resulta de un proceso pasivo, accidental y que, sin necesidad del consumir energía, ocurre como consecuencia de la destrucción progresiva de la estructura celular con alteraciones definitivas e irreversibles de su función. Finalmente, la autofagia es un proceso que permite a las células secuestrar contenidos citoplasmáticos dañados para, a través de la formación de vesículas, dar origen junto a los lisosomas al complejo de fusión denominado “autofagosoma”. El resultado es la degradación de las estructuras, y de las proteínas, dañadas para permitir a la célula la supervivencia.
Y ahora viene la literatura. Sin más. Que no nos asuste.
Dice José Saramago: Nosotros, personas, somos frágiles, pero en verdad tenemos que ayudar en nuestra propia muerte. Es quizás una cuestión de honor nuestra: No quedarnos así, entregados.
Dice Thomas Mann: ¿Que es el suicidio, una muerte voluntaria?. Nadie muere voluntariamente. El abandonar la vida y entregarse a la muerte ocurre siempre por debilidad y la debilidad es siempre consecuencia de una enfermedad del cuerpo, del espíritu o de ambos. No se muere uno antes de haberse conformado con la idea.
Dice Cesare Pavese: El suicidio es un modo de desaparecer, se comete tímidamente, silenciosamente, anonadadamente, no es un hacer, es un padecer.
Dice Cesare Pavese: Vendrá la muerte necesariamente, por causas ordinarias, infalible tan verdad es que vendrá. ¿Porqué no se busca la muerte voluntaria que sea una afirmación de libre elección?, que exprese algo en vez de dejarse simplemente morir.
Dice Franz Kafka: Si yo muriese próximamente, o si perdiese por completo la capacidad de vivir- esa posibilidad es grande porque en las últimas dos noches he expectorado mucha sangre- puedo decir que soy yo quien me he desangrado a mi mismo.
Nos queda la comparación y la pregunta:
El salto que hago, desde la biología de la renovación y la muerte celular, a la literatura para colocar, aquí, frases de unos escritores de asombrosa calidad: ¿es tan brutal como la que, ocasionalmente, descuidadamente, o con intención, se hace al divulgar resultados de investigación básica pretendiendo, tras enfrentarlos con la realidad de las enfermedades o con los intereses sociales, explicar algo?.
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Sindicación

2007-06-26 a las 3.35 pm
Mi madre padece una necrosis de Keller en un dedo del pie…Me podrían administrar información sobre dicha enfermedad? Sobre todo tratamiento (q imagino q casi siempre termina siendo operatorio). Resultados de la operación y recuperación en la misma……..
Resulta que me están estudiando a mi un dolor en la cadera, y han descartado posibles diagnósticos. Querría conocer el grado de riesgo de una gammagrafía, ya q es a la siguiente prueba que han decidido agarrarse y si está presenta tanto riesgo como dicen por los isótopos radiactivos (afectando a ovarios, tiroides…). Espero me den información sobre estos dos puntos.
Muy agradecida les mando un saludo
carmen