Internet: El conocimiento al alcance del pueblo
Que Internet ha supuesto un cambio en el mundo es algo que no es necesario decir. Es un cambio al que aún nos estamos acostumbrando, pues afecta a numerosas facetas de nuestra vida. Cada vez se piensa menos en el teléfono y más en el correo eletrónico o el messenger, nos acordamos menos del periódico y más de esa página en la que solemos mirar la cartelera, y para hacer un trabajo en el colegio los niños ya no recurren a una enciclopedia, sino a google y a la Wikipedia1.
¿Los niños? El otro día un profesor me comentaba lo sencillo que es hacer un doctorado en estos tiempos. Cuando yo lo hice -me decía- no teníamos Internet. Claro, antes los doctorandos tenían que averiguar que libros y revistas existían sobre el tema, conseguirlos -una tarea que a veces es muy complicada- leerlos enteros (el papel y la tinta no incorporan buscador), y al final, con un poco de suerte, extraer alguna información valiosa. Ahora todo ese trabajo se reduce a buscar un par de minutos en Internet: tienes a tu alcance, por supuesto, una ingente cantidad de revistas y publicaciones científicas y además puedes encontrar todos esos artículos que no encontraron lugar en ningún sitio y solo se publicaron en un blog o en una página personal.
Sin embargo hay ciertos casos y ciertas perspectivas en las que todo lo que Internet ofrece al mundo puede considerarse negativo. Un ejemplo de esto es precisamente la sanidad. Varios médicos de atención primaria y algún especialista (incluso el conocido Dr. House bromea con el tema en algún episodio de la serie) me han comentado en alguna ocasión como los pacientes llegan a sus consultas, tras haberse informado en Internet, buscando más una confirmación de su auto-diagnóstico que un diagnóstico en sí. Esto naturalmente siempre ha existido: "Doctor, esto va a ser lo mismo que le pasó a mi prima, porque tengo los mismos síntomas", pero por culpa de Internet ahora los pacientes cuentan con un nuevo apoyo para su convencimiento, un arma que esgrimir contra las razones que el médico pueda tener para no hacer esa prueba o no recetar ese tratamiento.
Hay que ver sin embargo las dos caras de la moneda. Y es que sin entrar en detalles médicos (que por cierto ignoro), conozco un caso de una enfermedad rara que no fue diagnosticada correctamente durante varios años. Tras inumerables diagnósticos erráticos y visitas a distintos médicos, gracias a Internet, fue el marido de la enferma el que encontró una enfermedad que encajaba en el cuadro clínico que presentaba la paciente y que era suficientemente infrecuente como para que no la hubiesen sabido diagnosticar. En este peculiar caso ni el esposo ni su familia daban ningún valor a un diagnóstico realizado de este modo, hasta el punto de que el simple hecho de planteárselo a los médicos les dio bastante reparo. Por suerte para la paciente habían acertado, y ahora, aunque continúa enferma, al menos sabe lo que tiene y recibe un tratamiento más adecuado.
El problema de poner tanta información al alcance de la gente es que es preciso primero aprender a manejar todo eso. Me han hablado de algunos institutos en los que la Wikipedia e Internet en general no se aceptan como fuentes de información técnica para la realización de trabajos. No, al menos, si no se contrasta dicha información con otras fuentes de mayor fiabilidad (al menos mayor fiabilidad supuesta) o con datos objetivos (estadísticas, demostraciones matemáticas, etc.). Quizás esta puede ser una primera forma de enseñar a la gente a relacionarse con una nueva realidad: la no existencia de fronteras para la información.
Una vez se entienda que Internet es solo un medio de comunicación y que por sí solo no garantiza la certeza de la información que por él se transmite, y que aceptemos que disponer de la información no nos capacita para entenderla, podremos sacar todo el provecho a esta red y dejar de temer consecuencias negativas.
1Wikipedia: Proyecto para escribir comunitariamente enciclopedias libres en todos los idiomas. La versión en Español se encuentra disponible en http://es.wikipedia.org
Tags: comunicación, conocimiento, Internet, sanidad, TIC









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