¿Cómo sabe mi teléfono si soy feliz? (2)

Continuando con el mensaje anterior, quizás sea útil ofrecer, a modo de ejemplo, algunas muestras - que no son, naturalmente, exhaustivas- de los logros en el reconocimiento automático de emociones alcanzados en España.

  • En una investigación del año 2001 el Grupo de Tratamiento del Habla de la Universidad Politécnica de Cataluña había conseguido resultados superiores al 80% de aciertos reconociendo entre 7 emociones: neutra, sorpresa, alegría, enfado, miedo. disgusto y tristeza.
  • Investigadores de este mismo equipo y del Departamento de Informática de la Universidad de Valladolid lograron, en un trabajo presentado en 2005, clasificar correctamente el 82% de las frases de un corpus con 4 emociones: neutra, enfado, tristeza y sorpresa.
  • El grupo del Aholab, en la Universidad del País Vasco, llegó, también en un estudio realizado en 2005, a obtener resultados superiores al 90% discriminando frases correspondientes a 7 estados emocionales: neutro, ira, miedo, sorpresa, asco, alegría y tristeza.
  • Otros experimentos recientes realizados por el Grupo de Tecnología del Habla de la Universidad Politécnica de Madrid muestran que no todas las emociones requieren los mismos parámetros para su identificación.

Podríamos comentar con más detalle cómo son los corpus, qué parámetros acústicos de la voz se emplean y con qué métodos aprenden los algoritmos -un buen estado de la cuestión reciente se puede leer en Ververidis y Kotropoulos (2006)-, pero estos datos muestran que, al menos en lo que se refiere a determinadas emociones y en un contexto experimental, no es imposible lograr una identificación automática del estado emocional de la persona que habla. Seguramente una interacción auténtica en un sistema de diálogo es mucho más compleja, pero el campo está en sus inicios y las primeras aproximaciones parecen ser prometedoras.

Si interesa, otro día podemos discutir cómo los ordenadores pueden “sonar” contentos o enfadadados… Mientras, os propongo una visita a la web de la red Humaine.

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2 Comentarios a “¿Cómo sabe mi teléfono si soy feliz? (2)”

  1. Raquel Navarro dice:

    Una cosa está clara, que las emociones afectan todas nuestras actividades de la vida cotidiana y cómo funcionamos, afectan nuestra memoria (Bower, 1981; Gilligan & Bower, 1984), nuestra capacidad de solucionar problemas (Hirt, Melton, McDonald, & Harackiewicz, 1996; Isen, 2000; Murray, Sujan, Hirt, & Sujan, 1990), a qué dirigimos nuestra atención (Clore & Gasper, 2000), a la toma de decisiones (Clore 1992). Además nuestras interacciones con la tecnología también despiertan diversas emociones positivas y negativas (Reeves & Nass, 1996).

    Retomando la frase del anterior posting “interacción auténtica en un sistema de diálogo es mucho más compleja”… si es mucho más compleja… comenzando por que dependerá del objetivo este dialogo, es decir, si lo que queremos es sólo escuchar al usuario del sistema o que este aprenda algo o que realice alguna acción. Y esto independientemente de que capturemos el estado emocional a través del análisis de la voz o por sensores de medidas psicofisiológicas.

    Mi pregunta sigue siendo ¿cómo vamos a utilizar ese conocimiento de las emociones humanas para ayudar a los usuarios de estas tecnologías a utilizarlas mejor o a realizar tareas que no realizarían bien sin esta ayuda. A
    Algunas de las soluciones que algunos investigadores han explorado son:
    - construyendo aplicaciones que ayuden a personas autistas a reconocer emociones
    - construir un “agente relacional” que reduzca de feedback “empático” mientras el usuario utiliza un programa de ordenador (Klein et al., 1999).
    - E learning: reconociendo cuando el usuario necesita ayuda,
    -Etc….

    ¿Estamos todavía muy lejos de entender como utilizar las emociones que recogemos para realmente ayudar? ¿qué pensáis?

  2. Joaquim Llisterri dice:

    Intentando responder, aunque sea parcialmente, a la pregunta de Raquel, quizás esta publicación da algunas ideas:
    BATLINER, A.- BURKHARDT, F.- van BALLEGOOY, M.- NÖTH, E. (2006) “A Taxonomy of Applications that Utilize Emotional Awareness”, in ERJAVEC, T.- GROS, J.Z. (Eds.) Language Technologies, IS-LTC 2006 (Fifth Slovenian and First International Language Technologies Conference Ljubljana, Slovenia October 9 - 10, 2006). Ljubljana, Slovenia : Infornacijska Druzba (Information Society). pp. 246-250.
    http://www5.informatik.uni-erlangen.de/Forschung/Publikationen/2006/Batliner06-ATO.pdf?language=en

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