¿Por qué se estudia el restablecimiento de la función de p53 en la terapia contra el cancer?
Lunes, Febrero 26th, 2007, por master_inmunologia@ugr.esPor Diana Carranza Domínguez
El doctor Evan y sus colaboradores de la universidad de California estudian la eficacia del restablecimiento de p53 como terapia antitumoral, para ello utilizan ratones KI y un modelo de enfermedad conocido como linfoma Eμ-myc. Como ya apuntaba el Doctor Ruiz de Almodovar este es un tema complejo y muy difícil de explicar así que empezaremos por el principio: Todas las células que conforman un organismo se dividen y el periodo comprendido desde que una célula se forma por división de una célula madre hasta que ella misma completa su propia división se denomina ciclo celular. Este ciclo esta fuertemente regulado y cuando alguno de los mecanismos implicados en esta regulación falla se produce una proliferación celular excesiva y descontrolada que resulta en un tumor. Una vez la célula ha tomado la decisión de dividirse el control del ciclo celular depende exclusivamente de factores internos que van a controlar la progresión de este ciclo a través de las distintas fases que lo componen. Por tanto, tenemos una serie de fases y de puntos de control en cada una de ellas, en estos puntos se evalúa si se han producido todos los procesos asociados a una determinada fase y se asegura que no se pase a la siguiente fase sin haberse completado .la anterior. Estas fases son cuatro y se conocen como G1, S, G2 y M y los factores internos encargados del control de cada una son unas proteínas llamadas Proteín kinasas hetrodiméricas (complejos cdk/ciclina). Estas proteínas se caracterizan por estar formadas por dos subunidades, una reguladora (ciclina) que se produce y degrada cíclicamente a lo largo del ciclo celular y una catalítica (proteín kinasa dependiente de ciclina, cdk) que es la que realiza las fosforilaciones reguladoras del ciclo pertinentes en cada momento. Una fosforilación no es mas que la adición de un grupo fosfato y este hecho, tan simple en apariencia, puede determinar que una proteína se active o desactive, teniendo en cuenta que el proceso de división depende de la actividad de ciertas proteínas se puede llegar a entender la importancia de estos complejos y como ocurre siempre si algo es importante esta sujeto a una regulación estricta. Existen múltiples mecanismos que regulan la acción de los complejos cdk/ciclina el primero es precisamente la unión de la ciclina específica para cada cdk ya que sino esta permanece inactiva y uno de los mas importantes es la unión de inhibidores de kinasas dependientes de ciclinas conocidos como CKI. Existen dos familias de CKI, la proteína p19 pertenece a una de ellas y su función es inhibir los complejos cdk/ciclina temapranos de G1, mientras que p21 pertenece a la otra familia e inhibe los complejos de las fases G1/S. Cuando el DNA esta dañado aumentan los niveles de la proteína p53 (marcador tumoral) que actúa como un factor de transcripción que viaja hasta el núcleo de la célula donde permite la transcripción de determinados genes que codifican para el inhibidor p21. Este inhibidor además de detener el ciclo celular en la fase G1 se va a unir al antígeno nuclear de proliferación celular (PCNA) bloqueándose la subunidad δ de la DNA pol, de forma que no tiene lugar la síntesis de DNA, así cuando el DNA esta dañado no se produce la replicación, es decir, no se entra en la fase S, hasta que el DNA es reparado por una serie de proteínas que son activadas por p53. Pero estas no son las únicas funciónes de la proteína p53, sino que también va a encargarse de iniciar la apoptosis (muerte celular programada) en el caso de que los daños en el DNA sean irreparables. Por tanto, se puede decir que esta proteína evita que aquellas células que contiene DNA anormal proliferen suprimiendo tumores, por tanto su concentración tiene que estar fuertemente regulada ya que niveles elevados de la misma pueden dar lugar a un envejecimiento prematuro por apoptosis excesiva. Dada la especial función de p53 y la pérdida de la misma en los tumores, es lógico que se busquen terapias antitumorales basadas en la restauración de la función de esta proteína, sin embargo, existen numerosos puntos oscuros en cuanto a este tipo de estrategias, Evans y sus colaboradores en este artículo pretenden arrojar un poco de luz acerca de la sincronización y naturaleza de las señales activadoras de p53 en los tumores ya establecidos, quizá a partir de sus estudios se puedan optimizar las terapias tumorales basadas en esta proteína.









¡Qué complejidad!.
