La empresa española ante el teletrabajo
Jueves, Octubre 5th, 2006, por David GómezEl teletrabajo es una práctica que desde luego no cala en España. Si vemos la situación en Europa, España se encuentra a la cola en términos de teletrabajo (SIBIS - Statistical Indicators Benchmarking the Information Society).
¿Por qué en las empresas españolas no se promociona el teletrabajo?
Realmente el teletrabajo es una de esas prácticas que se hacen posibles gracias a la incorporación de las TIC en las empresas. Desafortunadamente, un buen uso de las TIC en las empresas es condición necesaria pero no suficiente, para que las empresas organicen su forma de trabajar de “otro modo”.
¿Cuál es ese “otro modo” de organizar el trabajo? Si nos atenemos a observar aquellos países o regiones a los que les va bien desde el punto de vista de la productividad, el éxito se consigue no sólo cuando se incorporan las TIC a las empresas y a la sociedad, sino cuando además se utilizan éstas para involucrar más al trabajador con la empresa, a crear grupos de trabajo autónomos, a ayudar al empleado a conciliar su vida personal y laboral (siendo este un efecto inmediato del teletrabajo).
En siguientes blogs, opinaremos, entre todos, sobre los pros y contras del teletrabajo, pero mientras tanto me gustaría dar mi opinión ante la posición de la empresa española respecto a esta práctica: da la sensación de que las empresas españolas, más allá de si utilizan o no las TIC, no son capaces de asumir nuevas prácticas de organización laboral, y el teletrabajo es un claro ejemplo.
No es cuestión de que los empleados trabajemos o no desde casa, es una cuestión de si realmente la empresa percibe beneficios reales en tener a sus trabajadores involucrados, satisfechos, “conciliados”, etc. Hasta que esto no se produzca no se percibirán los beneficios de las TIC aplicados al ámbito laboral y con un efecto “pescadilla que se muerde la cola”, no habrá incentivos para intensificar más el uso de TIC en las empresas (qué sentido tiene permitir a los empleados el uso de los IM, si no nos fiamos que los estén utilizando para trabajar realmente).











